Fue a principios de los años noventa cuando Maribel Vaquero comenzó su militancia política activa, en las filas del PNV. Si tomamos como referencia su fecha de nacimiento, en 1995, cuando contaba tan solo 25 años, se presentó en las listas del EAJ-PNV para el Ayuntamiento de Urnieta -gobernado entonces por José Ignacio Liceaga Sagarzazu, más conocido como Joxi Lizeaga- y resultó elegida concejala.
En su andadura institucional, a partir del año 2007, la política de Urnieta compaginó diversos cargos. Hasta marzo de 2011, ejerció como juntera en las Juntas Generales de Gipuzkoa y, por otro lado, hasta 2015 tuvo presencia en el Parlamento Vasco por la formación jeltzale. Conviene destacar que, durante aquella etapa, Maribel llegó a ocupar la presidencia de la Comisión de Derechos Humanos, Igualdad y Participación Ciudadana del Parlamento Vasco.
Vaquero ocupó este último cargo hasta 2019 y, ese mismo año, fue elegida senadora por Gipuzkoa en el Senado, donde permaneció hasta 2023, el mismo año en el que el PSOE ganó las Elecciones Generales. Tras los comicios, obtuvo su escaño como diputada en el Congreso de los Diputados, representando al citado Herrialde vasca, cargo que mantiene actualmente.
Sin embargo, el año 2025 marca un punto de inflexión en el tiovivo institucional de esta señora. Si echamos la vista atrás, en aquel momento se acometió una reestructuración interna del liderazgo dentro del PNV, ya que el desautorizado por su partido en Bizkaia, Aitor Esteban, quien había sido el portavoz del Grupo Vasco en Madrid durante 21 años, dejó su escaño en el Congreso de los Diputados, asumió la presidencia nacional de la formación jeltzale (tras "ganar" las primarias con un espectacular 7% de apoyo interno) y la retirada de Andoni Ortuzar, que ahora parece que vuelve a enseñar la patita.
La formación vasca inició una nueva era marcada por una mayor presencia femenina entre sus filas. Así lo declaró el propio Aitor Esteban en abril de 2025, en su primer discurso como presidente del PNV: "Vamos a impulsar un mayor papel de la mujer en el partido, comenzando desde el primer día". Estos días anda agazapado porque Ortuzar, por medio de sus peones en Bizkaia, le ha impuesto a una mujer (Ibone Bengoetxea) en contra de su criterio que era otra mujer: Elixabete Etxanobe.
Parecen cuatro partidos dentro de una propuesta unitaria del EBB: Sagastizabal de Itxaso Atutxa (no sabemos si de Aitor); Urtaran de Ollora; Vaquero de Egibar; y Goia de Aitor Esteban.
Lo de Nafarroa ya es de otro "nivel"... El movimiento en ese Herrialde contrasta con la designación de los candidatos en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa y el 'no' a acuerdos con EH-Bildu por parte de la dirección nacional Jeltzale.
Había una serie televisiva de comedia negra que se llamaba "1.000 maneras de morir" que recreaba muertes inusuales basadas en hechos reales y/o en leyendas urbanas. Les faltó el capítulo de una forma de morir políticamente y, con lo que pasa en Nafarroa, ya tendrían el capítulo listo para enlatar porque estamos presenciando una curiosa forma de asistir a la muerte del Partido Nacionalista Vasco en el Herrialde navarro.
En Nafarroa, Geroa Bai fue nada menos que séptima fuerza política en las Generales de 2023, con María Solana como candidata. El "premio" por semejante y estruendoso batacazo fue nombrarla consejera en el órgano de Administración de la Corporación Radiotelevisión española-RTVE para pegarse la vida madre. No está mal eso de hacer el ridículo en las urnas.
A decir verdad, es el enésimo caso en el Partido en el que observamos como se "premia" a perdedores. O sea, que si no te quiere el Pueblo, ya te busco acomodo donde sea y lo hago a dedo porque, si lo sometiese a votación, estaríamos en las mismas: Que no te votaría ni el tato.
En el Senado sí tiene un escaño, pero por designación autonómica y no por elección directa (que tampoco lo tendría porque, sencillamente, no les vota la Ciudadanía). Sin embargo, Uxue Barkos, que es la senadora, se ha integrado precisamente en el Grupo de Sumar y no en el del PNV, que ha tenido que recibir apoyo del PSOE para salvar su estructura propia y no ir al al Grupo Mixto. Convendrán con nosotros en que es algo kafkiano y muy extraño.
Hay más de un alderdikide que llevan mucho tiempo diciendo que se necesita una especie de "Euzko Aliantza" (en particular en Nafarroa), pero Jeltzale. Mantienen que hay "nicho electoral". Todo se andará pero seguro que a ésa hipotética formación no le ganaría el PACMA.





