miércoles, 19 de agosto de 2026
PATADAS Y SINSENTIDOS
martes, 18 de agosto de 2026
EL CHOLLO VASCO (Por José A. del Moral en GANANZIA)
El fenómeno resulta particularmente visible al buscar en árabe información sobre Bilbao y el País Vasco. Aparecen guías sobre organizaciones que ayudan a inmigrantes, artículos sobre las ayudas de 300 euros mensuales de Emantzipa, explicaciones sobre la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) y referencias a servicios de acogida y asistencia jurídica. La información, además, no es necesariamente falsa. El «chollo vasco» que describen estas páginas se corresponde en buena medida con prestaciones y servicios que realmente existen.
Uno de los ejemplos más claros es Akhbar Espanya, un medio en árabe especializado en información sobre España para la población inmigrante. En febrero de 2024 publicó un artículo cuyo título puede traducirse como «El País Vasco ofrece una ayuda de 300 euros al mes para alquilar o comprar una vivienda». Se refería a Emantzipa, el programa del Gobierno Vasco de apoyo a la emancipación juvenil. El artículo explicaba a sus lectores los requisitos para solicitar la prestación, los límites de ingresos, el empadronamiento necesario y los trámites para cobrarla.
No es un caso aislado. MalekZone, otra página en árabe creada por un inmigrante marroquí residente en España, también ha publicado una guía dedicada específicamente a Emantzipa. Su enfoque es particularmente directo: explica a un inmigrante que viva en Bilbao, Vitoria o Donostia cómo puede acceder a los 300 euros mensuales si cumple los requisitos.
El programa existe efectivamente y concede hasta 300 euros mensuales durante un máximo de 24 meses. Pero es importante introducir una precisión: Emantzipa no es una ayuda para inmigrantes, sino una prestación para jóvenes que cumplan determinadas condiciones de edad, ingresos, empadronamiento y vivienda. Un extranjero puede acceder a ella en las mismas condiciones establecidas por la normativa.
Más significativo resulta el tratamiento de la RGI. MalekZone incluye esta prestación dentro de sus guías sobre ayudas sociales españolas y destaca el sistema vasco como particularmente favorable. Y las cifras permiten entender el interés. En 2026, la renta máxima garantizada alcanza 874,61 euros mensuales para una persona, 1.166,15 euros para dos adultos y 1.370,22 euros para una familia monoparental formada por un adulto y dos menores. Las cantidades aumentan en función de la composición de la unidad de convivencia.
Eso tampoco significa que una persona pueda bajarse de un avión en Loiu y cobrar inmediatamente la RGI. La regla general exige estar empadronado y residir efectivamente en Euskadi durante los tres años anteriores. Existen alternativas y excepciones: entre ellas, un año de empadronamiento acompañado de cinco años de vida laboral, determinados supuestos especialmente protegidos o haber estado empadronado durante cinco años continuados de los diez anteriores. La distinción es importante porque parte del debate político sobre estas prestaciones tiende a confundir la existencia de una ayuda con la posibilidad de acceder inmediatamente a ella.
El plazo es mucho menor para otras prestaciones. Las Ayudas de Emergencia Social (AES), destinadas a atender determinados gastos de personas que carecen de recursos suficientes, han requerido con carácter general seis meses continuados de empadronamiento y residencia efectiva en Euskadi. Cuando no se cumple ese periodo, se contempla alternativamente haber residido y estado empadronado cinco años continuados durante los diez anteriores.
La normativa de 2026 contempla expresamente la acreditación de identidad de extranjeros mediante tarjeta de identificación, pasaporte o cédula de inscripción y mantiene como requisito la residencia y empadronamiento en Euskadi. Es precisamente este tipo de información práctica la que circula por páginas dirigidas a potenciales inmigrantes.
Otro caso llamativo es Immig-US, que publicó en septiembre de 2025 una guía en árabe dedicada a «las mejores organizaciones de ayuda a inmigrantes en Bilbao». El artículo enumera entidades como CEAR Euskadi, Cruz Roja, Cáritas, SOS Racismo Bizkaia, Fundación Ellacuría, Médicos del Mundo, Elkarbanatuz, Izangai, Gizakia o Harresiak Apurtuz y explica los servicios que puede encontrar un recién llegado: asesoramiento jurídico, alojamiento de emergencia, asistencia sanitaria, cursos de idiomas o formación profesional.
