
Ayer, lunes, el todavía presidente del Araba Buru Batzar pasó por los
micrófonos de Radio Vitoria imponiendo doctrina antes de irse al Parlamento
Vasco, desde donde cobrará (con sueldo de parlamentario) como asesor del Grupo
Parlamentario Vasco. De trapecio en trapecio sin dejar un euro fuera y con 68
años cumplidos hace 4 meses.
Mucha gente se pregunta si es eso lo que entiende
por renovación y qué coño pinta un señor de 68 años arañando un puesto de lo
que sea, pero bien remunerado. Quiénes le conocen de cerca me dicen que por
dinero no será, así que el mismo Suso debería explicar por qué.
De hecho, por aquello de la edad es por lo que dijeron que había que prescindir del Lehendakari Urkullu, ¿No?
Para Suso, lo ha dicho en la radio, el PNV está unido
independientemente de que haya voces que puedan ser discordantes y que quieren
“modificar propuestas, estatutos o líneas ideológicas”. Curiosa manera de
entender la democracia, para él orgánica, y la obligación de celebrar una
Asamblea General cada cuatro años y, asimismo, muy curiosa la visión que tiene
de los afiliados, seres con derechos y obligaciones, como las de él y, en su
caso, respetar la democracia interna.
Ya, si de saque, te dicen que eres una voz discordante
significa que Suso es la personificación del PNV inamovible y yo un mosquito
incordiante. Increíble. En el fondo, cuanto más abren la boca, más se retratan
y proyectan su falta de sensibilidad hacia el afiliado de base, hacia el
simpatizante y, qué decir sobre hacia él o la votante.
Y es que Suso, como presidente del ABB, tiene el control
total de lo que sucede en Araba, y ya habrá preparado sus listas para entregar
en las Organizaciones Municipales, las “listas oficiales”. Controlará el
proceso, sabe cuándo son las asambleas y si alguien osa, tan siquiera toser un
poquito, pasa a ser un discordante e irá a por él o por ella. Ya lo dice la
viñeta de Ortuzar (meme que insertaremos al final de cada artículo): ”Ya tengo
los resultados, ahora faltan las elecciones”. Un mero trámite.

Y es que estamos a diez días del inicio del proceso interno y los nervios
afloran en los compactos y poderosos núcleos de poder del aparato del Ortutxato
peneuvítico dirigido con mano de hierro por Joseba Aurrekoetxea, alias Tachenko
(el que manda, encabeza, por eso le hemos metido dentro del circulito rojo).
Que no se mueva nada, a pesar del mentiroso discurso de Ortuzar con esa gran
trola de que “la palabra la tienen ahora los Batzokis”.
SOMBRAS CHINESCAS
Desde el lunes post Alderdi-Eguna se vive en un ambiente
enrarecido en las sedes de las territoriales jeltzales, desde Sabin-Etxea hasta
el Paseo de los Pinos, pasando por Landaburu-Etxea y por el número 50 de la
calle Zapatería, en Iruñea. Pocos estaban en el secreto del cambio de
estrategia del EBB, a la mayoría les ha pillado con el pie cambiado, máxime a
esos especialistas de la comunicación, digo de la filtración oficial… a los
señores “Fuentes del Partido”.
Todo el mundo quiere estar en la pomada de la nueva
coyuntura, pero a la vista está que solo unos privilegiados conocen los
intríngulis en los que andan montados Ortuzar-Aurrekoetxea, con Atutxa mirando
de reojo, Joseba Egibar, Suso y María Solana. Siguen siendo cuatro partidos en
uno en la República de los Reyes jelkides. Cuatro dinámicas, cuatro secretos,
cuatro espectáculos de sombras chinescas.
Cada uno va a lo suyo, al cuidado de su finca. Cualquier
gesto incorrecto, cualquier indiscreción puede echar al traste la sucesión de
los cuatro condestables, por lo que cada uno de ellos tiene montada su propia
estrategia. Todo un espectáculo de sombras chinescas.
Los cuatro tienen asumido que se tienen que ir, pero son los
que mueven los hilos para que todo cambie, sin que nada cambie, y todo siga
igual. Y es que unos cientos de personas se juegan mucho en este envite, y
cierran filas esperando captar con precisión la señal del condestable.
Ortuzar, y sobre todo Joseba Aurrekoetxea, seguirán a los
mandos, tras cortar cabezas de burukides de los que llevan diciendo años que no
pintan nada. Otros vendrán a sustituir a Burzako, Furundarena…, Arrizabalaga,
Barandiaran y Cía., quiénes conocerán la recolocación por los servicios
prestados… Pero, Aurreko, ay Aurreko!, seguirá en sus Consejos de
Administración, por mucho que diga en petit comité que de ésta lo deja todo.
Quien sí se va, tras colocar a familiares varios, directos e
indirectos, en el sistema institucional es Koldo Mediavilla. Se busca quien le
sustituya en sus tareas de redacción de comunicados oficiales. Quizá también el
EBB tenga que recurrir a poner anuncios en Linkedin para cubrir algunas plazas ya
que, visto lo visto, en las inmediaciones de las sedes territoriales abundan
los ágrafos.
Y… las Secretarías ya que muchas de ellas, con sueldos de
asesoras en las instituciones, están mu acostumbradas a tener mando en plaza.
Desconocen al día de la fecha qué consignas y qué planchas tienen que hacer
circular por los Batzokis, pero más de una o un presidente de Junta Municipal
está muy nervioso: “¡Oye, no me digas que no sabes nada, que yo soy de entera
confianza!”
Pero del espectáculo de sombras chinescas que han organizado
en cada regional, todavía no se puede deducir si estamos hablando de galgos o
de podencos. Están en la fase de marear al personal haciendo perfiles: mujer,
joven, del partido-partido…, y sobre todo obediente-obediente…, que para
mandar, en vanguardia o retaguardia, ya está la vieja guardia de aitonas, aitites
y hasta abuelitos con mucho peso encima.
Así que, como en los espectáculos de sombras chinescas, no
hay que dejarse seducir por los efectos ópticos sino que hay que mirar al
artista que está escondido en la recámara.