viernes, 16 de octubre de 2026

OCHO REFLEXIONES

1ª. ¿Alguno de estos es un líder mediocre?

En que momento hemos normalizado que los líderes de los principales partidos de españoles no lleguen ni a ser mediocres si no que están por debajo de la media.

¿Sería esto aceptable en alguna de las principales corporaciones del país, o se buscan los mejores?

¿Alguno de estos es un líder mediocre?

Juan Roig-Mercadona

Ana Botín-Banco Santander

Marta Ortega-Inditex

Ignacio Sánchez Galán-Iberdrola

Josu Jon Imaz-Repsol

Gonzalo Gortázar-CaixaBank

Carlos Torres Vila-BBVA

Antonio Huertas-Mapfre

Marc Murtra-Telefónica

Florentino Pérez-ACS

Entonces si cualquier corporación tiene a los mejores, ¿Por qué tenemos imbéciles como dirigentes? Ahí queda la reflexión. Luego no nos quejemos.


2ª. Más de 50 años "normalizando".

Otra cosa que se ha normalizado es que el día nacional español, antiguo "Día de la Raza" (Día del Genocidio Indígena), se celebrase con un desfile con 4400 militares y que Felipe Sexto llegase en el mismo Rolls Royce que el genocida Franco. En USA, el 4 de julio se celebra principalmente con actos patrióticos, fuegos artificiales y desfiles civiles. Lo de los desfiles militares es típico de las autocracias.

Como pueden ver, hemos heredado todas las mierdas des franquismo. Olé por todos los líderes políticos que pasaron de ir a esa mierda del desfile de la cabra.


3ª. El peor enemigo a la izquierda del PSOE es la izquierda a la izquierda del PSOE.

Nos dice Ferran Jiménez Morales: Me da igual el nombre, me da igual quien encabece, me da igual el reparto de puestos, y me la trae completamente al pairo como lleguéis a acordarlo. Pero si tal como está el país, con la gente en la calle, una Huelga General convocada para el 11N y los nazis a las puertas del gobierno, no sois capaces de ofrecernos una puñetera papeleta que meter en la urna, deberíais iros todos a casa.

Ah, y para las provincias pequeñas y el senado, una única candidatura de toda la izquierda, PSOE incluido.

Y no me contéis cuentos. El que por interés personal o partidista impida esto, ponga la excusa que ponga (que quiero un puesto más de salida en Madrid o que si no hay primarias rompo el juguete, o lo que sea) perderá toda legitimidad para representar a nadie ni a nada.

Tenéis poco más de una semana. La ciudadanía está a la altura. Los movimientos sociales y los sindicatos también. No la jodáis vosotros, por favor.

todo es un despropósito, ERC de centro izquierda asociándose con Podemos en Catalunya y con Bildu al senado.  El que iba a ser el líder de las izquierdas en el Estado acaba siendo socio de la extrema izquierda cerrando, aun mas, la posibilidad de una candidatura única.


4ª. ¿Debate interno? Esta señora vive en Mordor.

Llegamos a pensar que esta señora debe vivir entre la Extremadura de sus antepasados y su Urnieta natal. ¿Vive en Mordor? ¿Qué coño es eso de la normalidad del debate interno? ¿Qué debate?

Quizá hable de la nueva normalidad, como aquella de la pandemia. Quizá no sepa evaluar el cristo interno que se ha montado pero, como quieras, Maribel: Hay un debate interno -como dicen los críos- que te cagas.

Es preocupante la disociación que impera. Nos toman por tontos y van con el argumentario oficial a todos los sitios.

Ya comienzan a salir encuestas (como la de Sigma2 cuya infografía reproducimos abajo, en las que, con esos resultados, Vaquero sería la única diputada por Gipuzkoa, salvo que las bases decidiesen que quién encabezase la Candidatura fuese Eneko Goia. Entonces, ¿Dónde le encajarían a Maribel Vaquero? Lo decimos porque a esta señora no le pega mucho irse a casa. Una opción sería que Goia le dejase su puesto en la Fundación Sabino Arana para que Maribel le hiciese compañía a Arantxa Tapia.

También, con esta encuesta en la mano, se confirmaría que EAJ-PNV podría obtener solo dos senadores en toda la CAV, lo que sería un fiasco en toda regla.

De ser así, ¿Qué haría Aitor Esteban? Vemos en muchos Países de nuestro entorno europeo que, ante un desastre electoral, el o la líder de turo dimiten de forma inmediata. Dos senadores sería el peor resultado histórico obtenido por el PNV en esos comicios. 


5ª. La encuesta en cuestión.