HorraPress va todavía más lejos. En 2021 publicó una guía específicamente dedicada a las «asociaciones benéficas en España que prestan ayuda a inmigrantes irregulares». Entre las organizaciones recomendadas aparecen Harresiak Apurtuz, SOS Racismo Bizkaia, Rais Euskadi y CEAR. Es decir, existe ya todo un ecosistema informativo en árabe que permite conocer desde el país de origen dónde acudir al llegar a Euskadi.
Las instituciones vascas tampoco ocultan estos servicios. Todo lo contrario. Gobierno Vasco y Ayuntamiento de Bilbao pusieron en marcha en noviembre de 2024 Harreragune, definido oficialmente como un «servicio público especializado para la acogida, la información y orientación de personas migrantes». Está gestionado por Zehar-Errefuxiatuekin y atiende tanto a ciudadanos comunitarios como extracomunitarios que residan o vayan a establecer su residencia en Bilbao.
Su catálogo de servicios es amplio: información sobre empadronamiento, extranjería, recursos sociales, sanidad y escolarización; asesoramiento jurídico especializado en extranjería; orientación laboral; homologación de estudios; acompañamiento psicosocial; apoyo a la reagrupación familiar y cursos de castellano y euskera.
A ello se añade traducción simultánea en más de 70 idiomas. Y su utilización está siendo intensa. En sus primeros seis meses se habían registrado 1.960 personas procedentes de 70 países. Las principales consultas estaban relacionadas con cuestiones jurídicas y sociales, necesidades básicas, vivienda, empadronamiento, formación, empleo, sanidad y homologación de estudios.
Al cumplir su primer año, la cifra había alcanzado 4.015 personas de 88 países. Sólo el servicio jurídico de extranjería atendió a 1.178 personas y gestionó 3.026 consultas, 2.948 de ellas relacionadas directamente con procedimientos administrativos de extranjería. Además, no hace falta pedir cita: el propio Gobierno Vasco destacaba tras sus primeros seis meses que la espera media era de apenas nueve minutos.
Bilbao dispone asimismo de una Guía de Recursos Multilingüe específicamente encuadrada dentro del apartado municipal de «Personas inmigrantes». Incluye información sobre empadronamiento, servicios sociales, prestaciones económicas, vivienda, empleo, asociaciones y Harreragune.
Getxo cuenta igualmente con información municipal dirigida a inmigrantes y traducida al árabe, incluyendo explicaciones sobre servicios sociales y ayudas económicas. Por tanto, una persona que esté planteándose emigrar puede informarse desde Marruecos o cualquier otro país árabe sobre qué prestaciones existen, qué requisitos debe cumplir, dónde empadronarse, qué ONG pueden ayudarle y a qué servicio público acudir nada más instalarse.
La información ha llegado incluso a medios publicados en Marruecos. Almostakilla, un medio marroquí, publicó en julio de 2026 un artículo sobre la atención sanitaria a inmigrantes en Euskadi que presentaba favorablemente las facilidades lingüísticas existentes y las vinculaba con la igualdad de acceso al sistema sanitario.
Por separado, estas informaciones pueden parecer anecdóticas. En conjunto muestran algo más interesante: las características del sistema asistencial vasco son conocidas y difundidas fuera de Euskadi y, en algunos casos, fuera de España. Internet ha cambiado por completo la información disponible antes de iniciar un proceso migratorio.
Hace veinte años dependía fundamentalmente de familiares y conocidos que ya vivían en el país de destino. Hoy cualquier persona puede comparar desde su teléfono qué ayudas existen en Bilbao, Madrid o Barcelona, cuánto tiempo necesita estar empadronada y qué organizaciones pueden asesorarla.
¿Existe un efecto llamada? Aquí conviene separar los hechos de las conclusiones políticas. Que estas páginas existan no demuestra que el Gobierno Vasco las financie ni que haya organizado una campaña para atraer inmigrantes. Tampoco demuestra por sí mismo que alguien decida trasladarse a Euskadi exclusivamente porque exista la RGI.
