Manel Pérez es el adjunto al director de La Vanguardia de Barcelona. Ha escrito una interesante columna que habla del debate aeroportuario y de la guerra de sombras que se llevan Sánchez, Pradales, Ubarretxena y AENA. Como es natural DEIA no se ha dado por aludida. Y el Gobierno Vasco, menos.
Lo que reproduzco abajo no es mío, sino del adjunto al Director de La Vanguardia. Me hace gracia lo del humo, lo de la astucia vasca y las mentiras que unos y otros nos están vendiendo. A continuación lo escrito en Barcelona sobre cómo ven este asunto:
"Las organizaciones empresariales catalanas, de Foment a la Cambra, recibieron con inquietud y desconcierto, a mediados de mes pasado, el anuncio del Gobierno vasco de que había cerrado con el Ejecutivo central un acuerdo por el que, según el lehendakari Imanol Pradales, Euskadi 'podrá empezar a participar en la toma de decisiones que afectan a los aeropuertos vascos' y tendrá “participación efectiva en la planificación estratégica aeroportuaria.
Precisamente, pocos días antes, el presidente de la Cambra, Josep Santacreu, y el de AENA, Maurici Lucena, habían protagonizado un acalorado debate sobre la participación catalana en la gestión de El Prat. Lucena defendió con vehemencia que eso era imposible. Ahora parecía que el Gobierno de Vitoria lo había conseguido.
Tomaba forma de nuevo el fantasma de la secular astucia vasca para arrancar mejoras del Estado en contraste con la estéril grandilocuencia catalana. Algunos empresarios incluso transmitieron sus cábalas a Salvador Illa, que se limitó a replicar que lo que Pradales había vendido al explicar el acuerdo era humo.
El Ministerio de Transportes, que dirige Óscar Puente, salió al paso con un comunicado en el que ceñía el acuerdo al marco legal vigente, que deja en manos exclusivas del Estado la gestión de los aeropuertos de interés general, que son titularidad de AENA, la empresa con un 51% de capital público.
Esta última, por su parte, quiso dejar claro que el nuevo órgano bilateral anunciado por el Gobierno vasco 'se ha de configurar como un instrumento de naturaleza estrictamente consultiva y no decisoria' y advertía que la nota oficial vasca vulneraba la legislación.
En el pacto de investidura de Salvador Illa de agosto del 2024, PSC y ERC acordaron la creación de un nuevo Consejo Rector Aeroportuario de Catalunya (CRAC) y de una Autoridad aeroportuaria que agrupe todas las competencias de la Generalitat en este ámbito, de las urbanísticas a las de Medio Ambiente o de conectividad. En enero pasado, el Govern de Catalunya ya acordó poner en marcha la creación de esta última.
Desde la Generalitat reiteran que el pacto vasco no implica ningún cambio legal y que se está negociando avanzar hacia un nuevo modelo que supere el actual Comité de Coordinación aeroportuaria, en el que participan las administraciones y la Cambra de Barcelona, cuyo papel es muy testimonial. Eso es lo que avanzó Illa en el Parlament el pasado martes. Es decir, que vender humo también puede ayudar; especialmente, cuando se espera aprobar unos presupuestos con el apoyo de ERC”.
El caso es que el presidente de AENA descarta que Euskadi "interfiera en la gestión" de los aeropuertos vascos porque son de "propiedad exclusiva". Así, Maurici Lucena desmonta la versión del lehendakari Pradales sobre el órgano bilateral que acordó con Pedro Sánchez.
Y nos quedamos como al principio. No sabemos si Sánchez vacila a Pradales y el lehendakari vacila a la Ciudadanía vasca, no sabemos si Madrid no vacila a Gasteiz pero Pradales vende humo, no sabemos si es la enésima tomadura del Gobierno español, no sabemos... No sabemos nada. No sabemos quién miente y quién especula y quién vacila. Unos dicen blanco y otros dicen negro pero, ciertamente, todo indica a que, por desgracia, AENA no vaya a ceder y a que Pradales les sigan escribiendo cuentos chinos que se limita a leer impasiblemente es sus comparecencias.
Y porque, como ya publicamos en su día en este mismo Blog (👉🏻https://landalarrazabal2024.blogspot.com/2026/03/hablando-de-aeropuertos-quedan.html) no va a sacar más que txutxerías para salvar el tipo, le sugerimos a Pradales que, al menos, negocie el cambio de nombre del Aeropuerto de Bilbao. No ingresaremos las importantes tasas aeroportuarias pero al menos haremos algo por la Memoria histórica que podría servirle al lehendakari para barnizar un poco el fracaso en la negociación.
La propuesta es la siguiente: Si hay aeropuertos en el Estado como el Madrid-Barajas Adolfo Suárez, o el Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, ¿Por qué no un Bilbao-Loiu Lehendakari Aguirre (o Lehendakari Aguirre Bilbao-Loiu)?