jueves, 5 de febrero de 2026

¿POR QUÉ SE HA CANCELADO EL PROYECTO GUGGENHEIM URDAIBAI? (Por Ramón Zallo en Viento Sur)

En la imagen podemos observar el edificio de los Astilleros Murueta que  es donde se pretendía construir el Museo.

El pasado martes 16 de diciembre del año 2025, el Patronato del Museo Guggenheim Bilbao decidió no ampliarlo como Museo Guggenheim Urdaibai a una nueva sede en el corazón de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, enclave de una gran riqueza ecológica, biodiversidad y valor paisajístico, situado en la comarca de Busturialdea en la provincia de Bizkaia.

Es una gran  victoria  de la movilización ecosocial de Euskal Herria y de Bizkaia en particular, enfrentada a un proyecto agresivo para atraer turismo masivo, proyecto creado y sostenido por la elite política con su institución principal y mayoritaria al frente: La Diputación Foral de Bizkaia (Bizkaiko Foru Aldundia) el órgano ejecutivo, de gobierno y administración del Territorio Histórico de Bizkaia. Una victoria del movimiento ecosocial que hace recordar a la que, en 1984, paralizó la puesta en marcha de la Central Nuclear de Lemoniz y, con ello, del proyecto de varias más que se pretendían construir en la costa vasca.

El 6 de diciembre de 1984, la Unesco declaraba Reserva de la Biosfera al estuario natural de Urdaibai. Esta figura de Reserva se consiguió tras las denuncias y movilizaciones ciudadanas contra el “Plan especial de aprovechamiento de la ría de Mundaka”, documento de ordenación territorial de la Diputación Foral de Bizkaia (DFB) y el Ministerio de Vivienda de finales de febrero de 1970. El documento pretendía desecar y urbanizar amplias zonas incluyendo la marisma situada en el estuario y todo el territorio hasta la desembocadura del rio Oca en el Cantábrico.  El 6 de julio de 1989, el Parlamento Vasco aprobó la Ley 5/1989 de Protección y Ordenación de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai  que significaba un régimen jurídico para cualquier actividad que se desarrollara en la reserva.

Esto frenó en parte la degradación de la Reserva, pero no toda.  Donde hasta ahora mismo se pretendía construir el Museo Guggenheim Urdaibai, se mantienen en funcionamiento los Astilleros de Murueta (empresa de construcción de buques desde 1943). Hasta su cierre en la década del 2010, funcionaron en Gernika, en las orillas misma del rio Oca que atraviesa todo Urdaibai hasta el mar,  tres importantes empresas de cubertería; este tipo de empresas vierten durante los procesos de fabricación y acabado metales pesados como níquel, cromo, plomo, cadmio, zinc, cobre, arsénico, mercurio y estaño , además de utilizar disolventes industriales peligrosos como el tolueno, tricloroetileno y xileno, vertidos que, además de los arrojados directamente sobre el rio,  contaminan acuíferos subterráneos y suelos. Hay que añadir la contaminación de los vertidos domésticos. Ha habido mejoras para evitar los impactos de estos diferentes vertidos, aunque quedan bastantes acciones que aún no se han realizado o finalizado. Pero no se ha procedido a la limpieza del cauce del rio Oca ni de la marisma en las que están depositados los vertidos antes citados.

Pues bien, sobre esta delicada situación se ha pretendido imponer, por dos veces (2008, la primera, que se hibernó y 2021 la segunda que se acaba de retirar) el peor de los peligros que un paisaje natural pueda soportar: el impacto de un turismo masificado de la mano de un proyecto como es el Museo Guggenheim Urdaibai.

En Viento Sur hemos mantenido un amplio seguimiento sobre este tema, incluyendo las actividades institucionales, las alternativas sociales y los análisis críticos de diversas personas y grupos. Un detallado y muy riguroso cronograma de los hechos que han ocurrido, elaborado por la plataforma social Guggenheim Stop, puede encontrarse aquí. Y el enlace para algunas de las publicaciones que han aparecido en nuestra web está, a su vez, aquí.

Ramón Zallo, que ha sido importante en nuestros análisis sobre el tema, añade aquí más reflexiones y debates sobre el relato acerca del proceso y de la propia retirada del proyecto.

Fechas y hechos. Hay nueve fechas básicas a recordar:

La primera fecha es 2008 cuando el Diputado General de Bizkaia, José Luis Bilbao (PNV), anunció un segundo museo Guggenheim Bilbao “en discontinuidad”, a ubicar en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, en concreto en el solar que ocupa la singular Colonia de Kutxabank en Sukarrieta construida por Ricardo Bastida. El Gobierno Ibarretxe no lo hizo suyo y el PSE-EE se opuso. La cuestión del turismo masivo, las dudas sobre el supuesto efecto motor sobre la economía comarcal, su más que probable incompatibilidad con la ley 5/1989, de Protección y Ordenación de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai y el eventual derribo del edificio de Bastida, centraron la polémica. La crisis económica de 2008 y el cambio de Gobierno en 2009 (con el socialista Patxi López como Lehendakari) hibernaron el proyecto.

Pero el 7de junio de 2021 -segunda fecha- con Unai Rementeria (PNV) como Diputado General y con el nuevo Plan Estratégico 2021-2023 aprobado por el Patronato del Museo, reaparece ya como publirreportaje el proyecto de museo Guggenheim Urdaibai, dependiente del Patronato del Museo Guggenheim Bilbao, pero esta vez con doble sede: una en el corazón de la marisma de la biosfera, en Murueta (donde están hoy los astilleros) y otra en Gernika (en el terreno de Dalia, una antigua fábrica). Habría así tres Guggenheim en Bizkaia, plusmarca mundial. No hubo información oficial, institucional, al respecto, hasta que el diario El Correo, filtró las bases del proyecto, y apenas nada más.

Más adelante se supo que se había solicitado un dossier al estudio de arquitectura neoyorquino Cooper Robertson para el proyecto del nuevo museo Guggenheim en Urdaibai, que, por cierto, terminó siendo una colección de ocurrencias urbanísticas sin conocimiento del terreno, ni proyecto artístico ni arquitectónico. Volvió a filtrarse. A partir de ahí se produjo una sucesión de informaciones sin fuentes (a los diarios El Correo y Deia) que corregían un día sí y otro también, el informe Cooper Robertson para acomodarse a las críticas (accesos, palafito..). Se escamoteó el debate social haciendo que las críticas se tuvieran que basar en información velada, suposiciones y rumores. Se quiso evitar un debate y, desde el comienzo, la falta de transparencia ha sido norma del proyecto.

Tercera fecha. El 18 de octubre de 2024 –tras múltiples actos, artículos, declaraciones, denuncias judiciales …– eclosiona la oposición al proyecto con una masiva manifestación contraria al proyecto en Gernika. Fue convocada por la plataforma Guggenheim Urdaibai Stop, nacida el año anterior; se le sumaron otras plataformas históricas como Zain Dezagun Urdaibai. Asustó a las instituciones.

Aunque siguieron los publirreportajes y declaraciones rotundas, para hacer frente a la marea y en busca de legitimidad, el 26 de enero de 24 –cuarta fecha– el Parlamento Vasco registra una proposición no de ley para elaborar un Plan Económico para Busturialdea, y cuya parte técnica se encomendó a la consultora BMASI.

Y un año después –quinta fecha– el 14 de febrero de 2025 se anuncia un proceso de “escucha activa” (sin compromiso con los resultados) siguiendo la propuesta de Agirre Lehendakari Center (ALC), una consultora independiente que se comprometió a realizar 1000 entrevistas y encuentros con agentes individuales y colectivos de la comarca, con el propósito de desvelar los patrones de las narrativas subyacentes en las distintas franjas de opinión pública comarcal.

El proceso de “escucha activa” generó una importante participación. Ya la primera oleada de resultados en 2025, presentada el 23 de julio –sexta fecha– por ALC, a la espera del informe definitivo de enero de 2026, daba resultados inequívocos. Fue un terremoto. Inclinaba la balanza en sentido crítico sobre tres ideas bastante compartidas y transversales a casi todas las sensibilidades: Urdaibai y la Reserva son un activo a proteger y no un problema; se necesita un plan económico integral comarcal en Busturialdea; y se rechaza basar el relanzamiento de la comarca en el turismo masivo, tras las experiencias de Gaztelugatxe, Barcelona, la parte Vieja de Donostia o la desnaturalización franquiciada del Casco Viejo bilbaíno. La mirada sobre el turismo había cambiado.