Pero sería igualmente ingenuo pensar que las condiciones económicas y asistenciales del lugar de destino son irrelevantes para quien emigra. Si existen diferencias importantes entre territorios, Internet permite conocerlas antes de desplazarse. Y las webs en árabe que explican las ayudas vascas demuestran que esa información efectivamente circula.
La pregunta interesante no es, por tanto, si existe una campaña institucional de «efecto llamada», para la que no hay pruebas, sino hasta qué punto el diferencial del Estado del bienestar vasco se ha convertido por sí mismo en un factor de atracción. Y hay otra pregunta todavía más importante: cuánto cuesta.
El debate sobre inmigración en Euskadi suele centrarse en principios generales —solidaridad, integración, derechos humanos o necesidad de mano de obra—, pero mucho menos en medir de forma transparente el coste completo de las políticas de acogida y prestaciones y su sostenibilidad a largo plazo. Mientras ese debate llega, Internet ya ha hecho su trabajo. En árabe, además.
lunes, 17 de agosto de 2026
LAS ÚLTIMAS RABAS HASTA SEPTIEMBRE
Idoia comentaba que no era el lugar idóneo y nosotros dos asentimos. Al margen de no ser el lugar, se presta a posar para la foto en La Pérgola del Parque de los Patos, justo donde el corrupto Partido Popular instaló una pantalla gigante con motivo de la Final del Mundial de fútbol. Decía Pello: "No habrá sitios donde sacarse una foto sin que te teledirija El Correo Español". Pues claro que los hay, lo que parece es que si no hay mata, no hay patata.
Igual lo hace para que las y los vascos que veranean fuera de Euzkadi puedan leerlo (en este caso concreto en Laredo) pese a que no haya dicho ni hecho nada para defender a sus compatriotas agredidos en Laredo.
Y es que el bueno de Bingen es humo en materia viva. Recordaba Pello que había pasado por la dirección de Deia, y EiTB, había gestionado el Departamento de Euskera del Gobierno Vasco y ha terminado en el de Seguridad. Parece todo un Jonan Fernández.
Y repasamos la entrevista mientras la íbamos puntualizando punto por punto desde el titular ("Mandos de la Guardia Civil y de la Policía buscan alterar el sistema vasco de seguridad". Defiende el operativo de la Ertzaintza el día de la final del Mundial y su trabajo para esclarecer las agresiones.) A eso, periodísticamente hablando, se le llama "serpiente de verano". Humo.
Si Zupiria opina eso, creemos que no debería ir a lloriquear a El Correo Español. Lo normal -como bien apuntaba Idoia- es que cogiese el teléfono y llamase a su homólogo español Grande Marlaska, o que su Lehendakari -entre baño y baño, entre foto y foto- llamase a su homólogo español, Pedro Sánchez.
Y seguimos con el publi-reportaje mientras esperábamos los sabrosos calamares: "Admite Bingen Zupiria que está siendo uno de los veranos más tranquilos de los últimos años para su Departamento y que la excepción ha sido el hostigamiento a dos ertzainas fuera de servicio y los incidentes del pasado fin de semana, que no tuvieron tintes políticos pero sí volvieron a evidenciar una agresividad contra los agentes y la pérdida del respeto a la Autoridad de parte de la sociedad vasca". ¿La Sociedad vasca? Ese mismo día su Departamento emitió un contundente comunicado de condena. ¿Por qué, si está siendo un verano tan tranquilo? Lo cierto es que los sindicatos gremiales de la Ertzaintza no parecen coincidir con este análisis.
– Una concentración de tres incidentes de ese tamaño en una noche necesitaba una explicación. Era imprescindible salir y comunicar con claridad y transparencia, explicar cada uno de ellos y el contexto en el que se produjeron.
– ¿Y cuál es?
– Primero, como en todas las sociedades democráticas, hay grupos extremistas que rechazan la existencia de la Policía. Por cierto, algo que nunca sucede en países dictatoriales, sobre todo de extrema izquierda. A eso hay que sumar que hay una parte de la Sociedad vasca que apoyó la violencia terrorista de ETA, que convirtió a la Ertzaintza en un enemigo y que aún está haciendo la digestión.
