jueves, 8 de enero de 2026

EL ATHELTIC CLUB BLANQUEANDO DICTADURAS TEOCRÁTICAS MEDIEVALES (Por Iñigo Landa Larrazabal en en elDiario.es)

No. No son los efluvios del roscón de reyes ni de haber dado cuenta a las botellas de cava restantes. Tampoco se trata de nada creado mediante la Inteligencia Artificial. Me he tenido que frotar los ojos cuando he recibido este "Tweet" desde el perfil oficial en "X" del Athletic Club.

No daba crédito y sólo hace falta ver que no debía ser el único que, al verlo (https://x.com/AthleticClub/status/2008473675473756616) ha dejado un comentario. Y van todos en la misma línea.

Mi comentario ha sido escueto pero del todo claro: "Buen sitio. Al menos han suspendido 15 días las ejecuciones para que no puedas grabarlas.Vergonzoso participar en esa pantomima e intentar blanquearla. Se conoce como "Sportwashing".

Como ven, quién haya publicado ese contenido en los perfiles de la página oficial del Club solo debería tener dos salidas. Ir a hacer la cola a Lanbide nada más llegar de Arabia saudita, o decir quién le ha autorizado a publicar semejante despropósito en la Página Oficial del Club. Y si dijese quién se lo ha autorizado, sea un empleado de mayor rango o un directivo, el camino del primero sería idéntico (Lanbide) y, de ser un directivo, su inmediata dimisión.

Vamos a ver, lo que han hecho (manchando la reputación del Club) es una deleznable práctica deportiva conocida como "Sportwashing". La definición de esa práctica es la siguiente: El término se vincula cada vez más con los principales eventos deportivos del calendario, desde Mundiales de fútbol hasta Juegos Olímpicos, y afecta la percepción de clubes y organizaciones. El blanqueo de reputación es el objeto del deseo de gobiernos con pobre o discutible récord de Derechos Humanos y de marcas y empresas con política medioambiental reprochable o escándalos de corrupción. El deporte parece el escenario perfecto para esa operación.

El "Sportwashing" (que se traduce al castellano como como "lavado deportivo") es la utilización del deporte como una vía para mejorar la percepción pública de una institución (sea una empresa o un gobierno) o incluso de individuos que necesiten reparar o apuntalar su reputación. Es una práctica con muchas modalidades, que van desde organización de eventos con fines propagandísticos hasta el patrocinio de competencias, equipos o figuras específicas, pasando por la compra directa de clubes deportivos.

El objetivo en todos los casos es aprovechar la proyección positiva que este tipo de asociaciones pueden generar para mejorar la propia imagen, o usarlas como cortina que permita desviar la atención de facetas poco favorecedoras del desempeño público. La neutralidad del deporte, consagrada en la Carta Olímpica y en asimilado dicho popular de que no se mezcla deporte y la política, brinda una excusa perfecta.

Ese subterfugio seguramente no se encontrará en otros fenómenos masivos, como las artes y el espectáculo, donde las posturas críticas son permitidas e incluso en algunos casos reclamadas. Una entrega de premios, un festival o el estreno de una película suelen ser el escenario ideal para conocer las opiniones de las celebridades sobre el calentamiento global, las políticas migratorias o cualquier otro aspecto del acontecer nacional y mundial. De los atletas, eso no solo no se espera, sino que incluso en ocasiones se cuestiona. Hay coartadas que facilitan el acercamiento de intereses entre las organizaciones deportivas necesitadas de apoyo comercial y los mecenas con dudosa reputación.

Por una parte, la asignación de grandes eventos es presentada como una oportunidad de evitar que el aislamiento empeore la situación que se le cuestiona al potencial anfitrión o patrocinador. La asociación con el deporte es vista como una vitrina que obligará a hacer cambios desde el interior del país cuestionado, como si la exposición al escrutinio público fuera por sí sola suficiente para mejorar los Derechos Humanos u otras políticas más allá de la fecha del evento. La propia Federación Española de Fútbol, organizadora de semejante despropósito a miles de kilómetros de Las Rozas llegó a decir que se iban a lograr considerables mejoras para el fútbol profesional femenino, Y, claro, pese a que nos traten como a idiotas de baba, la primera pregunta que se nos ocurre es de cajón: ¿Por que no se juega la final y semifinales de la Supercopa femenina en ésos países? No... Ésas se juegan en el vertedero-escombrera de La Cartuja (Sevilla). 

Los Mundiales de fútbol de Rusia 2018 y Qatar 2022 demostraron que en la práctica este argumento no es más que una excusa que esgrimen las grandes organizaciones deportivas -como en este caso la FIFA- para eludir los cuestionamientos por sus decisiones.

La percepción sobre Rusia mejoró temporalmente, pero cuatro años después de ser sede mundialista, estaba suspendida del deporte por la invasión a Ucrania En Qatar, mientras tanto, el Mundial solo sirvió para llamar la atención mundial sobre la situación de los trabajadores migrantes (mayoritariamente nepalíes y pakistaníes que caían como moscas de los andamios a 50 grados al sol), pero no necesariamente para mejorarla.

“Es un poco de cielo azul en un día gris”, dijo en una ocasión el presidente de la Unión Ciclista Internacional, David Lappartient, al ser cuestionado por llevar el Mundial de Ruta a Ruanda. Es el mismo que se negaba a retirar un equipo ciclista sionista de la Vuelta Ciclista a España. El resto de esa historia, que empezó y terminó como el Rosario de la Aurora, ya la pudieron ver en directo o por televisión.

Las experiencias de Rusia y Qatar demuestran que el cielo se nubla nuevamente, y que todo vestigio celeste desaparece apenas se clausura el evento.

La otra ventaja que el deporte encuentra en asociarse a benefactores cuestionados es que estos no siempre responden a la dinámica de rendición de cuentas, ni a la necesidad de preservar el favor de sus votantes, de modo que pueden seguir adelante con proyectos impopulares sin temor a las consecuencias. Resultados adversos en referendos consultivos dieron al traste con las intenciones de Hamburgo de presentar una candidatura para los Juegos Olímpicos de 2024, y frustraron otra media docena de potenciales postulaciones, sea para Olimpiadas de invierno o de verano.

Las tendencias cada vez más críticas en torno a la organización de grandes eventos han dejado el camino libre para gobiernos que no están obligados a dar explicaciones, como las monarquías petroleras de Medio Oriente (dictaduras teocráticas medievales), y les ofrecen una oportunidad de lujo para presentar una versión más "potable" de su desempeño.