Pero el 16 de diciembre del año 2025 –séptima fecha– el Patronato del Museo Guggenheim Bilbao, en declaración solemne y repentina -tras saber que la inmensa mayoría social es negativa para el proyecto- decide cancelarlo a corto y medio plazo. Lo hace con un falso relato -oscurantismo hasta el final- alegando razones tanto inherentes como sobrevenidas, de tipo jurídico, administrativo, urbanístico, judicial y de plazos. Y ello a pesar de que la inmensa mayoría de esas dificultades ya estuvieron en el tablero desde el principio, 2008. Es más, su estrategia era remover de forma arrolladora todos los obstáculos que se interpusieran. Fue una estrategia consciente, pública y voluntarista con el compromiso de poner todos los medios y recursos para superarlas. Por eso el “sí o sí” al Guggenheim Urdaibai.

La octava fecha ha sido la presentación en Gernika el 26 de enero de 2026 del informe final del proceso de escucha de Agirre Lehendakari Center (ALC) sobre la ya frustrada ampliación del Museo Guggenheim a Urdaibai.  Un buen informe en el que hay profusión de ideas a reciclar de las que no suelen tomar en cuenta las instituciones, a pesar de que la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, dijo que “aporta claves muy valiosas para seguir avanzando en el impulso de esta comarca” y atender las demandas de sus habitantes. Tan valiosas que no han esperado a conocerlas, verbalizarlas y concretarlas para cancelar el proyecto. Un acto más protocolario que otra cosa.  La conclusión más evidente del informe, y que las instituciones pasan por encima, es que la gente no quería el proyecto, sí quiere un plan económico digno de tal nombre, que incluya empleo y vivienda, no esté centrado en el turismo, y sea respetuoso con la Reserva. Ese es el fondo de la decisión de la cancelación y no las otras razones alegadas. La promesa de Etxanobe a futuro “de una información transparente y compartida” tendrá que llenarse de credibilidad.

La novena y última fecha es, la fiesta multitudinaria de celebración por todo lo alto que se celebrará el 7 de febrero de 2026 en Gernika-Lumo. Acaba una fase de la lucha pero no la lucha, que tiene sus “continuará”, en erradicar el astillero, la restauración de las marismas, el plan económico…

Lo que falta en el relato institucional.

En la comparecencia de la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, en comisión de las Juntas Generales del 13 de enero 2026, dio su explicación sobre las razones principales que han empujado al Patronato del Museo a cancelar el proyecto Guggenheim Urdaibai, antes de conocer el resultado final del “proceso de escucha” que se iba a producir en enero.

La explicación pública es un conjunto de excusas mal traídas para no tener que admitir que ha sido la oposición general la que imposibilitaba llevar a cabo semejante proyecto por ir en contra de los deseos de la ciudadanía local. Entre las explicaciones principales de la Diputada, no figura como relevante, el resultado provisional del “proceso de escucha” (solo le dedicó un minuto).

Y ello a pesar de que, salvando las distancias, desde la cancelación de la central nuclear de Lemoiz en 1984 no se había producido un movimiento ecologista y popular con tanto respaldo en Euskal Herria frente a la alianza de poderes políticos, económicos y mediáticos (incluido EITB).

Tampoco figuraban en las explicaciones el peligro de internacionalización del conflicto tras la irrupción de Greenpeace, y de científicos europeos, con el riesgo añadido de que se retiraran las calificaciones RAMSAR o ZEPA o Red Natura, en caso de perpetrarse un museo en un estuario protegido. Tampoco figura el mosqueo de la Fundación Guggenheim Nueva York que entendía que la marca se estaba desacreditando con tanta oposición. Igualmente, no se apuntaron razones electorales, a pesar de que el declive del PNV en la comarca podía llegar a un punto de no retorno de continuar con el proyecto. Todo eso no está.

Y, sin embargo, ha sido una opinión pública mayoritariamente crítica con el proyecto, la que lo ha tumbado. Y no ha sido una opinión cualquiera. Porque no ha sido una victoria de un mero NO sino, al contrario, ha sido la de un SÍ en la defensa de la naturaleza y de un verdadero desarrollo sostenible que la respetara.

Ha sido tan en positivo que las “fuerzas vivas” que han abanderado la posición crítica, la hicieron acompañar de una “Propuesta de Plan Económico y Ecosocial Estratégico para Busturialdea– Urdaibai desde la sociedad civil” (Gernika Gogoratuz, noviembre 2024), discutido a lo largo de un año, con 26 medidas tractoras a 5-10 años, que sí podían haber cambiado la fisonomía económica de Busturialdea, en términos de desarrollo integral y descarbonizado y con un metabolismo equilibrado entre recursos y outputs, en lugar de hollar la naturaleza a lo bestia y de depredar el territorio y modo de vida con un monocultivo turístico.

La ciudadanía comarcal la ha percibido como una amenaza inminente al entorno, al territorio y al modo de vida, por parte de las instituciones encargadas legalmente de defenderlos.

Como no se pueden cambiar los hechos, cambiemos el relato.

No sé si es un axioma o una maldición. Una gobernanza de un proyecto sin transparencia no cabía culminarla con un acto de sinceridad autocrítica y de reconocimiento de la parte institucional. En cambio, siguiendo con los usos institucionales, se ha construido un falso relato para borrar, a base de chorros de tinta de calamar, las huellas del desmán y de los graves errores que le han acompañado a lo largo el tiempo. Y mira que Bizkaiko Foru Aldundia lo tenía fácil para sortear el tema con un mínimo de honor y fair play tras haber abierto un “proceso de escucha”, diciendo: hemos comprendido. Pero lo cierto es que no escucharon antes, ni tampoco después, cuando parecía que escuchaban. El Lehendakari Pradales y la Diputada General de Bizkaia Etxanobe tampoco le escucharon al ex-Lehendakari Urkullu, cuando recomendó una demora de dos años. No se escuchan ni entre ellos. Una sordera congénita a hacerse mirar. Al contrario, nos embolaron un relato increíble para justificarse.

La Ley de Costas, la legislación medioambiental y la tramitación territorial y urbanística para llevar a cabo la creación del Guggenheim Urdaibai son las tres razones principales alegadas por Etxanobe para el cierre, en su comparecencia ante la comisión de Juntas Generales: “siempre se ha intuido que el marco normativo podía llegar a ser un obstáculo insalvable para la materialización de un proyecto singular (…) pero es hoy cuando los estudios realizados han convertido la intuición en certeza y, cuando esto ha sido así, se ha obrado en consecuencia”. Aseguró que el Patronato ya por 2021 “era consciente de las fuertes restricciones a las que el ordenamiento jurídico vigente sujeta todo tipo de actuación en la zona elegida” (El Diario.es, 13-1-26). Por ello, “la necesidad de profundizar en el análisis de los aspectos legales, urbanísticos y medioambientales que inevitablemente han de condicionar su ejecución”, argumentaba.

De ser cierta la argumentación, el nivel de incompetencia llega al grado sumo cuando una institución tarda 18 años en “saber” que el proyecto no era viable.

¿Cuáles han sido en concreto las razones alegadas que han cambiado ese “sí o sí” a un “no”? Etxanobe las ha dividido en tres.

La primera de ellas, las relativas a la legislación de Costas. “El emplazamiento elegido para la ubicación del museo plantea escollos en tres ámbitos: la extensión, que en este caso tiene la servidumbre de protección del dominio público marítimo-terrestre, su posible utilización para instalaciones y actividades distintas a aquellas que por su naturaleza no pueden tener otra ubicación y el estado en el que se encuentra la concesión que en su día se otorgó a la Mercantil Astilleros de Murueta S.A. con destino a la construcción de buques”.

