sábado, 26 de septiembre de 2026

LA MINA DE LOS MENAs (Remitido)

La Administración vasca puede estar pagando alrededor de 5.000 euros mensuales por plaza de un menor extranjero no acompañado. Si el coste real para las ONG y entidades subcontratadas -manutención, alojamiento, educación, personal y demás gastos- ronda los 2.500 euros, la diferencia sería de unos 2.500 euros mensuales por menor.

Con cerca de un millar de menores atendidos, hablamos de aproximadamente 30 millones de euros anuales de diferencia entre lo que paga la Administración y ese coste estimado. Dinero que sale del bolsillo de los contribuyentes vascos.

Hay un dato que permite poner estas cifras en perspectiva. Según EUSTAT, el gasto de enseñanza por alumno en la ESO pública vasca fue de 9.954 euros anuales en el curso 2022/23, unos 830 euros mensuales. En la enseñanza universitaria fue de 9.722 euros anuales, unos 810 euros mensuales.

Es decir, tomando como referencia esos 5.000 euros mensuales por plaza, la Administración estaría destinando por un MENA unas seis veces el gasto mensual de enseñanza de un alumno de ESO. Un auténtico alumno VIP para el contribuyente vasco.

Y después de conocer los resultados de PISA, con Euskadi en 480 puntos en matemáticas, 482 en lectura y 479 en ciencias en PISA 2022, cabe formular otra pregunta: ¿A nadie le parece que estas cifras de costes y plusvalías por MENA son un insulto a la inteligencia? ¿No habrá acaso algún político con moral y principios dentro del espacio político vasco que haga esta reflexión?

La izquierda y la extrema izquierda llevan años denunciando la «fantasmagórica privatización de la sanidad pública», de las residencias de mayores y de los servicios sociales. Sin embargo, en la atención a los menores extranjeros no acompañados se ha producido una externalización hacia ONG, fundaciones y entidades privadas financiadas con dinero público.

¿Por qué aquí no existe la misma crítica? ¿Por qué nadie parece preguntarse cuánto cuesta realmente cada menor, cuánto cobra cada entidad, qué margen obtiene y quién se beneficia económicamente de este sistema? ¿Será que se ha encontrado una inmensa bolsa de financiación pública alrededor de la inmigración irregular?

Hay una reflexión que parece casi absurda: ¿a nadie se le ha ocurrido pensar que, con estos costes por MENA para el contribuyente vasco, saldría mucho más barato enviarles a todos de Erasmus a Harvard, Stanford o al MIT de Massachusetts?

Y planteo una hipótesis de trabajo: ¿Puede llegar un cambio de la legislación europea a examinar las responsabilidades derivadas de determinadas actuaciones mantenidas durante años respecto de menores extranjeros no acompañados? ¿Podría llegar incluso a plantearse, en determinados supuestos, la aplicación de figuras relacionadas con la trata, el tráfico o la retención ilícita de menores?

El Derecho internacional y el europeo establecen garantías para cualquier retorno, pero también obliga a preguntarse si el sistema actual está resolviendo realmente el interés superior del menor.

La gran paradoja es que Marruecos reclama la devolución de sus menores, tal y  como Franco reclamaba los "niños de Rusia" a Moscú. Sin embargo, España no parece tener intención alguna de atender esta exigencia planteada a la Unión Europea.

El resultado es un sistema en el que un menor puede permanecer durante años bajo protección pública española mientras Marruecos reclama su retorno. Y cuando hablamos de decenas de millones de euros públicos, la pregunta es inevitable: ¿Quién gana con todo esto? No hablo únicamente de dinero. Hablo de un sistema que genera incentivos económicos alrededor de la permanencia de los menores en Euzkadi mientras se dificulta o demora su devolución.

Así las cosas, y ojalá nos equivoquemos, tal vez al repugnante cash flow del narcotráfico -ese dinero negro que circula desde algunos de los conocidos narcoestados- haya que añadir algún día otra corriente de dinero, mucho más respetable en apariencia: el cash flow humanitario, solidario y perfectamente blanqueado bajo la pancarta  de la caridad woke.

FUENTES: EUSTAT, Estadística del Gasto y Financiación de la Enseñanza Pública, curso 2022/23; PISA 2022, Ministerio de Educación, Gobierno de España.

viernes, 25 de septiembre de 2026

BELATE HUELE A CORRUPCIÓN DESDE MUY LEJOS

El Gobierno de Navarra ha iniciado los trámites para alcanzar un acuerdo de resolución pactada con la Unión Temporal de Empresas (UTE) adjudicataria de las obras de duplicación de los túneles de Belate, tras la anulación formal del modificado 1 del contrato por parte de la Dirección General de Obras Públicas.

El Ejecutivo foral prevé licitar "cuanto antes" el tramo pendiente con el fin de cumplir los plazos comprometidos con la Unión Europea en la N-121-A antes de 2030, a pesar del notable retraso que sufrirán los trabajos respecto al calendario inicial fijado para 2027.

Así lo explicó el vicepresidente primero y portavoz del Ejecutivo foral, Javier Remírez, quien enmarcó la actuación en la búsqueda de soluciones legales y económicas contundentes tras dejar sin efecto la modificación contractual previa. Según el portavoz, el objetivo prioritario de la Administración foral se centra en desbloquear la ejecución de una infraestructura clave para la seguridad vial de la zona norte de la Comunidad Foral.

"Iniciamos los trámites para llegar a un punto de encuentro con la UTE para una resolución pactada entre las partes que nos permita, y ese es el objetivo fundamental, licitar cuanto antes la parte del proyecto que queda sin realizar", afirmó Remírez, subrayando que una vez se adjudique y concluya ese tramo, se procederá a licitar de inmediato las obras restantes del túnel de Belate, infraestructura que actualmente se encuentra "ejecutada a más de un 50%".

"Estamos centrados en el espacio de las soluciones. Siempre hemos actuado con responsabilidad y ajustados siempre a derecho", ha sostenido el portavoz, añadiendo que la premisa fundamental fijada por la presidenta María Chivite ha sido que "no se abone ni una sola cantidad económica" por parte del Gobierno de Navarra que no estuviera sustentada técnica y jurídicamente. Ya...

Cuestionado sobre las peticiones de asunción de responsabilidades políticas (que ahí está la madre del cordero) planteadas por la Oposición y algunos socios parlamentarios tras el varapalo jurídico que derivó en la paralización de la obra, Remírez rehusó abrir ese debate en el momento actual y defendió que la actuación del Ejecutivo foral responde estrictamente a criterios de legalidad y control del gasto público: “Estamos centrados en el espacio de las soluciones. Siempre hemos actuado con responsabilidad y ajustados siempre a derecho”, sostuvo mientras le seguía creciendo la nariz.

