Idoia comentaba que no era el lugar idóneo y nosotros dos asentimos. Al margen de no ser el lugar, se presta a posar para la foto en La Pérgola del Parque de los Patos, justo donde el corrupto Partido Popular instaló una pantalla gigante con motivo de la Final del Mundial de fútbol. Decía Pello: "No habrá sitios donde sacarse una foto sin que te teledirija El Correo Español". Pues claro que los hay, lo que parece es que si no hay mata, no hay patata.
Igual lo hace para que las y los vascos que veranean fuera de Euzkadi puedan leerlo (en este caso concreto en Laredo) pese a que no haya dicho ni hecho nada para defender a sus compatriotas agredidos en Laredo.
Y es que el bueno de Bingen es humo en materia viva. Recordaba Pello que había pasado por la dirección de Deia, y EiTB, había gestionado el Departamento de Euskera del Gobierno Vasco y ha terminado en el de Seguridad. Parece todo un Jonan Fernández.
Y repasamos la entrevista mientras la íbamos puntualizando punto por punto desde el titular ("Mandos de la Guardia Civil y de la Policía buscan alterar el sistema vasco de seguridad". Defiende el operativo de la Ertzaintza el día de la final del Mundial y su trabajo para esclarecer las agresiones.) A eso, periodísticamente hablando, se le llama "serpiente de verano". Humo.
Si Zupiria opina eso, creemos que no debería ir a lloriquear a El Correo Español. Lo normal -como bien apuntaba Idoia- es que cogiese el teléfono y llamase a su homólogo español Grande Marlaska, o que su Lehendakari -entre baño y baño, entre foto y foto- llamase a su homólogo español, Pedro Sánchez.
Y seguimos con el publi-reportaje mientras esperábamos los sabrosos calamares: "Admite Bingen Zupiria que está siendo uno de los veranos más tranquilos de los últimos años para su Departamento y que la excepción ha sido el hostigamiento a dos ertzainas fuera de servicio y los incidentes del pasado fin de semana, que no tuvieron tintes políticos pero sí volvieron a evidenciar una agresividad contra los agentes y la pérdida del respeto a la Autoridad de parte de la sociedad vasca". ¿La Sociedad vasca? Ese mismo día su Departamento emitió un contundente comunicado de condena. ¿Por qué, si está siendo un verano tan tranquilo? Lo cierto es que los sindicatos gremiales de la Ertzaintza no parecen coincidir con este análisis.
– Una concentración de tres incidentes de ese tamaño en una noche necesitaba una explicación. Era imprescindible salir y comunicar con claridad y transparencia, explicar cada uno de ellos y el contexto en el que se produjeron.
– ¿Y cuál es?
– Primero, como en todas las sociedades democráticas, hay grupos extremistas que rechazan la existencia de la Policía. Por cierto, algo que nunca sucede en países dictatoriales, sobre todo de extrema izquierda. A eso hay que sumar que hay una parte de la Sociedad vasca que apoyó la violencia terrorista de ETA, que convirtió a la Ertzaintza en un enemigo y que aún está haciendo la digestión.
Eso parece como escuchar a Jiménez Losantos: Normalmente, a estas alturas de la película, a eso se le conoce como "El Comodín de la ETA". Idoia apuntaba con criterio que hasta se ha hecho normal que lo esgriman los Medios de "La Caverna" mediática, o Ayuso, o la formación de extrema derecha V 0x, pero.... ¿También Zupiria?
– ¿Qué más?
– Hay también comportamientos radicales antisistema en las aficiones más aguerridas de nuestros clubes de fútbol. Y en términos más generales, falta civismo en las fiestas, en la forma que tenemos de ocupar la noche, de beber y consumir sustancias, y esto siempre genera problemas de convivencia y seguridad. Y finalmente, en el fondo de todo, tenemos un problema de pérdida de autoridad. Vaya batiburrillo. Ahora pasamos a otro comodín: El fútbol.
Y, ya puestos a tener en la cabeza el medio cáscarón de Calimero, prosigue: "La izquierda abertzale e institucional, que representa a EH Bildu, tiene que mostrar una actitud más clara con respecto a la Ertzaintza. Está bien que cualquier fuerza parlamentaria sea exigente ante algunas actuaciones policiales. Pero de ahí a poner en tela de juicio permanentemente cualquier cosa que tenga que ver con este cuerpo, hay un trecho muy grande."
– Ante incidentes de este tipo, ¿los Agentes deberían ser más contundentes en sus intervenciones o tener temple y aguantar más?
– En la inmensa mayoría de los casos, las actuaciones son proporcionadas y progresivas en función del nivel de violencia. Un agente tiene que decidir en dos segundos cómo se va a enfrentar a una situación imprevista. Y debe tener la capacidad suficiente para enfrentarse a ella. Y ahí tenemos una responsabilidad como Departamento, a través de la Academia, de ofrecer una formación permanente.
Ahí es cuando apunta Pello que. lógicamente le debe dar la risa pero no sale en la entrevista. Su hermano es ertzaina y piensa de una forma totalmente opuesta a Zupiria, y ojo, que no es uno de aquellos infiltrados por Rodolfo Ares. Es jeltzale y milita en un sindicato gremial abertzale de la Ertzaintza.
