domingo, 22 de febrero de 2026

EUSKADI 2030: TURISMO SOSTENIBLE Y OTROS OXÍMORON INSTITUCIONALES (Por Txema García en el Blog Busturi Eginez)

Hay palabras que deberían venir con manual de advertencias. «Turismo sostenible», por ejemplo, es una de ellas. Es el oxímoron favorito del Gobierno Vasco, que ha decidido construir su estrategia turística hasta 2030 sobre una contradicción tan grande que podría provocar vértigo semántico. Porque si algo ha demostrado el modelo actual es que el turismo, lejos de ser sostenible, es una máquina de saturar, encarecer, expulsar y decorar.

Pero claro, si le añadimos «sostenible», parece que el visitante viene en bicicleta, duerme en casa de un vecino y planta un árbol antes de irse. La Estrategia Vasca de Turismo 2030 del Gobierno Vasco es un documento institucional que debería estudiarse en las escuelas como ejemplo de palabrería hueca. Se habla de «resiliencia territorial», «dinamización experiencial y holística», «valor compartido» y «turismo transformador».

¿Qué significa todo eso? Nada. Son palabras que suenan bien, pero no dicen nada. Son el maquillaje del modelo de siempre, del que tantos problemas está dando en todo el mundo y que se basan en atraer más turistas, vender más territorio, y disfrazar el saqueo mediante el cuento de la lechera. Dicho de otra forma: Euskadi no se protege: se empaqueta. No se cuida: se promociona. No se habita: se consume.

La estrategia institucional del Gobierno Vasco y sus adláteres (las tres diputaciones forales) no contempla límites, ni frenos, ni alternativas reales y eficaces. Solo contempla crecimiento, expansión y ocupación. El turismo no se debate, se impone. Se presenta como motor económico, como solución mágica a todos los males. ¿Y los perjuicios? Se llaman «retos». ¿Y la expulsión de vecinos? Se llama «dinamización». ¿Y la saturación? Se llama «diversificación territorial». El lenguaje es tan perverso que convierte el saqueo en oportunidad, y la destrucción en innovación. La población autóctona aparece como «comunidad receptora», como si fuera un buzón donde llegan turistas. No se habla de derechos, de vivienda, de espacio público. Se habla de «hospitalidad». Como si el vecino fuera un recepcionista.

La Estrategia Vasca de Turismo 2030 no es un plan. Es una epopeya mitológica donde el turista es héroe, el territorio es decorado, y la supuesta «sostenibilidad» es el dragón que nadie se atreve a enfrentar. Tolkien estaría orgulloso. Este documento debería incluirse en los temarios de las escuelas de magia. Convierte la masificación en «dinamización», el hormigón en «puesta en valor», y el desarraigo en «experiencia transformadora». Eso sí, la Estrategia 2030 es tan ambiciosa que parece escrita por un comité de alquimistas: quieren convertir el turismo en oro sin tocar el plomo de la especulación, la gentrificación o el agotamiento del territorio. Más que una estrategia, parece el guion de una tragicomedia institucional: todos los personajes hablan de «sostenibilidad», pero nadie abandona el escenario del crecimiento infinito.

¿Cómo se come eso? Se traga, se digiere como se pueda mientras el telón cae sobre un decorado de pisos turísticos y selfies en cadena.

El documento y la palabrería oficial que le acompaña habla de «turismo regenerativo», pero lo que se regenera es la paciencia del vecino que ve pasar cada día veinte grupos guiados por su portal. Regenerativo, sí: como el musgo que crece en los eslóganes institucionales.

La estrategia promete «desarrollo equilibrado», aunque el equilibrio recuerda al de un funambulista sin red: cada paso es una concesión al mercado, cada nueva licencia turística es una pieza más que tambalea el vecindario y el vértigo, en última instancia, lo sufren los barrios que pierden su alma. Y cuando caiga todo, dirán que fue culpa del viento.

Se habla de «turismo de calidad», pero nadie define si esa calidad se mide en estrellas, en selfies por minuto o en el número de veces que se pronuncia «auténtico» en una visita guiada. Spoiler: la autenticidad no se vende en packs.

El documento insiste en «preservar el paisaje», mientras se proyectan miradores, pasarelas y parkings en cada rincón con vistas. El paisaje se preserva, sí, pero en formato JPG para Instagram.