Asimismo, el vicepresidente contrapuso la gestión del actual Ejecutivo foral con la actuación de los Gabinetes que le precedieron, señalando que la adecuación de la N-121-A a la directiva europea sobre seguridad en túneles acumulaba más de una década de demoras antes de la puesta en marcha de los trabajos. “Esta es una obligación legal que lleva más de 15 años de retraso irresponsable por parte de los diferentes gobiernos de Navarra que nos precedieron. Quizás quien debiera haber asumido más responsabilidades políticas es quien, pudiendo hacerlo, no lo hizo y todavía no ha dado explicaciones al respecto”. En serio. ¿Alguien cree a este tal Remírez? Nosotros no.

Finalmente, el portavoz enmarcó las exigencias dimisionarias en el clima político general de precampaña electoral, apelando a la prioridad técnica del proyecto frente al debate partidista. “La única decisión política del Gobierno de Navarra ha sido que esas obras se tenían que realizar por una obligación legal e incidir en la seguridad vial. Lo que nos preocupa ahora es ser lo más ágiles posibles, no ciertas estrategias de ventajismos partidistas” (¡Qué va a decir!).

Hasta ahí la información. Vayamos con la opinión: Lo de la adjudicación de Belate, lleva mucho tiempo “oliendo a corrupción que tira patrás” (y las “excusas” que se dan son cada vez peores y no convencen a nadie (creemos que ni siquiera a quienes las dan).

Y ahora, en vez de asumir responsabilidades, ¿Decide echar las culpas a otros?

Gracias a que han sido un puñado de funcionarios escrupulosos con su deber los que han impedido que los desmanes hayan ido a más. De los técnicos de la mesa de contratación, al Interventor General; del ingeniero de minas que desbarató los sobrecostes a la Asesoría Jurídica que los ha visto maliciosos. Inclúyase al auditor de Comptos que tuvo que verse enmendado por su jefe, el presidente, por ser muy duro y pedir responsabilidades y ahora se ha visto que el único razonable era él cuando quien pide lo mismo son los propios juristas del Gobierno.

¿Y aquí no dimite ni cesan a nadie? ¿Dónde están las responsabilidades técnicas y políticas?

 Y luego no nos extrañemos de los resultados electorales.

jueves, 24 de septiembre de 2026

TRÍO DE ASES: ANTXON, ARANTXA Y ANDONI

Pues como suena. El Gobierno vasco de Iñigo Urkullu ignoró la posible afección al trazado del Euskotren de la reforma urbanística proyectada por Antxon Alonso Egurrola en Elgoibar (Guipuzkoa).

El dueño de Servinabar, imputado en el "Caso Cerdán" y natural de este municipio, fue contratado en 2017 y 2022 como "project manager" por una promotora para impulsar el Plan Parcial de Karkizano (PPK), una de las zonas de actuación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de la localidad.

Debido a la proximidad del PPK a la línea de tren Bilbao-Donostia de Euskotren a su paso por Elgoibar, era necesario consultar al Departamento de Planificación Territorial, Vivienda y Transportes del Gobierno vasco, liderado en 2023 por el socialista Iñaki Arriola. Sin embargo, el Departamento de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente de Arantxa Tapia (hoy presidenta de la Fundación Sabino Arana) aprobó ese año el proyecto, que sigue en pie, sin analizar los riesgos existentes para la infraestructura.

La sociedad Lurburu S.L., como propietaria mayoritaria de los 60.920 m2 afectados en el PPK, contrató en dos ocasiones a Antxon Alonso a través de Noran Coop y Servinabar. La promotora inmobiliaria acordó pagar 151.239 euros al empresario por la «redacción» y «tramitación» del Documento Inicial Estratégico (DIE) de la reforma urbana, dedicado a explicar las obras y analizar su impacto en el entorno. A su vez, Antxon Alonso subcontrató los trabajos por 37.775 euros. Primero, en 2017, a dos arquitectos (30.500 euros) y en 2022 a Geoinnova SL (7.275 euros). Fue el DIE elaborado por esta última consultora el que terminó registrado el 12 de septiembre de 2023 ante el Departamento de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente del Gobierno vasco, dirigido por la citada exconsejera Tapia, que le dio luz verde el 22 de noviembre de 2023.

Todo dentro de lo previsible y Doña Tapia llamando a las empresas para conseguir trabajo para KPMG con el paraguas de la Fundación Sabino Arana. No hay vergüenza.

Y. a todo esto, nos llega una curiosa publicidad sobre El Programa Experto en Gabinetes Políticos e Institucionales, diseñado para profesionalizar el trabajo de quienes operan cerca de la toma de decisiones, tanto en el ámbito político-institucional como en el empresarial. Una formación aplicada, orientada al trabajo real de gabinete: Coordinación, comunicación institucional, análisis estratégico, apoyo a la decisión e interlocución público-privada.

Si pinchan AQUÍ, verán el desarrollo del programa. Y si avanzan en el mismo, comprobarán quién es uno de los "expertos profesores" del programa.

Sí. Nosotros también nos hemos quedado ojipláticos.

miércoles, 23 de septiembre de 2026

UNOS CONCILIANDO A TIEMPO PARCIAL, Y OTROS "A OTRAS COSAS" A TIEMPO TOTAL

¿Y aquí no dimite ni cesan a nadie? Y ayer... Cadenas Vicinay, donde la falta de carga de trabajo asoma a la empresa recién rescatada a un nuevo ERTE. Suma y sigue.

En realidad nos importa un bledo estar a la cola de España en inversión extranjera si mi economía está bien estructurada y avanza bien. La inversión extranjera es la que se quedó con Euskaltel y nos quedamos sin un eje de desarrollo económico.

Los datos económicos hay que analizarlos en función de los intereses del País no en base a la teoría económica de quienes se quieren quedar con él... La realidad que el Gobierno Vasco no quiere asumir porque prefieren vivir en su relato de éxito y prepararse para mantenerse en el poder. Su estrategia: Enfocarse en los votantes socialistas descontentos con Sánchez.

Una apuesta arriesgada que sitúa al PNV como un partido socialista sin, supuestamente, los errores del PSOE. Esto supone cambiar el posicionamiento de "partido democristiano"’ a partido socialdemócrata"' en un absurdo intento de hacerse con los electorados de PSE y EH-Bildu.

