miércoles, 18 de febrero de 2026

SIGUEN DE CARNAVAL... TODO VA BIEN

Con el fin de la etapa Ortuzar en el PNV, hay quién daba por finalizada (o por amortizada) la moda de disfraz carnavalesco entre los dirigentes jeltzales. Pero vemos que, en la etapa de Esteban, esto no es así. De hecho, el primer disfraz de Esteban es el que lleva a diario: El de antidemócrata.

Por lo demás... podemos ver de todo. No creo que bajen las aguas por el PNV para mucha alegría y alboroto. Personalmente nada tengo en contra de los disfraces: A veces me parecen divertidos y otras veces cutres pero, sobre gustos, no hay nada escrito.

Aquéllas boutades que montaba Ortuzar, a base de repetirlas, puede que llegasen hasta hastiar. Una vez leí un comentario referente a aquéllos celebrados Carnavales en Sabin Etxea que venía a decir algo así: "Me las veo putas para llegar a fin y éstos políticos se lo pasan en grande, se divierten y se ríen... Sí... De nosotros". Quizá, es cierto, fuese algo exagerado porque la gente tiene derecho a divertirse bien sea un cargo político o tenga una zapatería pero, esto de los cargos políticos y públicos disfrazados es cierto que, pese a pretender una normalidad y cercanía, no terminó cayendo bien ni haciendo gracia a buena parte de la Ciudadanía.

Por cierto, la de las gafas de la foto es Itxaso Atutxa que ahora, al parecer madruga para ir a "trabajar" a una productora audiovisual española. No me digan que con los avances tecnológicos no podría ahorrarse la pechada de ir a Madrid de forma presencial cogiendo en Loiu el avión de Iberia de las 06:45 y volviendo en la misma compañía (en Bussiness) a las 15:50 que, por cierto, volvía con retraso. No sé por qué nos da que a esa familia le encanta ir a Madrid aunque solo sea para estar tres horas, máxime, teniendo la posibilidad de una hermosa videoconferencia. No sabemos el qué ni el por qué, pero les atrae Madrid.

Si uno es político y en su ámbito de gestión todo va sobre ruedas, pues no pasaría nada pero, desde el momento en que un ciudadano no se lo puede pasar tan bien, quizá fuese necesaria una reflexión tan elemental y básica como la de no ponerse dos plumas y mandar la foto por todos los medios posibles para que la vea una o un ciudadano que, quizá, no tenga ni para comprar un penacho en el chino.

Hay casos en los que se observa que cargos políticos y públicos no renuncian a pasarlo súper-bien y pueden permitirse disfrazarse con mayor o menor acierto, medios, e imaginación. Pero, porque nunca debe faltar el humor, a veces es muy difícil distinguir entre lo soez y lo real, cosa que da pie a los tan de moda "memes".

Un ejemplo claro puede ser la fotografía de un senador de EAJ-PNV en Kuwait con dos tipos que tienen toda la pinta de ser de todo menos de activistas por los Derechos Humanos. La pregunta se antoja sencilla: De entrada, ¿Qué pinta en esa foto Luke Uribe-Etxebarria Apalategi, representante por Gipuzkoa en el Senado por tercera Legislatura consecutiva?

Comentamos el otro día que a este Fantasmiko no le votan ni sus parientes, ni tampoco le votan en su pueblo de residencia, el mismo donde llegó a hacer campaña saludando desde un Mercedes descapotable en plan candidato a gobernador de Arizona. Flipante. Pues vista la fotografía original, es inevitable el correspondiente "meme". 👇🏻👇🏻👇🏻

Cambiamos de tercio. Ahora resulta que el - aún- alcalde de Bilbao se ha puesto flamenco con el tema de que la Policía Municipal pueda identificar la procedencia de los delincuentes comunes. Hasta el propio Aitor Esteban le enmendó la plana y le recordó que el PNV está por la labor de que en los Municipios donde gobierna se siga marcada por la consejería de Seguridad del Gobierno Vasco. Pues nada, Juanmari está más que rebotadito porque ya le han dicho que se olvide de repetir como candidato a la Alcaldía de la Villa y ahora, todo enfadadito, no hace caso a su Partido.