Eso parece como escuchar a Jiménez Losantos: Normalmente, a estas alturas de la película, a eso se le conoce como "El Comodín de la ETA". Idoia apuntaba con criterio que hasta se ha hecho normal que lo esgriman los Medios de "La Caverna" mediática, o Ayuso, o la formación de extrema derecha V 0x, pero.... ¿También Zupiria?
– ¿Qué más?
– Hay también comportamientos radicales antisistema en las aficiones más aguerridas de nuestros clubes de fútbol. Y en términos más generales, falta civismo en las fiestas, en la forma que tenemos de ocupar la noche, de beber y consumir sustancias, y esto siempre genera problemas de convivencia y seguridad. Y finalmente, en el fondo de todo, tenemos un problema de pérdida de autoridad. Vaya batiburrillo. Ahora pasamos a otro comodín: El fútbol.
Y, ya puestos a tener en la cabeza el medio cáscarón de Calimero, prosigue: "La izquierda abertzale e institucional, que representa a EH Bildu, tiene que mostrar una actitud más clara con respecto a la Ertzaintza. Está bien que cualquier fuerza parlamentaria sea exigente ante algunas actuaciones policiales. Pero de ahí a poner en tela de juicio permanentemente cualquier cosa que tenga que ver con este cuerpo, hay un trecho muy grande."
– Ante incidentes de este tipo, ¿los Agentes deberían ser más contundentes en sus intervenciones o tener temple y aguantar más?
– En la inmensa mayoría de los casos, las actuaciones son proporcionadas y progresivas en función del nivel de violencia. Un agente tiene que decidir en dos segundos cómo se va a enfrentar a una situación imprevista. Y debe tener la capacidad suficiente para enfrentarse a ella. Y ahí tenemos una responsabilidad como Departamento, a través de la Academia, de ofrecer una formación permanente.
Ahí es cuando apunta Pello que. lógicamente le debe dar la risa pero no sale en la entrevista. Su hermano es ertzaina y piensa de una forma totalmente opuesta a Zupiria, y ojo, que no es uno de aquellos infiltrados por Rodolfo Ares. Es jeltzale y milita en un sindicato gremial abertzale de la Ertzaintza.
– Algunos agentes confiesan cierto temor a emplearse en una actuación porque luego pueden tener problemas.
– No soy consciente de ello.
– ¿Hay malestar en la plantilla con usted por criticar en público algunos operativos?
– Si cuando un ertzaina sufre una agresión recibe inmediatamente el apoyo del departamento, también cuando hay indicios de que ha habido comportamientos inadecuados, debemos reaccionar igual. Eso es bueno para todos.
– ¿Se acabó eso de cerrar filas y apoyar a los agentes pase lo que pase?
– La transparencia beneficia y robustece la legitimidad de la Ertzaintza.
– ¿Entona algún 'mea culpa' por el dispositivo policial del día de la final del Mundial?
– No. Ahí cabían dos opciones. Una, llenar el país de policías y realizar un despliegue tremendo allí donde hubiera una pantalla para ver el partido. Y otra, tener los dispositivos preparados para reaccionar en caso de incidentes. Optamos por la segunda. La Ertzaintza hizo lo que tenía que hacer.
– ¿No pensaron que una manifestación por el centro de Bilbao convocada por quien la convocó podía derivar en incidentes?
– Esa posibilidad siempre cabe. Pero desde el punto de vista de la seguridad, en este departamento siempre ha prevalecido garantizar el derecho a la libre expresión y a la libre manifestación.
Vuelve a tomar la palabra Pello. Dice que le pasó la entrevista a su hermano y que más o menos le vino a decir: "La realidad es que dice defender el dispositivo (que no hubo ninguno) y esclarecer las agresiones, pero ha pasado mucho tiempo y no una sola novedad. Entonces igual algo está fallando. O básicamente miente más que habla, algo típico en los políticos." (...)
– Ese día se produjeron algunos incidentes, es verdad. Y la Ertzaintza reaccionó como estaba previsto. La mayor parte de las pantallas gigantes instaladas se desarrollaron con normalidad.