Lo bueno que tienen esas papeletas sepias de votación para el Senado es que dan la opción de la lista abierta, no siendo necesario votar a todas y todos los candidatos de una misma formación política.

En resumidas cuentas, el presidente del EBB,  Esteban "Sieteporciento", tiene dos frentes abiertos que podrían afectar a su liderazgo en el Partido: Ante un mal resultado electoral en las Elecciones Generales, o si en un proceso electoral interno resultase refrendada Ibone Bengoetxea como candidata a presidir la Diputación Foral de Bizkaia.. 

Todo un papelón aunque, siguiendo la misma lógica, quién tendría que recoger sus bártulos de Sabin Etxea sería Ansola si la revalidada por las bases lo fuese Elixabete Etxanobe.

En cualquier caso, doble papelón para dos personas que, desde mi punto de vista, deberían irse a casa por haber montado este cristo que, inevitablemente, además de a a una militancia en shock emocional, también llega de forma muy negativa al electorado. Y ahí está el "problema".

En Bizkaia, creo que me quieren ponerme a mí de diputado general. Lo digo porque llamo para preguntar, me cogen, y según pregunto el teléfono hace tú tú tú tú 😂😂😂



6ª. ¿Estatutos estirables como un chicle?

Si vas a "mover" en el tiovivo giratorio a una vicelehendakari y forzar una remodelación del Gobierno Vasco que puede afectar a la política nacional, eso es tema de EBB y Asamblea Nacional.

No nos inventamos nada pero (en la imagen tienen reflejado el texto estatutario), al parecer, hay gentes que pretenden saltarse a la torera los vigentes Estatutos Nacionales en función a algo parecido al "porque yo lo valgo".

Si voluntariamente te dotas de una herramienta estatutaria es para cumplirla y el Artículo 69 de los Estatutos Nacionales de 2025 es claro al respecto.

No hacerlo (que posiblemente es lo que hagan) lleva implícita una vulneración del texto estatutario que cualquier afiliado o afiliada (incluida Elixabete Etxanobe) podrían recurrir ante la Comisión de Garantías y Control pero, claro, ahí nos encontramos ante otra incomprensible anomalía democrática: La preside la cuñada del presidente del EBB, Aitor Esteban. 

Pero en esta ocasión podría "beneficiar" a la supuesta recurrente ya que la presidenta de ese órgano no renovado es hermana de Itxaso Atutxa (la que puso a Etxanobe y sus chicas al frente de la Diputación Foral de Bizkaia) y no creo que esté por la labor de no hacer lo que sea por poner palitos al proceso interno a favor de parte, es decir, en contra de Bengoetxea y sus mentores.

No es la primera vez que esa parcial Comisión "familiar" lo ha hecho y, lógicamente, tampoco será la última.


7ª. Encuestas en Euskadi (CAV) al margen de las Elecciones Generales.

El PNV ha quemado sus mercados de crecimiento. La evolución del voto en Bilbao es un indicador. El flujo duda PP-PNV con ganancia para el PNV ha revertido en favor del PP. 

Maribel Vaquero hablaba de su esperanza de que el PNV ganara los votos que Sánchez va a perder por su flanco derecho. Tomás Gómez decía hace unos días que Sánchez ha perdido todos los votos a su derecha, sólo le queda el mercado de extrema izquierda. La ilusión de Vaquero es que ese votante del PSOE prefiera PNV a PP. Hace falta mucho fervor o mucha cara para vender ese planteamiento.

Otro punto débil del PNV son los jóvenes. Está desconectado de una generación que desconfía de la política y de lo institucional. No tienen problemas de identidad. El problema es de confianza y de esperanza.

Las últimas tendencias demoscópicas y estudios de opinión en Euskadi (como los sondeos de EITB Focus) muestran un escenario de alta competencia e igualdad en el espacio político vasco:

  • Pulso ajustado: Se mantiene una pugna muy estrecha entre el PNV y EH-Bildu, con sondeos que apuntan a un reñido empate técnico o márgenes muy estrechos tanto en porcentaje de voto como en representación institucional.

  • Bipartidismo nacionalista: El panorama refleja una consolidación y fortalecimiento de ambas formaciones abertzales principales, concentrando la mayor parte de la atención electoral frente al retroceso o contención de los partidos de ámbito estatal.



8ª. Conclusiones sobre el escenario electoral en Euskadi tras conversaciones con humanos informados y con la IA .