En nuestra opinión, este titilar que les exponemos no se trata más que de un análisis simplista y ajeno a la realidad en la que viven los ciudadanos. Los problemas se agravarán, perderemos competitividad, poder adquisitivo… pero nos venderán las historia de que como aquí, no se vive en ningún otro sitio.

Dudosa ventaja que no se refleja en los indicadores de atracción de inversiones y de eso que llaman talento. Y suponemos que no habrá asesores que se atrevan a alzar la voz para avisar que se acerca el iceberg. Los datos dicen que el concierto económico colapsa en diez años y "Papá Estado" no vendrá al rescate. La frivolidad del EBB parte además del uso de la ideología como camiseta electoral, cuando la ideología de un partido forma parte de su identidad.

"Papá Estado" estará encantado de recogernos dentro del sistema de financiación autonómica. Sin concierto económico se da por finalizada la soberanía vasca. Sólo quedará Navarra. Están a punto de cargarse toda una maquinaria de autogobierno que ha resistido casi todo. Es el éxito de los Jobubis, ayudados por la inteligencia de Egibar. Lo han clavado por lo que no es descartable que haya una reacción, pero a 10 años vista. La única posible es una reacción interna que lleve a una, primero depuración, revitalización de EAJ- PNV.

Lo que no pueden salir los sinvergüenzas es por la puerta grande o algo parecido: Egibar, Ortuzar... Se está dando cobertura interna a esas gentes y eso solo lleva a la destrucción del Partido antes o después de la destrucción del País. La situación es muy complicada. El poder lo tiene un grupo, no nos atrevemos atrevo a llamarles élite, guiados por la codicia y soberbia del poder. Las dinámicas internas se basan en el clientelismo. Y la afiliación se compone de cuasi-fanáticos, resignados y una amplia lista de aspirantes a cargo público o público-privado que garantice su bienestar personal. Pero es igual. No pasa nada. Están a otras cosas...

¿El GBB se ha escindido ya del Partido? ¿Dónde está la sonrisa gipuzkoana del Partido? ¿Y la tan cacareada "paridad"?

Ya habíamos reparado que el ácido había disuelto la sonrisa gipuzkoana del Partido. Así deja la foto en una "paritaria" imagen de las que le gustan a Elgarresta: Tres mujeres paritarias entre 14 retratados. Curioso pero estos, como el proyecto de consejero Jauregi  no están "conciliando" a tiempo parcial.

Están a otras cosas a tiempo total. Reunión + jamada para elaborar esta absurda arenga: "Se acerca el Alderdi Eguna, un día de encuentro, celebración y orgullo compartido. Este año Emakume Abertzale Batza volverá a estar presente en el desfile, compartiendo espacio con toda nuestra familia. Es una oportunidad inmejorable para reivindicar nuestra historia y el papel clave de las mujeres en nuestro movimiento. Queremos que el desfile sea especial, y para lograrlo os necesitamos a todas. La idea es realizar este recorrido juntas. Nuestro sitio estará justo detrás de los miembros de EGI. Hagamos que la voz y la presencia de las mujeres abertzales se sientan con más fuerza que nunca. Contamos contigo!"

Pues ya ven. Ni para la anterior foto. Ahora quieren poner en el centro a la mujer solo para desfilar, con reivindicaciones sobre la mujer cero patatero. Mucha pose y poca enjundia. Este tipo de cosas se detectan a la primera de cambio. Se acerca una puesta a prueba para un PNV sin capacidad de movilización alguna. Ni capacidad ni gentes involucradas. Al menos ya nos han dado una pista sobre quién izará la ikurriña en la campa... Posiblemente la afiliada más longeva y la más joven. El caso es que no haga quién lo debería hacer por derecho. Se demuestra que entre cuatro deciden qué eslabones poner y cuáles quitar u olvidar por aquello de una suerte de "katea ez da eten a la carta" dentro del catálogo de los relatos: Los reales y los forzados para omitir los primeros. Será que están Farmeando aura. 

Así, la edición de este año del Alderdi Eguna nos parece una apelación a lo que fue el Partido y que en esta edición no pueden ocultar. Quieren conectar eslabones que han roto por su ambición. El PNV berria no tiene nada que ver con el de los 80 y 90. Y no es un problema generacional, es un problema que algunos en vez de entender el Partido como una herramienta de Liberación nacional, lo conciben como un instrumento de asegurar a una élite de estómagos agradecidos que conforman la nueva pequeña burguesía vasca. Sin conciencia de ningún tipo que no sea su propia supervivencia. Atrás quedó aquel movimiento nacional interclasista que, ante todo, anteponía la libertad de la Patria a su propia condición de clase.

No es pues extraño que muchas y muchos militantes de sientan desasistidos y que, una vez más, se planteen dejar el Partido que les ningunea.

martes, 22 de septiembre de 2026

RADIOGRAFÍA DE LA RGI: ¿FUNCIONA REALMENTE Y CUÁNTO FRAUDE HAY? (Por José A. del Moral en GANANZIA)

La noticia de que Lanbide ha dado por perdidos cerca de 38 millones de euros pagados indebidamente a perceptores de la RGI desde 2022 ha vuelto a poner bajo discusión el funcionamiento de la principal ayuda social vasca.
Desde ese año han prescrito 18.601 expedientes de reintegro porque la Administración no consiguió recuperar las cantidades dentro del plazo establecido. La cifra procede de respuestas del Gobierno Vasco a preguntas parlamentarias y ha reabierto dos cuestiones que acompañan a la Renta de Garantía de Ingresos prácticamente desde su creación: ¿Sirve realmente para que sus beneficiarios puedan salir adelante y abandonar la ayuda? ¿Y cuánto fraude existe realmente en el sistema?

La primera sorpresa es que la RGI es bastante más compleja de lo que sugiere el debate público. Durante 2025 la percibieron en algún momento 71.807 titulares diferentes y el gasto neto en RGI y Prestación Complementaria de Vivienda (PCV) ascendió a 411,2 millones de euros. Pero no todos esos perceptores son personas desempleadas que viven exclusivamente de la ayuda: 18.212 trabajaban y utilizaban la RGI para complementar unos ingresos laborales insuficientes y otros 17.169 eran pensionistas. Solo 29.933 estaban clasificados como parados y otros 6.493 estaban exentos de intermediación laboral (incapacitados, estudiantes o cuidadores de familiares).

