La aceptación de una estrategia electoral compartida sin una posición propia claramente definida plantea una cuestión de fondo: quién marca el rumbo político de Geroa Bai y qué capacidad tiene el PNV para defender su propia estrategia en Navarra.jueves, 15 de octubre de 2026
GEROA BAI Y LA DEBILIDAD DEL PNV EN NAVARRA: CUANDO LA COALICIÓN CONDICIONA AL PARTIDO (Remitido)
La aceptación de una estrategia electoral compartida sin una posición propia claramente definida plantea una cuestión de fondo: quién marca el rumbo político de Geroa Bai y qué capacidad tiene el PNV para defender su propia estrategia en Navarra.⚠️⚠️⚠️ AVISO-OHARRA ⚠️⚠️⚠️
❎ Hemos traspapelado un artículo y hemos publicado uno repetido. A continuación publicamos el que estaba programado para hoy, titulado "Geroa Bai y la debilidad del PNV en Navarra: cuando la coalición condiciona al Partido".
Disculpen el error.
LA CANDIDATURA DE UXUE BARKOS ES EL REFLEJO DE LA DEBILIDAD DE GEROA BAI Y DEL PNV (Remitido)
Nadie puede negar la trayectoria de Barkos ni su importancia en la política navarra. Fue presidenta de Navarra entre 2015 y 2019 y durante años ha sido uno de los principales referentes públicos de Geroa Bai. Precisamente por eso resulta significativo que, después de tantos años, la coalición vuelva a recurrir a ella como principal apuesta electoral. La propia Geroa Bai ha confirmado que su candidatura ha sido ratificada por Geroa Socialverdes, EAJ-PNV y Atarrabia Taldea, que también han acordado reeditar la coalición.
La pregunta no debería ser si Barkos puede ser una buena candidata. La pregunta es por qué Geroa Bai no ha sido capaz de construir un liderazgo alternativo con suficiente fuerza para afrontar las elecciones de 2027.
En 2023 Barkos abandonó el Parlamento de Navarra para incorporarse al Senado como senadora designada por la Comunidad Foral. Su salida supuso un alejamiento de la primera línea de la política navarra y podía haber representado una oportunidad para que otros dirigentes adquirieran protagonismo y para iniciar un proceso real de renovación.
Sin embargo, cuatro años después, la respuesta vuelve a ser Uxue Barkos. Y eso dice mucho más de Geroa Bai que de la propia Barkos.
Los resultados electorales también deberían invitar a la reflexión. Geroa Bai ha ido perdiendo peso específico elección tras elección en los últimos años, tanto en las Elecciones Generales como en las Municipales y Forales. No sería serio atribuir exclusivamente esa evolución a Uxue Barkos, porque en unos resultados electorales influyen numerosos factores. Pero tampoco parece razonable ignorar esta tendencia y responder a ella recurriendo, una vez más, a la misma fórmula.
Una organización política no puede depender indefinidamente de una persona. Los liderazgos tienen ciclos y los proyectos políticos necesitan capacidad de renovación. El problema no es que Uxue Barkos vuelva. El problema es que Geroa Bai parezca necesitar que vuelva.
Y aquí aparece también el papel del PNV.
El PNV forma parte de Geroa Bai y ha respaldado la reedición de la coalición para 2027. Pero debería preguntarse si una Geroa Bai que ha perdido peso electoral e institucional en los últimos años contribuye realmente a fortalecer su propio proyecto en Navarra. Porque la debilidad de una coalición también puede terminar siendo la debilidad de quienes la integran.
El PNV tiene en Geroa Bai una herramienta para desarrollar su proyecto político en Navarra, pero existe el riesgo de que esa herramienta termine dependiendo excesivamente de un liderazgo que no pertenece exclusivamente a su propia estructura. Si el espacio político compartido se identifica fundamentalmente con Barkos, resulta más difícil construir nuevos referentes y una identidad política capaz de trascender a una persona.
La paradoja es evidente: Una coalición que debería servir para sumar fuerzas puede acabar haciendo más difícil la renovación de sus propios integrantes si estos terminan dependiendo de un único liderazgo electoral. Por eso, la situación de Geroa Bai debería preocupar también al PNV.
Se trata de preguntarse si, después de tantos años, se ha hecho lo suficiente para fortalecer al PNV, ampliar su base social y construir nuevos liderazgos desde Geroa Bai.
miércoles, 14 de octubre de 2026
LOS PINOS SÍ PAGA A TRAIDORES

Los Pinos es el lugar donde el Gipuzko Buru Batzar tiene se sede en Donostia. La tenía antes en pleno centro donostiarra, en el meollo de la ciudad. Aquél era un lugar magnífico para ver, ser visto y consultado pero, cuando se busca la opacidad, hay que alejarse de lo cercano e irse a un lugar tan misterioso y boscoso como Los Pinos y desde allí dirigir lo poco que va quedando en Gipuzkoa del jelkidismo militante.