– Algunos agentes confiesan cierto temor a emplearse en una actuación porque luego pueden tener problemas.
– No soy consciente de ello.
– ¿Hay malestar en la plantilla con usted por criticar en público algunos operativos?
– Si cuando un ertzaina sufre una agresión recibe inmediatamente el apoyo del departamento, también cuando hay indicios de que ha habido comportamientos inadecuados, debemos reaccionar igual. Eso es bueno para todos.
– ¿Se acabó eso de cerrar filas y apoyar a los agentes pase lo que pase?
– La transparencia beneficia y robustece la legitimidad de la Ertzaintza.
– ¿Entona algún 'mea culpa' por el dispositivo policial del día de la final del Mundial?
– No. Ahí cabían dos opciones. Una, llenar el país de policías y realizar un despliegue tremendo allí donde hubiera una pantalla para ver el partido. Y otra, tener los dispositivos preparados para reaccionar en caso de incidentes. Optamos por la segunda. La Ertzaintza hizo lo que tenía que hacer.
– ¿No pensaron que una manifestación por el centro de Bilbao convocada por quien la convocó podía derivar en incidentes?
– Esa posibilidad siempre cabe. Pero desde el punto de vista de la seguridad, en este departamento siempre ha prevalecido garantizar el derecho a la libre expresión y a la libre manifestación.
Vuelve a tomar la palabra Pello. Dice que le pasó la entrevista a su hermano y que más o menos le vino a decir: "La realidad es que dice defender el dispositivo (que no hubo ninguno) y esclarecer las agresiones, pero ha pasado mucho tiempo y no una sola novedad. Entonces igual algo está fallando. O básicamente miente más que habla, algo típico en los políticos." (...)
– Ese día se produjeron algunos incidentes, es verdad. Y la Ertzaintza reaccionó como estaba previsto. La mayor parte de las pantallas gigantes instaladas se desarrollaron con normalidad.
– Por cierto, ¿usted vio camisetas de España por la calle?
– La verdad es que ese día no salí a la calle (como Ibone Bengoetxea). Fui a casa de unos amigos a ver el partido y a comer una tortilla.
– ¿Y los días previos?
– Ninguna. Sí que vi algunas de la Euskal Selekzioa. Pero igual es que he estado en lugares donde no son de uso corriente (¿En Mátrix?)
– ¿En qué ha quedado su queja al Ministerio del Interior por las detenciones de presuntos agresores por parte de la Policía Nacional?
– Lo primero que quiero decir es que esto no es algo nuevo. Es recurrente desde que en 1979 se aprobó el Estatuto de Gernika y se creó la Ertzaintza. Tengo la impresión de que ocurre cada vez que el Gobierno español o el Congreso aprueban una nueva ley relacionada con la seguridad, cada vez que la Policía Nacional y la Guardia Civil impulsan una nueva sección central y cada vez que se crean Fiscalías especializadas en Medio Ambiente, Menores, Mujeres, Delitos de odio... Cada vez que eso ocurre algunos mandos de la Policía Nacional y la Guardia Civil olvidan lo que dice el Estatuto, olvidan los acuerdos adoptados, olvidan la Ley de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y buscan una oportunidad para recuperar una posición que no les corresponde legalmente.
Tanto Idoia como yo dijimos que en esto lleva toda la razón el consejero pero que no dejan de ser lágrimas de cocodrilo, porque, que sepamos, el Ministerio del Interior español forma parte del Gobierno español, ¿No? Y el Gobierno español es el que es porque la formación política de Bingen le dispensa su apoyo parlamentario, ¿No? Pues no es tan complicado, si sigues así olvídate de mi respaldo legislativo en Madrid. Y listo. Pero, en el fondo, sabemos que este tipo de gentes se desahogan en un Medio de Vocento y, posiblemente hoy, ocurra tres cuartos de lo mismo.
– Así que ve en esos arrestos una intención más allá.
– Veo una intención por parte de esos mandos de alterar el sistema vasco de seguridad y tener una presencia mayor de la que tienen y que no les corresponde jurídica y legalmente. Por lo tanto, estamos ante una cuestión política que debemos resolver políticamente. Probablemente, para las funciones que esos cuerpos tienen encomendadas en Euskadi, igual disponen de más efectivos de los que necesitan. Esa es una decisión del Ministerio del Interior. No soy quién para decir cuántos guardias civiles y policías nacionales debe haber. Pero igual hay lugares en los que hacen más falta que aquí. Y me remito a los índices de delincuencia de otras comunidades autónomas y otras ciudades del Estado español. Pues lo que comentábamos... Unos "Borbonean", otros lloriquean, y otros se pasan la vida "Calimereando".
– Después de su queja han continuado las detenciones.
– Sí, y seguramente habrá alguna más. Por eso digo que todos debemos centrarnos en lo que nos compete. Y hay cuestiones muy sensibles de nuestra seguridad que dependen de la Policía Nacional y de la Guardia Civil. Por ejemplo, las que tienen que ver con extranjería, donde me gustaría ver a unas fuerzas de seguridad del Estado más activas y más comprometidas.