Pero el mayor caso de uso del deporte para propósitos de mejorar la reputación se ha dado en el golf, con el surgimiento del LIV Golf, el circuito respaldado por el Fondo de Inversión Pública saudita (FIP), que preside el controversial príncipe heredero Mohamed bin Salman, que estará sentado en el palco de la Supercopa, entre otros, con los directivos del Athletic Club.  Este sujeto es el que ordenó el asesinato y el descuartizamiento del periodista Jamal Khashoggi. Simplemente decimos que quién se sienta al lado de un asesino le está blanqueando pero mejor que no diga nada, que tampoco quiero ver al presidente de mi Club regresando troceado a Bilbao

Sigamos con lo anterior: Cientos de millones de dólares fueron usados para atraer a varios de los mejores jugadores del mundo. El circuito nació con un poder tal que pudo desmembrar (curioso verbo) el monopolio global del PGA Tour, que abarca también al DP Tour europeo.

Ahora el cuestionado FIP no solo maneja la mitad más rica del golf mundial, sino que es dueño del 80% de las acciones del Newcastle de la Premier League tiene asignada la sede del Mundial de Fútbol de 2034, organiza la Supercopa de España (que es de lo que va este artículo), atrae grandes figuras a la Saudí Pro League, es sede de un Premio de Fórmula 1, y ahora también tiene un contrato de tres años para escenificar las Finales de la tenística WTA.

El concepto de "Sportwashing" ha sido acuñado de forma más o menos reciente, pues se usó por primera vez cuando Azerbaiyán, un país cuestionado por la situación de los Derechos Humanos y los escándalos de corrupción, recibió la sede de los Juegos Europeos de 2015.

Pero la intención de mejorar la reputación a través del deporte puede ser rastreada en ejemplos mucho más antiguos, como la Copa del Mundo de 1978 en pleno apogeo de la sangrienta dictadura militar en Argentina.

Otro caso es el mítico combate en Zaire (hoy RDC) entre Muhammad Ali y George Foreman en 1974, producto de un acuerdo entre el promotor Don King y el presidente Mobutu Sese Seko, considerado históricamente como el epítome del dictador africano.

Incluso los Juegos Olímpicos de Berlín 36 en la Alemania nazi, con Hitler como anfitrión, pueden ser el primer gran ejemplo de blanqueo de imagen por medio del deporte, pero como vemos, no el último. 

Pues bien. Todo esto lo acaba de intentar el Athletic Club mediante una publicación vomitiva en la Red Social "X".

Lógicamente, no se pueden pedir explicaciones a nadie hasta la próxima Asamblea Ordinaria pero, dicha Asamblea supera el mandato de la actual Junta Directiva. En este sentido (y lo digo como Socio-Compromisario del Athletic Club) fueron pedidas explicaciones y futuras acciones a la Junta Directiva en tal sentido. En la Asamblea General Ordinaria de 2024 lo planteamos desde la tribuna de oradores y la respuesta por parte de la Junta Directiva fue que "algo harían". ¿Y qué hicieron? Pues nada. Una columpiada en la que cometen un error de manual: No estaban contestando a un Socio-Compromisario sino que estaban contestando a el conjunto de la Asamblea que, estatutariamente, es el máximo órgano del Club (por encima de esa Junta Directiva). 

En la Asamblea General Ordinaria de 2025, insistimos sobre este sinsentido y optamos a introducirlo como un punto del Orden del Día. El Club se negó a insertarlo (cosa que, de forma cautelar, podría haber sido recurrida hasta el punto de impugnar la propia Asamblea) pero, por aquello de no generar una situación enrevesada, optamos por pactar una una especie transaccional donde la Junta Directiva se comprometió a llevar a cabo una serie de medidas de las que, a día de hoy, no tenemos noticia alguna en ningún sentido. Y nos vuelve a sonar a columpiada, sobre todo, cuando vemos publicados este tipo de censurables contenidos en las Redes Sociales oficiales del Club.

Decíamos antes que la actual Junta Directiva no llegará como tal a la siguiente Asamblea General de 2026, y que por medio, en teoría habría unas elecciones. Sabemos que el actual Presidente, Jon Uriarte, ha anunciado su intención de repetir otro mandato. Aquí pueden ocurrir dos cosas: Que se presente en solitario o que se presente otra plancha. Lo idóneo es que ocurriese lo segundo, ya que obligarían a los candidatos que optasen a la reelección a presentar un Programa Electoral. Y sería ahí cuando se les solicitaría que pusieran, negro sobre blanco, la postura de sus hipotéticas Candidaturas. Sobre todo cuando este affaire de prestarse a este tipo de blanqueamiento es constatado, contestado y denunciado públicamente. Y, a mayores, por darle publicidad positiva en los Medios de Comunicación del Club. Por no utilizar palabras mayores, dejémoslo en vergonzante y vergonzoso.

Hay una posibilidad factible de que, vistos los resultados de la gestión económica y deportiva del Club, no hubiese una Candidatura alternativa, luego, no habría ni Programas ni Elecciones. Tampoco sería la primera vez que ocurriese algo parecido pero, a efectos de democracia interna, no sería nada positivo.

Con todo, hay al menos un par de mecanismos para someter todo este sinsentido al criterio de las y los socios: Una Consulta entre la totalidad de la Masa social o plantearlo como un punto del orden del Día para ser dilucidado en Asamblea, opciones que, con tiempo y una mínima organización se pueden llevar a la práctica con o sin elecciones de por medio. Y se puede llevar a la práctica tanto con firmas de socias y socios o con firmas de compromisarias y compromisarios, ya que es harto imposible que una Junta Directiva lo plantease motu proprio pese a estar facultada para hacerlo. Son cosas que pasan cuando esas grandilocuentes palabras de democracia y participación que se dicen en Campaña Electoral quedan en papel mojado. 

Estoy convencido que un Club con nuestros valores, institucionalidad, historia y compromiso social, no puede seguir poniéndose de perfil y mirando hacia otro lado. No puede seguir siendo partícipe del blanqueamiento de dictaduras dónde los Derechos Humanos (en especial los Derechos de la Mujer y de otros colectivos "señalados"), o la Libertad de expresión, no es que estén en entredicho sino que, simplemente, no existen por muchos circos y pachangas deportivas quieran hacer a base de mucho dinero para intentar desviar el foco de atención.

El Athletic Club no puede prestarse a participar en este tipo de eventos en países donde se tortura y se ahorca a disidentes políticos, sindicales, miembros de colectivos feministas y LGTBI+, y donde periodistas que lo denuncian pueden acabar troceados en una maleta.

Somos muchas y muchos las y los Socios del Athletic Club que no queremos en nuestras arcas y vitrinas dinero o trofeos manchados de sangre.   

Cabe recordar que la Federación española ha ampliado su acuerdo con Arabia Saudita como mínimo hasta 2030, pero la próxima edición se celebrará en Qatar al coincidir con otros eventos de "sportwasing" en el país saudí que, para el caso, primos-hermanos. 

¿Por qué la Junta Directiva no manda una encuesta (aunque sea no vinculante) como las que nos mandan para preguntarnos de tres formas diferentes si nos gusta un cántico o si hay que tener más banderas? Como sabemos perfectamente, pueden hacerlo. La pregunta es por qué no preguntan a la Masa Social sobre temas de calado en vez de preguntar repetidamente por chorradas (digo chorradas comparadas con estos asuntos tan serios que hemos tratado).

