Nos contaba Joseba que el sábado había estado toda la mañana con el aita de un compañero de equipo de su hijo mayor. Es policía local con muchos años de experiencia y le contó que ha llegado a detener tres veces la misma semana... al mismo moro. A la tercera detención ya se le reía a la jeta. Le comentaba que aquí, el único que paga las multas de tráfico es el autóctono.
También nos dijo que le contó que los que les dan comida gratis en la calle (con ayudas externas claro) son los de Bildu-Podemos. En esas filas de comida están todos los chavales que delinquen. Ellos conocen de sobra que todo lo peor de Marruecos está llegando aquí (estrategia de Hassan II) para hacer reventar por dentro el País (junto a otras estrategias que confluyen con esta de los Hermanos Musulmanes, aunque sean enemigos de Hassán). Le contaba que la policía está desmoralizada. y se preguntaba ¿Hasta cuando?
Nos dijo que lo que nos decía era un resumen porque le comentó un sinfín de anécdotas. Tremendo pero un buen resumen dijo Marisa ya que son las consecuencias del buenismo y la ideología woke a las que se une el vacío ideológico y, lo que es peor, la incapacidad de las nuevas generaciones de dirigentes del PNV. Viven en el mundo del 'Hola' político. Y tan felices.
Idoia dijo que el problema se completaba con la pasividad ciudadana y que hay que romper con las dinámicas políticas heredadas del franquismo y que esto empezó a fastidiarse a finales de los noventa pero, ¿Quién liderará el despertar? ¿Otegi? A lo que Kepa apuntó que Arnaldo solo despierta fantasmas y pesadillas.
Joseba nos comentó otra cosa que le había contado el Agente: "El tiene un hijo de 19 -mis hijos más jóvenes- y me dice que ha vivido la mutación del espacio nocturno de la Parte Vieja de Donostia (aunque pasa lo mismo en cualquier otra ciudad). La cultura de ocio juvenil ha mutado y, de noche, ha sido apoderada por los kinkis moros y argelinos, que campan a sus anchas. Hay bares que ya están cerrando. El 'tardeo' se ha impuesto por cuadrillas de padres. Los chavales beben en sus casas y de madrugada van directos a la discoteca. Un sábado a la noche (yo lo desconocía) la Parte Vieja es un lugar fantasma, muchas miradas escrutadoras para delinquir y la gente ha espabilado para no entrar ya. El espacio urbano para ellos".
Tremenda foto. La degradación de Manhattan la frenó el alcalde Giuliani. ¿A qué se ha dedicado Goia y a qué se dedica Insausti? Pues a las páginas couché de la política vasca. Yo apunté que tres cuartos de lo mismo ocurría en el Casco Viejo de Bilbao y, de igual manera, podría preguntar ¿A qué se ha dedicado Aburto? Pues eso. NADA salvo vender humo. Por cierto, dijo Joseba, "me han dicho que tiene un rebote más que considerable y debe andar por ahí lloriqueando a sus más cercanos diciendo que le han echado". Pues sí -comenté- la misma honda me ha llegado a mí y por varios sitios porque ya sabéis que Bilbao es un pañuelo (muchas veces lleno de mocos): Como es normal, en público Aburto quiere aparentar que comprende un relevo generacional (el lenguaje no verbal le delata), pero no tan en público, está más que claro el rebote que lleva encima. Era sabida su intención de repetir un último mandato pero, todo su gozo al pozo ya que, por el bien del partido en Bilbao y, sobre todo, por el bien de la Ciudadanía, le han enseñado la puerta de salida.
Un ertzaina amigo de Kepa lo expresaba muy bien: "En vez de intentar ayudar al Tercer Mundo, hemos traído el Tercer Mundo aquí. En Nafarroa, voy a pueblos y ya han mutado. Yo he conocido muy bien los Lizarra, Tafalla, Peralta... el comercio local ha muerto y ha sido sustituido por el 'paki' y latino. En La Ribera navarra conozco casos de chicas marroquíes y argelinas que vinieron con sus familias en vaqueros y diez años después llevan el hiyab. ¿Esto es accidental? Evidentemente no". Comentaba que es cierto que la transformación del espacio urbano se conecta con vectores más generales como el auge de las grandes cadenas y su modelo de negocio, pero el comercio local -espacio de generación de confianza social- ha sido sustituido por el comercio tercermundista. "Yo no culpo a nadie. Solo digo que no hay ideas, estrategia, liderazgo y voluntad. Nada de nada".