– ¿No están trabajando todo lo que deberían?
– Yo creo que no.
– ¿En qué sentido?
– No voy a decir más. Pero voy a poner otro pequeño ejemplo. A raíz de los incidentes de Vitoria del 12 de octubre, les hemos solicitado dos veces que nos ayuden a identificar, mediante las imágenes que les hemos enviado, a los miembros de Falange que provocaron también aquella situación. Todavía hoy esperamos esa información.
– ¿Qué dicen de todo esto en el Ministerio?
– El Ministerio siempre quita importancia a estas actuaciones. Por eso digo que es una cuestión que exige nuestra atención política, tanto del Gobierno vasco como de los grupos parlamentarios que le apoyan.
(...) Y ahora viene la buena: Menores de Ceuta.
– Desde la óptica de responsable de Seguridad, ¿le ha sorprendido todo lo que ha ocurrido en Ceuta?
– Es una situación delicada. Creo que los servicios de información del Estado español no anduvieron finos. Luego sí hubo una reacción inmediata con el Gobierno marroquí para que la inmensa mayoría de esas personas fueran devueltas. Y ahora queda identificar a aquellos que tienen derecho de asilo en la Unión Europea y facilitárselo, y la cuestión más delicada: los menores.
– ¿Qué se debe hacer con ellos?
– En su inmensa mayoría son niños y niñas muy jóvenes y no tienen ni la edad ni la madurez suficiente para encontrarse en una situación así. Lo más importante es ofrecerles la protección que necesitan, que en primer lugar debería provenir de sus familias.
– Para eso hace falta la implicación de Marruecos.
– El Estado marroquí tiene una responsabilidad sobre su ciudadanía que no podemos obviar, especialmente sobre sus menores. Está en juego el futuro de miles de niños y niñas y las prisas no van a ser una buena compañía. La primera decisión no tiene por qué ser sí o sí incorporarlos a la red asistencial. El Gobierno de España debería plantear este tema con toda crudeza y debería exigir una corresponsabilidad el marroquí.
– ¿Acabarán las diputaciones forales acogiendo a niños de Ceuta?
– Las diputaciones forales, como han hecho hasta ahora, serán responsables y adoptarán las decisiones que haya que adoptar. Pero la situación es delicada. Ustedes publican todos los días informaciones sobre el nivel de saturación que existe en algunos centros.
Diputaciones forales, gobernadas por su Partido y que se han dedicado a propagar el denominado "efecto llamada". Comentaba Idoia que, antes de ir a llorar a El Correo Español, no hubiese estado de más tratarlo con dos de los máximos responsable de esta alarmante situación: Con el -aún- alcalde Bilbao y con la diputada general de Bizkaia.
En resumidas cuantas, radicales de derecha e izquierda, cloacas fascistas españolas y de los ácratas vascos haciendo pinza común contra la Ertzaintza y el modelo de seguridad emanado del Estatuto de Gernika. Era previsible (y anunciado) en este impasse veraniego. Así que Zupiria intenta defenderse pero sin un apoyo explícito del resto del Gobierno, en concreto del Lehendakari. Y sin la fuerza de respuesta de Sabin Etxea se va a quemar.
Y con esto fuimos terminando el aperitivo dominical sabiendo que la actualidad, pese a estar a mediados de agosto, nos deja otras temáticas al margen del buenismo woke de Zupiria. Decía Idoia que su Aita siempre dice la misma frase "Por los cojones iba a pasar toda esta mierda con Roke (por Retolaza)".
Sabía que no me iban a dejar marchar sin preguntarme por la danza de Aburto (luego dicen que siempre yo saco "monotema"). Les dije que todo lo que tenía que decir ya lo había dicho y escrito aunque sí me llamó la atención una -tan "ilustrada" como "sesuda"- frase suya que debería tatuársela en la frente: "Tenemos que recuperar la política como lugar de encuentro". Sí, Juanmari, sí... Un lugar de encuentro como la Plaza Moyúa... Más de lo mismo: Frases vacías, vanas y huecas en las que nunca dice nada... Y este ha sido el nivel del personaje: Humo, nada, bluff, más humo y más nada.
Ya en la despedida, para variar, Pello tuvo que soltar una de su amada Gipuzkoa para comentarnos que por allí no son más que una moneda de cambio. Es la vieja historia desde la escisión. Gipuzkoa como Territorio exclusivo de Egibar y los suyos. Una realidad incomprensible para quien no perteneciera a esa élite. Mientras, Bizkaia dejando hacer. Es curiosa esa comprensión "bizkaitarra" de Euzkadi pero, como siempre mantiene, "Al final Gipuzkoa como moneda de cambio para mantener el poder en Bizkaia. Un clásico en el PNV. El poder por encima del proyecto".
"Si no lo dices revientas", le comenté". Y él -reconozco que con razón- me respondió, "¡Mira quién fue a hablar, que le metes a Aburto hasta en el eclipse!" (risas).