La evolución histórica muestra, de hecho, que durante muchos años la RGI reaccionó con bastante claridad al mercado laboral. Entre 2012 y 2022 existe una correlación muy elevada entre la tasa de paro y el número de titulares de la prestación: cuando aumentó el desempleo durante la crisis aumentaron también los perceptores y, cuando mejoró el mercado laboral, disminuyeron. En 2014 Euskadi tenía una tasa de paro del 16,1% y 65.687 titulares de RGI; en 2022 ambas cifras habían caído hasta el 8,6% y 49.413, respectivamente. Incluso durante la pandemia se reprodujo el patrón: al aumentar temporalmente el paro en 2020 también repuntó la RGI.

Pero la RGI descendió bastante menos que el paro. Entre 2014 y 2022 la tasa de desempleo vasca se redujo aproximadamente un 47%, mientras que el número de titulares de RGI cayó un 25%. La diferencia tiene una explicación importante: no todos los perceptores están desempleados. La prestación también complementa salarios y pensiones y cubre a personas exentas de intermediación laboral. En 2025, de los 71.807 titulares diferentes que pasaron por la RGI, solo 29.933 estaban parados; 18.212 trabajaban, 17.169 eran pensionistas y 6.493 estaban exentos de intermediación laboral. Estos últimos son personas a las que, por determinadas circunstancias personales, Lanbide no exige estar disponibles para trabajar ni participar en sus procesos ordinarios de intermediación.

Por eso no sería correcto utilizar los 71.807 perceptores para medir el éxito laboral de la RGI. Para saber si la prestación ayuda a regresar al mercado de trabajo hay que concentrarse fundamentalmente en esos aproximadamente 30.000 desempleados. Y ahí falta precisamente la estadística más importante: una serie histórica homogénea que permita saber cuántos perceptores desempleados había cada año y compararlos con la evolución del paro general.

Hay, sin embargo, una señal de posible cronificación que merece atención. En 2025 había 14.097 titulares que llevaban más de diez años vinculados a la RGI, otros 11.921 entre seis y diez años y 15.809 entre tres y cinco. En conjunto, el 36% llevaba más de cinco años y casi el 20% superaba la década. Pero tampoco podemos interpretar esas cifras como 14.097 personas que llevan diez años sin trabajar: entre ellas hay trabajadores, pensionistas y personas no sujetas a intermediación laboral. Para determinar el verdadero grado de cronificación falta cruzar antigüedad en la RGI con situación laboral.

El comportamiento de los últimos años merece además un análisis separado porque la relación entre paro y RGI parece haberse roto. En 2023, mientras la tasa de paro siguió bajando, de aproximadamente el 8,6% al 7,8%, los titulares de RGI aumentaron de 49.413 a 56.144. El salto coincide con la entrada en funcionamiento del nuevo sistema vasco de garantía de ingresos, que modificó requisitos, cuantías y compatibilidad con otros ingresos, por lo que no puede atribuirse sin más a un empeoramiento de la inserción laboral.

Estos datos tampoco permiten concluir que 14.097 personas lleven más de diez años viviendo sin trabajar gracias a la RGI. Entre ellas hay trabajadores que reciben complementos salariales, pensionistas y personas con situaciones que las eximen de buscar empleo. De hecho, 1.843 de esos perceptores de más de diez años pertenecen a la modalidad de complemento de rentas del trabajo.

Para evaluar correctamente el grado de cronificación falta un dato que Lanbide no publica en sus tablas principales: cruzar la antigüedad con la situación laboral y conocer cuántos de los aproximadamente 30.000 perceptores desempleados llevan cinco o diez años dependiendo de la prestación.

Lo que sí sabemos es que el perfil de una parte importante de los desempleados que cobran la RGI hace particularmente difícil su incorporación al mercado laboral. Una investigación de las economistas Sara de la Rica y Lucía Gorjón realizada con los registros administrativos completos de Lanbide encontró que, en los datos analizados de 2015-2016, alrededor del 60% de los perceptores desempleados no tenía estudios secundarios y el 52% llevaba más de dos años buscando trabajo. El grupo más numeroso estaba formado precisamente por mayores de 30 años, desempleados de muy larga duración y con estudios primarios como máximo.

Esta circunstancia se refleja directamente en sus posibilidades de encontrar empleo. En aquella investigación, un desempleado que cobraba RGI tenía una probabilidad media mensual de encontrar trabajo de aproximadamente el 3%, frente al 9% de los desempleados que no recibían la prestación. Pero el estudio introducía un matiz fundamental: cuando se comparaban individuos con características equivalentes, no encontraba que cobrar la RGI retrasase, en promedio, la incorporación al trabajo. Buena parte de la diferencia se explicaba porque quienes llegan a la RGI parten de una situación mucho peor en términos de formación y duración del desempleo.

La investigación sí detectó dónde parece estar una de las principales soluciones: la formación. Las políticas activas de empleo y, especialmente, la formación tenían un efecto positivo significativo sobre la probabilidad de encontrar trabajo entre los perceptores de la RGI. Sin embargo, pese a que teóricamente todos los perceptores desempleados debían participar en políticas de activación, solo alrededor del 40% había participado en alguna durante los seis meses anteriores.

La propia OCDE llegó posteriormente a una conclusión parecida sobre Lanbide. En su análisis del mercado laboral vasco señalaba que en 2019 únicamente el 23% de los perceptores de RGI aptos para trabajar había sido acompañado hasta un empleo. También advertía de la elevada carga administrativa que suponía gestionar la prestación: Lanbide estimaba que un expediente de RGI exigía cuatro veces más tiempo que el de otro demandante de empleo y la carga de trabajo alcanzaba los 427 casos por trabajador dedicado a activación. 

La reforma de la RGI intenta precisamente corregir este problema haciendo compatible protección y activación laboral. Los perceptores que pueden trabajar tienen obligaciones de búsqueda de empleo y participación en las medidas de inclusión, mientras que la RGI puede complementar un salario insuficiente. Euskadi tampoco constituye una excepción internacional: todos los países de la UE disponen de alguna modalidad de renta mínima y la tendencia europea es precisamente combinar una renta de último recurso con obligaciones de activación, formación y acompañamiento hacia el empleo.

Euskadi destaca, en realidad, por la elevada cobertura de su sistema. La OCDE señala que País Vasco y Navarra han sido las excepciones españolas en las que las rentas mínimas autonómicas alcanzaban una cobertura próxima o superior a la población potencialmente beneficiaria, mientras que en muchas comunidades españolas no llegaban al 50%.