No hay página de todo este programa y de otros documentos redactados por consultoras «amigas» que no rezumen palabrería hueca. Por ejemplo: hablan de una supuesta «transición hacia la neutralidad climática en el turismo vasco» que sería como intentar apagar un incendio con una copa de txakoli: elegante, pero inútil. O se instalan cargadores eléctricos en parkings turísticos mientras se inauguran vuelos low-cost a Hondarribia o abren nuevas rutas aéreas a New York desde Loiu cuando los habitantes de Enkarterri y de otros eskualdes de este territorio se las ven y se las desean para disponer de un limitadísimo servicio de transporte público a la capital vizcaina o entre ellos mismos. ¿Neutralidad? Solo en los comunicados de prensa.

Se refieren al Green Deal aplicado al turismo en Euskadi, que sería algo así como poner una hoja de lechuga en un talo de chistorra y llamarlo dieta. Se habla de economía circular, pero los souvenirs siguen viniendo de China y los hoteles de «eco» tienen más plástico que una feria de verano.

Hablan también de «ética turística» que es lo más parecido a la moral de un influencer en San Juan de Gaztelugatxe: postureo con filtro. Es decir, se predica el respeto al visitante y al entorno, pero se permite que los cascos históricos se conviertan en parques temáticos con alquileres imposibles para los vecinos.

No menos atrabiliario es hablar de «inteligencia turística» que es como tener un GPS sin cobertura en los Pirineos: promete mucho, pero te deja en medio de la nada. Se presume de big data, pero se sigue sin saber cómo evitar que el Casco Viejo de Bilbao se convierta en un airbnblandia con pintxos de autor a 5 euros. O se recopila información para saber cuántos turistas hay, pero nadie se atreve a preguntar si deberían estar ahí.

Toda la retórica de fondo de este y otros documentos oficiales hablan de «convivencia entre residentes y visitantes» como si fuera una comedia romántica. Pero en la realidad, los residentes hacen las maletas y los visitantes se quedan con el piso. Final feliz para el algoritmo de Airbnb.

Bilbao, Donostia, Zarautz, Zumaia, Lekeitio, Mundaka, Gaztelugatxe... todas convertidas en ciudades o lugares escaparate. Barrios vaciados, viviendas convertidas en pisos turísticos, plazas ocupadas por franquicias, paisajes saturados de turistas. La vida cotidiana se convierte en espectáculo, y el espacio público, en decorado. Y el Gobierno, lejos de regular, promociona. Basquetour reparte folletos como si fueran confeti en un funeral. La vivienda se convierte en mercancía, y el derecho a la ciudad en una estadística.

La visión para 2030 es clara: Euskadi como parque temático. Cada rincón convertido en «producto turístico», cada tradición en «experiencia», cada paisaje en «activo». Se habla de «turismo de calidad», pero lo que se busca es el turista con más poder adquisitivo. Se habla de «sostenibilidad», pero lo que se promueve es la ocupación permanente. El futuro que dibuja la estrategia no es un país vivo, sino un escaparate rentable. Y cuando todo se convierte en producto, lo único que queda es el vacío.

Euskadi no necesita más turistas. Necesita más límites. No necesita más promoción. Necesita más protección. No necesita más storytelling. Necesita más verdad. Porque si seguimos por este camino, en 2030 no quedará nada que proteger.

Así que esta es la paradoja final: el turismo en Euskadi se vende como experiencia única, pero se gestiona como mercancía de saldo. Todo a cien, con etiqueta verde y envoltorio institucional. Una geografía empaquetada, una cultura serializada, un futuro hipotecado en nombre del visitante. Y cuando todo haya sido monetizado, cuando el último rincón sea un mirador con parking y wifi, quizá descubramos que lo sostenible era haber parado antes.

Pero ya será demasiado tarde. Solo quedará una postal y estará en rebajas. Y ni siquiera será nuestra.

sábado, 21 de febrero de 2026

BURKA, DISONANCIA Y COBARDÍA (Por Jon de Urbia)

El reciente rechazo en el Congreso de los Diputados a la moción relativa a la prohibición del burka en espacios públicos no solo retrata una decisión política concreta; revela, sobre todo, una profunda disonancia moral, estratégica y comunicativa en buena parte de nuestra representación institucional.

