lunes, 10 de agosto de 2026
SEGUIMOS DÁNDOLE A LAS RABAS Y AL TXAKOLI LOS DOMINGOS
domingo, 9 de agosto de 2026
CARTA AL EDITOR (Remitido)
Estando al 90% por ciento de acuerdo con sus apreciaciones habituales, me permito señalarle dos cuestiones que, lejos de quitarle la razón , se la complementan.
A) Estas personas que llevan decenios subidos en el marchito son soberbios, mediocres y maliciosos, y por su condición nunca han soportado la critica. Por ello, también de forma deliberada, desde hace decenios han confundido la critica interna con la pública. La critica interna era y es contraria a sus intereses de zoquetes, vulgares y ambiciosos. Por eso han castigado a quien tenía criterio y discutía en buena lid, tachándolo de "critico", con claro toque peyorativo heredado desde la escisión de EA.
Salvo con trampas, estas personas y sus esclavos y esclavas impresentables no hubieran llegado a nada (al menos en política), eran conscientes y la critica les ha jodido siempre y por eso esa inquina desde antiguo.
B) Se centra Vd. mucho en, digamos, la época de Ortuzar.
El plan para que PNV torciera su rumbo hacia la nada empezó, aunque ya se les veía el plumero a algunos, a mi juicio desde Josu Jon Imaz, candidato títere inventado precipitadamente para que la posibilidad de construir País visualizado con Lizarra se torciera hacia... Y lo torcieron y siguen torciendo.
Fíjese quiénes segaron la hierba bajo los pies del Lehendakari Ibarretxe y su impecable Plan, o físicamente sacaron a Jabier Arzalluz de Sabin Etxea: Los mismos mediocres, chorizos, negociantes, bandidos de toda clase e infiltrados.
Luego la deriva abertzale, decadencia moral y desorientación política dolosa empezó antes de Ortuzar, aunque él ya anduviera pululando por allí.
Reciba un cordial saludo en JEL.
sábado, 8 de agosto de 2026
EL PNV NO PUEDE COVERTIRSE EN UNA PUERTA GIRATORIA (Remitido)
Siempre he pensado que querer al PNV no significa justificar todo lo que hagan sus dirigentes. Al contrario. Significa defender un proyecto político con más de ciento treinta años de historia, construido gracias al esfuerzo de miles de afiliados que nunca han esperado nada a cambio. Por eso, cuando algo puede perjudicar la credibilidad del partido, creo que lo responsable es hablarlo con respeto y sin miedo.
Las decisiones profesionales adoptadas por Andoni Ortuzar tras dejar la presidencia del EBB han generado incomodidad entre muchos afiliados. No afirmo que exista ninguna ilegalidad. Ese no es el debate. Lo que me pregunto, y creo que muchos también se preguntan, es si ese tipo de decisiones ayudan a reforzar la confianza en el PNV o, por el contrario, pueden debilitarla.
Quien ha presidido nuestro partido durante doce años no representa únicamente a una persona. Representa una forma de entender la política. Y precisamente por eso, cuanto mayor ha sido la responsabilidad, mayor debe ser también la prudencia cuando esa etapa termina.
El PNV que yo conozco no está en los despachos. Está en los batzokis, en los pueblos y en los barrios. Está formado por miles de afiliados que, después de trabajar, dedican su tiempo a organizar actos, preparar campañas, colocar carteles o defender unas ideas sin esperar nada a cambio. Ese es el partido que merece ser protegido.
También debemos reconocer que durante años muchos afiliados hemos sentido que determinadas dinámicas internas, acuerdos entre personas o equilibrios entre grupos han alejado a la militancia de las decisiones importantes. Si queremos recuperar plenamente la confianza de nuestras bases, debemos volver a poner el mérito, el compromiso y el servicio por encima de cualquier otra consideración.
Pero este debate no trata solo de las puertas giratorias. También nos obliga a preguntarnos por qué estamos en política. Todos los que ocupamos o aspiramos a ocupar responsabilidades internas o públicas deberíamos hacernos esa pregunta con honestidad. ¿Estamos aquí para defender un proyecto político y servir a Euzkadi o buscamos una oportunidad personal o profesional?