La RGI exige además participar en medidas de activación e inclusión, estar inscrito como demandante de empleo cuando corresponde y extiende determinadas obligaciones a la unidad familiar. Por ello, tener más perceptores que otro territorio no demuestra por sí mismo que el sistema funcione peor: también puede significar que llega a una proporción mayor de las personas pobres.

La comparación europea tampoco permite identificar un único modelo ganador. La Comisión Europea constata enormes diferencias entre los sistemas de renta mínima en cobertura, cuantía y exigencias de activación. En torno al 35% de la población europea en edad laboral en riesgo de pobreza ni siquiera está cubierta por una renta mínima u otra prestación social.

La comparación correcta de la RGI con Francia, Alemania, Países Bajos o Finlandia debería combinar por ello cuatro variables: cobertura de los pobres, reducción efectiva de la pobreza, permanencia en la prestación y capacidad de reincorporar al empleo a quienes pueden trabajar.

La evidencia disponible ofrece así una respuesta bastante matizada a la pregunta de si la RGI funciona. Como instrumento contra la pobreza, diferentes evaluaciones han encontrado efectos positivos y la cobertura vasca es elevada. Tampoco existe evidencia de que cobrarla reduzca, en promedio, la probabilidad de encontrar empleo una vez consideradas las características de los beneficiarios.

Pero existe un núcleo importante de perceptores de larga duración y las evaluaciones disponibles señalan una utilización insuficiente de las políticas de activación. La gran incógnita sigue siendo cuántos de los desempleados de larga duración continúan durante años dentro del sistema y cuántos consiguen abandonarlo gracias a un empleo.

Precisamente el bajo nivel educativo de muchos perceptores plantea si la formación debería desempeñar un papel mucho mayor dentro de la RGI. La normativa ya permite exigir participación en medidas de activación y formación, pero los datos históricos indican que su aplicación efectiva ha sido limitada.

Si seis de cada diez perceptores desempleados analizados por De la Rica y Gorjón carecían de educación secundaria y la formación aumentaba significativamente sus probabilidades de empleo, vincular de manera mucho más intensa prestación, cualificación y búsqueda de empleo aparece como una de las cuestiones centrales para evaluar futuras reformas.

La segunda gran polémica de la RGI es el fraude, y aquí resulta fundamental no confundir fraude con cobro indebido. Lanbide reclama dinero siempre que determina que una persona recibió una prestación superior a la que le correspondía, pero eso puede deberse a una falsedad deliberada, al incumplimiento de una obligación, a información incorrecta, a cambios en los ingresos o incluso a desajustes en el funcionamiento de la propia Administración. La Ley vasca establece expresamente que pueden aparecer cantidades indebidas como consecuencia de actualizaciones de cuantía, controles, revisiones administrativas o procedimientos sancionadores.

El antiguo funcionamiento de la RGI generaba precisamente enormes cantidades de cobros indebidos sin que necesariamente existiese fraude. Cuando una persona encontraba un trabajo o modificaba sus ingresos, Lanbide podía tardar en recalcular la prestación y continuar abonándole una cantidad que posteriormente le reclamaba. El nuevo sistema trimestral pretende evitar precisamente estas situaciones: Lanbide explica que ahora los cobros indebidos deberían generarse fundamentalmente cuando se detecten incumplimientos o datos erróneos.

Las cantidades reclamadas, en cualquier caso, son muy elevadas. Las respuestas parlamentarias obtenidas por Gananzia permiten calcular que Lanbide reclamó por cobros indebidos aproximadamente 29,3 millones de euros en 2022, 35,9 millones en 2023, 57,4 millones en 2024 y 25,7 millones en 2025. Durante los seis primeros meses de 2026 se habían generado otros 17,8 millones. No todo ese dinero corresponde a fraude ni son cantidades definitivamente perdidas: una parte importante acaba siendo recuperada.

La capacidad de recuperación ha sido históricamente considerable, aunque muy desigual. Calculando los porcentajes sobre los importes incluidos en las respuestas parlamentarias, Lanbide había recuperado aproximadamente el 72% de las cantidades reclamadas en 2022, el 76% de las de 2023 y el 71% de las de 2024. Para 2025 el porcentaje baja al 48% y para el primer semestre de 2026 al 26%, pero estas dos últimas cifras no son directamente comparables porque esas deudas han tenido mucho menos tiempo para ser cobradas.

El problema aparece con las cantidades que nunca se recuperan. Entre 2022 y 2026 han prescrito 18.601 deudas por unos 38 millones de euros. Solo en 2022 fueron 12.148 expedientes por 29 millones; en 2025 prescribieron otros 3.488 por siete millones. Lanbide explica que la prescripción se produce cuando no ha conseguido recuperar la deuda dentro del plazo legal. A ello se añaden 37.349 procedimientos de apremio iniciados entre 2022 y 2025 para intentar cobrar cantidades pendientes.

La dificultad para recuperar el dinero enlaza además con otro problema descubierto en las respuestas parlamentarias: localizar a determinados perceptores. En 2025 Lanbide realizó 707.956 notificaciones relacionadas con RGI y PCV y 74.990, el 10,59%, terminaron recurriendo a la publicación oficial después de que no pudiera practicarse la notificación por las vías anteriores. Y, una vez publicado el anuncio en el Boletín Oficial del País Vasco, únicamente el 1,13% de los interesados acudió a la correspondiente oficina de Lanbide a recoger la notificación durante los cinco días hábiles siguientes. 

El problema de localización tiene consecuencias económicas. Entre 2022 y 2025, 9.969 procedimientos de apremio correspondían a deudas que previamente habían sido notificadas exclusivamente mediante edicto. Además, las propias cifras de Lanbide muestran que las deudas notificadas de esta manera se recuperan con mucha más dificultad que aquellas cuya comunicación se consigue practicar personalmente. No hay dinero en la cuenta.

Pero los datos disponibles tampoco sostienen que exista un fraude masivo equivalente al volumen de cobros indebidos. Lanbide creó a finales de 2023 una unidad específica con 19 inspectores y revisó las 5.426 prestaciones concedidas mediante declaración responsable durante aquel año.

De aquella revisión inicialmente solo surgieron catorce procedimientos de control que podían terminar con la extinción de la prestación y 18 expedientes fueron derivados a las fuerzas policiales. Existen casos de fraude real -en 2025, por ejemplo, la Ertzaintza investigó a una beneficiaria acusada de obtener irregularmente 46.380 euros durante varios años-, pero deben diferenciarse de los simples pagos indebidos.