Digo esto porque me han llamado varios amigos para comentarme la aberración que supone que un tipo expulsado por el Partido sea quién presente María Eugenia Arrizabalaga para sustituir a un doctor en derecho como Xabier Ezeizabarrena (abogado, jurista profesor universitario e historiador de 56 años) en la presidencia de las Juntas Generales de Gipuzkoa y deje su representación a una posible victoria de un chisgarabís de la calaña de Joseba Agirretxea, con 60 años, (¿dónde queda el apostar por el nuevo ciclo?), más conocido como el paje de Egibar y María Euge.
Este Agirretxea es de Ondarroa, por tanto no es gipuzkoano, es bizkaino, elegido para el órgano representativo de Gipuzkoa. Y, como ondarrés, fue concejal de su Ayuntamiento de Ondarroa entre 1987 y 1990. Como paje mayor de Joseba Egibar, éste le nombró asesor de las Juntas Generales de Gipuzkoa y, enchufado por Andoni Ortuzar, trabajó como asesor de Comunicación de la Secretaría de Acción Exterior del Gobierno Vasco. Un tipo a quien los Medios conocen, temen y huyen de él. Hizo sus pinitos en la Cadena SER y en Tele País hasta que, hartos de su insustancialidad, le dieron la patada.
En las elecciones municipales de 2007 integraba la Candidatura de su pueblo (Ondarroa) en la plancha del PNV que presentaba a Aitor Maruri como cabeza de lista. Eran los años de aquel Partido Comunista de las Tierras Vascas que asume el disfraz del nombre histórico de ANV-Eusko Abertzale Ekintza, sigla de camuflaje de una IA que no condenaba la violencia y que, por esta razón democrátrica, anuló la Candidatura. Ante aquello le tocaba asumir las concejalías del Ayuntamiento a EAJ-PNV.
Pero al cabeza de lista, Aitor Maruri, y a Joseba Agirretxea les da el prurito hiperabertzale diciendo que se trata de una ilegalidad española no dando la menor importancia al salario asesino de aquella ETA que mataba y que en aquella legislatura casi mata a toda la Comisaría de Ondarroa en un solo acto. Pero para Maruri y Agirretxea aquello no iba a con ellos y por más que Urkullu les instara a asumir sus concejalías le dijeron que NO y le dejaron en la estacada. No les importó crear un conflicto en base a una grave desobediencia al Bizkai Buru Batzar y a Iñigo Urkullu.
Fueron miembros de la Gestora que comienzan a ser amenazados desde el mismo día de su constitución mientras los Maruri y Agirretxea, traicionando gravemente al PNV, dejaban su Acta.
Como consecuencia de ésta rebeldía el Tribunal Municipal del PNV en Ondarroa expulsó del PNV a estos indeseables. Lo hizo posteriormente el Tribunal Territorial de Bizkaia y finalmente el Tribunal Nacional del PNV, es decir, todas las instancia judiciales del PNV expulsaron a este grupo de ex concejales por su negativa a asumir las direcciones del EAJ-PNV.
Tras la indulgencia lograda por el servilismo lloroso exculpatorio, Joseba Egibar "premió" esta conducta incluyéndole en las listas del PNV gipuzkoano para el Congreso, donde Agirretxea ha sido diputado desde 2008 hasta hoy, nada menos que 18 años, sin que se le haya conocido ninguna iniciativa parlamentaria digna de mención. Y ahora la noticia es que a este sujeto le vuelven a "premiar" nominándole para ser presidente de las Juntas Generales de Gipuzkoa. Algo inconcebible en un partido democrático con valores y con memoria que se precie.
En resumen:
Tras todo lo que les hemos expuesto, ¿Nos pueden decir ustedes en qué manos estamos?
martes, 13 de octubre de 2026
El PNV SE METE EN UN LÍO INTERNO QUE ATRAVESARÁ LA PRECAMPAÑA DEL 29N (Por Iñaki Iriondo en NAIZ)
«Veremos lo que pasa en el mismo», dijo quien reivindicó que «soy la diputada general de Bizkaia y, por lo tanto, yo seguiré cumpliendo con mis deberes, desde la responsabilidad, siempre desde los valores, siempre desde la ética».
Bastará que dos organizaciones municipales apoyen la candidatura de Elixabete Etxanobe para diputada general de Bizkaia para que pase a una segunda vuelta en la que se enfrentaría a Ibone Bengoetxea.
Sectores enfrentados.
Para intentar entender de alguna manera lo que está ocurriendo, conviene retrotraerse al proceso de renovación de las ejecutivas regionales y la nacional que el PNV afrontó a finales de 2024 y primeros de 2025. El entonces presidente del EBB, Andoni Ortuzar, acababa de imponer el «relevo generacional» de Iñigo Urkullu por Imanol Pradales y después en las direcciones provinciales, lo que entre otras cosas supuso que Itxaso Atutxa, esposa de Aitor Esteban, tuviera que dejar su cargo en manos de Iñigo Ansola.
