viernes, 18 de octubre de 2024
COSITAS SUELTAS
Josu Mendikute, cabeza de lista de EAJ-PNV en Eibar ha dimitido de sus puestos, por negarse a aceptar la imposición de Egibar que les obligaba a un pacto con un PSE desastroso y ha manifestado que es una imposición del GBB. La autonomía municipal y la soberanía de las Organizaciones Municipales no son nada para Egibar. Como tampoco lo han sido para Itxaso Atutxa en los casos de Mundaka, Plentzia, Getxo, Bilbao, Gernika…
¿Balance?: Un desastre.
En resumidas cuentas, Joseba Egibar va por la vida de súper abertzale pero luego, siempre por detrás, impone pactos con socialistas más españoles que el mástil de Intxaurrondo.
Otra... Lo del benemérito desfile
del 12 de octubre en Vitoria-Gasteiz es de juzgado de guardia. Que el Gobierno
del Lehendakari Pradales enviara una representación a tal provocación y que, en
cambio, nadie fuera al acto de Memoria Osoa, es, sencillamente vergonzoso. Que
el PNV en el Ayuntamiento de Gasteiz, a cuyo frente está Beatriz Artolozabal,
no haya dicho nada de la actitud de la alcaldesa socialista con la que
gobierna, cuando ésta invitó a la Guardia Civil a hacer el acto en pleno centro
de Vitoria es muy grave. Hubiera sido un gesto solo decir que esa actitud de la
alcaldesa no contaba con el apoyo del grupo municipal del PNV. Imposible.
Donde no hay mata no hay patata.
Sus
caballos cagaron por las calles de la Villa y su Unidad de Subsuelo revisó
todas las arquetas en un perímetro a la redonda. Así, los caballos dejaron sus
cacas y los otros sus pegatinas que ni las máquinas de limpieza son capaces de
despegar del suelo. Si hoy mismo andan por la zona de la Plaza de Indautxu,
verán todo tipo de registros, alcantarillas y arquetas con las pegatas que nos
dejaron para recordarnos que Bilbao es España (Gasteiz, también). Cualquier
alcalde, menos Aburto, hubiese ordenado la retirada de esas pegatinas de la vía
pública pero, pedir eso a Aburto es como pedirle que cambie el nombre de la
plaza del alcalde de la dictadura de Primo de Rivera, Federico Moyúa, por su
nombre de toda la vida (Plaza Elíptica) hasta que al alcalde franquista Areilza
le dio por cambiarla. Y la explicación para no hacerlo es tan pusilánime como él
mismo: Es que habría que cambiar el nombre de la estación de Metro ¿Y? ¿Cuántas estaciones de Metro se cambiaron en Barcelona?
Pero es igual, también se niega a
quitar la “H” de la calle Eliodoro de la
Torre, en Deusto, porque, al parecer, dicen que su padre se llamaba Heliodoro con “H”. El
caso es que el consejero de Hacienda del Gobierno Provisional de Euzkadi,
presidido por el Lehendakari Aguirre, firmaba sin “H” los billetes de curso
legal. Incluso a ese papel-moneda le llamaban “Eliodoros”. Y a ese señor esta dedicada esa calle, pese a la incorrecta grafía.
Pero no pidamos peras al olmo ya que hablamos del gran dilapidador de votos de EAJ-PNV en la Villa de Bilbao… Hablamos del gran “gure Juanmari”.
¡Qué pereza!... ¡Santo Dios! ¡Qué perezón!
jueves, 17 de octubre de 2024
ESTAMOS AFLIGIDOS: MARTA MARTÍN DEJA LA DIRECCIÓN DE DEIA
Y ésta es que Marta Marín, actual
directora de Deia se va al Gobierno Vasco y deja la dirección del Medio. Es una
buena noticia para Deia, muy mala para la Administración vasca y maravillosa
para ella. Ya está acomodada para, con su medianía, seguir ahí sin aportar gran
cosa a nada, como no lo hizo cuando dirigió Noticias de Araba o cuando ha
dirigido Deia. Bueno si, hizo una cosa que le granjeó muchos puntos como fue
cerrarme el Blog El Rincón del Protestón en Deia. Cumplía órdenes y eso siempre
factura. He de reconocer que lo hizo muy bien.