Es bien raro, porque ya habían conseguido reducir la servidumbre de protección de 100 a 20 metros –aunque estaba recurrida con tres demandas en la Audiencia Nacional , además de que el Astillero ocupa sin permisos un gran tramo inundable de dominio público marítimo terrestre–; se recalificó el terreno en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Murueta para acoger actividades menos onerosas que un astillero y está en tramitación; y éste solo estaba a la espera de la ejecución del fin de la extinguida concesión y la ulterior -aunque difícil- negociación de restauraciones y compensaciones con Astilleros, según los tramos de terreno en propiedad pública o privada.

La segunda “traba, según la consejera es la legislación medioambiental, que protege el entorno de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai y la sujeta a fuertes restricciones, cosa que apenas si se ha modificado desde 1989, por lo que no es una dificultad sobrevenida, sino conocida desde siempre, y que se contaba con torear. En ello estaban a través del juego de mayorías en JJGG, con el argumento de que es Bizkaia el espacio decisional y no Busturialdea. Vamos, lo mismo que nos dicen PSOE y PP de Madrid sobre el derecho a decidir.

Por último, señaló como tercera razón para dejar de lado el Guggenheim Urdaibai, “la tramitación de los múltiples instrumentos de planeamiento territorial y urbanístico que requiere la materialización de un proyecto que afecta a varios municipios, cada uno de los cuales cuenta con su propio planteamiento urbanístico y un plan territorial parcial”. Esto también estaba canalizado mediante la renuncia a planeamiento de los tres municipios afectados (Gernika, Forua y Murueta) en la parte del proyecto mediante el Plan de Compatibilización de 2024, estando en trámite la modificación del Plan Territorial Parcial de Gernika-Markina.

Ciertamente han sido relevantes, además de la decisiva presión y opinión colectivas, las incógnitas sobre las resultas judiciales de algunas judicializaciones populares y los plazos a las que sus resoluciones remitirían (¿2035?), aunque es cosa que se podía haber previsto desde el principio desde los departamentos jurídicos. Recordemos que esas demandas son también parte del arsenal defensivo del movimiento eco-popular y, por lo tanto, remiten a éste y no a la mera aplicación de la ley.

Se preguntaba un juntero “¿qué responsabilidades políticas se van a tomar por todos los errores que ha habido desde 2008 hasta 2025?”. Si hay “cero autocrítica”, ¿por qué “pedir perdón” a la ciudadanía por marearnos con un proyecto insalvable desde el primer momento? Ahí pinchamos en hueso. La rendición de cuentas no es uno de los fuertes de nuestra cultura política, que es más de llamarse andanas.

Ha habido gastos inútiles –salvando la limpieza de la parcela y del acuífero del subsuelo de Dalia-, pero lo peor es que nos han hecho perder tiempo, energía y recursos. Lo más grave es el coste de oportunidad perdido; o sea, la inversión que pudo hacerse y se sacrificó hace casi 20 años –por ejemplo, un plan económico concertado– mientras, al contrario, se apostaba por la quimérica opción de otro Guggenheim donde no se podía hacer. Una decisión radicalmente errónea con los mimbres entonces disponibles.

En suma, es el movimiento eco-popular, por su influencia y arraigo en la opinión mayoritaria comarcal y por sus oportunas y defensivas demandas judiciales, quien ha podido con el proyecto Guggenheim Urdaibai, obligando a las instituciones a cancelarlo. Las explicaciones insostenibles suelen ser, además, de mal perdedor.

Una cosa buena de este proceso puede ser que ahora se esmeren en consultar, revisar y ampliar el contenido del vigente Plan Estratégico de Busturialdea. Por de pronto hay 40 millones disponibles que estaban reservados al Guggenheim y hay unanimidad social.

miércoles, 4 de febrero de 2026

COMENTARIO A LA ENTREVISTA DE UNA GACETILLERA DE DEIA AL GURÚ DE ATAÚN

Cómo comentario general a la entrevista que realiza el pasado 1 de febrero la gacetillera Miriam "Alfombras" Vázquez al conocido "vende-humo", "vende crecepelos y lilimentos", vendedor  de alfombras voladoras y gran Gurú de Ataún (dónde ya no le votan ni las farolas), Xabier Barandiaran, deberemos comenzar por constatar que nos expone un intento de imitar a la IA en su "sociología compleja". Eso sí, con una terminología exuberante.

Desconocemos la intencionalidad, pero nos olemos el impacto... Puro significante vacío: Humo... Nada. 

La izquierda Abertzale actual usa a Gramsci para legitimar lo que decide desde una lectura estructural del poder. De esto no hay la menor duda, pero se nos ocurren una serie de preguntas (incómodas) para el Gurú de Ataun que jamás le haría una tejedora de alfombras de DEIA que respira y aspira ya que, de mayor le gustaría acabar siendo una suerte de Marta Martín (blanqueadora de la extrema derecha española, enchufada y, desde luego, en absoluto abertzale ni nada que se le parezca).

Vayamos, pues, con esa media docena de preguntas qué jamás le haría la tejedora de alfombras al Gurú de Ataun en el irreconocible DEIA... Aquel añorado "Gure Lurraren Deia":

1) ¿Qué opinión tiene sobre la nueva propuesta de Gure Esku Dago (Gure Esku) y la participación como eragile del Kotzeilu de EGI?

2) ¿Qué postura debe de tomar EAJ-PNV si (como en el mes de julio apuntó Maribel Vaquero), la corrupción del PSOE es estructural?

3) ¿Cómo piensa reestablecer las relaciones orgánicas institucionales con los presumiblemente nuevos inquilinos en la Moncloa? ¿Feijóo entzun, Euzkadi euskaldun?  

4) ¿Se cree capaz de confrontar con el MLNV exclusivamente la controvertida gestión de su Gobierno?

5) ¿Considera suficiente el apoyo de una dirección de EAJ-PNV renovada por el 7 % de la Militancia, obtenida tras la participación de un nimio y ridículo 9%?

6) ¿La activación de la Militancia jeltzale debe de pasar por la concurrencia en la dirección de un antiguo y exitoso dirigente del MLNV, que consiguió chantajear al propio Xabier Arzalluz?

Esas son preguntas. El resto (las de DEIA) son alfombra, moqueta y... babas. Muchas empalagosas babas.

martes, 3 de febrero de 2026

ESTATUS BERRIAREN KONTRA* (Unai Apaolaza, Filosofia irakaslea, NAIZen argitaratua)

Euskaraz bizi nahi duenak estatus berria behar du. Etxeko alokairua ordaindu ezin duenak estatus berriaren beharra du. Zerbitzu publiko indartsua eskatzen duenak estatus berrian du salbamendu-txalupa. Eta, azkenik, autodeterminazio eskubidea praktikara eramateko, estatus berria behar omen du Euskal Herriak. Estatus berria da gaitz guztien konponbidea. Guztia sendatzeko edabe magikoa. Baina nola iritsi gara erreforma autonomiko bat guztiaren soluzioa izango dela sinestera?

70eko hamarkada amaieran, Francoren heriotzak insurrekzio giroa apaldu ordez, indartu egin zuen Euskal Herrian. Halako batean jendeak sentitu baitzuen diktadorearen heriotzak gauzak aldatzea posible egingo zuela. Sinesmen horrek bultzatu zuen are jende gehiago kalera, borrokara. Lehenago posible ez zena posible izango zela sinetsita independentziarako bi bide marraztu ziren. Progresiboa eta autonomista, bata; medio guztiekin Estatua autodeterminazio eskubidea onartzera behartu nahi zuena, bestea.

Lehenengo bidearen hileta, 1997an, Gernikan, Joxe Elorrietak gidatu zuen. Bertan estatutuarekin Espainiak adarra jo zigula esan eta bide hori hilda zegoela baieztatu zuen. Bigarren bidearen hileta beranduago etorri zen. Arnaldoren esanetan, 2006/2007ko negoziazio prozesuaren amaieran, Paris inguruan, Genevako azken saiakeraren porrotetik bueltan, trenez Euskal Herrira zetozela Rufi Etxeberriak «estrategia eredu horrek porrot egin» zuela adierazi zuenean.

