La Organización Municipal de EAJ-PNV de
Eibar ha sido como la Dien Bien Phu de
la Guerra de Indochina. Algo inexpugnable para Joseba Egibar, que preside el
GBB - Gipuzko Buru Batzar, como Erdogan
preside en Turquía. Y es que hay un grupo jelkide, abertzale en Eibar que se creyó eso de que las Organizaciones
Municipales del PNV son soberanas en su ámbito
y lograron superar las presiones de Egibar, Berasaluce, Labaien y
Jauregi para que cambiaran a un candidato más obediente que Josu Mendikute.
Egibar llegó a la arbitrariedad
de llamarle a capítulo para que retirase su Candidatura. Como Corleone en El Padrino, aunque sin gato.
Le intimidó en su despacho. Josu Mendikute, un joven valor con principios se
negó y logró ser el candidato en la
campaña electoral de hace un año.
No lo pasó bien pues tenía dos
frentes: El socialista y el interno. El GBB no le ayudó en nada en campaña y, aunque mejoraron la
posición, quedaron segundos, lo que constituía un trofeo demasiado importante para un socialismo que tiene a
Eibar como una especie de Meca. De Eibar es Iñaki Arriola, Eneko Andueza, De
los Toyos, y varios pata negras más que se molestaron mucho cuando Mendikute puso pie en pared para regenerar
Eibar ¿Qué se habrá creído éste?, se dijeron.
Al PSE le rompía la foto tener
que pactar en Eibar con EH-Bildu y decidió tocar la puerta del súper-abertzale
Egibar que se sacó la espina de aquel NO en su despacho corleoniano. El hombre
es vengativo y, si no, que se lo pregunten a los habitantes de La Carbonera
gipuzkoana. Así, decidió complacer al PSOE puenteando y pactando por encima de
Mendikute con Eneko Andueza, el
amenazador, para que puedan gobernar a sus
anchas, sin oposición, y con un PNV descabezado. Responsables: Egibar y Eva
Juez.
Y es lo que ha pasado.
Por eso Mendikute y Amaia Albizu, han renunciado a su actas de
concejales por dignidad. En el caso de Mendikute lo hizo con una carta elegante y sentida, que seguramente suscribe
Albizu.
Esa es la diferencia entre los que se quedan diciendo amén a Egibar y
los que por respeto al PNV, a sus
electoras y electores, y a sí mismos se
van.
A juicio de Mendikute (en su
carta) este pacto supone "aparcar nuestros proyectos y posibilitar los del
otro… No creo que sea un acuerdo digno y, por tanto, no me siento capaz de
llevarlo a cabo". Por ello Mendikute ha anunciado su dimisión a través de
esa carta a sus compañeros de la formación jeltzale de Eibar, que publicó este
jueves el Diario GARA, pues el Grupo Noticias no publica nada que no guste al
aparato, y la noticia ha sido recogida por Europa Press, en la que afirma que
"el partido ha sido uno de los ejes centrales de mi vida en la última
década, intentando dar lo mejor de mí para recuperar el liderazgo de nuestra
ciudad a medio plazo".
"En eso he estado muy
centrado y he descuidado otras cosas de la vida durante años. Por primera vez
he tomado una decisión en la que he puesto mi bienestar por encima del partido:
renunciaré a mi acta de concejal. Y siendo así, creo que es justo escribiros
antes de hacerlo público", expresa en la misiva. Asimismo, el aún edil del
PNV, explicaba que "es una decisión
dolorosa, pero que también he tomado con más facilidad de lo que pensaba".
"Siempre he creído que para estar en un cargo público hay que cumplir dos
premisas: por un lado, mantener las convicciones personales. Y, por otro, que
estos coincidan con el mandato del Partido", expresa, al tiempo que añade
que "si la unificación de ambas deja de ser viable, no tiene sentido
seguir en el cargo. Sería malo para mí mismo pero, sobre todo, para el partido.
Los jeltzales nos merecemos que nuestros representantes tengan plena convicción
en su actuación. Así las cosas, por el bien común, es preferible que mi lugar
sea ocupado por alguien que crea en ello".
Para más recochineo PSE-EE-PSOE y
EAJ-PNV anunciaron este pasado miércoles que habían alcanzado un acuerdo para
formar un Gobierno de coalición en Eibar con el objetivo de dotar de
"estabilidad" al alcalde socialista a través de un Ejecutivo
"fuerte y eficaz que fortalezca la defensa de los intereses de la
ciudadanía y lograr un consenso de largo alcance que recoja los principales
proyectos clave, mirando al futuro de la ciudad armera”.
La alianza entre socialistas y
jeltzales en Eibar no se había vuelto a repetir desde hace 13 años, cuando PSE
y PNV se unieron en la legislatura 2007-2011 en este Ayuntamiento guipuzkoano.
Con este nuevo acuerdo, al Ejecutivo municipal, que el PSE gobernaba en minoría
con ocho concejales, se suman seis ediles del PNV.
Como nos decían y divulgamos, en la comparecencia de este miércoles fue
destacada la ausencia del portavoz del PNV en el Ayuntamiento eibartarra, Josu
Mendikute, que había manifestado en numerosas ocasiones su discrepancia con los
socialistas, y a quien Egibar ha puenteado de mala manera sin poder participar en
algo lesivo para el PNV en Eibar. Corleone en estado puro.
Ante eso, el GBB ha dicho que el
asunto está zanjado. Les ha faltado decir dirigiéndose a Mendikute y Albizu, "y
que os den".
Iñaki Arriola, responsable del
vertedero de Zaldibar que salió de
rositas de aquel accidente, vuelve a ganar en su pueblo gracias a Egibar, el
GBB y Eva Juez. ¡Zorionak Campeones!
Y un apunte final: En Gipuzkoa el
todopoderoso Egibar, sin el menor pudor ha hecho pública su lista para el GBB, su
plancha. cuando por Estatutos no hay planchas, pero ¿qué más da? Lanza a María
Eugenia Arrizabalaga, no como la sonrisa del régimen, sino como la más agria
del condado, como queriendo ahuyentar al personal desde su cargo de presidenta.
Y le acompañan un Imanol Lasa, al que
siguen manteniendo con respiración asistida porque no está dispuesto a perder su canonjía, dos
cuñadas: Olatz Peon e Idoia Elorza (ésta
última lleva 20 años en el GBB), un
sobrino carnal de Egibar (Imanol Goenaga), un primo de Markel Olano (Asier
Arrese), un trabajador del GBB (Juan Ramón Bastarrika), y Jon Olano, también pariente
de Markel Olano. La Sagrada Familia… Como Ortuzar.
Endogamia y nepotismo mientras
dan la patada a Mendikute y Albizu. Katea ez da eten. Asunto zanjado, y que os
den...
Nuestro máximo apoyo y cercanía a
quiénes anteponen sus principios, valores y abertzalismo por encima de
inconfesables intereses.