Lo más cutre de esta mala
profesional es que hasta miente mal: A mí me llamó en un tono borde dónde los
haya para comunicarme que, tras 12 años, mi Blog llegaba a su fin porque había
llamado “excremento con patas” una de las -entonces- líderesas de la extrema
derecha franquista española: A Macarena Olona (o como yo la llamaba, “Macarrona
Molona). Pero, ¿La blanqueó o tuvo que “tirar de mi último artículo” para cumplir
ipso facto la orden que le había transmitido otro mediocre periodista y
parecido borde de manual que, aún, ejerce como Jefe de Prensa de EAJ-PNV, Unai
Larrea?
Yo leía sus cuadritos en Deia
repletos de faltas de ortografía, veía el tráfico que tenían esos cuadritos y
sus insustanciales artículos, y no daba crédito. Si ese el nivel, mal lo tiene
Deia o el lugar por dónde esta señora ocupe una silla a dedo, ya que en
cualquier Medio privado, no creo que tuviese mayor futuro más que hablarnos de
Sara, ésa bonita localidad francesa.
Pero bueno, sus designadores le
dieron una orden y la cumplió. No acertó en el día y no quiso decir la verdad.
Antes la copagaba como accionista de Deia (donde en la vida he cobrado un solo céntimo
por ninguna de mis Tribunas Abiertas ni por contribuir a aumentar su tráfico de
entradas al digital gracias a mis artículos rodeados de publicidad) y ahora la
voy a copagar como contribuyente al Erario público vasco, lo que es más grave,
porque uno ya se empieza a pensar la inutilidad de mantener a este tipo de
personas que, lo veremos, la puede hacer hasta buena a Usoa Mediavilla. ¿A que
se acuerden del fiasco que montó en el Departamento de Salud? Pues no se
preocupen, que ya la han reubicado, como a Marta Martín.
En realidad, creo que lo único
que he pedido a Deia fue un libro sobre senderismo para regalar a un amigo y me
lo entregaron en una Junta General de Accionistas tras el debido pago de 17
euros. Al entonces director, Iñaki González pongo por testigo ya que fue a él a
quién, religiosamente, se lo pagué. 12 años rodeado de publicidad sin percibir
un euro y te cobran una guía de
senderismo de 45 páginas. Sin más.
Pobre nacionalismo con esta gente
cuando Deia debería ser el ariete del abertzalismo contra el españolismo
militante y contra el comunismo exacerbado de la otra parte, pero si al frente
del Grupo tenemos a Juanjo Baños, comprado en RTVE con sus viajes a Paris, sus
percebes con Ortuzar tras jugar a pala con él, sus premios a la nada, y
teniendo como resultado final un Medio que agoniza, que por no tener, no tiene
ni esquelas, apaga y vámonos. Pero nadie reacciona. Concluyamos, pues, que
tenemos lo que merecemos.
Deia, a día de hoy sería un buen instrumento de debate
sobre el PNV, las mentiras de Ortuzar, los criterios discrepantes dentro del
Partido, el aporte de datos, pero este pan sin sal, esta Coca Cola sin azúcar,
este cigarro sin nicotina que es Deia, le convierte en un periódico sin
noticias que tiene, como se está viendo, el futuro asegurado en la
irrelevancia. Lo que pusieron en marcha nuestros aitas en 1977 lo ha
malogrado por el dúo Ortuzar-Baños con la eficiente ayuda de esta señora que
ante el fracaso huye del barco. Menudo ejemplo de militancia.
Pues la aún directora, en lugar
de publicarlos los domingos, día de mayor compra del medio, los publica o lunes
o martes en páginas finales y a la izquierda, como buscando que no los lea
nadie. La bandera identitaria de aquel periódico de nuestros aitas reducido
todo a la búsqueda de esas páginas los lunes o martes de viciosos como yo que
nos gusta la historia y le leemos a Gorriti tras mucho buscarlo.