El propio Lanbide asegura que la reforma está reduciendo sustancialmente estos problemas. Su director general, Francisco Pedraza, afirmó en julio de 2026 que los pagos indebidos habían caído a la mitad en un año y que el número de infractores estaba disminuyendo, aunque reconocía que continuaban existiendo conductas fraudulentas. El objetivo declarado por el organismo es alcanzar el «fraude cero».

Cobros indebidos no significa fraude:

Fuente: elaboración propia a partir de respuestas del Gobierno Vasco a preguntas parlamentarias. Los porcentajes de recuperación están ponderados por importe. Una deuda por cobro indebido no implica necesariamente fraude. 

La radiografía resultante es, por tanto, bastante diferente de las dos caricaturas habituales sobre la RGI. No es cierto que sus más de 70.000 perceptores sean desempleados que viven de las ayudas: Aproximadamente la mitad trabaja o es pensionista. Tampoco los decenas de millones reclamados cada año pueden identificarse automáticamente con fraude, porque buena parte de los cobros indebidos se origina por ajustes de ingresos, incumplimientos o problemas administrativos.

Pero tampoco faltan señales de problemas estructurales. Casi 14.100 perceptores llevan más de diez años vinculados a la RGI; las evaluaciones disponibles muestran que muchos desempleados beneficiarios tienen una cualificación muy baja y que históricamente solo una minoría participaba suficientemente en políticas de activación; Lanbide genera decenas de millones de euros anuales en reclamaciones por cobros indebidos; 38 millones han terminado prescribiendo desde 2022; y una de cada diez notificaciones administrativas acaba recurriendo a la publicación oficial porque no ha podido practicarse por las vías anteriores.

La evidencia disponible ofrece así una respuesta bastante más compleja a la pregunta de si la RGI funciona. Durante buena parte de la última década el número de perceptores disminuyó conforme bajaba el paro, lo que indica que una parte de ellos abandonaba el sistema cuando mejoraba el mercado laboral.

Pero la RGI cayó mucho menos que el desempleo y sigue existiendo un importante colectivo de larga duración. Saber si ese diferencial se explica por trabajadores y pensionistas —que legítimamente permanecen en la prestación— o por desempleados que se cronifican exige un dato que Lanbide debería publicar: Cuántos de sus perceptores desempleados llevan cinco y diez años cobrando la RGI y cuántos salen cada año porque encuentran trabajo.

En paralelo hay que responder a otra pregunta que se hace mucha gente: ¿hay un problema con ciertas nacionalidades? Los extranjeros están claramente sobrerrepresentados entre los perceptores de la RGI, aunque las diferencias entre nacionalidades son enormes. Los datos facilitados por el Gobierno Vasco para 2023 muestran, por ejemplo, 5.015 perceptores marroquíes, 1.426 nigerianos, 1.290 argelinos y 1.286 senegaleses. Los americanos suponían el 10,55% de los perceptores, encabezados por 1.570 colombianos, mientras que los asiáticos apenas representaban el 1,4%. Solo 18 ciudadanos chinos cobraban la prestación.

No es un fenómeno nuevo y los datos históricos permiten comprobar que algunas nacionalidades presentaban tasas extraordinariamente elevadas de utilización de la RGI. En diciembre de 2016 la cobraban 4.482 de los 20.255 marroquíes residentes en Euskadi, aproximadamente el 22%. Entre los senegaleses eran 1.296, alrededor del 31% de toda la población de esa nacionalidad, y entre los nigerianos 891, aproximadamente el 28%. En el extremo contrario estaban los chinos: únicamente 15 de los 5.323 residentes, apenas un 0,3%.

Las diferencias son demasiado grandes como para explicar la utilización de la RGI simplemente por la condición de inmigrante. Dos personas extranjeras pueden presentar probabilidades completamente distintas de necesitar la prestación dependiendo de su formación, situación laboral, estructura familiar, ingresos o redes familiares. El contraste entre senegaleses y nigerianos, con tasas próximas al 30% en aquellos datos, y chinos, por debajo del 1%, es probablemente el mejor ejemplo.

Los extranjeros también estaban sobrerrepresentados en los cobros indebidos, aunque nuevamente eso no equivale a fraude. Una respuesta parlamentaria de 2014 contabilizó 48.210 titulares no pensionistas, de los que 22.903 -el 47,5%- habían nacido fuera de España, incluyendo a los posteriormente nacionalizados. A este colectivo correspondían 25,1 de los 47,6 millones de euros de cobros indebidos detectados, el 52,7%. Los nacidos en el extranjero tenían, por tanto, un peso algo mayor en los indebidos que entre los perceptores, pero la diferencia no era enorme.

Por países también aparecían cantidades significativas. Los perceptores nacidos en Marruecos acumulaban 4,1 millones de euros en cobros indebidos; los procedentes de Bolivia, 3,8 millones; Colombia, 2,7 millones; y Rumanía, 1,2 millones. De los 25,1 millones correspondientes al conjunto de nacidos en el extranjero quedaban entonces 19 millones pendientes de recuperar.

Pero estos datos no permiten concluir que determinados inmigrantes defrauden más. Lanbide denomina cobro indebido a cualquier cantidad percibida por encima de la que correspondía, incluyendo desajustes de ingresos, incumplimientos y datos erróneos. El propio Gobierno Vasco ha diferenciado históricamente estas situaciones del fraude deliberado. Actualmente, con el nuevo procedimiento de actualización trimestral, Lanbide explica que los indebidos se generan cuando un procedimiento de control descubre incumplimientos o datos erróneos y recalcula la prestación correspondiente.

Los datos sobre rechazo de empleos tampoco respaldaban algunas de las acusaciones formuladas durante la polémica de 2014. Aquel año hubo 142 resoluciones de suspensión, extinción, denegación o mantenimiento de suspensión relacionadas con el rechazo de un empleo. Según los datos remitidos al Parlamento, 73 correspondían a autóctonos y 69 a extranjeros. En Vitoria, donde la polémica se había centrado especialmente en marroquíes y argelinos, solo cinco perceptores de estos dos orígenes habían recibido resoluciones relacionadas con el rechazo de un empleo.

Los datos permiten por tanto hablar de sobrerrepresentación de algunas nacionalidades en la RGI, pero no de una sobrerrepresentación demostrada en el fraude. Son dos preguntas diferentes. Para responder a la primera basta con dividir los perceptores de cada nacionalidad entre la población residente de ese origen. Para responder a la segunda habría que conocer los casos de fraude acreditado de cada nacionalidad y dividirlos entre sus perceptores. Lanbide no publica actualmente ese cruce.