Y es que lo del PNV en Bilbao tiene su miga: De tener a un cargo público (que también hacía lo que le daba la gana) nombrado como "El mejor alcalde del Mundo", pasa a tener a otro que, tranquilamente podría ser, más que merecidamente nombrado "El peor alcalde del Mundo". Está claro que el primero era una máquina de ganar votos y el de ahora es otra máquina... pero de perder votos a paladas... y a diario. Mientras, el presidente de su Organización Territorial (el BBB) no ha dicho ni pío. Y la foto de arriba es la foto original pero, en este caso, también llega el inevitable "meme". 👇🏻👇🏻👇🏻


Luego nos encontramos ante el anterior alcalde de Donostia y, presumiblemente, próximo comisionado del Gobierno vasco para la "Euskadi Berria", Eneko Goia, pasándoselo pipis. Esta foto no es ningún "meme". El verdadero "meme" lo es la misma foto real. 👇🏻👇🏻👇🏻

Otro tanto ocurre con un burukide del EBB (Ion Gambra) que ni le ha quitado la etiqueta ni al peluche de Milú. Un pequeño detalle sin importancia como lo es "el pequeño detalle" de que le encajaran con calzador y en el último minuto en el EBB para "acomodarle" en la plancha oficial de una formación política que públicamente dice que está prohibido eso de hacer planchas.

Son cosas del "trasparente" proceso electoral interno del PNV, tan "transparente" que, en plan Maduro-Bolivariano, ni se publican las Actas con los resultados del último proceso electoral interno pero, más o menos es igual ya que, por pura aritmética todo el mundo sabe que la participación rozó el 9%, y que el apoyo recibido por el actual presidente del EBB, a lo sumo, andará sobre el 7% . Y es que, siempre, siempre, cuando no hay información emana la especulación. Además, desde estas líneas (al igual que desde las de otros medios) siempre se han mantenido esos datos porcentuales que nadie, absolutamente nadie, ha puntualizado ni desmentido.

Siendo ello así, se pueden considerar, si no como datos oficiales, sí como datos oficiosos que ya les otorgamos veracidad habida cuenta que nadie ha podido rebatirlos, ni en este Blog ni en cualquier medio que, también los da como veraces.

Para finalizar hoy, Miércoles de Ceniza (que marca el fin del Carnaval), no hemos sabido si este año se ha disfrazado Pradales. En realidad no nos consta nada de aquél Freddie Mercury o de Flash, el súper héroe de DC, si bien su cuota boutade ya la llevó a la práctica con creces a finales de diciembre del pasado año con la ocurrencia de, nada menos, que José Luis Korta entrase por una ventana de Ajuria Enea para hacer algo que sabe hacer muy bien (que nada tiene que ver con el remo, de lo que nada se le discute). Nos referimos a hacer el payaso. Y, para quién no viera la gracieta, aquí un par de fotogramas. 👇🏻👇🏻👇🏻



martes, 17 de febrero de 2026

RUFIÁN: UN POCO BAD BUNNY, UN POCO TELENOVELA TURCA

La Prensa del Movimiento ha sacado a Rufián en su entrevista como apoyado en un quicio o en una farola, entre el malevaje porteño y vender clínex. Yo creo que Rufián está así ahora, es un canallita profesional que podría acabar en el paro o con un españolísimo pelotazo, y cuyo destino parece que lo va a decidir una moneda o una racha de viento, que no es algo romántico sino sórdido y desesperado. Rufián era el infiltrado indepe, con cara de extremeño o de maño, que tenía la misión de endulzar el egoísmo y el supremacismo del catalanismo y de "iberizar" su lenguaje y su presencia, como si en realidad todos fuéramos indepes (que aún no lo hemos descubierto).