Porque la cuestión de fondo no es quién formula la propuesta. Si alguien afirma que lanzarse desde un décimo piso provoca la muerte, ¿la forma de demostrar desacuerdo consiste en arrojarse desde ese décimo piso? Si, incluso, las figuras históricas más siniestras pudieron mostrar afecto por los animales, ¿deberíamos concluir que ese afecto es reprobable?

Resulta difícil imaginar mayor torpeza comunicativa, mayor incoherencia política o un acomplejamiento más evidente. Y, desde luego, pocas estrategias parecen más eficaces para alejar al electorado.

El Estado español llega tarde respecto a otros Países europeos que, con mayor o menor acierto, han abordado el debate sobre el velo integral desde la óptica de la integración, la seguridad y la igualdad. Aquí, en cambio, el reflejo automático ha sido el rechazo identitario: negar la propuesta no por su contenido, sino por su procedencia.

La doble moral de cierto feminismo militante de extrema izquierda aflora con crudeza. Cuando la opresión adopta símbolos culturalmente incómodos de denunciar, el discurso emancipador se diluye hasta convertirse en simple recurso simbólico de un proyecto político exhausto, incapaz de ofrecer horizontes materiales y refugiado en consignas identitarias, especialmente ante la pérdida de apoyo entre los nuevos votantes jóvenes. Sin embargo, el burka y el niqab: Simbolizan la subordinación femenina dentro de interpretaciones conservadoras del Islam.

Con frecuencia no responden a una elección plenamente libre, sino a presión familiar o social. Refuerzan la segregación de género al ocultar completamente rostro y cuerpo. Diversas voces críticas del fundamentalismo religioso han defendido restricciones al velo integral en espacios públicos europeos por motivos claros: dificulta la integración, expresa una ideología considerada opresiva y, en determinados contextos, puede vincularse a mecanismos de control coercitivo sobre las mujeres. Ignorar este debate en nombre del relativismo cultural no es tolerancia: es abandono.

Al mismo tiempo, el nivel argumental exhibido por algunos representantes resulta desolador. Cuando se confunde la práctica religiosa musulmana con el islamismo político, el problema deja de ser ideológico para convertirse en intelectual. Conviene recordar que:

- El Islam es una religión diversa, con múltiples tradiciones espirituales y culturales.
- El islamismo es una ideología política moderna, surgida entre los siglos XIX y XX.
- Equipararlos supone falsear la realidad y empobrecer el debate democrático.

Precisamente por eso, los símbolos impuestos sobre las mujeres funcionan en muchos casos como signos externos de proyectos islamistas, y no meramente religiosos.

La votación confirma además una realidad incómoda: el país opera de facto en un bloque político claramente escorado hacia posiciones de izquierda y extrema izquierda, cuya trayectoria acumulada de escándalos y deterioro institucional a lo largo de décadas forma parte ya de la discusión pública. En ese contexto, algunos actores parecen resignados a acompañar una deriva que erosiona sus propias tradiciones ilustradas, occidentales y humanistas.

El golpe simbólico es severo porque cuando quienes se reivindicaban defensores de la libertad, la identidad y la historia renuncian a debatir con claridad sobre igualdad y coerción, algo esencial se pierde. Y la pérdida no es táctica, sino moral y estratégica.

Queda, finalmente, una sensación difícil de eludir: desconocimiento, falta de preparación y repetición mecánica de clichés por parte de quienes deberían sostener el debate público con rigor. No es solo un error político: Es una renuncia cultural, el triunfo de lo políticamente correcto, la cancelación de lo justo y la administración agónica de unos complejos cada vez más evidentes.

viernes, 20 de febrero de 2026

LARRAZABAL ETA CASTEJON (David Salinas-Armendariz BERRIAren Iritzia atalean)

XX. mendeko nafar politikaririk garrantzitsuenak, Don Manuel de Irujok, Gerra Zibilean Justizia ministroa zenak, euskal kristau-demokrata eta harroz nafarra izan zenak, erbestetik Venezuelako Radio Euzkadi klandestinora ekarpenak bidaltzen zituen, Iñaki Anasagastik altxor gisa gordetzen dituen idatzizko hitzaldiak.