Bi bideen porrotak irakasgai bana utzi zigun, beraz: eskaintza autonomikoa askatasun prozesu baten zorua baino, Euskal Herrian egon daitezkeen askatasun nahien tope gisa onartuko dela, bata. Eta negoziazioaren bidez Espainiak ez duela autodeterminazio eskubidea sekula onartuko eta errespetatuko, bestea. Etorkizuneko estrategia bat bi irakasgai hauek barneratuta pentsatu behar zen.

Aldaketa prozesuan genbiltzala etorri zen Kataluniako prozesua. Saiakera horrek zuzenean interpelatzen zuen ordurako instituzionalismo hutsean pentsatzen zuen elite independentista. Oztopoa zen egin nahi zuen bilakaeran. Horrela, Kataluniarekiko elkartasun folkloriko batera mugatu zen Euskal Herria. Homologazio bidean Kataluniak ez gintzala gehiegi zipriztindu gure barnean desiratuz.

Aurreko bi bideek utzitako irakasgaiari bizkarra emanda dago pentsatua estatus berriaren proposamena. Horregatik, uste dut proposamen horrek ezin gaituela portu onera eraman. Baina zeintzuk dira estatus berriak dituen gabezia nagusiak?

Estatus berria demokrazia deliberatiboaren ilusiotik pentsatua dago. Demokrazia deliberatiboarentzat akordioak dira helburua; pertsona arrazionalak garenez kontsentsua beti izango omen baita denontzat onena. Parean duenaren borondate onean du bere izateko arrazoia eta, ondorioz, bere ahulgune nagusia. Indar posizioen aurrean ostrukarena eginez konfrontatzea alboratzen duen kontsentsua da gauzen egoera betikotu nahi duenaren ametsa; akordioak, aldiz, amets kontserbatzailearen erreminta.

Akordioak helburutzat edukitzea independentismoaren ortzi muga murrizten ari da. Akordionismoak norberaren helburuen urardotze bat eskatzen du; akordioak lortzeko, eskariak jaitsi egin behar baitira. Horrek, zurrunbilo autosuntsitzaile batean sartu du independentismoa: unionismoa eta kapitalismoa indar posizioan daudenez, unionismoak independentismoaren eskaintza taktikoei luzakizunak eman edo ezezkoa ematea nahikoa izango du, independentismoa oraindik eta proposamen urardotuagoak egitera behartzeko. Urardotze horren adibide garbia dugu EH Bilduk urte berriari eskatu diona: 2026rako euskal errepublika zena, erabakitzeko eskubidea barne hartuko lukeen estatus berria izatera pasatu zen. Azkenaldian, berriz, erabakitzeko eskubidea ahaztu eta erreforma autonomiko huts batez ari dira.

Urardoa etengabe urardotzearen ondorioz, ahaztu egingo zaigu hasiera batean ardoa zela nahi genuena. Inkestek ere agerian jartzen dute prozesu urardotzaile honen ondorioa; independentista berriak sortu ez eta lehenago bazena autonomista bihurtzen ari da poliki-poliki. Estatus berria dela eta, azken urteotan desplazamendu bat gertatzen ari da gure imajinazio politikoan. Independentzia posible denaren mugatik at dagoela sentitzen ari da gero eta independentista gehiago. Hori letala da.

2010ean estreinatu zen "Inception" filmean, protagonistek oligarka baten ametsetan sartu eta haren inkontzientean ideia sinple bat txertatu behar zuten: multinazionala ixtea. Alde batera edo bestera egin nahi diren statu quo aldaketa guztiek behar dituzte ideia sinple eta indartsuak. Kataluniako prozesuan, adibidez, independentismoa indartu zuen ideia gakoetako bat Espainiak lapurtu egiten ziela izan zen. Eta zein da Euskal Herriko elite independentista erabiltzen ari den ideia gako nagusia? Espainian posible dela. Sinesgarritasunik ez duen ideia gakoa da.

Estatus berriarekin hamar urte denbora galtzen pasatu eta faxismoaren etorreraren aurrean, iritsi zaio independentismoari begiak irekitzeko garaia. Horretarako katarsi baten beharra dugula uste dut. Katarsi hori, Espainian ezin dela barneratzen dugunean gertatuko zaigu. Horrek, derrigorrean, aurreko irakasgaiak jaso eta konfrontazio estrategia berriak pentsatzera eraman beharko gaitu. Gureak diren burujabetzak praktikara eramaten hastea izan daiteke bidea. Has dezagun, beraz, burujabetza iraultza.

* Artikulu hau ELA sindikatuaren Manu Robles-Arangiz fundazioak laster argitaratuko duen liburu batean idatzitako artikulu luze baten laburpena da.


TRADUCCIÓN (CAS).

Quien quiera vivir en euskera necesita un nuevo estatus. Quien no puede pagar el alquiler de su casa necesita un nuevo estatus. Quien reclama un servicio público potente tiene el bote salvavidas en su nuevo estatus. Y, finalmente, para llevar a la práctica el derecho de autodeterminación, Euskal Herria necesita un nuevo estatus. El nuevo estatus es la solución a todos los males. La poción mágica para curarlo todo. Pero ¿Cómo hemos llegado a la convicción de que una reforma autonómica será la solución a todo?

A finales de los 70, la muerte de Franco, lejos de rebajar el clima de insurrección, lo reforzó en el País Vasco. Porque en un momento dado la gente sintió que la muerte del dictador haría posible que las cosas cambiaran. Esa creencia fue la que empujó aún más a la gente a la calle, a la lucha. Convencidos de que lo que antes no era posible sería posible, se trazaron dos caminos hacia la independencia. Progresivo y autonomista, uno que pretendía obligar con todos los medios al Estado a reconocer el derecho de autodeterminación, el otro.

El funeral del primer camino, en 1997, en Gernika, fue conducido por Joxe Elorrieta. Allí dijo que con el estatuto España nos tomó el pelo y confirmó que ese camino estaba muerto. El entierro de la segunda vía llegó más tarde. Según Arnaldo, al final del proceso negociador de 2006/2007, en la zona de París, a la vuelta del fracaso del último intento de Ginebra, cuando Rufi Etxeberria afirmó que venían en tren a Euskal Herria "fracasó ese modelo de estrategia".

El fracaso de ambas vías nos dejó, pues, sendas asignaturas: que la oferta autonómica más que el suelo de un proceso de libertad, será aceptada como tope de las ansias de libertad que pueda haber en el País Vasco, una. Y que a través de la negociación España nunca reconocerá y respetará el derecho de autodeterminación, el otro. Una estrategia de futuro había que pensarla con la interiorización de estas dos asignaturas.

El proceso catalán vino cuando estábamos en pleno proceso de cambio. Un intento que interpelaba directamente a una élite independentista que ya pensaba en puro institucionalismo. Era un obstáculo en el devenir que quería hacer. Así, el País Vasco se limitó a una solidaridad folclórica con Cataluña. Que en el camino de la homologación Catalunya no nos salpicamos demasiado deseando en nuestro interior.

La propuesta de nuevo estatus está concebida de espaldas a la asignatura dejada por las dos vías anteriores. Por eso, creo que esa propuesta no nos puede llevar a buen puerto. Pero ¿cuáles son las principales carencias que tiene el nuevo estatus?

El nuevo estatus está pensado desde la ilusión de la democracia deliberativa. Para la democracia deliberativa el objetivo son los acuerdos; dicen que como personas racionales el consenso siempre será lo mejor para todos. En la buena voluntad de lo que tiene a su lado tiene su razón de ser y, en consecuencia, su principal punto débil. El consenso que abandona la confrontación haciendo el avestruz frente a las posiciones de fuerza es el sueño de quien quiere perpetuar el estado de cosas; el acuerdo, en cambio, la herramienta del sueño conservador.

El objetivo de los acuerdos está reduciendo el horizonte del independentismo. El pactismo exige una vertebración de los propios objetivos, ya que para llegar a acuerdos hay que bajar las demandas. Eso ha metido al independentismo en una vorágine autodestructiva: como el unionismo y el capitalismo están en posición de fuerza, al unionismo le bastará con dar largas o rechazar las ofertas tácticas del independentismo para obligarle a hacer propuestas aún más elaboradas. Un claro ejemplo de esta inmersión es lo que ha pedido EH-Bildu al nuevo año: lo que era una república vasca para 2026 pasó a ser un nuevo estatus que incluyera el derecho a decidir. Últimamente, en cambio, se olvidan del derecho a decidir y hablan de una mera reforma autonómica.

