La primera vuelta de las elecciones internas para candidata a diputada general de Bizkaia (en Araba y Gipuzkoa no había disputa) dieron una victoria clara a la nominada por el BBB, Ibone Bengoetxea frente a la actual titular del cargo, Elixabete Etxanobe que, casi sobre la campana, ha optado por no plantar batalla pese a que recibió el espaldarazo público del presidente del EBB, Aitor Esteban, antes de que él mismo se enterara de que querían descabalgarla.
En la Primera y última vuelta, 87 batzokis apoyaron a la primera y 24 a la segunda. No es un dato menor, porque en el PNV, si hubiera una segunda vuelta (que al final no la va a haber), quien gana en cada Organización Municipal se lleva todos los representantes de la misma ante la Asamblea que hubiese tomado la decisión principal.
En realidad esta primera vuelta se ha comportado como una segunda, al menos en el caso de la candidatura a diputada general. No surgieron nuevos nombres. En todos los batzokis la disputa lo fue entre Bengoetxea y Etxanobe. Y todo ello solo por afinidades o protestas orgánicas ante el BBB y el EBB, porque en ningún caso los nombres estaban acompañados de propuestas o proyectos programáticos.
Con todo, la batalla de aparatos no ha llegado a movilizar a la militancia de base. Según datos recabados por GARA, la participación en las asambleas estuvo ligeramente por debajo del 15%. Por ejemplo, en el batzoki de Abando, con unos 600 afiliados, votaron solo 82 (56 a Bengoetxea y 26 a Etxanobe).
Tan baja asistencia a las Asambleas de la primera vuelta pudiese haber animado a quién ahora ha abandonado la carrera, Elixabete Etxanobe, a buscar ilusionar a la militancia para que se hubiese volcado en la segunda. Pero era difícil ya que ni siquiera hubiese tenido tiempo para intentarlo. Y así ha sido. Ha tirado el sable.
Con todo, si la actual diputada general de Bizkaia hubiese aceptado pasar a la segunda vuelta, seguiría sin haber posibilidades de ningún tipo de debate y propuesta de proyectos entre las candidatas. Según el calendario del BBB, «las listas para la segunda vuelta serán remitidas a las organizaciones municipales el 28 de octubre» y la segunda vuelta hubiese comenzado hoy ya que las asambleas «deberían haberse celebrado entre el 29 de octubre y el 2 de noviembre».
Los Estatutos Territoriales de Bizkaia, en su artículo 50.4 «prohíben expresamente las campañas electorales para las elecciones internas fuera de los cauces internos del Partido». Y hace dos años, en las elecciones al BBB, la Comisión Nacional de Garantías y Control del PNV negó a uno de los candidatos, David Salinas-Armendariz, el debate solicitado con el otro, Iñigo Ansola, ganador de aquel proceso y actual presidente de la dirección territorial e impulsor de la candidatura de Ibone Bengoetxea.
SIN PROGRAMAS O PROYECTOS DE CADA CANDIDATA, NI DEBATES ENTRE ELLAS, SOLO QUEDABA LA BATALLA DE APARATOS, QUE TAMPOCO EXPLICAN SUS RAZONES, Y LAS FIDELIDADES DEBIDAS.
El 16 de marzo de 2021 el entonces diputado general de Bizkaia, Unai Rementeria, anunció, precisamente, que Elixabete Etxanobe iba a sustituir a Ibone Bengoetxea como diputada de Administración Pública y Relaciones Institucionales, porque «ahora estamos bien como gobierno. Tenemos fuerza, ilusión y proyectos, pero necesitamos garantizar que estaremos a tope cuando toque dar ese empujón». En dos semanas, el 31 de marzo, Bengoetxea pasó a ser directora de EiTB Media y con el tiempo Etxanobe fue elegida «la mejor candidata» a diputada general según la presidenta del BBB, Itxaso Atutxa.
Ahora el actual presidente del BBB, Iñigo Ansola, ha decidido que esa «mejor candidata» ya no era Elixabete Etxanobe -como seguía pensando el presidente del EBB, Aitor Esteban, marido de Atutxa- sino Ibone Bengoetxea, la que descartó hace poco para la Alcaldía de Bilbo, porque según una consultora «no ilusiona».
SI CON SEGUNDA VUELTA O NO, SE HUBIESE CONFIRMADO QUE LAS BASES HUBIERAN DADO LA ESPALDA A ELIXABETE ETXANOBE POR LOS MOTIVOS QUE SEAN. SE DIBUJABA UN FUTURO COJO.
¿Qué iría a hacer la todavía diputada general del PNV hasta mayo de 2027? ¿Con qué fuerza moral y política hubiese tomado sus decisiones institucionales si su moción de censura la han impulsado, no la Oposición, sino la dirección de su propio partido?
¿Y cómo podría defender el PNV la gestión de su diputación en esta legislatura, si no solo ha purgado a su cabeza visible, sino que, también, ha apartado de sus listas a todas y todos los componentes de su equipo de Gobierno?
Si solo ha quedado Ibone Bengoetxea, ¿Cuánto tiempo van a poder ella e Imanol Pradales mantener la distinción entre el cargo institucional de vicelehendakari primera y el de candidata? El viernes, en el pleno de control del Parlamento, el PP ya empezó a preguntar sobre ello.
Una derrota de Elixabete Etxanobe hubiese supuesto, además, una desautorización de las bases bizkainas al presidente del EBB, Aitor Esteban, que defendió a la actual diputada hasta el último momento, porque Iñigo Ansola ni les consultó ni le informó del cambio.
Entre tanto, Andoni Ortuzar salta de dirección en dirección de multinacionales y se frota las manos o, quizá, acaricia un gato sobre su regazo.
(*) Análisis (actualizado) de Iñaki Iriondo en GARA 2026.10.27 | EGUROKO GAIA 03 PROCESOS ELECTORALES INTERNOS DEL PNV.