- EAJ-PNV. No es capaz de movilizar, no ya solo a sus bases, si no a las bases de su red clientelar (familias viviendo de su red). Y esa red clientelar no se siente tan obligada a apoyar al Partido en Madrid y es ese el escenario para demostrar descontento con la dirección sin jugarse el puesto. Si bien es cierto que no va a haber una trasferencia de votos a otro partido, si que va a subir su abstención como protesta. Además su estrategia va a ir encaminada a no desgastarse en las Generales, las va a sacrificar para ir mejor en las Municipales y Forales. Madrid, como se ha demostrado, le perjudica al Partido y, por ello, no quiere visibilidad. Con la que viene encima, no va a poder negociar y quiere pasar desapercibido. 

- EH-⁠Bildu. Recoge el voto woke, el de identidad nacional, y el de las confluencias, siendo también, el voto refugio de la izquierda. Además es votar la oposición más recalcitrante contra V 0X. Nos guste más o menos, Matute es uno de los líderes vascos mejor valorado en este momento. 

- ⁠PP. No recoge voto en Euskadi por tener junto a ellos a V 0X, si fuera solo, su incremento sería mucho más mayor. Además hay un electorado muy mayor que defiende el sistema de pensiones y el PP pone en duda el sistema por mucho que hayan cambiado el argumentario de la noche a la mañana.

- ⁠PSE-PSOE. Tiene un caladero importante en el buzo azul y el antiguo cinturón industrial, que mantiene. Recoge el miedo a V 0X (el mayor argumento de Sánchez) y el voto de las confluencias, casi inexistentes en el Territorio vasco. También se beneficia bastante del desencanto con PNV.

jueves, 15 de octubre de 2026

GEROA BAI Y LA DEBILIDAD DEL PNV EN NAVARRA: CUANDO LA COALICIÓN CONDICIONA AL PARTIDO (Remitido)

La aceptación de una estrategia electoral compartida sin una posición propia claramente definida plantea una cuestión de fondo: quién marca el rumbo político de Geroa Bai y qué capacidad tiene el PNV para defender su propia estrategia en Navarra.

El comunicado del 7 de octubre de 2026 de Geroa Bai sobre abrir la puerta a acuerdos electorales para las próximas elecciones generales no debería analizarse únicamente desde la conveniencia de sumar fuerzas en Madrid y parar a la extrema derecha. Para quienes estamos en el nacionalismo vasco la cuestión es bastante más profunda: ¿qué revela esta decisión sobre la fortaleza política del PNV en Navarra, sobre su capacidad para defender una estrategia propia y sobre su posición dentro de Geroa Bai?

Porque el problema no es que se dialogue con otras formaciones políticas. El PNV tiene una larga trayectoria de negociación y de construcción de acuerdos. El problema aparece cuando la política de alianzas deja de ser una herramienta al servicio de un proyecto propio y empieza a determinar los límites de ese proyecto. Y es precisamente ahí donde debemos situar nuestra preocupación.

Una nueva señal de debilidad política del PNV.

La aceptación de este planteamiento puede interpretarse como una nueva señal de debilidad del PNV dentro de Geroa Bai. No porque cualquier acuerdo electoral suponga una renuncia, sino porque una decisión de esta trascendencia debería estar precedida por una posición política propia, definida y reconocible del partido.

El PNV no puede limitarse a aceptar las decisiones que resulten del equilibrio interno de la coalición. Tiene la responsabilidad de defender su propia visión de Navarra, del nacionalismo vasco y de la representación política que necesita la sociedad navarra.

Si la orientación de Geroa Bai termina respondiendo prioritariamente a las posiciones de sus sectores socialverdes, mientras el PNV asume esa orientación sin hacer valer con claridad sus propios planteamientos, la cuestión ya no es solamente electoral. Es una cuestión de autonomía política y de capacidad para influir en las decisiones de la coalición.

Un partido con personalidad política propia no puede conformarse con estar presente en una coalición. Debe tener capacidad efectiva para orientar su rumbo, defender sus prioridades y explicar a la ciudadanía por qué toma unas decisiones y no otras.

De lo contrario, existe el riesgo de que su presencia orgánica se mantenga mientras su capacidad para definir la estrategia política se reduce progresivamente.

¿Quién dirige realmente la estrategia de Geroa Bai?

Esta es la pregunta que deberíamos plantearnos sin rodeos. Geroa Bai es una coalición plural, integrada por sensibilidades políticas distintas. Esa pluralidad puede constituir una fortaleza, siempre que exista un proyecto compartido y que sus integrantes dispongan de capacidad para debatir y defender sus posiciones.

Pero la pluralidad no puede convertirse en una excusa para que el PNV renuncie a ejercer su propia responsabilidad política. Tampoco puede significar que las decisiones estratégicas se adopten atendiendo principalmente a las prioridades de los sectores socialverdes, mientras el nacionalismo jeltzale termina aceptando una posición que no ha definido con suficiente claridad.