Todo esto, además, nos despistaba de la relación conflictiva que siempre ha tenido la izquierda con el nacionalismo, tan burgués (la izquierda se hace nacionalista, o identitaria en general, cuando la Patria o las identidades ya venden más que la Clase, y hasta que el hambre). Con Rufián se podía ser indepe, de izquierdas, republicano, cañí y, como manchego, todo a la vez. Quizá este perfil un poco caótico, catastrófico o sólo cubista, con los dos ojos al mismo lado de la nariz, es lo que lleva a pensar a algunos, y también a él, apoyado en el quicio, que podría ser el líder de la nueva o eterna zquierda unida o desunida. Luego, me parece a mí, lo han devuelto al quicio, a que mire pasar señoritas y trenes (bueno, trenes no).

Rufián, al principio, traía al Congreso aperos y atrezo, siempre con fondo justiciero y lastimero, como una comparsa gaditana. Luego ya se dedicó sin más a dar guantazos políticos sobrados, guantazos como tufos de patchouli, que se le ven venir como se ve venir el pegajoso perfume oriental.

Rufián, en realidad, es un ventajista. Sólo se mete con poderosos ambiguos o lejanos, como nibelungos, que en realidad no le pueden tocar (meterse con el Poder catalán ya es otra cosa). Y sólo es valiente con quien tiene dominado, como Sánchez, dándole leña al mono, como se decía antes, porque es de goma, o meciéndolo porque el presidente es como un muñeco descoyuntado, entre Pinocho y un dummy de pruebas. A los pobres y proletarios, tan abstractos como sus poderosos, Rufián les trae un menú de estrofillas, mocos, mendrugos y patria (a veces parece un cabo furriel franquista), tan excesivos y en el fondo inútiles como las impresoras o serruchos o lo que fuera que traía antes, como un barbero de la demagogia con sus cosas. Todo lo demás lo hace con caras, cejas y pausas que parecen de billares a medianoche o de telenovela turca. Hasta su imagen es de telenovela turca. Claro que las telenovelas turcas tienen mucho éxito, así que yo creo que esto lo anima bastante con el nuevo proyecto de esta izquierda que también parece, o ha parecido siempre, una telenovela.

A Rufián algunos lo están descartando muy pronto, pero no sé yo qué decir después de verlo en la Prensa cavernaria del Movimiento, esperando en el quicio el porvenir, a la novieta, al mentor o al camello, como si llevara toda la vida así, como si estuviera hecho, ciertamente, para eso. En el programa Polonia, de TV3, le han hecho una imitación poniéndolo, me parece a mí, de Bad Bunny (o a lo mejor era Sergio Ramos, que uno no distingue esa música, esos meneos, ni esas gafotas). Pero era un Bad Bunny (o un Sergio Ramos) que al final se queda sin show, sin público y hasta sin chatarra. Yo creo, sin embargo, que eso no le pasaría a Rufián, que es precisamente todo show, público y chatarra. Rufián ha ido de político a influencer (en sus tuits se nota la dedicación, la concisión y la inverosimilitud de Marie Kondo), y ahora quiere volver a ser político pero sumando followers a los votantes, que no es lo mismo y a veces incluso es lo contrario. Yo creo que Rufián está monetizando mentalmente lo suyo, como el que hace magdalenas de colores en Instagram (uno no es mucho de Instagram, por eso me parece que todo son magdalenas de colores y siempre pongo eso). Pero a lo mejor también Sánchez está monetizando mentalmente a Rufián, ahora que intenta monetizar cualquier cosa.

Rufián podría liderar la izquierda unida / desunida más o menos como cualquier otro, y quizá mejor. Es cierto que es un nacionalista, por lo tanto siempre insolidario, burgués e incluso xenófobo y aristocrático. Y es un republicano que no cree en lo público (lo común) ni en una ley para todos, sino en contratos entre señores y aparceros. Y es un supuesto killer que sólo remata a puerta vacía y como con casco de tupé. También es cierto que un independentista encabezaría la izquierda nacional española, aunque seguramente lo llamarían izquierda plurinacional, que queda más de izquierda y hasta mucho más nacional. Pero, la verdad, la izquierda unida/desunida siempre ha sido contradictoria o caótica, y cuanto más contradictoria o caótica más pura se ha visto a sí misma, o sea que todo esto es ideal para combatir a la ultraderecha.