La pregunta es bien sencilla: ¿Estás a favor de que el Athletic Club ingrese xxx euros y un trofeo gracias a un Campeonato organizado en un País donde se conculcan diariamente los Derechos Humanos?

Y la respuesta, también es bien sencilla: Sí o No. Yo me adelanto a una encuesta que jamás harán (el motivo de no hacerla se lo deberían preguntar a la Junta Directiva y no a mí) pero, de hacerla, mi respuesta sería un rotundo e inequívoco NO.

NB.: Tampoco quiero que pierdan de vista el artículo de Opinión, en la misma línea y en el mismo Medio, de Imanol Zubero 👇🏻👇🏻👇🏻

https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/valores-venta-athletic-farsa-etica-futbol-global_132_12886783.html


Iñigo Landa Larrazabal,

Socio-Compromisario del Athletic Club.

miércoles, 7 de enero de 2026

LA CARTELERA CASI VACÍA DE "LOS BLOGS DE DEIA"

Alguien comentaba hace unos días que este Blog que se trataba de "algo residual" y también se cuestionaban cómo fue "desubicado" de "Los Blogs de Deia". Al margen de ser leído en una relación de x24 en relación a los de DEIA, también anunciábamos que haríamos un somero repaso a las bitácoras que -aún- continúan en esa Sección de DEIA.

Por ejemplo; y pese a no tener absolutamente nada contra sus autores, la sección "·Los Blogs de Deia", en muchas ocasiones se trata de un "medallero" de figuración ya que, de los 16 anunciados, muchos de ellos siguen en cartelera pese a no tener actividad desde hace mucho tiempo

"Euskal Herriko postalak", de Inocencio Goikuria. Muy buenas postales fotográficas.

"Athletic Risas Club", De Asier Sanz. Divertido blog con buenas viñetas humorísticas que publica cuando juega el Athletic Club. 

"De Leioa al mundo", de Antonio Ortega. Publica sobre viajes por todos los lugares que ha visitado. Muy gráfico.

"Te invito a sonreír… yo pago", de Concha Lago. Concha no publica nada desde febrero de 2020. Casi desde hace 6 años pero sigue en la cartelera.

 "El arca de no sé", de Félix Mugurutza, que no  publica nada desde el mes de mayo de 2023, es decir, tres años sin actividad.

"Más Que Palabras", del nuevo  director del Gobierno Vasco, Javier Vizcaíno que no ha publicado nada desde septiembre de 2022. Más de tres años sin contenidos en su Blog de Deia pero sigue anunciado en cartelera.

"Agroviajeros", de Oihana Eraso que, a lo sumo, publica cada dos meses.

"Desde otra mirada", de Nekane Lauzirika, que publica más o menos una vez al mes. Y, a veces, ni eso.

"Cuentos Peregrinos", de Pepe Arlote que no publica nada desde agosto de 2024. Más de lo mismo.

"Txiki Xake" (un Blog sobre Ajedrez de Nicola Lococo). No publica desde octubre de 2022.Tres años y tres meses sin jaque mate.

 "El Rincón Androide", de Erlantz Plaza, quién publica mensualmente pero este mes se le ha olvidado (y eso que le dieron un auto-premio de Bloguero del propio Deia).

"El Paseante" (de Vicente Huici). Publica una o dos veces por semana.

"Athletic bihotzez", de Itziar Iriarte que, salvo contadas excepciones (Asambleas, elecciones, etc.) publica siempre tras un partido del Athletic Club masculino de Primera División.

"Desmarcados", de José Ramón Blázquez. Últimamente publica quincenalmente.

"El Blog de Iñaki Anasagasti", del mismo autor, es el único que publica a diario (como debe -o debería- ser una bitácora o Blog), con contenidos de interés, a diferencia ese propio Medio (el mismo que, al parecer se ha "aficionado" de forma recurrente al veto y la censura a otras personalidades del nacionalismo vasco).

"Bogando por la Red", de Iker Merodio (que lleva todo este negociado), anda más o menos al día replicando su Sección de la edición impresa. Buena selección de contenidos de lo que circula por las Redes Sociales.

Ya no solo en esta sección de los Blogs, que se publica en la gratuita edición digital de DEIA, se observa la deriva de un Medio que se va quedando sin lectores, sin blogueros y, por quedarse, hasta sin esquelas. A modo de inciso, cabe reseñar que dicha edición digital es gratuita (sin suscripción). Como comprenderán, si les diese por cobrar 2 euros al mes, ya sería la debacle. ¿Quién va a pagar por leer unos contenidos deficientes y de "Agencias"? 

Bueno, volvamos donde nos habíamos quedado. Tenemos un comentarista habitual en este Blog que lleva una especie de "esquelómetro" El Correo Español Vs. DEIA. Por ejemplo, nos decía que el pasado 28 de diciembre, Día de los Santos Inocentes, el resultado fue de 36-7 a favor del Medio de Vocento. Observamos un dato importante: Ahora ya es igual el día de la semana que la casques. Antes era más caro palmarla el finde. Pero es que el mundo de la esquela supone un ingreso nada despreciable ya que, si El Correo Español embolsó ese día más de 16.000 euros, DEIA no llegó a 2.900 euros. Es una pasta porque, además, resulta que todos los días se mueren "personas humanas" (como diría una tertuliana de Antena 3 hablando sobre la tragedia de la DANA en València).

A continuación, las tarifas: 

El mundo de la esquela no deja de ser curioso. Esa desproporción tan llamativa entre el Grupo Vocento y el Grupo Noticias se debe a que cuando acontece un hecho luctuoso, las familias utilizan este formato para darlo a conocer al resto de la familia, amigos y vecinos del o de la finada, y el objetivo es comunicarlo al mayor número de personas posible.

Así la cosas, si quieres que se entere la gente, al menos en Bizkaia, hasta la militancia jeltzale recurre a El Correo Español porque si se gastan la pasta en DEIA, no se entera ni el kioskero. Y eso no había sido siempre así (al menos de una forma tan desproporcionada). Sin ir más lejos, el pasado mes de diciembre fallecieron -entre otras- 6 personas afiliadas a EAJ-PNV por mi conocidas. Salvo una, que lo hizo en los dos Medios, las otras 5 familias publicaron la esquela en El Correo Español. Curioso. También, antes, las OO.MM. ponían esquelas a sus afiliados difuntos. Ya no queda nada de eso: A menos afiliados, menos dinero en cuotas, luego nada de esquelas.

Pero quedan los nuevos simpatizantes. De la misma levantan el difunto "Gure Lurraren DEIA"... ¡Ánimo!


martes, 6 de enero de 2026

LAS "AVISPAS NEGRAS" Y MI CUÑADO

Hay que ser del todo desconfiado para dejar en manos de extranjeros tu seguridad personal. Franco dejó su círculo de seguridad personal constreñido a su "Guardia Mora" y Maduro lo hizo con las "Avispas Negras". La primera conclusión es que el dictador Franco no se fiaba de sus compatriotas españoles y, el dictador Maduro, tampoco lo hizo con sus compatriotas venezolanos.