Este martes le ha dedicado una
página al aita del ex Diputado general de Bizkaia, Josu Bergara, que fue gudari
y chófer del hermano del Lehendakari Agirre y fue herido en el ataque de un
avión, quedando mutilado. Es una historia muy humana y bonita que la ha
relegado a páginas interiores este pasado martes. Impresentable y con una
total falta de respeto hacia el Diputado General y a su Aita. Era una página
para llamada en portada el domingo. Algo similar a lo ocurrido el pasado lunes,
7 de octubre, donde nos contaba que en Lizarra (Estella) habían prohibido
utilizar la palabra Euzkadi con las penas y la persecución que eso suponía.
Cuando oigo a todas horas Euskal Herria y nos oculta Deia la persecución que
sufrió la palabra Euzkadi, sinceramente me sublevo por estas cosas y compruebo
la mediocridad nacionalista de personas como Eider Hurtado, Marta Martín y
gentes con poder real pero sin la mínima sensibilidad histórica. Y así nos va y
así le va al PNV de Ortuzar, Atutxa, Aurrekoetxea y Mediavilla.
El lunes anterior Gorriti hablaba
del padre de Néstor Basterretxea, Don Francisco, que fue redactor del Estatuto
de Estella, diputado en el Congreso con el Lehendakari Aguirre, miembro del
Tribunal de Garantías de la República y segundo Delegado del Gobierno Vasco en
Argentina. Contaba como fue a Valencia para encargarle a Prieto, ministro de la
Guerra, la construcción de lanchas rápidas, una historia que jamás había leído.
Pues nos la ocultó esta señora a la que le haremos un seguimiento particular y que, al pasar a cobrar del Erario público, por aquello de la “transparencia” no le va a quedar otra que dar explicaciones si le son requeridas. Ahí tendrá un consejero o consejera con las mismas obligaciones de transparencia y no a Baños o Alzaga tapando sus visibles deficiencias como la directora de un Medio que nunca tuvo que ser. Y es que, donde no hay mata, no hay patata. Pero si prefiere otros refranes, la venganza es un plato que se sirve y se toma frío y, dónde las dan, la toman.
No le perderé ojo a esta señora que, mientras no diga la verdad, mantendré que blanquea a la extrema derecha española. Y si se pone brava, colgaré el audio de aquella conversación. Y si quiere terminar en un Juzgado (que no creo por una cuestión de cobardía y pusinamilidad propia), que sea una o un magistrado quién me diga que no puedo utilizar conversaciones propias. Al menos, yo he consultado la Doctrina Jurídica y la Jurisprudencia a tal respecto.
miércoles, 16 de octubre de 2024
EGIBAR TIENE 65 AÑOS, NO 62, Y ¡ QUE VIVA ZELER !
Y como todo tiene su excepción,
el churumbel de los Ortuzar, de los Aurrekoetxea, de los Esteban, de los
Iturrates, salieron más sectarios que la media y nada solidarios con los de su
generación y a los que no les gustaban (como en el caso del Lehendakari Urkullu)
les dijeron que se fueran a casa porque había que rejuvenecer la cosa y se
iniciaba un nuevo ciclo. La ley del embudo: Para mí lo ancho, para ti lo agudo.
Para nosotros sesenta y dos años
no son nada pero a otros les ha llegado la hora de irse a casa, exactamente
igual a como lo que han hecho con el Lehendakari Urkullu pidiéndole la honrosa
jubilación, que no parece tan quieta.
Afortunadamente.
Rompe esta monotonía el longevo atornillado
Joseba Egibar con 65 años (que los cumple este próximo mes de noviembre) que ahí quiere seguir, en este caso
como miembro del EBB. Desde que a mediados de mayo se constituyó el nuevo
Parlamento Vasco, el de Andoain perdió su condición de parlamentario sempiterno
y, consiguientemente, dejó de percibir su nómina correspondiente y fue dado de
baja en la Seguridad Social por el Parlamento. Pregunta inocente: ¿De dónde
cobra ahora?