El Frente Rufián, con nombre ya de guerra, sería una opción temporal mientras se para al fascismo y se divide por fin a los ciudadanos en tribus y caseríos. Ya, luego, que cada cual se vaya a su sitio, también Rufián a su quicio.

Los analistas, los parodistas y hasta a veces el mismo Rufián, con la prudencia de los ambiciosos, parece que lo descartan, pero yo sí lo veo. Entre la cosa turca, la cosa fan, la cosa cañera y la cosa Sanchista (salir en la Prensa del Movimiento como si fuera el Julio Iglesias de la izquierda, o al menos un hijo suyo, dice mucho), a lo mejor no hace falta mucho más. Yo creo que Rufián lo seguirá intentando, que su tiempo glorioso en el Congreso se acaba y puede terminar de concejal o de macarra de Gran Hermano VIP.


Ahora, Rufián va a tener algunos contactos, reuniones o posados para ese proyecto que parece un proyecto para reparar a Humpty Dumpty pero no tiene por qué ser eso. A lo mejor no tienen que estar todos, aunque echen de menos a los de EH-Bildu para parar el fascismo y traernos la libertad, como antaño. A lo mejor basta con otro Sumar y otro ministro de photocall, flequillo vaporoso y frasquito de perfume con perilla. Yo he visto a Rufián en la entrevista, ahí en el quicio, y enseguida he pensado que esperaba a Sánchez con ramo de flores, peine en el bolsillo, chicle de menta y pecho de lobo. Un poco Bad Bunny, un poco telenovela turca.

Así, el -aún- portavoz de Gabriel Rufián, diputado de Esquerra Republicana de Catalunya en el Congreso, se prepara para iniciar una serie de encuentros con líderes de la izquierda política a partir de mañana, 18 de febrero. El objetivo de esta “gira” no es otra que explorar la posibilidad de articular una candidatura unitaria que aglutine a todo el espectro político a la izquierda del PSOE de cara a los próximos desafíos electorales.

Aunque el proyecto aún está en fase exploratoria y no se han concretado formatos ni compromisos, esta iniciativa supone un movimiento significativo en la política española, donde la unidad de la izquierda ha sido históricamente difícil de consolidar frente a la hegemonía del PSOE.

Esto confirma lo que tiene Rufián de nacionalista catalán. Ahora sólo hace falta que entre también EH-Bildu (que no creo) y ya tenemos eso a lo que se refieren las dos extremas derechas españolas cuando inciden en eso que ya se decía en la segunda mitad de los años 30 del pasado siglo y les ha dado por repetir ahora: Eso de la "España roja". 

¡Quién nos iba a decir que se iban a imponer sus genes charnegos! Pues sí, toca citar el típico tópico que viene a decir que "lo más parecido a un español de derechas es un español de izquierdas".

lunes, 16 de febrero de 2026

ANÁLISIS ESTRUCTURAL DEL PP Y DEL PNV (Remitido)

No están mal estos análisis. No son nuestros. Simplemente los recibimos y creemos que contribuyen al debate. Evidentemente, nosotros no somos ni por asomo del PP pero lo que, en este caso, dicen es verdad al observar que la percepción de que el PP carece de estrategia desde mayo de 2023.

Desde las elecciones locales y autonómicas de mayo de 2023, diversos analistas políticos han señalado que el Partido Popular atraviesa un periodo de indefinición estratégica. No se trata de una crítica personal, sino de una lectura estructural del comportamiento del partido en el ciclo 2023–2026.

El artículo de César Calderón 👉🏻https://theobjective.com/elsubjetivo/opinion/2026-02-09/victoria-sabe-derrota-articulo-calderon/ es un ejemplo de esta interpretación de LEADERSHIP KEYNOTE: describe un partido que obtiene victorias electorales, pero que no logra convertirlas en una narrativa coherente ni en una posición de liderazgo estable. Esa es la clave del análisis: No es una cuestión de resultados, sino de rumbo.