– Por cierto, ¿usted vio camisetas de España por la calle?
– La verdad es que ese día no salí a la calle (como Ibone Bengoetxea). Fui a casa de unos amigos a ver el partido y a comer una tortilla.
– ¿Y los días previos?
– Ninguna. Sí que vi algunas de la Euskal Selekzioa. Pero igual es que he estado en lugares donde no son de uso corriente (¿En Mátrix?)
– ¿En qué ha quedado su queja al Ministerio del Interior por las detenciones de presuntos agresores por parte de la Policía Nacional?
– Lo primero que quiero decir es que esto no es algo nuevo. Es recurrente desde que en 1979 se aprobó el Estatuto de Gernika y se creó la Ertzaintza. Tengo la impresión de que ocurre cada vez que el Gobierno español o el Congreso aprueban una nueva ley relacionada con la seguridad, cada vez que la Policía Nacional y la Guardia Civil impulsan una nueva sección central y cada vez que se crean Fiscalías especializadas en Medio Ambiente, Menores, Mujeres, Delitos de odio... Cada vez que eso ocurre algunos mandos de la Policía Nacional y la Guardia Civil olvidan lo que dice el Estatuto, olvidan los acuerdos adoptados, olvidan la Ley de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y buscan una oportunidad para recuperar una posición que no les corresponde legalmente.
Tanto Idoia como yo dijimos que en esto lleva toda la razón el consejero pero que no dejan de ser lágrimas de cocodrilo, porque, que sepamos, el Ministerio del Interior español forma parte del Gobierno español, ¿No? Y el Gobierno español es el que es porque la formación política de Bingen le dispensa su apoyo parlamentario, ¿No? Pues no es tan complicado, si sigues así olvídate de mi respaldo legislativo en Madrid. Y listo. Pero, en el fondo, sabemos que este tipo de gentes se desahogan en un Medio de Vocento y, posiblemente hoy, ocurra tres cuartos de lo mismo.
– Así que ve en esos arrestos una intención más allá.
– Veo una intención por parte de esos mandos de alterar el sistema vasco de seguridad y tener una presencia mayor de la que tienen y que no les corresponde jurídica y legalmente. Por lo tanto, estamos ante una cuestión política que debemos resolver políticamente. Probablemente, para las funciones que esos cuerpos tienen encomendadas en Euskadi, igual disponen de más efectivos de los que necesitan. Esa es una decisión del Ministerio del Interior. No soy quién para decir cuántos guardias civiles y policías nacionales debe haber. Pero igual hay lugares en los que hacen más falta que aquí. Y me remito a los índices de delincuencia de otras comunidades autónomas y otras ciudades del Estado español. Pues lo que comentábamos... Unos "Borbonean", otros lloriquean, y otros se pasan la vida "Calimereando".
– Después de su queja han continuado las detenciones.
– Sí, y seguramente habrá alguna más. Por eso digo que todos debemos centrarnos en lo que nos compete. Y hay cuestiones muy sensibles de nuestra seguridad que dependen de la Policía Nacional y de la Guardia Civil. Por ejemplo, las que tienen que ver con extranjería, donde me gustaría ver a unas fuerzas de seguridad del Estado más activas y más comprometidas.
– ¿No están trabajando todo lo que deberían?
– Yo creo que no.
– ¿En qué sentido?
– No voy a decir más. Pero voy a poner otro pequeño ejemplo. A raíz de los incidentes de Vitoria del 12 de octubre, les hemos solicitado dos veces que nos ayuden a identificar, mediante las imágenes que les hemos enviado, a los miembros de Falange que provocaron también aquella situación. Todavía hoy esperamos esa información.
– ¿Qué dicen de todo esto en el Ministerio?
– El Ministerio siempre quita importancia a estas actuaciones. Por eso digo que es una cuestión que exige nuestra atención política, tanto del Gobierno vasco como de los grupos parlamentarios que le apoyan.
(...) Y ahora viene la buena: Menores de Ceuta.
– Desde la óptica de responsable de Seguridad, ¿le ha sorprendido todo lo que ha ocurrido en Ceuta?