Echar tanta agua al vino nos hará olvidar que, en un principio, el vino era lo que queríamos. Las encuestas también ponen de manifiesto la consecuencia de este proceso urdidor, que no ha creado nuevos independentistas y que poco a poco se va convirtiendo en autonomista. Debido al nuevo estatus, en los últimos años se está produciendo un desplazamiento en nuestra imaginación política. Cada vez más independentistas sienten que la independencia está fuera del límite de lo posible. Eso es letal.

Estrenada en 2010 el film "Inception", los protagonistas debían entrar en los sueños de un oligarca e incorporar a su inconsciente una idea sencilla: cerrar la multinacional. Todos los cambios de statu quo que se quieren hacer a un lado u otro necesitan ideas simples y fuertes. En el proceso catalán, por ejemplo, una de las ideas claves que reforzó el independentismo fue que España les robaba. ¿Y cuál es la idea clave principal que está manejando la élite independentista del País Vasco? Que en España es posible. La idea que no tiene credibilidad es clave.

Diez años perdiendo el tiempo con el nuevo estatus y ante la irrupción del fascismo, ha llegado la hora de abrir los ojos al independentismo. Creo que para eso necesitamos una catarsis. Esa catarsis nos sucederá cuando interioricemos que en España no se puede. Esto necesariamente deberá recoger las asignaturas anteriores y llevarnos a pensar nuevas estrategias de confrontación. El camino puede ser empezar a llevar a la práctica las soberanías que son nuestras. Comencemos, pues, la revolución soberanista.

* Este artículo es un extracto de un extenso artículo escrito en un libro que próximamente publicará la fundación Manu Robles-Arangiz, del sindicato ELA.

lunes, 2 de febrero de 2026

LA CUADRILLA DE JAUREGI BAJO BANDERA PIRATA

En Petronor no ondea más bandera que la de su marca. Son el Estado dentro del Estado. Ni cuando les visita el lehendakari izan la ikurriña. Si fuera Trump el visitante, todos los mástiles acogerían la bandera norteamericana, y si fuera Sánchez, la piperpoto.

¿Los de la foto son alderdikides... ¿De qué? Los de EH-Bildu sacan la de Nafarroa y éstos los de la marca de una gasolina. Muy patriotas. Les ha faltado poner la bandera pirata y la de Wall Street.

En fin... Petronor nombra a José Ignacio Zudaire como su nuevo CEO. El vice de Josu Jon. Más gris que la tela de un traje de funeral. Por lo menos no le ha dado por la pose de los deditos para las fotos. Sustituirá en el cargo a José Gregorio Luque, al que la empresa ha agradecido los importantes avances y las mejoras que ha acometido.

Por otra parte, uno de los de la foto (el consejero Jauregi) podría poner en marcha un proceso de escucha activa entre la Ciudadanía sobre el modelo fiscal ideal, con los de la Agirre Center internacional, que están ya solicitando otra encomienda de gestión. ¡Sería precioso! Sueldos alemanes, impuestos griegos, servicios sociales nórdicos, Administración en mínimos, y horas de trabajo a la sureña. Igual todo esto también va como eje central de la Euskadi Berria de la que, por cierto, Pradales anunció el 31 de octubre de 2004 que una persona, con rango de viceconsejer@, sería comisionada para tal cargo. Hoy, un año y tres meses más tarde, 2 de febrero de 2026, la plaza sigue vacante como pueden observar aquí 👉🏻https://www.euskadi.eus/persona-comisionada-para-la-ciencia-la-tecnologia-y-la-innovacion/xiii/web01-s1ezaleh/es/.

¡Ya le está costando a Eneko Goia dar el "Sí quiero"! Sobre su futuro, ya nos explicó que quería tomarse un respiro hasta fin de año antes de decidir su siguiente paso "profesional" (se entiende que en la política). "Hay que aterrizar, descomprimir y poner al día cuestiones personales. Luego ya decidiré qué quiero hacer". Pues eso... Blanco y en botella.

domingo, 1 de febrero de 2026

¡ FELIZ 2047 ! (Articulo de Opinión en elDiario.es)

No cabe duda de que será un año lleno de acontecimientos. Sin ir más lejos, yo mismo (si no tengo antes un accidente de submarino) cumpliría 80 años. ¡Y que yo los vea! 

Y, al margen de esa gran efeméride, hasta es posible que se complete (o no) el Estatuto de Gernika que ya casi sería centenario y, en algunas materias, hasta obsoleto.
Es incomprensible que toda una Ley Orgánica (recogida en la sacrosanta Constitución española) haya sido incumplida durante tanto tiempo y, aún más incomprensible que las formaciones políticas abertzales jamás hayan dado un puñetazo en la mesa para denunciar su incumplimiento ante quién corresponde. Convengamos que no es ninguna marcianada pedir a un Estado que cumpla con su propio Ordenamiento jurídico. Nadie ha denunciado su incumplimiento en la Jurisdicción española. Perfectamente sé que la última Instancia española sería su propio Tribunal Constitucional (que tampoco es técnicamente un Tribunal), como sé perfectamente que el mismo sería capaz de hacer un ridículo monumental fallando en contra de lo que su propia Constitución establece. España es así.
Porque sabemos cómo anda el percal, hasta ahí no nos vamos a tirar de los pelos, pero hay otras Instancias (europeas) dónde poder enmendar la plana a un Estado incumplidor de sus propias leyes, pero tampoco se ha hecho. Lógicamente, sin hacer lo primero, no se puede hacer lo segundo.
Así, en Euskadi hemos entrado en un perverso juego según el cual la cosa va de pactar la gobernabilidad en Madrid a cambio de ir sacando competencias con sacacorchos. No sé quién será heredero del juego, pero hasta la fecha ha sido el PNV quién se ha prestado a participar en el jueguecito en cuestión. No les quito mérito por su persistencia pero también hay que poner de manifiesto la "columpiada" que se traen encima y trasladan al electorado vasco.
La técnica es ir venirse arriba en el Alderdi Eguna o en el Aberri Eguna mandando mensajitos a Madrid cuando se puede. Y digo cuando se puede en el sentido de cuando participan en el mantenimiento del Gobierno de Pedro Sánchez como socios de Investidura. Porque, evidentemente, si los peores presagios se hacen realidad, en un futuro Gobierno de las dos extremas derechas españolas (Partido Popular y V 0x) no esperemos ni pipas. Y ello, si no les da por laminar competencias ya transferidas. Para eso está su tramposa Constitución: Para retorcerla, usarla, manosearla y, hasta masticarla como un chicle cuando les da por aplicar el famoso artículo-comodín 155 pero, también, para olvidarse de su aplicación cuando se reclama el cumplimiento de una Ley Orgánica que la misma desarrolla.
Es algo más que curioso lo del Estado español: Son "súper-constitucionalistas" salvo cuando no les interesa aplicar eso que ellos han llegado hasta llamar "ley de leyes" sin necesidad de ponerse rojos. 
Volviendo al Partido Nacionalista Vasco, si eso de las competencias pendientes de transferir van de dos en dos nos da 2047. O yo escuche mal en las campas de Foronda a Andoni Ortuzar dando un plazo de dos meses para la transferencia de competencias; O yo escuché mal en el Aberri Eguna en la Plaza Nueva cuando también le dieron dos meses; O yo no he entendido la noticia sobre la visita de Pradales a Moncloa (en la que dice darle a Sánchez dos meses para ceder dos competencias); O Igual estoy sordo...
En resumen, Ortuzar dio dos meses, Esteban otros dos, y Pradales dos meses más. O sea, últimamente ya van seis. Da tiempo de sobra para todo. Pero, claro, quítenle los festivos, los días inhábiles, las vacaciones, los moscosos, las vacaciones parlamentarias entre periodos de sesiones... Pues eso: Nos plantamos en 2047 y, así, casi podríamos celebrar el Centenario del Estatuto de Gernika por todo lo alto. Porque por ahí parece ir la cosa, ¿No?
A ver si, pese a lo que fumo, al menos me queda aire para soplar 80 velas. Es posible que ni llegue y ya esté criando malvas, pero la gente más joven que este leyendo esto, se acuerde de estas líneas ya que hasta, también, sería perfectamente posible, que no viesen culminado en su totalidad el Estatuto de Gernika.
Artículo original en elDiario.es 👇🏻👇🏻👇🏻  

sábado, 31 de enero de 2026

MILITANCIA, CARGOS, Y HONESTIDAD (Remitido)

Tuve la oportunidad de estar el fin de semana pasado en un acto en el que se congregaban muchos cargos públicos e internos del PNV. En uno de los corrillos en los que participé, cargos de relevancia comentaban  y planteaban la necesidad de organizar este tipo de actos en otros momentos, en aras de la conciliación familiar. En un primer momento, dado el peso institucional e interno de quienes lo comentaban, no le di mayor trascendencia. Pero tras reflexionar sobre ello durante estos días, creo que es un debate que conviene abordar.