En verdad, si yo fuese un dictador, tampoco dejaría mi seguridad personal en manos de mi cuñado y de su cuadrilla del txoko. Y es que no puedes dejar en manos tu vida en alguien que se pasa toda la Nochebuena hablando de la baliza geo-posicionada "V-16" ni en su cuadrilla de bar y txoko que, al margen de la baliza, el resto de la conversación se ciñe sobre si el entrenador del Athletic (Valverde) ya sobra o deja de sobrar en el Club rojiblanco.

Y, encima, si han puesto sobre mi cabeza una recompensa de 50 millones de dólares, lo primero que debería pensar es que se trata de una cantidad con la que cualquiera de mi escolta podría vivir 6 vidas como millonario por aquéllas latitudes. Y es que en Caracas, en La Habana y en Bilbao, es un pastizal como para pensárselo. Seguro que mi cuñado diría dónde tomo vinos, a qué horas, con quién y en qué lado de la cama me acuesto... A qué hora pongo la radio, que emisora de radio sintonizo y a qué hora apago la luz. También como cierro la puerta de  y dónde dejo las llaves. A que hora voy a a cagar, cuantos trozos de papel higiénico utilizo y si me limpio el culo con la mano derecha o la izquierda. Y, de tener alarma (que no la tengo) hubiese subido a casa todos los días de la semana a, sospechosamente, traer el pan y un croissant. Pues es precisamente eso lo que ha hecho algún agente infiltrado de la CIA en Miraflores con el beneplácito de alguien al que se le ponían los ojos con el signo del $, como al Tío Gilito. Aunque también es factible que Delcy y su hermano Jorge se han embolsado la recompensa.

Y es que 50 millones de dólares son muy tentadores: Son unos 42 millones y medio de euros (7.055 millones de las antiguas pesetas, 152 millones de bolívares, o 1.200 millones de pesos cubanos sin conversión). Mucho dinero para poder comprar a cualquiera de esas personas que no lo ganarían ni en 1.000 vidas.

Pero volviendo al asunto de la Guardia personal (a la escolta) del narco-dictador, Maduro dejó su primer y su  segundo círculo de seguridad a merced de componentes de las Fuerzas de Élite cubanas, conocidos como "Avispas Negras".

Queda claro que esas fuerzas extranjeras (cubanas) en Venezuela podían ser muy expeditivas para reprimir a la población civil venezolana pero, a la hora de la verdad, queda demostrado que, cuando han tenido que enfrentarse a otras fuerzas especiales, duraron exactamente 3 minutos. Un bluff en toda regla. Creo que mi cuñado y los de su txoko hubieran durado bastante más a sartenazos y a botellazos con los duros vidrios de las botellas de  patxaran, eso sí, tampoco creo que hubiesen atinado una.

Y es que Las "Avispas Negras", la Unidad de élite cubana que protegía a Maduro no pudieron frenar la incursión de los Delta Force (o SEALs, no lo sé) de Estados Unidos. Como hemos dicho, eran el núcleo duro de la seguridad de Nicolás Maduro, una Unidad de élite cubana entrenada para misiones especiales aunque gran parte de las bajas en la operación se produjeron entre estos guardaespaldas. Estarían durmiendo o vayan a saber qué, pero, les cayó el insecticida encima y ni reaccionaron. Hay quién dice que les mataron a sangre fría. ¡Hombre... no les iban a despertar con un silbato! Lo mismo que no harían ustedes con un aerosol de insecticida cuando apuntan al mosquito que la noche anterior les ha puesto la cara como un queso Gruyère.  

La prensa cubana cifra en 32 ó 33 las "Avispas Negras" caídas "heroicamente" en 3 minutos para que no extrajeran al narco-dictador de su búnker. Pues vaya fuerza de élite de chichinabo. Además, ¿Qué hacían ésos extranjeros protegiendo a Maduro? ¿Mercenarios? ¿A cambio de qué? Pues nada, lo dicho, si así son las "Fuerzas de Élite" cubanas háganse a la idea de lo que serán las Fuerzas Regulares que hacen "la mili" en Cuba. Yo, que Díaz-Canel, ya me iría poniendo el chándal gris, o, si quiere, le digo a mi cuñado.

Vamos a ver... Eso del "cumplimiento de su deber" en Venezuela, ya de entrada, me suena a lo que dijo Franco de los caídos de su Guardia Mora, una Unidad militar de élite de origen marroquí que ejerció las funciones de Guardia personal del Generalísimo tras la Guerra Civil Española. Durante la misma, su especialidad era robar, violar mujeres y asesinar a hombres con la jambiya (una especie navaja curva que, si la quieren comprar hoy en Amazon, les dicen que es un complemento ideal para comparsas de moros y cristianos, carnavales, reyes magos o recreaciones árabes, aunque también vale para rebanar cuellos de infieles que se niegan a entregar su móvil a esa pobre gente tan mal vista entre los infieles de occidente o mostrarla a tu Amama antes de "pedirle" el bolso, la cadena, o los pendientes). La Guardia Mora, estaba formada por soldados selectos de religión musulmana entre las fuerzas del Ejército sublevado de África.

Imaginen que a uno de esos moros le hubiesen ofrecido 50.000 pesetas por entregar a Franco... Lo de "moro" no es despectivo, Dios me guarde, lo digo por ser miembro de la Guardia Mora. Igual le debería llamarle soldado mercenario del Magreb o de las Fuerzas Nórdicas. No se me vayan a enfadar los vividores subvencionados de SOS Racismo, Hegoak, o de Ongi Etorri Errefuxiatuak.

Pues en este caso de las "Avispas" pasa los lo mismo: Mercenario abatido es soldado de fortuna caído. ¿Qué coño hacían ésos cubanos protegiendo al sátrapa Maduro en Venezuela? ¿Quién les pagaba, cuánto y por qué?  En resumen, son 32 ó 33 cubanos abatidos en territorio venezolano de los que el Gobierno cubano deberá dar explicaciones acerca de su presencia en Venezuela al margen de absurdos homenajes a una colección de, al parecer, incompetentes soldados... soldaditos de plastilina.

¿Se imaginan que en 1939 una Fuerza Especial Aliada entrase en España para extraer al dictador Franco y que, al entrar en El Pardo se cargan a 32 ó 33 miembros de la Guardia Mora? ¿Lo aplaudiría el PCE, el PSOE, la CNT, la UGT, CC.OO, o la AIT?  Pues Claro que lo harían. EH-Bildu, lo que queda de Podemos, Sumar y cuatro más no existían pero, de haber existido, también lo aplaudirían.

Y lo digo porque no me cabe la menor duda de que hay algunos que protestan ante unas dictaduras mientras apoyan a otras iguales o peores.