– Es una situación delicada. Creo que los servicios de información del Estado español no anduvieron finos. Luego sí hubo una reacción inmediata con el Gobierno marroquí para que la inmensa mayoría de esas personas fueran devueltas. Y ahora queda identificar a aquellos que tienen derecho de asilo en la Unión Europea y facilitárselo, y la cuestión más delicada: los menores.
– ¿Qué se debe hacer con ellos?
– En su inmensa mayoría son niños y niñas muy jóvenes y no tienen ni la edad ni la madurez suficiente para encontrarse en una situación así. Lo más importante es ofrecerles la protección que necesitan, que en primer lugar debería provenir de sus familias.
– Para eso hace falta la implicación de Marruecos.
– El Estado marroquí tiene una responsabilidad sobre su ciudadanía que no podemos obviar, especialmente sobre sus menores. Está en juego el futuro de miles de niños y niñas y las prisas no van a ser una buena compañía. La primera decisión no tiene por qué ser sí o sí incorporarlos a la red asistencial. El Gobierno de España debería plantear este tema con toda crudeza y debería exigir una corresponsabilidad el marroquí.
– ¿Acabarán las diputaciones forales acogiendo a niños de Ceuta?
– Las diputaciones forales, como han hecho hasta ahora, serán responsables y adoptarán las decisiones que haya que adoptar. Pero la situación es delicada. Ustedes publican todos los días informaciones sobre el nivel de saturación que existe en algunos centros.
Diputaciones forales, gobernadas por su Partido y que se han dedicado a propagar el denominado "efecto llamada". Comentaba Idoia que, antes de ir a llorar a El Correo Español, no hubiese estado de más tratarlo con dos de los máximos responsable de esta alarmante situación: Con el -aún- alcalde Bilbao y con la diputada general de Bizkaia.
En resumidas cuantas, radicales de derecha e izquierda, cloacas fascistas españolas y de los ácratas vascos haciendo pinza común contra la Ertzaintza y el modelo de seguridad emanado del Estatuto de Gernika. Era previsible (y anunciado) en este impasse veraniego. Así que Zupiria intenta defenderse pero sin un apoyo explícito del resto del Gobierno, en concreto del Lehendakari. Y sin la fuerza de respuesta de Sabin Etxea se va a quemar.
Y con esto fuimos terminando el aperitivo dominical sabiendo que la actualidad, pese a estar a mediados de agosto, nos deja otras temáticas al margen del buenismo woke de Zupiria. Decía Idoia que su Aita siempre dice la misma frase "Por los cojones iba a pasar toda esta mierda con Roke (por Retolaza)".
Sabía que no me iban a dejar marchar sin preguntarme por la danza de Aburto (luego dicen que siempre yo saco "monotema"). Les dije que todo lo que tenía que decir ya lo había dicho y escrito aunque sí me llamó la atención una -tan "ilustrada" como "sesuda"- frase suya que debería tatuársela en la frente: "Tenemos que recuperar la política como lugar de encuentro". Sí, Juanmari, sí... Un lugar de encuentro como la Plaza Moyúa... Más de lo mismo: Frases vacías, vanas y huecas en las que nunca dice nada... Y este ha sido el nivel del personaje: Humo, nada, bluff, más humo y más nada.
Ya en la despedida, para variar, Pello tuvo que soltar una de su amada Gipuzkoa para comentarnos que por allí no son más que una moneda de cambio. Es la vieja historia desde la escisión. Gipuzkoa como Territorio exclusivo de Egibar y los suyos. Una realidad incomprensible para quien no perteneciera a esa élite. Mientras, Bizkaia dejando hacer. Es curiosa esa comprensión "bizkaitarra" de Euzkadi pero, como siempre mantiene, "Al final Gipuzkoa como moneda de cambio para mantener el poder en Bizkaia. Un clásico en el PNV. El poder por encima del proyecto".