Si el PNV considera que una determinada alianza electoral es conveniente, debe explicarlo desde sus propios argumentos. Y si entiende que esa alianza puede debilitar la identidad nacionalista de Geroa Bai o diluir su capacidad de representar una opción diferenciada en Navarra, debe tener la autonomía suficiente para decirlo.

Lo que no parece razonable es que la necesidad de preservar la cohesión de la coalición termine convirtiéndose en un límite permanente a la capacidad del PNV para defender sus planteamientos. La cohesión interna es importante, pero no puede estar por encima de la claridad política. Una coalición no debería mantenerse cohesionada a costa de que una de sus principales fuerzas deje de ejercer plenamente su personalidad.

La autonomía política no consiste en aceptar lo que decide la coalición
La autonomía política de un partido no se mide únicamente por su estructura orgánica, por el número de cargos que ocupa o por su presencia en las instituciones. Se mide, sobre todo, por su capacidad para formular propuestas propias, establecer prioridades y adoptar decisiones de acuerdo con su proyecto político.

Desde esta perspectiva, la aceptación del acuerdo plantea un interrogante incómodo para el PNV: ¿está actuando como una fuerza que contribuye a definir la estrategia de Geroa Bai o como una organización que termina acomodándose a las decisiones que permiten mantener el equilibrio de la coalición?

No se trata de exigir una ruptura ni de negar la legitimidad de las demás sensibilidades que forman parte de Geroa Bai. Se trata de recordar que la cooperación política solo es plenamente legítima cuando ninguna de las partes renuncia a ejercer su responsabilidad ante sus propios militantes y ante la ciudadanía.

El PNV tiene una trayectoria, unos principios y una concepción de Euzkadi que no pueden quedar subordinados a la necesidad de alcanzar consensos internos a cualquier precio. La negociación es parte de la política; la renuncia permanente a defender una posición propia es otra cosa.

Y si esta decisión refleja una dificultad creciente del PNV para hacer valer su criterio dentro de Geroa Bai, entonces el problema merece una reflexión mucho más profunda que la conveniencia de una candidatura conjunta para las elecciones generales.

El riesgo de diluir el proyecto nacionalista en Navarra.

El nacionalismo vasco en Navarra necesita una identidad política reconocible y una estrategia adaptada a la realidad institucional y social del territorio. Su función no puede limitarse a participar en una mayoría parlamentaria ni a facilitar acuerdos entre formaciones que comparten algunos objetivos, pero mantienen diferencias ideológicas y estratégicas relevantes.

La defensa del nacionalismo vasco en Navarra exige que el electorado pueda identificar qué aporta específicamente el PNV y qué distingue su proyecto de las propuestas de otras fuerzas.

Si el debate electoral queda reducido a la necesidad de construir una candidatura amplia para las generales, corremos el riesgo de relegar las preguntas esenciales: qué modelo de Navarra defendemos, qué relación queremos mantener con el conjunto de Euzkadi, qué posición sostenemos ante las instituciones del Estado y qué compromisos estamos dispuestos a asumir para defender nuestros intereses.

No basta con compartir determinados objetivos con otras formaciones para concluir que debemos compartir también una estrategia electoral. Las coincidencias programáticas deben analizarse, los desacuerdos deben explicitarse y las condiciones de cualquier pacto deben negociarse desde una posición de autonomía. La fortaleza del nacionalismo vasco no reside en diluir sus diferencias para facilitar acuerdos, sino en ser capaz de cooperar sin perder su identidad.

El verdadero problema es la ausencia de una estrategia propia.

La cuestión de fondo no es si Geroa Bai debe pactar o no con otras fuerzas políticas en unas elecciones generales. La cuestión es si el PNV dispone de una estrategia propia para Navarra y si tiene la voluntad política de defenderla dentro de la coalición.

Un acuerdo electoral puede ser útil cuando responde a objetivos concretos, ofrece garantías de representación y permite defender mejor un programa compartido. Pero cuando se presenta como una solución en sí misma, aceptando acuerdos tácticos que diluyen aun más nuestras bases políticas, resulta legítimo preguntarse qué proyecto político se está fortaleciendo realmente.

El PNV debería exigir claridad sobre los objetivos de la iniciativa, las condiciones de una eventual candidatura conjunta, la representación que correspondería a cada fuerza y las garantías para mantener una voz propia en Madrid. Y debería hacerlo desde la convicción de que su autonomía no es un obstáculo para la unidad, sino una condición para que esa unidad tenga sentido.