Pero cuando llegó la hora de renovar el EBB, Andoni Ortuzar optó por intentar mantenerse en el cargo, porque según él alguien debía dar continuidad a las políticas del PNV. Aquello generó un revuelo interno y surgió Aitor Esteban como posible alternativa, con numerosos apoyos en la primera vuelta y posibilidades de ganar en la segunda. Por medio estaba Markel Olano, con el apoyo de 30 batzokis guipuzcoanos, dispuesto a ceder sus credenciales a quien de los otros dos fuera a ganar, a cambio de negociar cuotas de poder del GBB en la dirección nacional.
Al borde del abismo, Ortuzar decidió apartarse de la carrera electoral interna, pero antes negoció un reparto del poder interno, y lo que suena dentro del partido es que los sectores de Ortuzar y Esteban no enterraron allí el hacha de guerra, sino que mantienen sus disputas internas.
En este puzle interno, Imanol Pradales, Ibone Bengoetxea e Iñigo Ansola, mantienen su fidelidad al sector encabezado por Andoni Ortuzar y Joseba Aurrekoetxea, quien controlaba la vida interna del partido, sobre todo en Bizkaia. Mientras que Elixabete Etxanobe y buena parte de su equipo en la Diputación debían sus cargos a la anterior presidenta del BBB, Itxaso Atutxa, esposa de Aitor Esteban.
Lo increíble.
Como se ha dicho con anterioridad, apenas unas horas antes de que el BBB filtrara primero su decisión a un periódico y después la hiciera pública al resto, Aitor Esteban defendió en una entrevista en ETB el buen hacer de Elixabete Etxanobe y su proyección de futuro.
Entrevistado ayer en Radio Euskadi, el presidente del BBB, Iñigo Ansola, explicó que comunicó al presidente de la formación, Aitor Esteban, su intención de proponer a Ibone Bengoetxea «justo antes» de que el BBB se reuniera, a las 16.00 horas del jueves, donde se decidió este asunto.
Dado que el propio Iñigo Ansola aseguró en esa entrevista que la decisión se produjo tras «una reflexión profunda» y después de haber hablado con muchas personas, resulta muy difícil de entender que nada menos que el presidente del EBB, Aitor Esteban, no estuviera al tanto de lo que se cocía, salvo que la cocina se hiciera a sus espaldas, en una lógica de puñaladas internas entre sectores.
Calendario inentendible.
En la misma entrevista, el presidente del BBB afirmó que Elixabete Etxanobe hubiera sido una buena candidata, pero que Ibone Bengoetxea era mejor para este ciclo político, sin explicar por qué.
Ahora, en unos días, se abrirá el proceso interno en el que, como ayer dijo Etxanobe, la afiliación decidirá. Ante la marejada mediática que suscitaban estos procesos, el PNV decidió cambiar los estatutos y acortar los plazos a un mes.
Pero en esa pretensión de no estar en el candelero durante semanas y semanas, lo que va a ocurrir ahora es que todo este proceso interno se va a dar entre mediados de octubre y mediados de noviembre, cuando la afiliación jeltzale vizcaina debería estar volcada en las elecciones del 29 de noviembre y no en batallas internas.
No había ninguna obligación para ello. Esteban anunció en el Alderdi Eguna que la elección de candidaturas para las generales, municipales y forales iba a comenzar el 19 de octubre. Pero al igual que con el adelanto electoral provocado por Pedro Sánchez se aceleraron los trámites para la candidaturas de Congreso y Senado, se podían haber retrasado las otras a después del 29 de noviembre.
No había urgencia puesto que las elecciones municipales y forales son el 23 de mayo de 2027. Si las candidaturas no son controvertidas, como ocurre en Araba y Gipuzkoa, poco importaba esperar. Si van a ser motivo de conflicto, parecía mejor no mezclarlo con una campaña decisiva como la que puede ser la del 29 de noviembre, en la que, además, el PNV no cuenta con una cabeza de cartel tan potente como en años fue Aitor Esteban.
lunes, 12 de octubre de 2026
EL CAMBIAZO
Pero Aitor Esteban, cuando aparezca, debería decir algo, apuntaba Idoia. En esta situación en la que nos damos cuenta de luchas banderizas, en las que parece haber un alineamiento de unos y otros, lo procedente suele ser cortar por lo sano y romper la polarización. Lo malo es el momento electoral. Pero Pello insistió en que no debería ser necesario un revolcón electoral para corregir el rumbo. Se echan en falta terceras personas que den un paso al frente.
Para ir prescindiendo de gente han dicho que apuestan por la renovación quitando una diputada general de 48 para intentar poner a otra por una de 60. ¿Es eso renovación? Curiosa renovación y, eso, sin hablar de que Bengoetxea ha pasado girando puertas por más sitios que Willy Fogg en su Vuelta al Mundo en 80 Días.