Y así andamos...

lunes, 5 de enero de 2026

LA HISTORIA NUNCA EMPIEZA DONDE UNO QUIERE


Supuesto análisis de la situación actual en Venezuela.

La razón corta (la que nadie quiere oír) porque el poder real todavía lo tiene el chavismo armado, no la oposición civil. Y en transiciones duras se negocia con quien puede apagar o prender el incendio, no con quien tiene razón moral.

Ahora vamos por capas:

1️⃣ ¿Por qué Delcy Rodríguez sí está en la mesa?

Porque Delcy representa tres cosas que EE.UU. necesita ahora mismo:

1. Continuidad administrativa:

Ministerios, PDVSA, bancos, puertos.

Sin eso, el país se paraliza en días.

2. Canal directo con el poder duro:

Militares, inteligencia, colectivos.

Ella no manda, pero coordina.

3. Capacidad de entregar algo:

Información, desmovilización, firmas, órdenes.

👉 No es simpatía. Es utilidad.

2️⃣ ¿Por qué María Corina Machado NO?

Aquí duele, pero es verdad:

María Corina no controla armas.

No controla territorio.

No controla logística.

No puede garantizar que mañana no haya violencia.

Y en una fase de choque, eso pesa más que:

Legitimidad.

Votos.

Apoyo popular.

Además (y esto es clave): 👉 Para el chavismo duro, ella es una amenaza existencial. Meterla ahora bloquea cualquier negociación inmediata.

3️⃣ ¿Y Edmundo González Urrutia?

Edmundo es:

Un símbolo electoral,

Una figura de consenso civil,

Pero no es operador de poder.

👉 Sirve para después, no para apagar el incendio.

La lógica real (fría, pero constante). Las transiciones siempre pasan por 3 fases:

🔥 FASE 1 – Control del caos.

Se negocia con:

Los que tienen armas,

Los que pueden desatar violencia,

Los que saben dónde están las minas.

👉 Aquí entra Delcy (No por gusto).

🧱 FASE 2 – Reacomodo del poder.

Se empiezan a meter:

Civiles.

Técnicos.

Actores “aceptables”.

👉 Aquí podrían entrar Edmundo y otros.

🗳️ FASE 3 – Legitimación.

Ahí sí:

Elecciones.

González Urrutia/María Corina.

Narrativa democrática.

👉 Pero esto es al final, no al principio.

El error emocional del venezolano, creer que:

Si cayó Maduro, ahora mandan los buenos”...

No.

Primero mandan los que pueden evitar que el país se queme.

Después, los que pueden gobernar.

Y al final, los que pueden representar.

👉 Ojo: esto NO significa que María Corina esté “fuera”

Significa:

No es la carta para esta jugada

Es la carta para la siguiente

👉 Meterla ahora sería como poner elecciones en medio de un incendio forestal.

Lectura estratégica. 

Si la transición avanza:

María Corina no será la negociadora.

Pero sí será la legitimadora.

Y, posiblemente, la figura que capitalice políticamente después.

👉 Si la sacan del juego por completo, ahí sí hay alarma real.

Resumen.

👉 Hoy se habla con Delcy.

👉 Mañana se hablará con civiles.

👉 Pasado mañana con el País.

La historia nunca empieza donde uno quiere.

NOTAS DEL EDITOR.

Personalmente creo que el anterior análisis es lógico, argumentado y factible. Vamos a extrapolarlo un poco con el fin de que se pueda entender mejor:

Imaginen que en España, en 1950, se hubiese "extraído" del palacio de El Pardo a otro dictador... A Franco. ¿Qué se debería hacer al día siguiente? ¿Reinstaurar la República? Tengan en cuenta que. por un lado, nos encontraríamos a un Ejército sublevado armado, a una militancia de extrema derecha armada y, por otro lado, a una población pobre y desarmada.

O, imaginen que, en 1975, con el genocida Franco recién fallecido (y sin ser juzgado) en la cama, se le dice a Felipe González que se hiciese cargo de un Gobierno democrático.

Pues NO. En ambos casos, el enfrentamiento civil hubiese inminente y solo hubiese llevado acarreado un auténtico baño de sangre. Entonces, ¿Qué se hizo?. Pues sí... Aguantar al franquista Arias Navarro y al falangista Adolfo Suárez. El abulense fue Secretario General del Movimiento que, traducido a venezolano, con todas las distancias, es como si hubiese sido el Secretario General de PSUV.

Pese a que hoy en día nos suene a obsoleto y trasnochado aquello de la Transición, era necesario que anteriores miembros del anterior régimen rigiesen el País durante una temporada en la que se tenían que poner de acuerdo los partidos políticos para, de entrada, convocar unas elecciones libres y democráticas, elaborar una Constitución, legalizar a partidos políticos aún proscritos (como el Partido Comunista de España), y hacer un traspaso más o menos ordenado de los poderes del Estado.

Sí, ya sé que ése traspaso de poderes no fue el deseado. Que no tocaron a la jerarquía militar y judicial, y que dejaran atada y bien atada la Jefatura del Estado en forma de reimplantada monarquía borbona, metida de rondón en la nueva Constitución de 1978.

Así, de igual manera, el proceso a seguir en Venezuela, tal y como se indica en el anterior cronograma, debería ser similar al que se lleva a cabo cuando cae cualquier tipo de dictador.

Ahora, cambiemos la traducción al venezolano: Delcy Rodríguez, en Presidencia, sería una especie de Adolfo Suárez (tras la dimisión de Arias Navarro). Vladimir Padrino en Defensa, sería una especie del Teniente General Manuel Gutiérrez (tras el cese-dimisión del teniente General Fernando De Santiago y Díaz de Mendivil), Diosdado Cabello, en Interior, sería una especie de Rodolfo Martín Villa, Yván Gil (en Exteriores) sería una especie de Marcelino Oreja Aguirre, Magaly Gutiérrez (en Sanidad) sería una especie de Enrique Sánchez de León, o Álex Saab (en Industria) sería una especie de Carlos Pérez de Bricio.

No decimos, ni mucho menos, que tengan que ser precisamente esas personas quiénes gestionen una transición hacia la democracia pero es imposible llevarla a cabo sin quiénes conocen y controlan todos sus Ministerios.

No pierdan de vista que algunos pasos del citado cronograma podrían estar previamente pactados y, sobre todo, no olviden que había una recompensa de 50 millones de dólares por la entrega de Maduro a Estados Unidos y que muchos opinamos que se la han podido repartir gentes (algunas arriba citadas) del entorno más cercano al narco-dictador. La prueba es que ha habido informaciones sobre el punto exacto dónde se encontraba Maduro y que tampoco ha habido un notable enfrentamiento cuerpo a cuerpo entre su Guardia personal (la mayoría, militares de élite cubanos) y las fuerzas especiales norteamericanas. De haberlo habido, se constatarían numerosas bajas por ambos lados.