Aceptar una decisión colectiva no es, por sí mismo, una muestra de debilidad. Pero aceptar una orientación estratégica sin haber definido y defendido previamente una posición propia puede terminar consolidando una dinámica en la que el PNV pierda, aún más,  capacidad de influencia dentro de Geroa Bai. Esa es la advertencia que no deberíamos ignorar.

El PNV no puede renunciar a ser protagonista de su propio proyecto.

La lealtad a una coalición no exige silencio. La responsabilidad política no consiste en aceptar todas las decisiones para preservar la estabilidad interna. Y la unidad no puede confundirse con la ausencia de debate.

Si queremos que Geroa Bai siga siendo un instrumento útil para el nacionalismo vasco en Navarra, debemos garantizar que el PNV pueda defender sus posiciones con claridad, influir efectivamente en las decisiones y explicar a la sociedad qué proyecto representa. Porque el problema no es pactar. El problema es llegar a un punto en el que la necesidad de pactar determine de antemano lo que estamos dispuestos a defender.

El PNV no puede conformarse con ser una parte más de Geroa Bai si eso significa renunciar progresivamente a definir su estrategia en Navarra. Debe contribuir a construir la coalición, pero también debe conservar la capacidad de orientar sus decisiones desde un proyecto nacionalista propio.

Porque cuando un partido deja de marcar su rumbo para limitarse a aceptar el que resulta de los equilibrios internos, no solo corre el riesgo de perder influencia dentro de una coalición. También corre el riesgo de debilitar su propia identidad política. Y esa es una cuestión que el PNV debería abordar con claridad, autocrítica y responsabilidad.

⚠️⚠️⚠️ AVISO-OHARRA ⚠️⚠️⚠️

❎ Hemos traspapelado un artículo y hemos publicado uno repetido.  A continuación publicamos el que estaba programado para hoy, titulado "Geroa Bai y la debilidad del PNV en Navarra: cuando la coalición condiciona al Partido".

Disculpen el error.


LA CANDIDATURA DE UXUE BARKOS ES EL REFLEJO DE LA DEBILIDAD DE GEROA BAI Y DEL PNV (Remitido)

El anuncio de Uxue Barkos como candidata de Geroa Bai a la Presidencia de Navarra en las elecciones forales de 2027 debería provocar algo más que un debate sobre su figura. Debería abrir una reflexión sobre la situación de la propia coalición.

Nadie puede negar la trayectoria de Barkos ni su importancia en la política navarra. Fue presidenta de Navarra entre 2015 y 2019 y durante años ha sido uno de los principales referentes públicos de Geroa Bai. Precisamente por eso resulta significativo que, después de tantos años, la coalición vuelva a recurrir a ella como principal apuesta electoral. La propia Geroa Bai ha confirmado que su candidatura ha sido ratificada por Geroa Socialverdes, EAJ-PNV y Atarrabia Taldea, que también han acordado reeditar la coalición.

La pregunta no debería ser si Barkos puede ser una buena candidata. La pregunta es por qué Geroa Bai no ha sido capaz de construir un liderazgo alternativo con suficiente fuerza para afrontar las elecciones de 2027.

En 2023 Barkos abandonó el Parlamento de Navarra para incorporarse al Senado como senadora designada por la Comunidad Foral. Su salida supuso un alejamiento de la primera línea de la política navarra y podía haber representado una oportunidad para que otros dirigentes adquirieran protagonismo y para iniciar un proceso real de renovación.

Sin embargo, cuatro años después, la respuesta vuelve a ser Uxue Barkos. Y eso dice mucho más de Geroa Bai que de la propia Barkos.

Los resultados electorales también deberían invitar a la reflexión. Geroa Bai ha ido perdiendo peso específico elección tras elección en los últimos años, tanto en las Elecciones Generales como en las Municipales y Forales. No sería serio atribuir exclusivamente esa evolución a Uxue Barkos, porque en unos resultados electorales influyen numerosos factores. Pero tampoco parece razonable ignorar esta tendencia y responder a ella recurriendo, una vez más, a la misma fórmula.

Una organización política no puede depender indefinidamente de una persona. Los liderazgos tienen ciclos y los proyectos políticos necesitan capacidad de renovación. El problema no es que Uxue Barkos vuelva. El problema es que Geroa Bai parezca necesitar que vuelva.

Y aquí aparece también el papel del PNV.

El PNV forma parte de Geroa Bai y ha respaldado la reedición de la coalición para 2027. Pero debería preguntarse si una Geroa Bai que ha perdido peso electoral e institucional en los últimos años contribuye realmente a fortalecer su propio proyecto en Navarra. Porque la debilidad de una coalición también puede terminar siendo la debilidad de quienes la integran.