1. La victoria de 2023 no se convirtió en un proyecto político

Tras las elecciones de mayo de 2023, el PP se situó en una posición de fuerza territorial. Sin embargo, varios analistas coinciden en que:

  • NO se articuló un relato estatal claro.

  • NO se definió una estrategia diferenciada para cada territorio.

  • NO se transformó el éxito local en una visión de país.

El resultado fue una paradoja: ganar sin avanzar.

2. La relación con V 0x se convirtió en un eje no resuelto.

Una de las críticas más frecuentes en el análisis político es que el PP no ha definido una estrategia estable frente a una ultraderecha peligrosa como la de V 0x. Los analistas señalan tres elementos:

  • Oscilación entre confrontación y acercamiento.

  • Mensajes contradictorios según el territorio.

  • Ausencia de una línea clara comparable a la de otros partidos europeos.

En países como Alemania, Francia o Portugal (donde se ha establecido un cordón sanitario contra los ultras de Chega! en las Elecciones presidenciales de esta misma semana propiciando la elección de un socialista como presidente de la República), la derecha tradicional ha establecido límites explícitos frente a la extrema derecha. En España, según estos análisis, esa definición no ha sido clara, lo que genera incertidumbre estratégica.

3. La campaña de 2023–2026 se percibe como reactiva, no proactiva

El artículo de Calderón describe una dinámica que otros analistas también han señalado:

  • Campañas centradas en la crítica al adversario.

  • Poca o nula diferenciación programática.

  • Dependencia de la agenda mediática.

  • Ausencia de un mensaje propio sostenido en el tiempo.

Esto alimenta la percepción de que el PP reacciona, pero no marca agenda.

4. El contraste con Europa refuerza la lectura

Muchos análisis comparan la situación española con la europea:

  • En Europa occidental, la derecha tradicional suele mantener una identidad clara.

  • define su espacio ideológico.

  • Establece límites estratégicos frente a fuerzas más radicales.

La percepción de que el PP no ha definido ese marco contribuye a la idea de falta de estrategia.

5. Las elecciones autonómicas recientes han amplificado la sensación

Según estos análisis, los resultados en territorios como Aragón o Extremadura han reforzado la idea de que:

  • El PP gana, pero no consolida y no cree en un estado autonómico con distribución de poder.

  • El temor de Feijoo a Ayuso hace que Madrid sea un estado dentro del Estado.,

  • Obtiene votos, pero no construye mayorías estables,

  • No logra convertir la debilidad del adversario en fortaleza propia.

De ahí la frase que aparece en varios artículos: victorias que saben a derrota.

6. Conclusión: la percepción de falta de estrategia es estructural, no coyuntural.

Lo que subrayan analistas (como César Calderón) es que:

  • No se trata de un error puntual.

  • No se trata de un fallo de campaña.

  • Quizá tampoco de un problema de liderazgo personal. Es una cuestión de arquitectura estratégica por falta de relato, falta de posicionamiento claro, falta de coherencia territorial, y falta de una visión nacional articulada.

Por eso, desde 2023, se ha instalado la idea de que el PP no ha definido una estrategia para el ciclo político actual.

LEADERSHIP KEYNOTE.

Euskadi, Catalunya, y Madrid tienen tres grandes partidos sin estrategia (y Europa ya lo ha detectado). Hay momentos en los que un país no necesita halagos, ni excusas, ni discursos tranquilizadores. Necesita claridad. Necesita rigor. Necesita un diagnóstico honesto sobre el estado de sus principales fuerzas políticas.

Hoy, tanto el PNV como el Partido Popular, atraviesan un fenómeno que los analistas europeos conocen bien: La pérdida de estrategia; No la pérdida de votos, ni de poder territorial, ni de presencia institucional. La pérdida de algo mucho más profundo: La capacidad de anticipar, interpretar y liderar un ciclo político.

Hay una coincidencia  en algo esencial: España tiene partidos que ganan elecciones, pero no saben qué hacer con la victoria.