Pello opinaba que todo esto hay que integrarlo: "yo trabajé 6 años en servicios sociales de inserción laboral de emigrantes con una política de acogida responsable. No hay que hacer responsables a todos los inmigrantes porque sería totalmente injusto. Pero los que conocemos a los inmigrantes sabemos que ellos más que nadie están a favor de los inmigrantes delincuentes porque estigmatizan al colectivo. Propongo una cosa: Que decidan los inmigrantes y no la izquierda qué hacer con los inmigrantes. Porque los intereses difieren: La izquierda DICE defender a los inmigrantes (es la forma que esconde un fondo de crear contradicciones en Europa para propiciar un escenario de polarización política -auge de V 0x- que beneficie a la coalición progresista). Los inmigrantes están a favor de expulsar a los inmigrantes delincuentes".
Y mientras se fue a por otra ronda, nos quedamos hablando sobre un comentario que habíamos leído anteriormente: "Debemos enterrar la inteligencia, la capacidad de discernimiento, nuestro más profundo amor por el País, y nuestro interés legítimo en legar una sociedad segura para nuestros hijos para aplaudir como focas a una pléyade de políticos mediocres que no están preparados para enfrentar estos problemas. Es desolador". En efecto, lo es.
Ya con otra ronda de txakolis vimos a unos amigos y les invitamos a txakoli y txopitos. También a unirse a nuestra tertulia en la Plaza Nueva. Con quién mejor que abrir el debate sobre la inmigración que con un par de amigos que llevan un montón de años entre nosotros. Son muy similares salvo por el acento, la altura y el color de la piel: Sambuki (como llamamos a Samba) es negro. Un senegalés que nos ha vendido trescientos mil calcetines en la Plaza Nueva. Y, con él, Emilio, un venezolano que nos ha vendido trescientas mil raciones de rabas en el mismo sitio. El de La Guaira dejó la hostelería y se dedicó a currar en la construcción y se llevó a Sambuki, que dejó la venta ambulante y ahora viste con casco, botas y peto reflectante. Él, entre risas, ño llama "el look del tajo".
Hemos dicho que nada tienen que ver por sus respectivos acentos, alturas y color de la piel. Pero también les une la amistad, el trabajo y más cosas. Por ejemplo, los dos se han casado y han formado familia en Bilbao, los dos txapurrean euskera y siempre dicen cual fue el motivo: Matricularon a sus hijos (una+uno en el caso de Samba, y dos niñas en el caso de Emilio) en la misma Ikastola, así que tenían que seguir hablándoles en casa. Samba ha conseguido el sueño de su vida: Ser socio del Athletic Club. Antes de serlo, le solíamos pasar carnets cuando no podíamos ir a San Mamés. Todo un forofo. Emilio siempre dice que tiene cuatro equipos: El Barça, el Santutxu, Euskal Selekzioa y, como no, "La Vinotinto"... ¡No se puede ser del todo perfecto! (Risas).
Emilio nos contó que un amigo suyo está bajo los escombros en La Guaira con un primo con nacionalidad colombiana que -dijo- había votado a La Espriella, que ha ganado y es de la extrema derecha gracias a que Petro no ha hecho nada. Los dos tienen "papeles" hace muchos años, luego viven y votan en Bilbao y, aunque no lo parezca, controlan bastante de política.
Idoia, que es así de "discreta", les soltó: "¡Ah! ¿Votáis en Bilbao?". Antes de que siguiese con el tercer grado intervine y dije eso tan típico y tópico como que "el voto es secreto". Y ni pude terminar la frase, Emilio dijo que él siempre había votado al PNV. Algunos ya lo sabíamos. Samba intervino y dijo que, desde que pudo votar, había hecho de todo: PNV, EH-Bildu... pero "las dos últimas no he votado; He hecho abstención".
Y, ya hasta el final de la kedada, toda la tertulia giró en torno a la inmigración. Estos dos lo tienen muy claro: "Quién venga a buscar un futuro mejor, a trabajar (a contribuir) y a integrarse, pues ongi etorri (literal); Quién venga a delinquir, a por la paguita y a no dar un palo al aire o al agua, o como se diga, pues que se vaya por donde han venido". Tajante.
Como ven, lo tienen tan claro como nosotros porque, como dicen, la imagen negativa del migrante conflictivo les perjudica. "Claro que hay ayudar y acoger pero tenemos muy claro que tenemos que devolver a la sociedad lo que esta nos ha dado". Y lo decía con tanta convicción que a alguno se le quedó la copa de txakoli en la boca sin darle un sorbo. Ahí tienen a dos curritos de la construcción pero con la cabecita en su sitio.
Tocaba despedida y les emplazamos a ir por allí cuando quisieran. Pello, que se fue conmigo en el Metro porque tenía que ir a la Intermodal me comentó: "Con estas gentes debería contar el Partido, también, por ejemplo, a la hora de confeccionar las Candidaturas", algo con lo que estoy totalmente de acuerdo como, imagino, lo estará mucha gente.
A la última frase, SÍ, yo también estoy del todo de acuerdo.
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