El PNV tiene en Geroa Bai una herramienta para desarrollar su proyecto político en Navarra, pero existe el riesgo de que esa herramienta termine dependiendo excesivamente de un liderazgo que no pertenece exclusivamente a su propia estructura. Si el espacio político compartido se identifica fundamentalmente con Barkos, resulta más difícil construir nuevos referentes y una identidad política capaz de trascender a una persona.

La paradoja es evidente: Una coalición que debería servir para sumar fuerzas puede acabar haciendo más difícil la renovación de sus propios integrantes si estos terminan dependiendo de un único liderazgo electoral. Por eso, la situación de Geroa Bai debería preocupar también al PNV.

Se trata de preguntarse si, después de tantos años, se ha hecho lo suficiente para fortalecer al PNV, ampliar su base social y construir nuevos liderazgos desde Geroa Bai.

miércoles, 14 de octubre de 2026

LOS PINOS SÍ PAGA A TRAIDORES

Otro especialista en caer de pie. La salida de  Agirretxea abre la puerta a que otra cara gipuzkoana ocupe su escaño en el Congreso. Si el PNV obtuviese dos Actas de Diputado en ese Herrialde (cosa que las encuestas lo cuestionan a diario), la pregunta sería: ¿Quién ocuparía el primer puesto, Eneko Goia o Maribel Vaquero? Ya veremos pero, ahora, vayamos con el personaje saliente:

Los Pinos es el lugar donde el Gipuzko Buru Batzar tiene se sede en Donostia. La tenía antes en pleno centro donostiarra, en el meollo de la ciudad. Aquél era un lugar magnífico para ver, ser visto y consultado pero, cuando se busca la opacidad, hay que alejarse de lo cercano e irse a un lugar tan misterioso y boscoso como Los Pinos y desde allí dirigir lo poco que va quedando en Gipuzkoa del jelkidismo militante.

Digo esto porque me han llamado varios amigos para comentarme la aberración que supone que un tipo expulsado por el Partido sea quién presente María Eugenia Arrizabalaga para sustituir a un doctor en derecho como Xabier Ezeizabarrena (abogado, jurista profesor universitario e historiador de 56 años) en la presidencia de las Juntas Generales de Gipuzkoa y deje su representación a una posible victoria de un chisgarabís de la calaña de Joseba Agirretxea, con 60 años, (¿dónde queda el apostar por el nuevo ciclo?), más conocido como el paje de Egibar y María Euge.

Pero es que esta historia de la infamia tiene su pasado. La he ido reconstruyendo con vivencias ondarresas y de la zona de Markina espantados ante lo que ven y lo poco que vale la palabra.

Este Agirretxea es de Ondarroa, por tanto no es gipuzkoano, es bizkaino, elegido para el órgano representativo de Gipuzkoa. Y, como ondarrés, fue concejal de su Ayuntamiento de Ondarroa entre 1987 y 1990. Como paje mayor de Joseba Egibar, éste le nombró asesor de las Juntas Generales de Gipuzkoa y, enchufado por Andoni Ortuzar, trabajó como asesor de Comunicación de la Secretaría de Acción Exterior del Gobierno Vasco. Un tipo a quien los Medios conocen, temen y huyen de él. Hizo sus pinitos en la Cadena SER y en Tele País hasta que, hartos de su insustancialidad, le dieron la patada.

En las elecciones municipales de 2007 integraba la Candidatura de su pueblo (Ondarroa) en la plancha del PNV que presentaba a Aitor Maruri como cabeza de lista. Eran los años de aquel Partido Comunista de las Tierras Vascas que asume el disfraz del nombre histórico de ANV-Eusko Abertzale Ekintza, sigla de camuflaje de una IA que no condenaba la violencia y que, por esta razón democrátrica, anuló la Candidatura. Ante aquello le tocaba asumir las concejalías del Ayuntamiento a EAJ-PNV.

Pero al cabeza de lista, Aitor Maruri, y a Joseba Agirretxea les da el prurito hiperabertzale diciendo que se trata de una ilegalidad española no dando la menor importancia al salario asesino de aquella ETA que mataba y que en aquella legislatura casi mata a toda la Comisaría de Ondarroa en un solo acto. Pero para Maruri y Agirretxea aquello no iba a con ellos y por más que Urkullu les instara a asumir sus concejalías le dijeron que NO y le dejaron en la estacada. No les importó crear un conflicto en base a una grave desobediencia al Bizkai Buru Batzar y a Iñigo Urkullu.