La evolución desde 2016 sugiere además que sería especialmente interesante actualizar aquellas tasas. Los perceptores marroquíes han pasado de 4.482 a 5.015 entre 2016 y 2023; los nigerianos, de 891 a 1.426; y los senegaleses se mantienen prácticamente estables, de 1.296 a 1.286. Pero esas cifras absolutas no dicen si ha aumentado o disminuido la dependencia de la RGI porque durante esos años también ha crecido considerablemente la población inmigrante.

La conclusión provisional es que sí existe una concentración muy desigual de la RGI entre determinados colectivos extranjeros, que merece ser analizada, pero los datos disponibles no permiten atribuirla a un mayor fraude. La cuestión pendiente es averiguar por qué algunas nacionalidades presentan una utilización históricamente muy elevada mientras otras, sometidas formalmente a las mismas reglas de acceso, apenas recurren a la prestación. Para distinguir entre pobreza, desempleo, estructura familiar, cronificación y fraude sería necesario que Lanbide volviera a publicar por nacionalidad los perceptores, su situación laboral, su antigüedad en la prestación, los cobros indebidos y los fraudes acreditados.

Fuentes: perceptores, datos del Departamento de Trabajo y Empleo remitidos al Parlamento Vasco; residentes, INE.

lunes, 21 de septiembre de 2026

MÁS RABAS DOMINICALES. ¡ Y QUE NO FALTEN !



















Aburto se despide con "cicatrices" y ensalza su "legado" a ocho meses de que, por fin, le perdamos de vista en el Ayuntamiento de Bilbao. Una larga despedida de casi 9 meses que, como un embarazo, los contaremos por semanas. Saco la primera ronda y el primer tema. ¡Qué raro!, dice Mikel entre risas...

Pues sí, el "alkate" saliente se muestra orgulloso de haber construido 64 ascensores y de mantener las cuentas saneadas y sin deuda en los tres mandatos, y también destaca como  "proyecto estratégico" la reconstrucción del Restaurante Antón de Artxanda. Así, 12 años, 64 ascensores y la reconstrucción de un restaurante es todo el balance de un mediocre porque, claro, lo de las cuentas saneadas le viene heredado (y también más de uno de los 64 ascensores) ¿Algo más? Pues no, nada más en 12 años.

Mikel añade que, definitivamente, el PNV, se ha convertido en una ONG: Dice Aburto, que entre sus preocupaciones, sin resolver, está la pobreza. ¿La pobreza de quienes? Que yo sepa en Arratia, no hay pobreza vasca... La pobreza, de los que ha venido en pateras no es igual a la de los vascos que se fueron de pastores a Nevada... Koldo apunta que, como nefasto legado, también le preocupa la reincidencia...en lugar de buscar el origen de la misma, que es REGALAR la RGI, a todos dios y crear un efecto llamada de gente que solo aporta delincuencia, como bien lo demuestran los datos de la Ertzaintza.

Salió impune, de su desastrosa labor en Acción Social, con centenares de empadronados, en un piso, estafas de 1 millón de euros por unos pakistaníes, pero no pasa nada, como premio obtuvo la Alcaldía de Bilbao, realizando idéntica labor que en su anterior cometido. Y termina diciendo "Tanta paz lleves Aburto, como descanso dejas". Amén.

No es extraño que en esa "despedida" EH-Bildu asegure que "la opción de una alternativa esté tocando a la puerta". Y no se equivoca la portavoz Del Río pero no tuvo la deferencia de apuntar en ese toque de aldaba que todo ello se deba a la inacción de Aburto, su repertorio de promesas incumplidas, y la lista de proyectos inacabados. Suponemos que los tendría apuntados en aquélla absurda libreta roja (que ni sabe en qué cajón la ha metido) en la que, en alguna ocasión, la utilizó para escribir con la libreta al revés.

Cambiamos de tema entre raba y raba. Joseba nos enseña esta imagen que lo dice todo de la "Justicia Marca España".

Pues ya veis... vale más un juez que un presidente del Gobierno. Encima, sabemos que en ocasiones se debe a que los propios Servicios Jurídicos del Gobierno vasco no hacen bien su trabajo. Y para muestra un botón: "La sección tercera de lo contencioso-administrativo del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) ha anulado el decreto para la normalización del euskera aprobado en febrero de 2024 por el Gobierno vasco, entonces con Iñigo Urkullu como lehendakari y Bingen Zupiria como consejero del ramo. La Sala, compuesta por los magistrados José Antonio González Saiz, Trinidad Cuesta y Paula Platas, atiende un recurso de la extrema derecha fascista española pero aclara que la decisión es por defectos de forma -la insuficiencia de una memoria económica- y no por cuestiones de fondo. El fallo no es firme, ya que cabe recurso de casación ante el Tribunal Supremo."

Juncal apunta que si ella hace su trabajo mal en su empresa, se puede enfrentar a la petición de responsabilidades e incluso a un despido por dejadez a la hora de realizar su trabajo. ¿Cuánto se paga al tropel de juristas en nómina del Gobierno Vasco por hacer estas chapuzas y qué responsabilidad se les ha exigido? Pues ninguna... ¡Viva La Pepa!

Más cosas. Marisa mostró este recorte de Prensa (concretamente de la "activa" página web del PNV), apostillando: "Qué miedo debe estar pasando el banderillero Andueza tras escuchar estas declaraciones del líder del 7%
Aitor Esteban: El PSE debe saber que las elecciones generales están cerca y que el PNV está fuerte”.

Entrevistado en Euskadi Irratia, el presidente del EBB afirmó que era “bastante pesimista con respecto a la reunión bilateral en torno al puerto de Pasaia y recordó que la formación jeltzale nunca cederá en su posición de transferir a Euskadi la gestión de esta infraestructura". Pero, claro, Esteban se vino arriba y continuó diciendo que "El Partido Socialista de Euskadi (PSE-EE) debe saber que las Elecciones generales están cerca y que EAJ-PNV está fuerte, que así es”. Lo dicho. Están los socialistas de Madrid y los de su sucursal vasca de lo más preocupaditos.