Y esa reflexión también debe alcanzar a quienes hoy tienen responsabilidades públicas. Ningún cargo debería dejarse influir por antiguos dirigentes, por relaciones personales o por presiones de quienes un día ocuparon puestos de responsabilidad. La única lealtad exigible es la que se debe al partido, a sus principios y al conjunto de la sociedad vasca.
Del mismo modo, creo que el PNV debe abandonar la idea, aunque nunca se haya escrito, de que quien deja un cargo público tiene que ser recolocado inmediatamente. La política no puede convertirse en una profesión garantizada por el partido.
Quien acepta una candidatura debe hacerlo sabiendo que asume una responsabilidad temporal al servicio de Euzkadi. Cuando esa etapa termina, debe estar dispuesto a volver a su profesión, emprender un nuevo camino o afrontar las mismas dificultades que cualquier otro ciudadano. El partido no contrae una deuda con quien ocupa un cargo; es quien ocupa el cargo quien contrae una deuda de servicio con el partido, con su militancia y con Euzkadi.
Por eso creo que ha llegado el momento de reforzar nuestro código ético. No solo regulando las incorporaciones de antiguos dirigentes a empresas relacionadas con la Administración, sino también dejando claro, desde el primer día, que ningún cargo genera derechos adquiridos ni expectativas de recolocación.
No escribo estas líneas en contra de nadie. Las escribo porque quiero seguir sintiéndome orgulloso del PNV. Porque creo que la mejor forma de defender una organización es exigirle el máximo nivel de ejemplaridad.
El PNV nació para servir a Euzkadi. Nunca para convertirse en una puerta giratoria, una red de influencias o una herramienta al servicio de intereses personales.
Si somos capaces de recuperar esa idea, estaremos protegiendo lo más importante que tiene nuestro partido: la confianza de su militancia y de la sociedad vasca.
viernes, 7 de agosto de 2026
EL BURRO POR DELANTE... PARA QUE NO ME ESPANTE
No tengo por costumbre hablar en primera persona, es decir, de hablar sobre mí. Pero, con motivo del artículo de ayer (https://landalarrazabal2024.blogspot.com/2026/08/jueves.html) y viendo algunos comentarios, he decidido hacerlo porque, si no, reviento. Y voy a hablaros de una doble vara de medir dentro del Partido donde a los molestos mosquitos se les aplasta y, en cambio, a los paquidermos que hacen un daño inmenso, se les permiten prebendas.
Me explico: Cuando unos pobres y sumisos palmeros procedieron a tramitar mi expulsión de EAJ-PNV por orden e instrucción directa de la Tercera y Quinta Planta de Sabin Etxea (especialmente de la Tercera), así como de la Planta noble del edificio consistorial de Bilbao, redactaron un pare de papeles con membrete y todo tipo de sellos en el que había un párrafo que venía a decir "por actuar reiteradamente contra la imagen y la reputación del Partido al que voluntariamente te afiliaste".
En realidad, todo mi delito fue simplemente opinar ya que, quede claro, que yo nunca he tenido ni un cargo público o interno. No he prevaricado. No he cobrado comisiones ilegales, nunca me he corrompido, ni jamás he estado metido en ese tipo de turbios chanchullos. Nunca he metido la mano en la caja, luego, tampoco he robado. Haciendo un repaso sobre mi permanencia vital en el Partido desde 1983, ¿Alguien podría decirme si eso de "actuar reiteradamente contra la imagen y la reputación del Partido" no sería muchísimo más aplicable a Andoni Ortuzar que a mí? ¿Nadie se da cuenta del daño reputacional y para la imagen del Partido que hace este señor cada vez que -con más frecuencia- sale en las noticias y en absoluto es para bien?
Es cierto que ya no tengo (también porque tampoco lo quiero) un trozo de plástico en forma de carnet de EAJ-PNV, pero tengo un carnet que de Jeltzale y eso no me lo pueden quitar ni unos advenedizos, ni unos palmeros pelotas, ni absolutamente nadie. Así, yo no puedo hacerlo pero algunos alderdikides de bien deberían redactar forma inmediata un escrito repudiando a su par Ortuzar porque se le sigue relacionando con una sigla histórica y, casi diariamente, contribuye a hundirla.