Sí, es desagradable que esos cargos venezolanos (muchas y muchos de ellos señalados y sobre quiénes no se pueden descartar imputaciones) tengan que convocar de una forma controlada unas elecciones libres, democráticas, y con todo tipo de garantías, así como que tengan que hacer un traspaso de poderes del todo auditado y supervisado.

Como se cerraba en el anterior "timing", la historia nunca empieza donde uno quiere (ni como uno quiere).

domingo, 4 de enero de 2026

REFLEXIÓN PARA 2026 (Remitido)

Escribo estas líneas como militante, desde el Batzoki y desde muchos años en el Partido. No para señalar a nadie, sino para compartir una preocupación que llevo tiempo rumiando, desde el compromiso con el Partido y desde la preocupación por el rumbo que estamos tomando.

Hablo del Partido de base (del Partido Nacionalista Vasco), del Partido que muchos hemos conocido y vivido desde dentro. Un Partido con debate, con vida política, con militancia activa. Un Partido que no era solo una estructura al servicio de la gestión institucional, sino un sitio donde se pensaba, se discutía y se hacía política.

Con el paso del tiempo, casi sin darnos cuenta, hemos ido entrando en una forma de funcionar presidencialista y más tecnocrática. Da la sensación de que se ha instalado la idea de que la afiliación ya no está en condiciones de debatir documentos ni de participar de verdad en la elaboración de listas. Y eso, dicho claro, a muchos nos preocupa. Cuando se habla de “listas adecuadas”, a algunos nos surgen preguntas muy básicas: ¿Quién decide quién está capacitado y quién no? ¿En qué momento alguien pasa a tener más criterio que el resto? ¿Quién es más que nadie dentro del Partido? Porque, al menos como yo siempre he entendido este Partido, aquí no debería haber militantes de primera y de segunda. La legitimidad nace de la afiliación.

Y cuando empezamos a desconfiar del criterio de la afiliación , algo importante se empieza a romper. Se dice muchas veces que la afiliación no va a los Batzokis ni a las asambleas. Y algo de verdad hay. Pero no podemos quedarnos solo ahí. No vale con esperar a que vengan. Hay que ir nosotros, preguntar por qué no vienen, qué estamos haciendo mal y qué no estamos sabiendo ofrecerles. Seguramente las respuestas no nos gustarán, pero si no estamos dispuestos a escucharlas, mal vamos.

Tampoco vale estar siempre culpando al otro. Si una ejecutiva tiene responsabilidades, también tiene que asumir sus errores y contrastarlos con la afiliación, que en un partido de base es quien manda. Hay que hablar con el afiliado, escuchar qué le preocupa, qué ve mal y qué cree que habría que cambiar. Eso no se hace desde arriba ni desde una atalaya. Se hace yendo donde está la gente, con humildad, como militantes, no como cargos.

Al mismo tiempo, se está proponiendo “reactivar” los batzokis a base de actividades lúdicas o deportivas. Y no digo que eso esté mal, pero no confundamos las cosas. Somos una organización política. La gente se afilia para hacer política: Para debatir, para decidir, para elegir representantes. No para sustituir la vida política por animación. La militancia no se activa con entretenimiento, se activa con contenido político. Cuando no hay debate real y las decisiones vienen cerradas desde arriba, lo que se genera no es más implicación, sino distancia. Y al final, desafección.

Otro asunto que no podemos esquivar es el rumbo ideológico. Un partido necesita una línea clara, reconocible. No puede estar cambiando todo el rato en función de encuestas o estudios sociológicos. La sociedad cambia, claro que sí, pero el proyecto político no puede ir dando bandazos cada vez que sale un sondeo nuevo. Llevamos tiempo modulando el discurso según las encuestas y, sinceramente, creo que ha sido un error. Esto está alejando a la afiliación y está convirtiendo el Partido en algo jerarquizado, más centrado en cargos que en militantes.

También se ve cómo muchas ejecutivas dedican gran parte de su tiempo a visitas a empresas, obras o actos institucionales. Eso tendrá su lógica desde las instituciones, pero desde el punto de vista del Partido la prioridad debería ser otra. Ahora mismo hace falta más trabajo interno: Venir a los batzokis, hablar con la militancia y escuchar qué se piensa de verdad sobre la dirección política y sobre cómo está funcionando el Partido. Mas trabajo silencioso y menos selfis. Y en este punto hay que decir otra cosa que también molesta, pero que conviene decirla.

Cuando surgen conflictos entre las estructuras internas del Partido y las estructuras públicas, las ejecutivas -Territoriales y Nacional- deberían ser mucho más imparciales. No es de recibo que casi siempre, por no generar ruido, se acabe dando la razón a la estructura pública y se deje a la interna sin respaldo. Eso manda un mensaje muy malo: Que el Partido queda en segundo plano frente al cargo institucional. Y así se debilita la organización, se desautoriza a la militancia activa y se vacía de contenido el papel de las estructuras internas.

La paz interna no se puede mantener sacrificando siempre al Partido. No voy a negar que darle la vuelta a todo esto es complicado. Hemos pasado de estructuras internas vivas, con discusión y con peso político, a un Partido mucho más simple, apoyado casi solo en cargos. Y eso no se arregla con pequeños retoques ni con medidas de cara a la galería. Hace falta un cambio de fondo. Un reseteo real de la forma de funcionar y, sobre todo, un cambio de mentalidad. Los cargos internos y los cargos públicos tendrían que implicarse mucho más en la vida del Partido, no solo desde su responsabilidad institucional o de Partido, sino como militantes: Compartiendo debate, trabajo político y espacios comunes, sin distancias artificiales.

En ese mismo sentido, habría que desterrar otra idea que ha ido calando con los años: que si el Partido te pide asumir una responsabilidad institucional o interna ambas remuneradas, luego te debe garantizar una salida laboral o un estatus político de por vida. Eso no es sano. La política no puede convertirse en una carrera profesional protegida por el Partido. Así no hay relevos y la organización envejece. El compromiso político tiene que ver con el servicio y con la temporalidad. Entrar y salir forma parte de esto, y asumirlo con normalidad también es sano para el Partido.

Dicho todo esto, quiero dejar claro que no se trata de buscar culpables ni de señalar a nadie en concreto. La situación actual es fruto de decisiones tomadas, pero también de silencios mantenidos. Y precisamente por eso merece una reflexión honesta y a tiempo. No hablo de sensaciones. Hablo de lo que muchos vemos. Cuando la política desaparece del centro de la vida interna y se sustituye por tecnocracia o jerarquía, el Partido se va vaciando por dentro, aunque por fuera parezca que todo funciona.

Para terminar, creo de verdad que la salida pasa por volver a lo básico: Devolver el protagonismo a la afiliación, recuperar un rumbo ideológico claro, reforzar el debate político y asumir con naturalidad que los cargos son temporales. Sin atajos. Sin maquillaje. Y con política, que es para lo que muchos seguimos aquí.