"Si no lo dices revientas", le comenté". Y él -reconozco que con razón- me respondió, "¡Mira quién fue a hablar, que le metes a Aburto hasta en el eclipse!" (risas).
domingo, 16 de agosto de 2026
LA DIVISIÓN FANTASMA: LOS QUE ESTUVIERON CUANDO HACÍA FALTA (Por Aitor Etxeberria)
Las elecciones al Parlamento Vasco de 2020 fueron duras... Muy duras. Un pequeño grupo de jeltzales (menos de diez) pusimos en marcha un Equipo de trabajo, coordinado de manera informal, para activar las redes sociales: Facebook (ahora Meta), WhatsApp, Instagram y Twitter (ahora X). Todos los días. Con constancia, disciplina y organización. Respondíamos, argumentábamos y combatíamos la propaganda política contraria a EAJ-PNV. Militantes con distinta formación digital, pero con una misma determinación: Defender nuestro proyecto político. Fue una labor ingente y completamente desinteresada.
Nuestro grupo terminó siendo detectado por nuestros adversarios. Nos atribuían una estructura, unos medios y una capacidad operativa que jamás tuvimos. Llegaron a considerarnos una especie de "División Fantasma". La realidad era mucho más sencilla: Menos de diez personas, sin medios especiales, sin estructura oficial y sin recursos. Solo nuestros teléfonos, nuestro conocimiento y muchas horas de trabajo. Aquella pequeña fuerza informal consiguió algo que las estructuras oficiales parecían incapaces de comprender: Tener presencia permanente allí donde se estaba librando una parte creciente de la batalla política. "Nunca tantos debieron tanto a tan pocos", cita es de Churchill, cuya comparación resulta, naturalmente, desproporcionada, pero describe bien una sensación.
Lo que vino después resulta aún más significativo. Aquel grupo anónimo, paralelo a las estructuras oficiales y, en ocasiones, obligado a actuar bajo bandera falsa para evitar problemas, no recibió el menor reconocimiento del aparato. Ni una palabra. Ni un gesto. El problema no fue la falta de gratitud personal. El problema fue político: Revelaba una concepción de Partido en la que la Militancia sirve para trabajar, pero no necesariamente para ser escuchada; en la que las estructuras pueden vivir de espalda a quienes sostienen el esfuerzo cotidiano; en la que algunos dirigentes parecen considerar que el éxito electoral pertenece al aparato y no también a quienes se dejan la piel para conseguirlo.
Y aquí aparece una cuestión todavía más profunda. Aquellos jerarcas que fueron transformando un movimiento nacional de masas en un partido de cuadros terminaron creando algo más preocupante: Un partido de cuadros mediocres, cada vez más alejado de aquella militancia que constituía su verdadera fuerza. Y, sin embargo, aquella noche exultaban como si la victoria les perteneciera en exclusiva.
Recuerdo aquella noche de victoria. EAJ-PNV había ganado y debería haber sido una noche de satisfacción. Para mí tuvo un sabor extraño: Habíamos trabajado durante semanas, recibido ataques, discutido argumentos, respondido provocaciones y defendido al Partido sin que nadie supiera quién estaba detrás de aquellas cuentas. Llegó la victoria y aparecieron las fotografías habituales: Los dirigentes en primera fila, los protagonistas oficiales, la celebración institucional... Los que habíamos trabajado en silencio volvimos a ser invisibles. Aquellos que apenas habían participado en la batalla se mostraban como paladines de la misma.
Aquel contraste dejó una herida política difícil de olvidar. No buscábamos medallas. Buscábamos sentir que formábamos parte de un proyecto que también nos consideraba parte de él. Con el paso de los años, aquella sensación se transformó en otra más amarga: La de haber podido ser tontos útiles de una maquinaria política demasiado ocupada en sus propias carreras y poco preocupada por conservar la ilusión de su Militancia.
No es una acusación personal. Es una crítica a una forma de hacer política. Una organización que pierde el contacto con sus bases empieza a perder algo más importante que votos: Legitimidad interna, entusiasmo y capacidad de movilización. Los síntomas están ahí: La abstención crece, la Militancia se enfría y el entusiasmo desaparece. Algunos empiezan a preguntarse por qué deberían seguir trabajando por una organización que apenas parece acordarse de ellos más que cuando llegan las elecciones.
Un movimiento nacional de masas no puede convertirse en una estructura de cargos. No puede pretender que la Militancia sea infantería electoral mientras las decisiones, el reconocimiento y el protagonismo permanecen siempre en las mismas manos. El desencanto también vota. Y en muchas ocasiones, simplemente, deja de votar.