Está más que claro que el de Sanfuentes es el burukide más inmoral en la historia del Partido Nacionalista Vasco, el verdadero hacedor de aquello del "Partido del Negocio Vasco", un estigma del que costará desprenderse como Partido. En todo caso, quizás no es que solo fuese el burukide más inmoral sino que el suyo ha sido el EBB más inmoral ya que es conveniente no olvidar que nada de lo que esta persona ha hecho (por acción u omisión) lo ha sido en solitario. El enriquecimiento personal, familiar y de los suyos por encima de todo parece ser la imagen que deja en público a día de hoy Andoni Ortuzar: Toda una lacra para el inmediato futuro del Partido, con el desprestigio y la desmotivación que ha traído.
Aunque uno vea, si lo deja pasar, pues no pasa nada: Son como una leve picadura de una mosca de la fruta. Si uno empieza a decirlo, ya le marcan como objetivo a derribar por tierra, mar y aire. Comienza el vacío y el descrédito. Y con el expediente de expulsión comienza la purga, el ninguneo, y el "marcaje" como alguien altamente perjudicial o "tóxico" para el Partido. Pero no es así. Eso se debe a la visión patrimonial que ciertas familias tienen del Partido, algo así como como si la sigla fuese de su propiedad.
Y una vez expulsado uno, sigue el descrédito y es cuando se convierte en un "resentido" y, si por simples principios uno se enroca, pues la purga ya comienza a afectar a su entorno. Hubo una franquiciada cadena de restaurantes italianos que se llamaba "La Mafia Se Sienta en la Mesa". Yo he comido alguna vez en que tenían en la calle Licenciado Poza de Bilbao. Pues les demandaron por utilizar ese nombre. Pero, ¿Saben quién les demandó? Pues directamente la Abogacía del Estado de la República italiana. ¿Sabéis como finalizó el affaire? Pues cambiando el nombre por el de "La Famiglia se sienta en la mesa".
Y esto es lo que básicamente tenemos encima: Famiglias con delimitadas y pactadas cuotas o parcelas de poder. Para entendernos, trozos de tarta. En eso se ha convertido tristemente el Partido Nacionalista Vasco. Y claro, cuando uno opina, por aquello de la citada creencia patrimonial del Partido pues pasas a convertirte en un "enemigo" del Partido. Pero las opiniones vertidas no son por el mal del Partido, bien al contrario, se le hace un favor al mismo desenmascarando ciertas anomalías cometidas por ciertas personas con nombre y apellidos. Entonces entra el argumentario final: Vamos a decir que (porque te metes conmigo o con alguna de las "Famiglias"), pues te metes contra el Partido.
No, no y no. Por ejemplo, Andoni Ortuzar NO ES el Partido sino, como casi cada día podemos leer, da la imagen de haberse valido del Partido cuando, en realidad, se ha beneficiado de su posición en él pero, no sé por qué me da y por qué nos da a muchas gentes -aderdikides- con las que me relaciono que, en el fondo, y hoy en día, a Ortuzar el Partido y su imagen reputacional le importan "una higa" (expresión de Luis Aitor Esteban).
Expuesto todo lo anterior, la única satisfacción que me puede quedar es haber contribuido, en la medida de mis posibilidades, a que en la Tercera y Quinta Plantas de Sabin Etxea ya no estén ni la hija de "El Capi", ni el de Sanfuentes. Y también que a partir de mayo de 2027 tampoco esté en la Planta noble del edificio consistorial del Bilbao el que, sin la menor duda, a mi juicio, ha sido el peor regidor de nuestra Villa desde 1979.
Y con eso me quedo. Más que por consuelo, por alivio.
Gora Euzkadi Askatuta!
jueves, 6 de agosto de 2026
ORTUZAR, DE EXTERNALIZAR EiTB AL NEGOCIO DE DIGITALIZAR LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA (*)
miércoles, 5 de agosto de 2026
DOS AÑOS DE BLOG EN DATOS (Transparencia)
Así, desde entonces, la fruta prohibida ha crecido exponencialmente. Ha llovido mucho y ha pasado de casi todo dentro y fuera del Partido.
martes, 4 de agosto de 2026
LA IKURRIÑA QUE ONDEA OFICIALMENTE A MÁS DE 8.000 KILÓMETROS DE EUZKADI (*)
(*) FUENTE: https://aboutbasquecountry.eus/