Y después de que todos los electos en las listas jeltzales renunciaran en dos ocasiones a constituir el Ayuntamiento de Ondarroa, el PNV se vio obligado a crear una Gestora presidida por el ex-alcalde Félix Arambarri entre los que se contaban Josune Aristondo, Ricardo Gatzagaetxeberria, Ibon Aranbarri, Joseba Ander Rosales, Amaia Espinosa, Gotzon Lobera, María Esther Solabarrieta, José Luis Garai y otros.

Fueron miembros de la Gestora que comienzan a ser amenazados desde el mismo día de su constitución mientras los Maruri y Agirretxea, traicionando gravemente al PNV, dejaban su Acta.

Como consecuencia de ésta rebeldía el Tribunal Municipal del PNV en Ondarroa expulsó del PNV a estos indeseables. Lo hizo posteriormente el Tribunal Territorial de Bizkaia y finalmente el Tribunal Nacional del PNV, es decir, todas las instancia judiciales del PNV expulsaron a este grupo de ex concejales por su negativa a asumir las direcciones del EAJ-PNV.

Viendo que las sentencias iban en serio y se quedaban sin oficio ni beneficio se arrastraron aduciendo que lo habían hecho porque habían sido intimidados. La súplica mentirosa de que no habían tomado el Acta por la presión que vivían les sirvió para que fueran readmitidos cuando quienes de verdad sufrieron las presiones fueron los miembros de la Gestora como se ve en la fotografía.

Tras la indulgencia lograda por el servilismo lloroso exculpatorio, Joseba Egibar "premió" esta conducta incluyéndole en las listas del PNV gipuzkoano para el Congreso, donde Agirretxea ha sido diputado desde 2008 hasta hoy, nada menos que 18 años, sin que se le haya conocido ninguna iniciativa parlamentaria digna de mención. Y ahora la noticia es que a este sujeto le vuelven a "premiar" nominándole para ser presidente de las Juntas Generales de Gipuzkoa. Algo inconcebible en un partido democrático con valores y con memoria que se precie.

En resumen:

1
Xabier Ezeizabarrena, un doctor en derecho de 56 años y de acreditada solvencia, será sustituido por un correveidile de sesenta años, un perfecto indocumentado, rompiendo la argumentación del cambio de ciclo.
2
Un experto en la historia de las Juntas Generales de Gipuzkoa, como Ezeizabarrena, va a ser sustituido por un chisgarabís experto locutor de programas ligeros de ETB.
3
A una persona que desobedece las instrucciones del BBB se le "premia" con la presidencia de una Institución vasca.

Tras todo lo que les hemos expuesto, ¿Nos pueden decir ustedes en qué manos estamos?

martes, 13 de octubre de 2026

El PNV SE METE EN UN LÍO INTERNO QUE ATRAVESARÁ LA PRECAMPAÑA DEL 29N (Por Iñaki Iriondo en NAIZ)

La fotografía Oskar Matxin Edesa/FOKU nos muestra que la imagen de unidad y concordia mostrada en la última edición de Aste Nagusia en Bilbao será muy difícil de mantener estas semanas.

Y es que, la decisión del Bizkai Buru Batzar de presentar en la tarde del jueves a la actual vicelehendakari primera y consejera de Cultura y Política Lingüística, Ibone Bengoetxea, como candidata a diputada general, ha creado un lío tremendo en las filas jeltzales. Por una parte, porque el presidente del EBB había defendido la continuidad de la todavía titular, Elixabete Etxanobe, en una entrevista en ETB2 a mediodía, puesto que al parecer no sabía lo que iba a pasar horas después. Y, más importante, porque la propia afectada declaró ayer -enfadada- que la decisión fue «una sorpresa tremenda» porque el 5 de marzo el mismo presidente del BBB, Iñigo Ansola, le había pedido que siguiera como candidata y ella aceptó.

Elixabete Etxanobe aseguró que todavía desconocía «las razones que han motivado este cambio de criterio». Mostró su «respeto absoluto a la legitimidad del BBB para adoptar la decisión de elevar la propuesta acerca de la persona que tiene que ser el próximo candidato o candidata a diputada general». Pero también quiso dejar claro que en el PNV «son las bases, los afiliados los que finalmente eligen las candidaturas», en el proceso interno que comenzará la semana que viene.

«Veremos lo que pasa en el mismo», dijo quien reivindicó que «soy la diputada general de Bizkaia y, por lo tanto, yo seguiré cumpliendo con mis deberes, desde la responsabilidad, siempre desde los valores, siempre desde la ética».

Bastará que dos organizaciones municipales apoyen la candidatura de Elixabete Etxanobe para diputada general de Bizkaia para que pase a una segunda vuelta en la que se enfrentaría a Ibone Bengoetxea.