Comparto esta reflexión, sin ánimo de crear ruido ni polémica. La escribo porque creo que estas cosas hay que decirlas a tiempo. La militancia ve, escucha y entiende mucho más de lo que a veces se piensa. Puede que hoy las encuestas acompañen, pero los problemas de fondo no siempre se ven enseguida.

Estas líneas se escriben desde la lealtad y desde el deseo sincero de que, dentro de unos años, no tengamos que decir que nadie avisó.

sábado, 3 de enero de 2026

ELOGIO DE LAS PUERTAS GIRATORIAS ENTRE EL TRABAJO PRIVADO Y EL POLÍTICO (Por Iñaki Iriondo en GARA)

El fichaje de Andoni Ortuzar como consejero de Movistar Plus es el más reciente de los casos en los que un alto cargo político regresa al sector privado con un puesto superior en muchos niveles al que ocupaba cuando arrancó su trayectoria institucional. Una situación que se repite en el PNV y que su presidente, Aitor Esteban, reconoce que genera «desasosiego» entre su militancia. 

El actual presidente del EBB, Aitor Esteban, reconoció ante las cámaras de televisión que el fichaje de su antecesor Andoni Ortuzar primero como consultor externo de la firma PriceWaterhouseCooppers (PwC) y después como consejero de Movistar Plus+ -una de las principales plataformas televisivas en el Estado español y propietaria actual de los derechos de emisión de LaLiga- había causado «desasosiego» no ya solo en buena parte de la ciudadanía, sino entre la propia militancia del partido.

Y luego, a modo de disculpa, aseguró que «ni yo ni el PNV hemos tenido nada que ver con este tema», del que se enteró «el mismo día que se publicó». Después de esa declaración, al menos dos dirigentes del PNV han sido preguntados por esas palabras. 

El portavoz en el Parlamento de Gasteiz y miembro del Euzkadi Buru Batzar, Joseba Díez Antxustegi, respondió sobre el fichaje de Ortuzar que «en aquellos casos en los que se cumple con la normativa, yo, personalmente, no tengo nada que decir». 

Sobre si estos casos pueden causar «desafección», contestó que «tenemos que reivindicar el poder trabajar después de la política. Si después de la política no se puede trabajar vamos a tener dos consecuencias. La primera es que la gente buena y capaz no va a querer entrar en política. Y la segunda, que nadie va a querer salir de la política. Todo el mundo se va a aferrar al sillón».

En un sentido similar se pronunció Iñigo Ansola, presidente del BBB, cuyo currículo recoge que, sin acabar sus estudios de ingeniería técnica industrial y tras trabajar nueve años como técnico de fundición inyectada de aluminio, inició una carrera institucional que le llevó a ser director general del Ente Vasco de Energía (EVE). 

El titular de su entrevista fue «cuando termina nuestra etapa, los políticos tenemos derecho a seguir trabajando para vivir». Y en relación con el caso de Andoni Ortuzar (al que debe su cargo actual), se permitió contradecir a Aitor Esteban y asegurar que «no me ha llegado el desasosiego. Estoy convencido de que le han contratado por su valía».

ESCUECE PERO NO SE CORRIGE.

Nadie pone en duda que cuando un cargo político deja su cargo pueda volver a la empresa privada, de hecho para ello se pueden acoger a una fórmula de excedencia que se lo permite. Pero no es de lo que se está hablando. Hablamos de ascensos sin otra justificación que el paso por la política, sin que medie capacitación profesional específica.

Como reconoció Aitor Esteban, este es un tema que escuece al PNV, como demuestra que cuando a la actual consejera del Departamento de Gobernanza, Administración Digital y Autogobierno, María Ubarretxena, EH Bildu le preguntó en el Parlamento por el caso de Andoni Ortuzar y otros similares, contraatacó tratando de equipararlo a Julen Arzuaga, que dejó de ser parlamentario al ganar en concurso público la gerencia de la Asociación de Desarrollo Rural Urkiola, entidad presidida por Erramun Osa, alcalde del PNV de Garai. Y habló también de Arantxa Izurdiaga, que de ser parlamentaria en Iruñea ha pasado a ser asesora de EH Bildu en la Cámara de Gasteiz para coordinar labores de ambos parlamentos. No parecen dos grandes pelotazos.

Está visto que el proceso “Entzunez eraiki” detectó el problema de que el PNV era visto como un partido que daba «imagen de amiguismo», pero han preferido no corregirlo, a pesar de las contundentes palabras del propio Andoni Ortuzar.

COHETE SALARIAL Y DE ESTATUS. 

Sin embargo, Ortuzar ha pasado de periodista en la redacción de “Deia” a miembro del Consejo de Administración de Movistar. Antes de entrar en 1987 en el Departamento de Presidencia, Justicia y Desarrollo del Gobierno de Lakua como asesor, encargándose de la jefatura de Prensa y de las Relaciones Internacionales, era responsable de las secciones de Laboral y Euskadi-Política del citado diario, y también militante de ELA y miembro del comité de empresa, del que llegó a ser presidente.

Luego fue escalando en Lehendakaritza, llegó a director general de EITB, dejó tras de sí algunas operaciones empresariales más que cuestionadas, de ahí al BBB y al EBB. El resto es conocido. Uno de sus antecesores al frente del partido, Josu Jon Imaz, antes de ser elegido eurodiputado por el PNV en 1994, entre 1991 y ese año su último cargo en la empresa privada fue la de responsable del Departamento de Marketing y Relaciones Exteriores de la fundación Inasmet, encargada de actividades de investigación científica y desarrollo tecnológico que sean de interés para el sector industrial.

Tras pasar por el Parlamento Europeo, ser consejero del Gobierno de Lakua y presidente del EBB hasta 2008, tras abandonar el cargo pasó seis meses en EEUU y regresó en julio como presidente de Petronor, filial de Repsol-YPF. 

En la actualidad, el sueldo de Josu Jon Imaz como consejero delegado de Repsol fue de 4,07 millones de euros en 2024, un 3,5% más que el año anterior, según datos de febrero de 2025, con la mayor parte siendo retribución en metálico y acciones.

El lehendakari José Antonio Ardanza trabajó durante varios años como asesor legal en Caja Laboral Popular antes de comenzar su carrera política como alcalde de Arrasate, de donde pasó a ser elegido diputado general de Gipuzkoa y después lehendakari de la CAV. Dejada Ajuria Enea le concedieron la presidencia de Euskaltel, sin que se sepa que tuviera conocimientos en el mundo de las telecomunicaciones. Sobre su sueldo al frente de la telefónica vasca, no hay constancia de cuál era en 2011, pero en 2015, cuando la empresa pasó a cotizar y debía informar sobre la materia, se sabe que esa percepción era de 480.000 euros. Son unos pocos ejemplos.

Por lo tanto, ojalá que estuviéramos hablando de «puertas giratorias», que por cuestiones arquitectónicas es evidente que se mueven en un mismo plano. Un profesional que entra en la política y al salir vuelve a su anterior trabajo o a uno de una escala salarial similar. 

