
SOLICITUD.
Hace unas semanas, algunos medios se hacían eco de que el Gobierno Vasco había solicitado al Ejecutivo español la cesión temporal del Gernika de Picasso, desde su actual ubicación en el madrileño Museo Reina Sofía al Guggenheim bilbaíno, en el marco de las conmemoraciones previstas del 90 aniversario del bombardeo de la villa foral bizkaina.
Tras su exposición en París, fue exiliado al MoMA neoyorkino. Fue sometido a tratamientos de restauración cuando menos en 1943 y 1957 y, a partir de ese año, volvió a exhibirse en varios museos americanos, sufriendo un ataque vandálico el año 1974. Fue trasladado a Madrid en 1981 y, desde entonces, ha conocido tres ubicaciones diferentes que, al parecer, lo han dejado en una situación delicada.
Desde el museo madrileño, han desaconsejado, como lo hicieron con anteriores solicitudes, cualquier movimiento ante el riesgo de que el lienzo sufra nuevas grietas, levantamientos y pérdidas de la capa pictórica, así como desgarros, dado que se trata de una sola pieza sin costuras, donde se combina lino en la urdimbre y yute en la trama, con una preparación industrial a base de cola animal y una capa blanca oleosa. Sobre esa base, Picasso trabajó con carboncillo y sucesivas capas de pintura de distinta densidad, desde veladuras muy diluidas hasta zonas de gran opacidad.
Esa heterogeneidad técnica, lejos de ser un detalle formal, según los expertos, condiciona su conservación: distintas tensiones internas recorren la superficie y cualquiera de las vibraciones propias del transporte, podrían amplificarlas, añade el informe del Departamento de Conservación-Restauración del museo.
LA LEYENDA.
El cuadro fue pintado por Pablo Picasso en París durante los meses de mayo y junio de 1937 y adquirido por José Bergamín (Madrid, 1895 – Hondarribia, 1983), agregado cultural de la República española por 150.000 francos y se expuso en el pabellón español, durante la Exposición Internacional de 1937 de París, junto a un retrato de Federico García Lorca, asesinado nueve meses antes.
OTRA VERSIÓN.
La que ofrecía Francisco Valderrama (Málaga, 1959), profesor de arte y maestro fresquista, pintor y muralista, en una entrevista realizada por Víctor M. Amela y publicada hace unos meses en La Vanguardia en la que afirma categórico que el Gernika estaba pintado antes del bombardeo el 26 de abril de 1937, por la Legión Condor nazi al servicio de los sublevados porque el 25 de mayo se expuso en el pabellón de la República Española en París y es imposible pintarlo en treinta días, además, la tela no habría estado seca para ser enrollada y transportada. Picasso tenía el cuadro pintado, lo vieron en su estudio varios republicanos españoles y exclamaron “Gernika”.
No lo tituló Picasso porque no titulaba, pero aceptó “Gernika”, mirada republicana antifascista. Es cierto que Picasso dijo que el Gernika volviese a España sin Franco.
SESGO TAURINO.
El Gernika cuenta la vida, cogida y muerte del poeta, dramaturgo y torero Ignacio Sánchez Mejías (Sevilla, 1891-Madrid, 1934), que cantaba García Lorca en su Llanto. A las cinco en punto de la tarde, la mejor elegía en español desde las coplas de Jorge Manrique y Picasso pintó un cinco en números romanos, la hora. Y pinta también un número once, el día y la cola del toro traza un siete, el tendido en cuyo estribo estaba sentado Ignacio cuando lo empitonó Granadino.
Sánchez Mejías era amante de la bailarina y coreógrafa Encarnación López Júlvez, la Argentinita (Buenos Aires, 1898 - Nueva York, 1945) y mecenas de los poetas del 27; precisamente en su cortijo sevillano de Pino Montano, se formó la Generación del 27. Picasso los admiraba, aunque fuera 17 años mayor de Federico y admiraba también al torero al que pintó con una espada rota en la mano. Era Sánchez Mejías. Tenía 43 años y toreando en Manzanares el toro Granadino, de la ganadería de los hermanos Ayala, pequeño, manso y astifino, le dio una gran cornada en el muslo derecho al iniciar la faena de muleta sentado en el estribo, uno de los arriesgados lances que practicaba a menudo. No permitió que lo operaran en la modesta enfermería de Manzanares, donde el médico local Alfonso FernándezPacheco Resino se ofreció para intervenirlo, y pidió volver a Madrid, pero la ambulancia tardó varias horas en llegar. A los dos días se declaró la gangrena. Murió en Madrid, el 13 de agosto de 1934, en el sanatorio del doctor Crespo (situado en la esquina de la calle Goya con doctor Esquerdo). El mito dice que buscó la muerte en las astas del toro, porque no concebía otra manera de morir.
El toro con un ojo más grande a la derecha (anisocoria), “maestro, cuídese de este toro, que mira a la derecha”, le había advertido el mozo de espadas. Y la combilla que vemos arriba, alegoría del parque de la Bombilla, en Madrid, con un templete para los músicos, su forma ovalada enmarca la bombilla. Allí bailaban Ignacio, Lorca, Marcelle Auclair, Marcelita, una jovencita francesa con la que Ignacio iniciaba un romance y en el lienzo aparece su rostro flotante, porque mientras Ignacio agonizaba, Marcelita vagaba sola por la noche y aparece en el cuadro con un quinqué. La esposa de Ignacio, Lola, cornuda, - A la derecha, en el cuadro, a la cabeza de Lola le brota un cuerno- se adueñó del cuerpo del torero y no les dejó entrar ni a Marcelita ni a la Argentinita.
La Marcelita lleva un sombrero de tres picos -obra que cantó- y las cejas son dos alfileres porque en el parque de la Bombilla estaba la ermita de San Antonio a quien las mozas casaderas le dejaban alfileres, en el cuadro pinta trece alfileres, porque Ignacio murió el día 13. Y el caballo es el Polvorilla, regalo de Ignacio a su hija Piruja. Y finaliza Valderrama afirmando que todavía existen más detalles en el cuadro, porque el Gernika fue su elegía secreta a los dos, Federico e Ignacio, e hizo universal su dolor más íntimo.
EL AUTÉNTICO.
Se trata del tríptico de la Guerra Civil del artista vasco Aurelio Arteta, también de 1937, que igualmente denuncia el bombardeo nazi-franquista, que algunos quisieron que sustituyera al símbolo de Picasso en París, a lo que se negó el autor y que, desde hace unos meses, se expone en el Museo de Bellas Artes de Vitoria-Gasteiz.
HOY DOMINGO.
Alcachofas. Escalope a la milanesa. Macedonia de fruta. Rosado de Máximo Abete de San Martín de Unx. Agua del Añarbe. Pastas de Vidaurre de Olite. Café...
📰 Publicado en NOTICIAS DE GIPUZKOA el domingo 5 de abril de 2026, pág. 8 👇🏻👇🏻👇🏻
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/opinion/una-unica-salud/2026/04/05/version-guernica-josemanuel-etxaniz-10902230.htm