Sectores enfrentados.

Para intentar entender de alguna manera lo que está ocurriendo, conviene retrotraerse al proceso de renovación de las ejecutivas regionales y la nacional que el PNV afrontó a finales de 2024 y primeros de 2025. El entonces presidente del EBB, Andoni Ortuzar, acababa de imponer el «relevo generacional» de Iñigo Urkullu por Imanol Pradales y después en las direcciones provinciales, lo que entre otras cosas supuso que Itxaso Atutxa, esposa de Aitor Esteban, tuviera que dejar su cargo en manos de Iñigo Ansola.

Pero cuando llegó la hora de renovar el EBB, Andoni Ortuzar optó por intentar mantenerse en el cargo, porque según él alguien debía dar continuidad a las políticas del PNV. Aquello generó un revuelo interno y surgió Aitor Esteban como posible alternativa, con numerosos apoyos en la primera vuelta y posibilidades de ganar en la segunda. Por medio estaba Markel Olano, con el apoyo de 30 batzokis guipuzcoanos, dispuesto a ceder sus credenciales a quien de los otros dos fuera a ganar, a cambio de negociar cuotas de poder del GBB en la dirección nacional.

Al borde del abismo, Ortuzar decidió apartarse de la carrera electoral interna, pero antes negoció un reparto del poder interno, y lo que suena dentro del partido es que los sectores de Ortuzar y Esteban no enterraron allí el hacha de guerra, sino que mantienen sus disputas internas.

En este puzle interno, Imanol Pradales, Ibone Bengoetxea e Iñigo Ansola, mantienen su fidelidad al sector encabezado por Andoni Ortuzar y Joseba Aurrekoetxea, quien controlaba la vida interna del partido, sobre todo en Bizkaia. Mientras que Elixabete Etxanobe y buena parte de su equipo en la Diputación debían sus cargos a la anterior presidenta del BBB, Itxaso Atutxa, esposa de Aitor Esteban.

Lo increíble.

Como se ha dicho con anterioridad, apenas unas horas antes de que el BBB filtrara primero su decisión a un periódico y después la hiciera pública al resto, Aitor Esteban defendió en una entrevista en ETB el buen hacer de Elixabete Etxanobe y su proyección de futuro.

Entrevistado ayer en Radio Euskadi, el presidente del BBB, Iñigo Ansola, explicó que comunicó al presidente de la formación, Aitor Esteban, su intención de proponer a Ibone Bengoetxea «justo antes» de que el BBB se reuniera, a las 16.00 horas del jueves, donde se decidió este asunto.

Dado que el propio Iñigo Ansola aseguró en esa entrevista que la decisión se produjo tras «una reflexión profunda» y después de haber hablado con muchas personas, resulta muy difícil de entender que nada menos que el presidente del EBB, Aitor Esteban, no estuviera al tanto de lo que se cocía, salvo que la cocina se hiciera a sus espaldas, en una lógica de puñaladas internas entre sectores.

Calendario inentendible.

En la misma entrevista, el presidente del BBB afirmó que Elixabete Etxanobe hubiera sido una buena candidata, pero que Ibone Bengoetxea era mejor para este ciclo político, sin explicar por qué.

Ahora, en unos días, se abrirá el proceso interno en el que, como ayer dijo Etxanobe, la afiliación decidirá. Ante la marejada mediática que suscitaban estos procesos, el PNV decidió cambiar los estatutos y acortar los plazos a un mes.

Pero en esa pretensión de no estar en el candelero durante semanas y semanas, lo que va a ocurrir ahora es que todo este proceso interno se va a dar entre mediados de octubre y mediados de noviembre, cuando la afiliación jeltzale vizcaina debería estar volcada en las elecciones del 29 de noviembre y no en batallas internas.

No había ninguna obligación para ello. Esteban anunció en el Alderdi Eguna que la elección de candidaturas para las generales, municipales y forales iba a comenzar el 19 de octubre. Pero al igual que con el adelanto electoral provocado por Pedro Sánchez se aceleraron los trámites para la candidaturas de Congreso y Senado, se podían haber retrasado las otras a después del 29 de noviembre.

No había urgencia puesto que las elecciones municipales y forales son el 23 de mayo de 2027. Si las candidaturas no son controvertidas, como ocurre en Araba y Gipuzkoa, poco importaba esperar. Si van a ser motivo de conflicto, parecía mejor no mezclarlo con una campaña decisiva como la que puede ser la del 29 de noviembre, en la que, además, el PNV no cuenta con una cabeza de cartel tan potente como en años fue Aitor Esteban.