martes, 1 de septiembre de 2026

HISTORIAS DE VERANO (I). LAREDO Y LA "CAYETANO BORROKA"

La inseguridad parece haberse instalado otro verano más en Laredo. A pesar de los esfuerzos de su alcalde, Miguel González (del corrupto Partido Popular), de intentar quitar hierro al asunto, lo cierto es que la denuncias publicadas en diferentes Medios que recogen testimonios sobre agresiones con navajas y palizas a jóvenes veraneantes procedentes de Euskadi.

Denuncias que obligaron al Ayuntamiento (que asegura que son “hechos aislados”), a reclamar a Delegación de Gobierno en Cantabria una reunión y más efectivos policiales durante la época estival. 

A pesar de los hechos y de que algunos testimonios hablan directamente de una “caza” por parte de jóvenes pejinos a jóvenes vascos, desde el Consistorio se ha enviado un comunicado negando que en la Villa exista una "situación generalizada de agresiones a jóvenes veraneantes". Hombre... Tampoco es que vayan a crear un eslogan tipo "Laredo, Ven y Cuéntalo.... Cómo te pegamos por ser vasco" pero más pronto que tarde tendrán que afrontar el problema con determinación. Con este deben ser ya tres años, o sea, que no se trata de algo puntual ni mucho menos "aislado" como afirma un alcalde que gobierna en minoría con la ayuda de los dos concejales de "Ola Cantabria" (partido político fundado por un disidente de Ciudadanos y ex cargos del PP), y después de que en las pasadas elecciones municipales el PP obtuviera 3 de los 17 concejales de la Corporación. Pero el dislate no queda ahí: El equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Laredo ha firmado un acuerdo con la coalición Izquierda Unida-Podemos para que sus dos concejales se hagan cargo de cinco Áreas municipales, compromiso que no altera la composición de la actual Junta de Gobierno local compuesta por PP y los citados de Ola Cantabria. Lo que no sabemos es que piensan sobre estos últimos incidentes los entonces ediles de Izquierda Unida-Podemos (ahora, uno No Adscrito y el otro en el Grupo Mixto). 

Sin embargo, el propio González lanza dos mensajes que podrían interpretarse como totalmente contradictorios: Mientras pide "tranquilidad" a vecinos y visitantes, reclama ayuda al Estado para reforzar la seguridad, la misma que, asegura, se mantiene en Laredo. Incluso llega a cargar contra la información publicada al considerar que "no ha sido contrastada previamente". ¿Qué contrastación es necesaria tras constatar la presentación de casi una quincena de denuncias? Muy "PP Style" eso de intentar cargarse al mensajero pero si algo tenemos meridianamente claro es que creemos a las familias denunciantes antes que este Sr. González.

Lo cierto es que siguen existiendo lugares donde la presencia de vascos produce rechazo Eso lo sabemos todos, pero aunar la repulsa y la violenta agresión, afortunadamente ocurre  en pocos sitios. Es Laredo el foco exponencial en el que, tras 3 años consecutivos, se está marcando la agenda del nacionalismo español, más barriobajero y decadente.

No tenemos para olvidar como, ya en los coletazos de Pandemia por el COVID-19, el entonces presidente cántabro, Miguel Ángel Revilla urgió a mantener una reunión en la Muga entre Euskadi y Cantabria para pedirle que "relajase" las medidas referidas al tránsito de Ciudadanos entre la CAV y las poblaciones más orientales de. Castro Urdiales era la menos afectada al figurar empadronados miles de vascos. De forma, se refería más a Laredo o a Santoña. Y esto ocurrió pero, en un leve repunte del virus, las gentes de Santoña manifestaron "haber sido contagiados por los vascos". ¿En qué quedamos? ¿Cómo fueron "contagiados"? ¿Por las monedas o billetes que aliviaron las casi vacías cajas de sus establecimientos comerciales y hosteleros?

El caso es que, tanto en Laredo como en esa población que tienen enfrente, los negocios hacían aguas así que, primero, llenaron los cajones y, acto seguido, señalaron a quiénes se los habían llenado.

Qué se puede esperar de un pueblo que, saltándose la Ley de Memoria Democrática, mantiene un monumento dedicado nada menos que a "El Ogro" Carrero Blanco, mano derecha del dictador genocida Franco y primer astronauta español de la historia.

No se trata de dar ideas pero nunca ha sido una buena ocurrencia morder la mano que te da de comer. Imaginen el dineral que, simplemente vía IBI o Impuesto Municipal sobre aguas, basuras y alcantarillado recauda Laredo a la chepa de los vascos que disponen de una segunda vivienda en la Villa pejina. Como toque de atención para cortar definitivamente este tipo de agresiones, ni haría falta hacer una "huelga" de pago de impuestos municipales. Simplemente con quitar las domiciliaciones de esos recibos, forzando la emisión de cartas de pago por vía postal, el agujero que se le haría al Ayuntamiento del alcalde González sería más que considerable. Y lo sería por dos motivos: Porque no tendrían recursos humanos ni materiales para emitir dichas remesas de envíos y, mucho menos para, en su caso, comenzar a incoar miles de comunicaciones fuera del periodo administrativo de pago voluntario.

Podría ser todo un toque de atención para que, a quién corresponda, terminara por ponerse las pilas. ¡Qué coño va a tener un Ayuntamiento que dispone de solo cinco (5) policías municipales para atender a un pueblo de 11.000 habitantes que en verano se multiplica por diez!

Por cierto, las personas poseen (propias o heredadas) viviendas en Laredo les podrían contar quiénes sufragaron mediante un "impuesto especial" la construcción de ese flamante y kilométrico paseo que va desde la zona de Carlos V hasta El Puntal: En su inmensa mayoría lo apoquinaron esos vascos a los que, ahora, a sus nietos han llegado a agredir por su procedencia... Algo que en nuestros días podría ser calificado más que como una simple falta por Lesiones, como todo un delito de Odio de manual (de esos que se aplican más por el Código Postal que por el Código Penal).

Y es que, si ahora se está aplicando a rajatabla por atacar (injustificadamente) a quién lleve tal o cual camiseta o bandera, como para no aplicarlo por atacar a alguien por su origen... En este caso, por su origen vasco.