La política no se rige por turnos ni por horarios estrictos. Las reuniones se alargan, lo urgente aparece cuando no toca y los fines de semana se llenan solos. Quien acepta una responsabilidad -interna o pública- debería saber que, más de una vez, el partido o la institución se van a poner por delante de los planes personales. Eso forma parte del compromiso y conviene decirlo claro desde el principio.

Un cargo no es únicamente “trabajo”. Es también militancia. Y más allá del trabajo remunerado existe todo lo que no se ve: estar en el batzoki, hablar con la gente, acompañar a alderdikides, apagar fuegos y sostener la organización cuando no hay focos. Eso es lo que mantiene vivo a cualquier partido político.

En los últimos tiempos si se insiste mucho en la conciliación, también desde cargos públicos e internos. Es comprensible. Pero cuando ese argumento se convierte en el eje principal, el cargo -tanto interno como público, especialmente los remunerados- acaba viviéndose como un empleo con horario, mientras la militancia pasa a un segundo plano. Y desde ahí resulta muy difícil exigir compromiso a quienes no cobran ni tienen ningún tipo de liberación.

Sobre los sueldos conviene hablar claro. No se pagan solo por capacidad, sino por dedicación. Por eso, quien está liberado o percibe ingresos gracias al partido debería asumir más implicación, no menos. A mayor vinculación, mayor responsabilidad.

Con el tiempo también se aprende que volver al propio puesto de trabajo no es un fracaso, ni siquiera pasar una etapa sin empleo. Es más honesto que encadenar cargos o liberaciones solo para no perder un estatus. Todos hemos visto casos de personas que dejan la política activa pero siguen cobrando sin una función clara. Eso desgasta a la organización.

En el PNV, donde conviven liberados y no liberados, los horarios y las dinámicas deberían pensarse para los no liberados. Cuando todo se organiza al ritmo de quien tiene la política como jornada laboral, las decisiones se acaban tomando entre unos pocos y luego se trasladan al resto. Así se debilita un partido de base.

Tampoco es realista pedir implicación en las ejecutivas municipales si algunos cargos viven la política como un trabajo cómodo, con horarios reducidos y sueldos por encima de la media. Con ese ejemplo, pedir sacrificio al militante de base resulta incoherente.

El nivel de exigencia debería ser el mismo para los cargos internos y para quienes deben su puesto al partido. Y digo al partido, no a personas concretas que utilizan la organización para construirse pequeños cortijos de poder. Si el proyecto colectivo te ha llevado hasta ahí, algo hay que devolver: tiempo, presencia y trabajo orgánico. Confundir lealtades personales con compromiso político es uno de los atajos que más debilitan una organización de base.

Aquí conviene concretar. Bastaría con que cargos internos y públicos dedicaran una parte mínima adicional de su tiempo a la vida orgánica -por ejemplo, un 15 % más de dedicación real-. Con los niveles retributivos existentes, no es una exigencia desproporcionada. Por ejemplo, personas con responsabilidades institucionales o internas como Aburto o Ansola podrían, una vez atendidas sus obligaciones institucionales e internas, aportar tiempo a sus respectivas Organizaciones Municipales como uno más, reforzando la vida del batzoki y dando ejemplo de compromiso orgánico.

Además, el hecho de que algunos cargos públicos puedan compatibilizar su responsabilidad institucional con otros trabajos remunerados -catedráticos, txistularis o otras actividades- y dispongan de largos periodos de vacaciones deja claro que tiempo disponible hay. Si ese tiempo no se orienta a la militancia, al menos debería traducirse en una mayor aportación económica, que permita liberar o medio liberar a gente joven o, como mínimo, cubrir los gastos de militantes de poblaciones pequeñas. Y, dicho sea de paso, más trabajo de batzoki y menos selfis y postureo en redes, que no sostienen una organización.

Porque ese tiempo, hoy, no siempre se destina a la militancia, y eso tiene consecuencias. No hacen falta grandes inventos: hace falta presencia en el batzoki, trabajo en el municipio y compromiso real.

Todo esto influye directamente en el ejemplo que damos a la gente joven. Si lo que ven es poca dedicación y mucha protección del puesto, no podemos sorprendernos luego de la falta de compromiso. La gente joven se fija más en lo que ve que en lo que se dice.

Y ahora, cuando se abre el proceso de configuración de listas, conviene hablar claro. Debería hacerse en los batzokis, aunque demasiadas veces las decisiones se acaban tomando en despachos, algo que mucho me temo volverá a ocurrir, repitiendo un error grave que venimos cometiendo desde hace más de una década. A quienes se les proponga dar el paso -especialmente a cargos remunerados y liberados- hay que explicarles, por parte de cargos internos que prediquen con el ejemplo, desde el inicio qué nivel real de dedicación implica una candidatura y, en su caso, un cargo. No después.

Esto no es un trabajo con horario. Habrá fines de semana ocupados, disponibilidad y presencia constante. La militancia no es un complemento del cargo: forma parte de él.

Entrar en una lista no garantiza una carrera política ni una protección económica; se entra y se sale.

Mi humilde conclusión, después de muchos años, es sencilla: asumir un cargo implica renuncias personales y familiares, y también compromiso ideológico, no económico. Quien esté dispuesto a asumirlas, adelante. Quien no, también merece respeto. Pero conviene decirlo claro desde el principio, por el bien del Partido y de quienes vienen detrás.

viernes, 30 de enero de 2026

NOVENTA MINUTOS DE APLAUSOS

Esta mujer se llama Tillie Martinussen, es groenlandesa, miembro del Partido de la Cooperación que contribuyó a fundar.

Pronunció un discurso literalmente memorable que quizá sea la mejor respuesta jamás dada a Donald Trump y a su distópica idea de América.

Un acto de resistencia cultural y de dignidad, antes que político, que todos los nuevos trumpistas y los animadores en nuestro país (y en España), deberían leer y memorizar:

"Creo que Trump no conoce en absoluto al pueblo groenlandés. No le damos especial valor al dinero, a los labios Kardashian y a ese tipo de cosas. En Groenlandia, entre otras cosas, ni siquiera se puede poseer la tierra: Puedes obtener un lote para construir tu casa y ser dueño de la casa sobre el terreno, pero no de la tierra en sí.

Porque los groenlandeses no creen que la tierra pertenezca a una sola persona: pertenece a todos. Y lo mismo ocurre con el mar y las riquezas que contiene. Por eso es un enorme error de cálculo pensar que los groenlandeses pueden ser comprados con dinero. No es así.

E incluso si nos dijeran: "100.000 dólares por persona", nunca renunciaríamos a la sanidad gratuita, nunca renunciaríamos a la educación gratuita, nunca renunciaríamos a formar parte de Europa, nunca renunciaríamos a nuestra soberanía, que tarde o temprano es nuestro objetivo.

No queremos ser ricos como los estadounidenses. Basta ver lo codiciosos que son: Llegaron incluso a disparar contra sus amigos o a invadir a sus amigos por pura codicia. Sabemos que en nuestro subsuelo podría haber minerales y petróleo, y que valen enormemente más que cualquier cifra. Pero incluso si no los hubiera, de todos modos no nos dejaríamos comprar.