I. El caso del PNV: Un partido que -aún- administra, pero no lidera.

En  una radiografía interna  el PNV  muestra un partido que ha evitado más o menos una guerra, pero no ha definido un rumbo.

El pacto Ortuzar-Esteban pacificó la superficie, pero dejó intactas las tensiones estructurales. El PNV ha pasado un año gestionando contradicciones, apagando incendios y equilibrando sensibilidades internas. Pero gobernar no es reaccionar. Gobernar es prever: El PNV no tiene una estrategia para el ciclo 2025–2030.

II. El caso del PP: Un partido que ganó en 2023, pero perdió el rumbo.

Desde las elecciones locales y autonómicas de mayo de 2023, diversos analistas coinciden en que el PP no ha articulado una estrategia coherente. Como hemos avanzado anteriormente, César Calderón lo expresa con crudeza: victorias que saben a derrota.

El PP ganó territorios, pero no construyó un proyecto nacional. Ganó poder, pero no ganó dirección. Ganó instituciones, pero no ganó relato. Y, como señalan muchos analistas, no ha definido una estrategia clara frente a V 0x, lo que genera una percepción de improvisación, oscilación y dependencia táctica.

III. Los 6 puntos estructurales: El patrón común de la falta de estrategia.

A continuación, se integro los seis puntos que explican esta percepción (aplicables tanto al PNV como al PP) con mayor gramática, cadencia y profundidad:

1º. La victoria no se convirtió en proyecto político.

Tanto el PNV en Euskadi como el PP en España han obtenido victorias electorales. Pero esas victorias no se han transformado en una visión de país, ni en un relato coherente, ni en una hoja de ruta estratégica. Ganar sin avanzar es una forma de estancamiento.

2º. La relación con sus competidores no está resuelta.

El PNV no ha definido su posición frente a EH-Bildu ni frente a Moncloa. El PP no ha definido su posición frente a V 0x. En política, la indefinición no es neutralidad: Es vulnerabilidad.

3º. La política se ha vuelto reactiva, no proactiva.

Ambos partidos han pasado meses respondiendo a crisis, titulares, tensiones internas o movimientos del adversario. Pero un partido que solo reacciona deja de marcar agenda. Y cuando deja de marcar agenda, deja de liderar.

4º. El contraste europeo es evidente.

En Europa occidental, los partidos tradicionales (de centro‑derecha y de centro‑izquierda) han definido con claridad:

  • Su identidad,

  • Su espacio ideológico,

  • Y sus límites estratégicos.

En España, esa claridad no existe hoy en los dos partidos analizados.

5º. Las elecciones recientes han amplificado la sensación.

En Euskadi, el PNV llega a 2027 sin relato, sin candidatos definidos y con un adversario que sí tiene estrategia. En España, el PP ha obtenido victorias que no consolidan mayorías ni generan estabilidad. La política no perdona la falta de dirección.

6º. La conclusión es estructural, no coyuntural.

No se trata de errores puntuales. No se trata de campañas mal diseñadas. Ni tan siquiera (aunque lo parezca) se trata de liderazgos individuales. Se trata de arquitectura estratégica:

  • Falta de debate interno y de democracia.
  • Falta de relato.

  • Falta de coherencia.

  • Falta de visión.

  • Falta de anticipación.

Y eso, en Europa, siempre tiene consecuencias.

IV. Conclusión: Se necesita partidos que piensen, no solo que compitan.

El PNV y el PP han sido, en distintos momentos, partidos de estabilidad, de visión y de anticipación. Pero ninguna organización puede vivir de su pasado. Hoy, ambos necesitan algo más que gestionar. Necesitan pensar. Necesitan definir. Necesitan estrategia.

Porque un país no se construye con improvisación. Se construye con dirección.

Eskerrik asko Jaun‑andreok.

domingo, 15 de febrero de 2026

MEMORIA, SEGURIDAD Y PROPIEDAD: LO QUE EL PNV YA NO GARANTIZA (Por Eneko Gartzia)

I. Santoña: Doctrina y memoria… La comparación incómoda.

Markel Olano ha firmado recientemente en Grupo Noticias un repaso a uno de los episodios más controvertidos del nacionalismo vasco: el Pacto de Santoña. Y conviene decirlo sin miedo al habitual sectarismo doméstico: El artículo es bueno.