Comentamos que el presidente del Euzkadi Buru Batzar, ha situado en este contexto las recientes críticas de su secretario general, Eneko Andueza, hacia él, el Gobierno Vasco y la formación jeltzale. “Nuestra gente está ya acostumbrada a los modos y maneras de Eneko Andueza. Él asegura que su intención es seguir con nosotros, pero sus últimas críticas me han sorprendido. Afirma que tendríamos que hacer autocrítica en nuestros departamentos del Gobierno Vasco, pero ¿por qué no se lo dijo al Lehendakari cuando lo tuvo enfrente la semana pasada?” Si Esteban se pregunta estas cosas, debería ofrecer una simple respuesta. ¿no quiere o no puede? Pues efectivamente no puede y, por intereses inconfesables, hasta tiene que verse protagonizando el meme de la piscina para general descojono de su infiel socio de Gobierno en todas partes. Esteban traga porque sin el apoyo socialista el poder institucional del PNV se diluiría como un azucarillo en la misma piscina del meme por el que tan "ofendidito" se nos mostró.

Mikel recordó otro pasaje de lo dicho por Esteban "Sieteporciento" sobre las elecciones municipales y forales de mayo de 2027 donde reivindica a EAJ-PNV como “un partido vivo y con relevos. Quizá otros partidos tienen más problemas. Tenemos claro que tienen que venir nuevas generaciones y otras visiones. Hay que saber hacer cambios y dar pasos de generación en generación”. Lo bueno es que lo dice sin mirar a los ojos a su interlocución y con el polígrafo echando humo.

Toca la penúltima ronda. Yo voy a por ella y, al volver a la mesa, me encuentro a Joseba hablando sobre la penúltima entrevista a Díez Antxustegi: "Frente a una oposición en campaña, el Lehendakari está centrado en lo que le importa a la gente y en preparar Euskadi para que siga siendo un refugio de estabilidad y moderación para las familias" También calificó el discurso del presidente de la CAV, Imanol Pardrales, en el Pleno de Política General como "realista, exigente, autoexigente y muy pegado a la realidad. Muestra su preocupación por los asuntos de la calle: la economía familiar, la seguridad, la vivienda, la salud, la educación, el clima...". Es lo que tiene vivir en Matrix.

Pero, para entrevista, como dijo Pello, mejor la de ayer (por el pasado sábado): Más que una entrevista fue una Súper-entrevista (de la objetiva y no sectaria súper periodista Miriam Vázquez en lo que queda de Deia) a Díez Antxustegi: "El PNV está fuerte, es un refugio de estabilidad para el votante moderado y desencantado con el PSOE". En primer lugar, estaría bien pedir a Joseba que nos definiese qué entiende él por "moderado": ¿El que vota moderadamente, introduciendo el voto con suavidad, que es socialista pero poco, que no es español mucho español, obrero pero jefe de obra?

Una vez definido, ahora tocaría responder a la pregunta del millón: El PNV es un refugio para el votante "moderado y desencantado con el PSOE", muy bien, pero... ¿Qué propone hacer con el votante moderado y desencantado con el PNV? Pues, de entrada, aplicar lo que declara sobre la  democracia en los partidos políticos, que deben ser eficaces para no generar caldos de cultivo ni desafección. Pues que se aplique el cuento, ya que es la falta de democracia interna la que genera desafección entre militantes que ya no ven al Partido como refugio de nada.

Además, ¿El votante no moderado no es criatura de Dios? Porque en este País, afortunadamente ya sin violencia, igual se necesita un poco más de radicalidad en el sentido literal de ir a la raíz de las cosas. Coincidimos en que ese votante abertzale sin partido no tiene a quien votar, y el PNV le desprecia. Ahora resulta que, ¿Después de buscar al votante del PP,  vamos a por el del PSOE. Y al de Bildu, o el que se nos va a Bildu (dato objetivo)?

Pero, como dijo Mikel, que no falte el optimismo, aunque solo sea de cara a la galería... Antxustegi ve "fuerte" al PNV: "La gente está con ilusión de cara a las elecciones". Pues nada, en cuestión de meses saldremos de dudas pero ya, como dijo Pello, se atisba un cambio de calificativo para justificar un mal resultado electoral: Al parecer, llamarán "moderadito" al que en su día llegaron a a llamar "blandito". Parece que ya ha comenzado la precampaña de no sabemos que campaña. Es igual, de la que venga. A sus puestos... listos... Ya!!!! EAJ-PNV comienza la carrera electoral con sus "ideas fuerza": Estamos más fuertes y más unidos que nunca.

Luego, ya si eso, dejaremos el argumentario para la noche electoral de las elecciones que sean: Lo de "Gobernar desgasta", el mantra de la "Baja participación" (como sinónimo de abstención por parte de aquellos recién nombrados "electores moderados" en vez de "electores blanditos"), la "polarización/bipolarización", el "voto útil", y, en definitiva... las excusas de siempre.

Se acerca la hora de la despedida, apurar los culines de txakoli y de poner bote. Joseba saca el tema de cierre: El harakri jeltzale en Nafarroa. Encaminados sin resignación hacia la errada apuesta de la residualidad política, se permiten hasta hablar de "proyecto de futuro". Humo. ¿Qué participación y resultados ha habido en este proceso? ¿Ha habido algún acuerdo para que el PNV pueda tener Grupo propio en el Senado sin que el PSOE le ceda gente porque la "candidata de consenso" está en el Grupo de Sumar? ¿En qué quedó todo lo del Congreso relacionado con la marca, renovar, potenciar, etc.?

Desde un pasado desdibujado podrían hablar de presente pero no debe salir a cuenta. Y sin presente no se puede haber futuro pero, porque tienen que "vender" una mercancía caducada que no compra nadie, pues optan por hablar de proyectos de futuro para la Navarra plural y diversa. Lo dicho, optan por el humo y más humo. El objetivo es que cuatro sigan teniendo aposento para su culo (en ocasiones un culo para dos asientos).

Nos despedimos y quedamos para el próximo domingo en la Plaza Nueva de Bilbao. De las seis personas que nos reunimos ayer, solo una acudirá el próximo domingo al Alderdi Eguna. Nos dijo que lo hacía por sus Aitas. Son mayores y les quiere acercar a las campas de Foronda. Como nos dijo, son mayores pero no son tontos. No les gusta para nada el actual PNV (de hecho, son afiliados y no participaron en el último proceso electoral interno), pero no se han perdido un Alderdi Eguna (excepto el del confinamiento por la Pandemia).

Por desgracia no verán esa imagen de "katea ez da eten", ni una bandera saharaui ondeando en un lugar preferencial. Y ya veremos qué se inventan para "designar" la persona encargada de izar la ikurriña. En tal sentido, nosotras y nosotros ya hicimos una propuesta en tal sentido con la debida antelación.