Aquí todos conocen la historia de los inuit en Alaska y de todas las poblaciones nativas, los pueblos indígenas, los indios americanos. Sus tierras les fueron arrebatadas y no fueron bien tratados en Estados Unidos. Y sabemos que Trump se rodea en gran medida de personas vinculadas al supremacismo blanco.

No somos blancos, como pueden ver.  Y entonces sabemos que probablemente nos quitarían nuestros derechos. También sabemos que, junto con Dinamarca, estamos bien tal como estamos. Como decía antes, tenemos sanidad gratuita, educación gratuita: Cualquier cosa que quieras estudiar, puedes hacerlo sin pagar nada y, de hecho, el gobierno incluso te da una beca, dinero mientras estudias. 

Todo esto nunca lo cambiaríamos: el Estado de bienestar, el welfare. No lo cambiaríamos por nada que venga de América. (...) No importa lo que haya pasado en el pasado entre Dinamarca y Groenlandia: lo resolveremos entre nosotros. Así como estamos ahora, está bien. Y si un día queremos la independencia, serán los groenlandeses quienes lo decidan, no una superpotencia que presiona desde lejos.

Sabemos muy bien que, si nos independizáramos mañana, él nos invadiría de inmediato, porque no tendría problemas ni con la OTAN ni con Europa. Por eso creo que está apostando de manera profundamente insultante por la idea de que los groenlandeses son personas estúpidas, sin educación, que no siguen las noticias del mundo. Pero no es así. Es exactamente lo contrario.

Estaremos aquí por cientos de años después de Donald Trump. Aunque nos invadiera, creo que simplemente lo esperaríamos como se espera el mal tiempo. Aquí todos saben que es el clima quien decide: Si llega una tormenta, nos refugiamos por un día o dos.

Podríamos refugiarnos durante un año, dos años, o incluso diez o veinte años, y luego regresaríamos a Dinamarca tan pronto como Trump y los que son como él se hayan ido".

¿Y saben qué pasó tras este alegato y discurso?

Pues noventa minutos de aplausos... O, si lo prefieren, hora y media, que se dice pronto!!!

jueves, 29 de enero de 2026

LA VENGANZA DEL IRURAK BAT

Como informaba elDiario.es el pasado lunes, La instructora que ordenó la entrada de la Ertzaintza en dependencias del Ayuntamiento de Getxo y la reciente imputación de tres de los nueve ediles del PNV por el derribo del palacete Irurak Bat, Neus Galobardes, dejará el juzgado esta misma semana. Su último acuerdo en relación a este sumario es fijar para el 25 de febrero la declaración como investigados de los ya exconcejales Inazio Uriarte, Irantzu Uriarte e Iñigo Urkitza, así como de tres técnicas y otras cuatro personas ya imputadas con antelación y cuya comparecencia se había retrasado. Asumirá el caso el juez Marcos Amor.

Fuentes judiciales indican que el expediente estuvo meses parado y que incluso hubo riesgo de que se acabara el plazo ordinario de instrucción sin conclusiones. Finalmente, se obtuvo una prórroga y se abrió un nuevo escenario.

Este enero de 2026, en un hecho excepcional en Euskadi y tras recibir un informe de la Ertzaintza que así lo pedía por ver indicios de delito en el derribo del edificio, donde se iban a levantar pisos de lujo y uno de ellos iba a ir para la pareja de ediles compuesta por Uriarte y Uriarte, la magistrada Galobardes acordó la entrada y registro de varias dependencias y la aprehensión de documentación y soportes digitales. Días después, este jueves, acordó también la imputación de ambos concejales y de un tercero, el responsable de Disciplina Urbanística, así como tres funcionarias municipales, Argiñe Encinas, Isabel Peral y Sonia Quintana.

Sin embargo, Galobardes es formalmente una magistrada en prácticas en funciones de sustitución. La próxima semana, de manos del jefe del Estado, el rey Felipe VI, recibirá en Barcelona su despacho y está en “expectativa” de ocupar una plaza en el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, en concreto en Girona, según el Boletín Oficial del Estado (BOE).

Galobardes llegó el 1 de julio de 2025 a la plaza segunda de la sección civil y de instrucción del Tribunal de Instancia de Getxo. Es una sala mixta, con funciones de investigación penal pero también causas civiles. Formó parte de un paquete de cuatro magistrados en prácticas que llegaron en verano a Euskadi. Meses después, tras un concurso, obtuvo la plaza como titular Amor, graduado en derecho por la Universidad de Jaén y que en 2016 recibió un premio que condecora a jóvenes juristas de la Fundación Garrigues y que fue entregado por el entonces ministro Rafael Catalá, del PP (en el centro de la fotografía junto con el juez Amor).

Amor tomó posesión el 27 de noviembre de 2025 y unos días después, a comienzos de diciembre, la sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, dio cuenta del “establecimiento de un sistema de reparto de asuntos entre el juez titular y de la jueza de prácticas en funciones de refuerzo en la plaza número dos de la sección civil y de instrucción del Tribunal de Instancia de Getxo”. En concreto, se determinó que Galobardes se iba a quedar con todas las causas penales y Amor con las civiles.

Esta distribución obedece a la necesidad perentoria de abordar con eficiencia la sobre carga que experimenta la jurisdicción penal frente a la civil, la cual presenta un mayor volumen de asuntos pendientes y alberga la instrucción de causas de alta complejidad [...]. La asignación del área penal a doña Neus garantiza la continuidad del conocimiento procesal, ya que ella ha estado inmersa en estas diligencias, incluso habiendo concertado y mantenido reuniones de coordinación tanto con el ministerio fiscal como con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. De este modo, se asegura que no exista una interrupción en la dinámica de las investigaciones y se evita que el juez titular deba iniciar un largo y sensible proceso de estudio y adaptación”, valoró el órgano de gestión del Superior vasco.

Sin embargo, ahora el juez Amor tendrá que quedarse también con la parte penal y, desde luego, con el expediente relativo al palacete de Getxo. El asunto ha motivado ya la dimisión de un tercio del plantel del PNV en el Ayuntamiento, donde gobierna de forma ininterrumpida desde el restablecimiento de la democracia. Este jueves, en el pleno municipal, se vota una moción que pide la dimisión de la alcaldesa, Amaia Agirre, a instancias del corrupto Partido Popular.

Por lo menos dejaron sin derribar (y abierta) la puerta del Palacete, aunque, como diría Aitor Esteban Bravo, tampoco es que fuese la Puerta de Brandeburgo... Ni la de Alcalá. 👇🏻👇🏻👇🏻


miércoles, 28 de enero de 2026

COSAS GRAVES... DEMASIADO GRAVES.

Estamos con la de siempre: Si no te informas por otros Medios, pues no te vas a enterar jamás de nada por el DEIA. De tal forma, un usuario de este Blog nos apunta: "Mira, para los que en tu Blog dicen que la Oposición no hace nada: Salud Pública de Lakua ha admitido la administración de dosis de una vacuna hexavalente caducada «recientemente» a 253 personas, la mayoría bebés, en 12 OSIs de Osakidetza, tras revelarlo EH-Bildu. Asegura que la situación no tiene «ningún tipo de afección en la salud». Y ninguna es ninguna, o sea, no sirve como vacuna. Pero hasta que EH-Bildu no ha registrado una pregunta en el Parlamento, todo el mundo en completo silencio".

Así, leemos en la noticia de GARA que nos adjunta como La Dirección de Salud Pública del Gobierno de Lakua ha admitido que en 12 OSIs de Osakidetza se han administrado dosis de una vacuna hexavalente (difteria, tétanos, tosferina, poliomielitis, hepatitis B y Haemophilus influenzae tipo B) pertenecientes a un lote cuya fecha de caducidad había expirado recientemente. Lo ha hecho después de que EH-Bildu destapara el caso al anunciar que la parlamentaria Rebeka Ubera había registrado una pregunta al consejero de Salud, Alberto Martínez, en la que pedía explicaciones acerca de por qué «desde hace algunos meses en varios centros de Osakidetza se ha administrado una vacuna caducada a decenas de niños y niñas».

Salud aslió al poco tiempo con una nota en la que explicaba que esta situación, «sin ningún tipo de afección en la salud ni efecto adverso», ha afectado a 253 personas, la mayoría bebés, en 12 OSIs (Organizaciones Sanitarias Integradas) de las 13 que hay en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, es decir, en casi toda la CAV.