Doctrina jeltzale en vena. Incluso aunque lo haya escrito Olano, lo cual ya tiene cierto mérito. Reconocerlo es sano, más que nada, para no seguir cultivando ese cainismo interno que practica con más constancia que la propia doctrina.

Ahora bien, la cuestión  incómoda aparece sola: Lo que hizo Ajuriaguerra hoy no se estila en el PNV. Y menos en una época donde la dirección parece más cómoda en la arquitectura institucional que en la confrontación y la diferenciación política.

¿Cuántos nos apuntaríamos hoy a una hipotética Euzko Gudarostea? ¿A resistir solos… mientras el Partido gestiona despachos, consejos y equilibrios en estructuras estatales?

De los Gudaris en Laredo… a confiar hoy en sumarios, unidades policiales y procedimientos para limpiar lo que antes resolvía la propia ética interna y la claridad moral  del Partido. Una evolución, como mínimo, poco épica.

II. Seguridad, inmigración y buenismo administrativo.

Las declaraciones públicas del Consejero Seguridad ofrecen algo más que optimismo institucional: Revelan un diagnóstico insuficiente. Hablar de coordinación efectiva en Juntas de Seguridad que ni siquiera se reúnen roza la ficción administrativa.

En la práctica, ámbitos operativos clave  dependen cada vez más del Ministerio del Interior español, mientras aquí se mantiene el relato fake del autogobierno pleno, y de la policía integral. Respecto a la información disponible en los servicios públicos, el problema no es solo técnico. Es, sobre todo, voluntad política de no aprovechar recursos y bases de datos  disponibles.

Entre reticencias burocráticas y sistemas incompletos, el resultado termina siendo el mismo: Ceguera organizada.

Mientras tanto, la realidad europea apunta a riesgos que nadie debería trivializar: Procesos de radicalización, redes informales conectadas, y la posibilidad de células yihadistas dormidas esperando activación asimétrica. Pensar que nuestro entorno es inmune puede resultar tranquilizado pero difícilmente prudente. Cualquier conflicto moderno confirma que la clave es la inteligencia propia.

Aquí, sin embargo, se sigue dependiendo de estructuras ajenas mientras se invierten recursos en respuestas parciales, o en Macrocentros de Menas,  sin una estrategia global reconocible. Contención hoy.... Problema mayor mañana.

III. Vivienda, ocupación y la “centralidad” en cuestión.

La portavoz parlamentaria en Madrid, Maribel Vaquero, reivindica el papel moderador y supuestamente “centrado” de EAJ-PNV. Lo hace, paradójicamente, pocos días después de apoyar una iniciativa socio-comunista que debilitaba la defensa de la propiedad privada.

La victoria presentada consiste en que, en segunda vuelta, algunos propietarios puedan continuar los trámites de desahucio. Un logro modesto para un principio que históricamente fue esencial. Porque la base social de EAJ-PNV no son grandes tenedores ni fondos especulativos de inversión: Son trabajadores y pequeños ahorradores que, tras décadas de esfuerzo, han construido un patrimonio mínimo para sus hijos. Cuando esa base percibe que el Partido ya no la protege, la centralidad deja de ser virtud y empieza a parecer, sencillamente un fraude . 

IV. El partido que ya no garantiza.

El problema no es una ley concreta, una declaración desafortunada, o un error puntual. La cuestión de fondo es otra: Crece la sensación de que el PNV ha dejado de garantizar:

1. Coherencia con su memoria histórica.

2. Seguridad política real.

3. Defensa clara de su base social.

Y cuando un partido deja de ser refugio para convertirse únicamente en gestor de la política que otros desean (partido a partido, pero sin estrategia propia), es entonces cuando empieza a perder lo único que nunca jamás debería perder: SU ALMA.