Vemos en la foto uno de esos desayunos de ese tipo de absurdos foros que viven de ello a Alberto Núñez Feijóo, a la vice-lehendakari Bengoetxea, y a Luis Aitor Esteban Bravo. Hay medios que titulan "que comienza el deshielo entre PP y PNV", "que es principio del fin de las malas relaciones entre Génova y Sabin Etxea", o que "se escenifica el fin de las hostilidades entre nacionalistas y populares".
En realidad hay otros que vemos otra foto de una manera muy diferente porque observamos al amigo del traficante gallego Marcial Dorado, uno que dice que no es presidente del Gobierno español porque no quiere, y gran valedor de la otra extrema derecha española de V 0x, cuyo líder se había disfrazado para la foto de croissant (es el que está dentro del círculo rojo). También vemos a Ibone puesta ahí por el Ayuntamiento, en plan jardinera ornamental, digamos un geranio, y a Luis Aitor ejerciendo de líder nacionalista con el apoyo de un 7% de su militancia.
Antes de proseguir, dejemos claro que eso del geranio o jardinera ornamental es una forma de hablar coloquial sin la menor pretensión de menospreciar a nadie ya que, si hubiese sido un hombre el vice-lehendakari, seguiríamos hablando de un geranio o, si lo prefieren de un paragüero. Por otro lado, que nadie vea una segunda intención en lo de "puesta por el Ayuntamiento" ya que Ibone tiene todas las naves quemadas para poder sustituir al ineficaz e incompetente alcalde de Bilbao.
Seguimos. Muchas y muchos jeltzales, luego abertzales, con o sin carnet podemos ver estas cosas en una simple foto. Otras y otros con carnet (sin necesidad de ser abertzales) pero disponiendo del típico cargo o carguito público o de confianza, pese a ver lo mismo, dirán que ven lo que les digan que tienen que ver en esa foto. En fin, en una fotografía, como un cuadro... como cualquier obra de arte, puede ser vista y analizada desde muchos prismas o puntos de vista:
Pero toca analizar el fondo (y trasfondo) de esa foto: De entrada, hay que comenzar diciendo que las y los citados no estaban solos: Ortuzar, Aurrekoetxea, o el consejero a tiempo parcial Jauregi acudieron en Bilbao a ese teatrillo de tres al cuarto para aplaudir con las orejas al presidente del PP, que prometió "mantener una relación sincera, de comunicación y respeto con Sabin Etxea". No. No creemos que era necesario semejante peloteo por ninguna de las partes.
Bien. Por un lado el PNV apoya -junto con otras formaciones políticas- un Gobierno en Madrid liderado por Pedro Sánchez con el que que muchos alderdikides quieren romper amarras debido a que, fundamentalmente, como se dice ahora, lo consideran "woke". Por otra, se detecta otro grupo de alderdikides que opinan que es ese el mal menor debido a que la otra opción es el Partido Popular de Núñez Feijóo pero que subrayan que no sólo es el presidente del PP sino que también lo es el de Isabel Díaz Ayuso y sus "pancetas". Por si fuera poco, el PP blanquea a la extrema derecha de V 0x en todos los lugares dónde precisan de su apoyo para gobernar (Murcia, Extremadura, Aragón y, en cuatro días, Castilla y León) y, a raíz de ello no olvidan que la formación fascista llegó a decir que ilegalizarían al PNV y recuerdan el episodio, tras un debate televisado, donde Luis Aitor Esteban se negó (con razón) a dar la mano a Iván Espinosa de los Monteros.
El jaleo es que en esa foto esta Abascal dentro del circulito rojo porque viaja en la mochila de Núñez Feijóo. Y es aquí donde surge el gran dilema: Sigues apoyando al que esas gentes de V 0x llaman "Perro Sánchez", o apoyas a Feijóo sin exigirle una línea roja o cordón sanitario ante los neofranquistas). Y, visto lo visto, el gallego no debe estar por la labor.
No preguntamos lo mismo que vemos en varios Grupos de Whatsapp de corte jeltzale: ¿Cuál es el mal menor? ¿Por que Esteban no "estrena" esa disposición estatutaria de consultar a las bases (aunque no sea de forma vinculante) sobre el particular? Y, es que, ciertamente, adoptar una decisión tan importante por una dirección que dispone del apoyo de solo el 7% de la Militancia, resultaría cuanto menos, el antojo o interés de una grupito de afiliados de EAJ-PNV. Y ni qué decir de la masa electoral (descontando lo que opinen las y los "simpatizantes", que nadie sabe quiénes son ni qué funciones tienen). En efecto, si la opinión de una o de un militante no sirve de nada, pues ya nos dirán para que serviría -de tenerla- la de una o un simpatizante. La respuesta se antoja fácil: No sirve para nada, ni la de los afiliados, ni la de los simpatizantes.
Hay quién dice que no hay mal menor, sino argucias para caer en sus trampas, luego el debate se circunscribe a dos opciones: Apoyar a un PSOE sin Podemos ni extremas izquierdas, o apoyar a un PP sin extremas derechas (V 0x). Y mucho nos tememos que no va a poder darse ni lo primero ni lo segundo por lo que, quién tenga que decidir entre las dos únicas, que lo haga con todas las consecuencias aunque en el caso de EAJ-PNV insistimos en que, al menos, con o sin vinculación (mejor sería lo primero), sea la Militancia la que libre y democráticamente decida lo que quiera decidir y no una dirección elegida con el 9% de participación y un 7% de apoyo. Que hagan la prueba... Ya verán como las bases participan si perciben que se cuenta con ellas para algo.
Nosotros, simplemente nos vamos a limitar a hacer una reflexión con la que creemos que todo queda dicho 👇🏻👇🏻👇🏻