Aseguraban que «todos y cada uno de los casos están perfectamente identificados y se está contactando con las familias para informarles de manera directa y ofrecer las indicaciones necesarias». Así, a la Dirección de Salud Pública no le quedó otra más que consultar el caso «con las Autoridades, con la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), y el Consejo Asesor de Vacunas de Euskadi (CAVE), además de con el fabricante» y que, «tras el estudio realizado, el CAVE recomienda «administrar una nueva dosis de la vacuna para asegurar la máxima protección». Por ello los centros sanitarios comenzaron ayer a contactar a las familias para una nueva cita. Desde Salud Pública se quiere transmitir un mensaje de tranquilidad, dado que según los expertos no se prevén efectos adversos por la administración de estas dosis. Todos los casos están controlados, y se están siguiendo las recomendaciones de los organismos expertos de Salud pública».

Según el calendario vacunal, la hexavalente se administra a los niños y niñas a los dos meses, a los cuatro y a los once meses. Pero la Oposición (en este caso EH- Bildu) asegura que tenía conocimiento de la administración de vacunas caducadas desde hace 10 días, en los que «hemos estado comprobando la veracidad de la información». En ocasiones, se han inoculado hasta dos vacunas caducadas. «Estos menores se encuentran desprotegidos frente a esas seis enfermedades, que pueden llegar a ser graves», alertaban antes de conocerse la confirmación oficial de Salud.

La parlamentaria de EH-Bildu Rebeka Ubera sostiene que «no se ha tratado de un error aislado. Al contrario, ha existido un grave problema de organización y funcionamiento dentro de Osakidetza. De hecho, no se ha realizado un seguimiento de la trazabilidad de la caducidad de las vacunas y no se han cumplido los procedimientos y protocolos establecidos». Asevera que la vacuna hexavalente es adquirida por Salud Pública y posteriormente distribuida a Osakidetza, que es quien la administra a la Ciudadanía en sus centros de salud. También sostienen que ante una situación de este tipo, Osakidetza debe informar a las familias y adoptar medidas acordes a la situación de cada menor. Sin embargo, según la información de la que disponemos, ayer las familias todavía no habían sido informadas.

Dada la importancia del asunto y la sensibilidad y gravedad que tiene desde el punto de vista de la salud pública, EH-Bildu registró en el Parlamento una batería de preguntas al consejero de Salud, para saber desde cuándo sabe que se está dando esta situación, dónde se ha producido y a cuantos niños y niñas ha podido afectar.

Hay otra variante de esta cuestión en la que también se fija la citada iniciativa al señalar que «la vacuna hexavalente también se administra a personas adultas de grupos de riesgo» y quieren saber "¿a cuántas personas adultas, de qué grupos de riesgo y en qué OSI se les ha administrado una vacuna caducada? ¿Han sido informadas las personas afectadas? En caso afirmativo, ¿en qué fechas fueron informadas?".

De mal en peor. Tanto asesor por metro cuadrado para nada. Hola, presidente de Comunidad Pradales!!! Estás por ahí o sigues posando con Katy Perry??? Hola!!!

Ya se sabe que en Madrid le preguntaron ayer sobre las vacunaciones, y en lugar de admitir que lo ha desvelado EH-Bildu, dijo que "respecto al tema de la vacunación, que lo hemos dado a conocer nosotros desde el propio Gobierno, está monitorizado y controlado perfectamente". ¿Ninguno de sus tropceientosmil asesores le dice que la mentira tiene las patas muy cortas?

En fin... Estas son las cosas que preocupan a la Ciudadanía y no hacer de gruopie a la chepa de los dineros públicos.

martes, 27 de enero de 2026

PUNTO PELOTA (Por David Salinas-Armendariz en elDiario.es)

El día de San Sebastián de 2026 será recordado como otra fecha relevante para la pelota vasca. Y para la oficialidad internacional del deporte vasco en su conjunto. Porque, sí, la Selección Vasca, la Euskal Selekzioa, ha llegado para quedarse en el deporte más genuino de los vascos. Y ya sin marcha atrás. El laudo del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) ha venido a rechazar el recurso interpuesto por la Federación Española de Pelota frente a la aceptación por parte de la Federación Internacional de Pelota Vasca (FIPV) de la Federación Vasca como miembro de pleno derecho.

Recapitulemos. El 28 de diciembre de 2024 la asamblea de la FIPV resolvía favorablemente la solicitud de integración de la Federación de Euskadi de Pelota Vasca. El cambio de criterio de la Internacional respecto a anteriores negativas se fundamentó en la modificación legislativa operada en España, donde la Ley del Deporte introduce en su artículo 48.2 la posible admisión de federaciones autonómicas en internacionales en los casos (entre otros) de deportes con arraigo histórico y social en su territorio.

Para la aceptación de los vascos resultó necesaria la postura favorable de dos tercios de los miembros asistentes a la asamblea FIPV, que primero decidió modificar sus estatutos y luego, con el mismo quórum, admitir a una federación no estatal con indudable singularidad y ascendiente. En esas votaciones no pudo intervenir la representación española por la previa inhabilitación de su presidente saliente y por la inidoneidad de quien pretendía suplirle en la asamblea. Es el proceso de convocatoria y votación asambleario lo que estrictamente se cuestionaba en el recurso ante el TAS, que en primer término secundó la federación cubana para finalmente retirarse del mismo.

No obstante el limitado objeto del pleito, resulta necesario incidir en que los mandatarios de la española no han aceptado nunca de buen grado la entrada de la vasca en la FIPV. La Federación Española de Pelota ha hecho oídos sordos a la decisión del Consejo Superior de Deportes (Gobierno español), que ya se había manifestado favorable a la integración vasca en aplicación de lo dispuesto en el citado artículo 48.2, el mismo precepto que dispone un obligado “apoyo conjunto” en el seno de la federación internacional a la entrada de la autonómica, producido ese acuerdo previo del CSD. La federación española no sólo no facilitó su “apoyo conjunto”, sino que se opuso con total acritud y cuestionables formas a que operase el criterio de la Administración española, que tampoco conminó (como debiera) a la federación estatal a cumplir la ley.

En todo caso, lo cierto es que esa proclamada, por tierra, mar y aire, posición contraria de la federación española no pudo computarse en el seno de la FIPV por la referida imposibilidad de voto en la asamblea del 28-D, ante lo cual decidió interponer la apelación en el TAS. Y ésta ha finalizado con su rechazo por causa de la autodeclarada falta de competencia para revisar y resolver la cuestión planteada, esa eventual presencia de irregularidades asamblearias. El TAS, por mayoría de su formación arbitral, declina su jurisdicción para decidir sobre la controversia de fondo por razón de que se trata, la impugnación de acuerdos de la internacional por parte de sus miembros, de materia que no está sometida a su conocimiento, por no existir cláusula arbitral al respecto, es decir, por no estar expresamente así recogido en los estatutos de la federación internacional. Prospera de esta manera la postura mantenida por la representación procesal de las codemandadas FIPV y Federación Vasca.

¿Queda definitivamente resuelto el tema? ¿Cabe acudir a otras instancias por parte de la federación española en defensa de su terca negativa a compartir con la vasca membresía y competición en la FIPV? Frente al laudo del TAS cabe oponer recurso de anulación por motivo de su declaración de incompetencia, pero ha de hacerse ante la jurisdicción suiza, por tener el órgano arbitral deportivo su sede en Lausana. Y las posibilidades ciertas de que el Tribunal Federal Suizo declare la jurisdicción de un TAS renuente son más que remotas, tratándose de un camino largo y costoso, con el único potencial efecto de devolución al propio TAS. Vía muerta, entendemos.

Hemos de señalar que la federación española podría haber interpuesto también recurso ante la justicia ordinaria española (la sede de la FIPV -hasta ahora- estaba en Pamplona), que probablemente sí que hubiera tramitado la causa por la materia asociativa. No lo hizo en tiempo y forma. Mala jugada. Y es que en el ‘txoko’ hay que saber jugar a dos paredes y no ofuscarse.

Punto y partido. Nos vemos en las canchas del ancho Mundo.