Pero esto no son «puertas giratorias», sino verdaderos ascensores. De jefe de sección en un diario local a miembro del Consejo de Administración de Movistar+ o de directivo de una fundación vasca a consejero delegado de una multinacional energética con uno de los mayores sueldos del Estado. Eso son cohetes.

Nadie pone en duda que cuando un cargo político deja su cargo pueda volver a la empresa privada. Pero hablamos de ascensos sin otra justificación que el paso por la política.

viernes, 2 de enero de 2026

LOS 21 ERRORES DE LIDERAZGO DEL ACTUAL EAJ-PNV (Remitido)

Reproducimos a continuación un interesante trabajo que hemos recibido. Tiene nada menos que 21 puntos (o errores) que demuestran que hay gentes que observan la situación (y no son solo lo hacen en Gara, Diario.es, u otros medios  diversos). Algunos nos han llegado a criticar por citar siempre a esos Medios y porque reproducimos sus contenidos pero, entonces, ¿Qué debemos hacer? ¿Callar? ¿Mirar a otro lado? Pues va a ser que no. Este Blog no es ni el segundón DEIA, ni la parcial Radiotelevisión pública vasca.

Hoy toca reproducir éste trabajo porque tiene enjundia y, aunque parezca en algún punto reiterativo, puede resumirse en su título: "LOS 21 ERRORES DE LIDERAZGO DEL ACTUAL EAJ-PNV".

En política, la estrategia no es una colección de tácticas dispersas, sino una escalera cognitiva: Cada peldaño construye el siguiente, cada decisión condiciona la siguiente fase, y cada mensaje ordena la percepción pública. Cuando un partido no entiende esta arquitectura mental, queda atrapado en un ciclo de reacción, improvisación y dependencia. La estrategia es anticipación, coherencia y diferenciación; la ausencia de estos elementos convierte cualquier victoria táctica en una derrota estratégica. Y en estas redes está atrapado el PNV en virtud de unas direcciones (a nivel nacional y territorial) muy deficientes, por no decir muy malas. Ni que decir de las testimoniales direcciones municipales. Y es que, si el cerebro no funciona, no se mueve ni el dedo meñique de cualquiera de los pies.

En este contexto, diversos analistas han señalado fallos estructurales en la forma en que el principal partido de Euzkadi ha gestionado su posicionamiento. 

El problema de fondo no es un error puntual, sino un patrón: Un liderazgo que confunde prudencia con indecisión, moderación con ambigüedad y negociación con dependencia. Cuando un partido no fija el marco, lo fija otro. Cuando un partido no define su identidad, otro la define por él. Y cuando un partido no lidera, sigue en una suerte de bucle de atasco. En política, como en estrategia empresarial, leadership is not followership.

El caso más evidente es la relación con EH-Bildu en la actualidad. La falta de diferenciación clara entre ambos espacios genera un efecto perverso: El votante percibe similitud, y cuando dos opciones parecen iguales, la más radical suele crecer más rápido. La escalera cognitiva funciona también en el electorado ya que si no se ofrece un peldaño propio, el votante sube por la escalera del otro. La estrategia no es sumar por proximidad, sino sumar por contraste.

21 errores de liderazgo del PNV (todos redactados en clave estratégica, sin juicios personales):

1. Confundir prudencia con indecisión.

La moderación no es silencio. La falta de posicionamiento claro genera vacío narrativo.

2. No construir una narrativa propia.

Responder a la agenda ajena es renunciar a la iniciativa estratégica.

3. Falta de diferenciación con Bildu.

La proximidad táctica genera confusión estratégica y alimenta al competidor.

4. Dependencia de pactos reactivos.

Negociar desde la necesidad reduce el margen de maniobra.

5. No anticipar escenarios adversos.

No estar preparado si se adelantan elecciones sin garantías es un riesgo mal calculado.

6. Gestión deficiente del tiempo político.

El calendario es poder; cederlo es perderlo.

7. Subestimar el impacto simbólico.

La política no es solo gestión: Es representación, tono y presencia.

8. Falta de coherencia comunicativa.

Mensajes contradictorios erosionan credibilidad. Que el presidente del EBB diga que no sabía nada del fichaje del anterior presidente del EBB es una falta de liderazgo muy grave.

9. No aprovechar contextos favorables.

En el PNV, incluso en condiciones óptimas, el rendimiento es insuficiente.

10. Errores tácticos en público.

Aparecer a todas horas sin comunicar nada, así como la decisiones mal calibradas pueden convertir una ventaja en un problema.

11. Exceso de reacción y falta de anticipación.

Responder tarde es casi siempre perder.

12. No construir un marco ideológico claro.

Sin marco, no hay identidad; sin identidad, no hay lealtad.

13. Confundir oposición con negación.

La crítica sin propuesta no moviliza.

14. Falta de pedagogía interna.

Un partido sin formación estratégica repite errores.

15. No segmentar audiencias.

Hablar a todos es no hablar a nadie.

16. Falta de liderazgo coral.

Los equipos deben amplificar, no dispersar.

17. No gestionar expectativas.

Prometer sin medir genera frustración.

18. No construir alianzas desde la fortaleza.

Negociar desde la debilidad aumenta la dependencia.

19. No entender la escalera cognitiva del votante.

El electorado necesita peldaños claros, no ambigüedad y sobre todo respetar a un pàsado que identifica. Solo lo nuevo deja al Partido sin raíces.

20. No generar contraste con el adversario principal.

Sin contraste, no hay alternativa.

21. Confundir visibilidad con liderazgo.

Salir en titulares no es liderar; liderar es ordenar el relato. Ni Esteban, ni Pradales lideran.

Conclusiones.
 

El análisis conjunto  revela un patrón: el principal partido  no está fallando por falta de votos, sino por falta de estrategia. La escalera cognitiva está rota: No hay narrativa, no hay diferenciación, no hay anticipación. No hay respeto a los veteranos que han hecho una imagen. Y sin estos elementos, cualquier victoria parcial se convierte en una derrota estructural. La política no premia la indefinición; premia la claridad.

El liderazgo no consiste en esperar a que el adversario se equivoque, sino en construir un marco propio. No consiste en parecerse al socio incómodo, sino en diferenciarse de él. No consiste en reaccionar, sino en anticipar. El followership (el seguidismo) con EH-Bildu no solo es tácticamente débil: es estratégicamente contraproducente. Cuando dos partidos parecen similares, el votante elige al que proyecta más frescura y menos corruptelas y nepotismos, no a la copia. La falta de contraste alimenta al competidor.

La solución no es más ruido, sino más estrategia. No es más táctica, sino más visión. No es más reacción, sino más liderazgo. No más prepotencia sino más humanidad. No más selfies sino más concreción. La escalera cognitiva debe reconstruirse desde abajo: Identidad, narrativa (relato), diferenciación, anticipación y coherencia. Solo así un partido puede dejar de seguir y empezar a liderar. Porque en política, como en estrategia, leadership is not followership (El liderazgo no es seguidismo).