Joseba Egibar nació en 1959, luego,
como hemos dicho, cumple en 65 años, año de la jubilosa jubilación para todos
los vascos menos para él. Ante eso, la gente de su alrededor se pregunta:
¿Quién ha dado de alta a Joseba
en la Seguridad Social y quien abona sus
servicios, trabajos y desvelos? Nadie contesta.
Aplíquense raciones de
transparencia de la casa del Gurú de Ataun y, en condiciones normales, esta
pregunta tendría respuesta pero las clases del multipluriempleado Barandiaran, a uno le dicen que solo sirven
para los demás y no para consumo interno.
Y se da algo peor: Como en el
medievo en el que había derecho de pernada, hoy en la sede del GBB hay derecho
de sucesión. Moisés Egibar ha decidido quien le va a sustituir y sentarse en su
silla de la cual parece ser propietario.
Se trata de la persona más antipática, malhumorada y borde del Valle del Urola,
María Eugenia Arrizababalaga, que siendo alcaldesa de Zumaia perdió las
elecciones porque ni los suyos le aguantaban. Pues bien. Moisés Egibar desde el
Sinai castiga a Gipuzkoa y a los jelkides con esta señora que mejor estaría en
un centro solidario de rehabilitación y de
búsqueda de simpatía más que dirigiendo un partido tan importante como
el PNV en Gipuzkoa, Territorio donde ha dejado su primacía en manos de EH-Bildu,
que gobierna en todos los ayuntamientos menos en tres. Y como premio a
semejante desastre, ahí la tendremos ahuyentando al personal.
No dejo de creer que es una desvergüenza que el actual presidente del
GBB sea quien nombre a su sucesora. En
una democracia sana no se toleraría, y menos ante semejantes resultados. Sin
embargo dado que en la sede del GBB se ama el mando único, el de “todo el poder
para el jefe/a”, es lógico que acepten semejante imposición. Pero no debe ser
obligatoria para toda la afiliación gipuzkoana que, si tiene arrestos, debería
contraponer una persona por lo menos que sonría. No se pide más.
Tampoco es muy distinto a lo que ocurre en otros partidos, pero lo disimulan mejor y
hasta celebran “primarias” de verdad. Creo que lo que va a hacer Egibar es un
resucite de las prácticas del franquismo, como otras tantas malas costumbres: Él
dejo su sucesor, fue proclamado y ahí está. Y puede que María Eugenia, Euge, no
pinte nada, puesto que el querido líder seguirá ordenando desde su mando a
distancia. Y es que en el GBB hay una disciplina rayana con el miedo, y muchos
son capaces de cualquier ignominia para mantenerse en el ojo amable del Jefe.
Hay algo de falangismo joseantoniano, al que casi todos deben cosas, aunque sea la genética moral, el
cual lo tenía el Duce en Italia
Ante eso, mi amigo gipuzkoano me
comentaba que el mejor para sustituir a Egibar es “Zeler”, que le sustituyó
cuatro años, tuvo pensamiento propio, no era sectario, se enfrentaba ante la
indecencia, abertzale como el que más, pero político con mano izquierda para conciliar posturas amén de otras muchas
cualidades más, como recolectar setas en el monte (no Rólex), que hicieron
incomodar de tal manera a Egibar que pasados cuatro años no solo lo sustituyó
sino echó sobre él toneladas de mierda para anularle de por vida. “¿Qué se ha
creído éste -se dijo Egibar- que iba a ser él mismo y no mi correa de
transmisión? Hasta ahí podíamos llegar”.
No me digan que no tendrá ahora
todos los boletos para sustituir a semejante mandarín que ha llevado al PNV en Gipuzkoa a la indigencia. Ojalá
vuelva "Zeler" y quien se vaya ahora sea el Moisés de Andoain, que puede volver
a su Udalbiltza de pedal, aunque la
bicicleta sea estática.