Quizá por eso aquella noche de victoria me resultó tan triste. Con el tiempo he aprendido que no todas las victorias son motivo de orgullo. Hay victorias que, años después, te obligan a formular una pregunta mucho más incómoda: ¿Mereció realmente la pena?
sábado, 15 de agosto de 2026
EL REY DESNUDO
Hace muchos años vivía un rey que era comedido en todo, excepto en una cosa: se preocupaba mucho por su vestuario. Un día oyó a Guido y Luigi Farabutto decir que podían fabricar la tela más suave y delicada que pudiera imaginar. Esta prenda, añadieron, tenía la especial capacidad de ser invisible para cualquier estúpido o incapaz para su cargo. Por supuesto, no había prenda alguna; los pícaros simulaban que trabajaban en la ropa, pero se quedaban con los ricos materiales que solicitaban para tal fin.
Sintiéndose algo nervioso acerca de si él mismo sería capaz de ver la prenda o no, el emperador envió primero a dos de sus hombres de confianza a verlo. Ninguno de los dos admitió que era incapaz de ver la prenda; al contrario, ambos comenzaron a alabarla. Toda la ciudad había oído hablar del fabuloso traje y estaba deseando comprobar cuán estúpido era su vecino.
El monarca decidió estrenarla en un día de fiesta y desfile. Llegado el día, los estafadores hicieron como que lo ayudaban a ponerse la inexistente prenda y el rey salió a desfilar, sin admitir que no podía verla. Pensó que lo considerarían estúpido o inepto para reinar.
Toda la gente del pueblo alabó enfáticamente el traje, temerosa de que sus vecinos se dieran cuenta de que no podían verlo. Finalmente, un niño dijo: «¡Pero si va desnudo!»
La gente empezó a cuchichear hasta que toda la multitud gritó que el emperador iba desnudo. Este lo oyó y supo que tenían razón, pero levantó la cabeza y terminó de desfilar.
Otros acaban por terminar de danzar ya que la foto de cabecera, ¿Es una foto de hoy? ¿De 2025? ¿De 2024?.......... 2015? Pues, en efecto es una foto de ayer, 14 de agosto de 2026. Cada año lo mismo. Título del cuadro: "Déjà vu" y la autoría es del -aún- alcalde de Bilbao al que le han dado una patada en el culo para abrir paso ya que él estaba convencido que seguiría una legislatura más y todavía está rebotado porque su propio Partido le ha mandado a casa o, en su caso, le han dado un ticket para subirse en los caballitos de las puertas giratorias.
Al tiempo, pero a Aburto no le acabamos de ver en casa. Una simple cuestión de soberbia se lo impediría. Con todo, decisión acertada la del Partido en, al menos, desalojarle del Ayuntamiento de Bilbao ya que era una auténtica máquina de perder votos (entre 8 y 12 diarios) y esta realidad ponía en peligro la hegemonía nacionalista en nuestra Villa desde 1979.
Por fin, alguien, ha abierto los ojos de una vez. Tarde -muy tarde- pero los ha abierto. ¡Bien!
viernes, 14 de agosto de 2026
EQUIPOS FLORALES
El equipo floral egibarriano del Batu Gaitezen: Markel Olano, Edurne Egaña, Eneko Goia, Arantxa Tapia, Carlos Ormazabal y Rafa Uribarren. Con los restos del Hamaika bat! de Iñaki Galdos, Pello González, Maite Etxaniz y José Ramón Guridi.
Hundieron el proyecto del nacionalismo democrático por su radicalidad e incapacidad para la gestión. El "Gurú de Ataun", Xabier Barandiarán, entonces jefe de Gabinete de Markel Olano, introdujo el modelo de escucha activa y fundió todos los plomos de la Diputación. Se apagó la luz, y EH-Bildu ganó las elecciones. Como suena.
Pero ya que hemos esta corta y pequeña incursión histórica por el Territorio gipuzkoano, no podemos pasar por alto el reciente fallecimiento de Rafa Uribarren. Vayan desde estas líneas nuestro sentido pésame a sus familiares y amigos. Goian Bego!