Nafarroako lehoiak, 1971ko abuztuaren 5ean, kronika historiko haietako batean, Sabino Aranari eta abertzaletasunaren jatorriari buruz hitz egiten zuen, era honetan: «Sabinoren eta Nafarroaren arteko Gamazadako kontaktua euskal nazionalismoaren jarduera politikoen abiapuntua da. Gamazadaren kontzentrazio handiaren ondoren ospatu zen Larrazabaleko Zinak eztabaida garratza eragin zuen...». Jarraian, honako hau gogoratzen zuen Irujok: «Gamazadak motiboa, arnasa, indarra eta garrantzia ematen dizkie Bizkaitarraren lehen aleei».

Bizkaitarra jatorrizko egunkari nazionalistatik Aranak 1894ko otsailaren 18an Castejonen bizi izanari buruz idatzitakoa erreproduzitzen du Manuel de Irujok: «Inongo begik ez zuen ikusi, inongo belarrik ez zuen entzun, inongo hizkuntzak inoiz ez zuen kontatu herenegun herri honetan gertatu zenaren antzekorik, non ez baita harritzekoa halako gertaera handien berri ematen duen historialaririk ez izatea».

Gogoratu behar da Sabino, bere anaia Luisekin eta Daniel de Irujorekin batera (Manuelen aita eta Aranaren abokatu defendatzailea zein laguna), Castejonera joan zela Bilbotik, Madriletik trenez itzultzen ziren komisionatu nafarrei egindako harreran parte hartzera. Hain zuzen, Sagastako gobernu espainiarreko Gamazo ministroak burutu nahi zuen desforuaren aurrean planto egin zuten komisionatuei eginiko ongietorrian.

Foruak goratzeko ekitaldi jendetsuan lurralde guztietako euskaldunak, baita katalanistak ere, izan ziren, eta Euskal Herri handiaren elkartasun eta senidetze erakustaldi indartsu erraldoia izan zen. Euskal Herri hori Sabino Aranak politikoki Euzkadi bezala ulertu zuen, gaur egun arte arrakasta eta onarpen orokorra izan duen ideia (nahiz eta, gaur, batzuek, interesagatik edo ezjakintasunagatik, Euzkadi hitza Zazpiak-Bat kontzeptua bilduz, euskaldunen guztien aberritzat hartu izana ahaztu nahi duten).

Castejonek gogor jo zuen defentsa foralean eta nortasunean, hispaniar mehatxu homogeneizatzaile tematiaren aurrean. Castejon elkargune eta aldarrikapen bateratzaile bihurtu zen.

Manuel de Irujoren funtsezko hausnarketan nahi dugu arreta osoa jarri. Hau da, 1893ko ekainaren 3an Bilboko txakolin baserrian egindako Larrazabaleko Zinaren lehen urteurrenaren ospakizunean, Gamazada halabeharrez presente jarri zuen Sabino Aranak, non eta bere proiektu politiko berriaren oinarriak azaltzean.

Gamazadak Aranaren pentsamenduan izan zuen eragin hori azpimarratzen du Irujok, zalantzarik gabe esan baitaiteke Nafarroako Castejonen egotea erabakigarria izan zela Aranarengan bere burua konbentzitzeko eta, ondoren, euskal gizarte osoa konbentzitzen saiatzeko, foru-lurraldeen interesen bat-egitean, partekatutako historian eta kulturan oinarritua, lurralde guztiak barne hartzen zituen mugimendu politiko berri batean gauzatu behar zela.

Abertzaletasuna, hasierako bizkaitar bertsioan, Larrazabaleko sabindar diskurtsoarekin aurkeztu zen gizartean, hala nola Castejonen, Nafarroako erriberan, piztu zen bere panbaskismoan, 1894ko Gamazadako ekitaldi gogoangarri hartan, non Arana anaiek, jada, ikur bat eraman zuten, Sabinok handik gutxira asmatuko zuen euskaldun guztien banderaren antzekoa, ikurrina izango zena, Euzko Alderdi Jeltzalearen sorrerarekin batera gizarteratuko zena.

2026. urte honetan, 132 urte betetzen dira Gamazadatik eta 133 Larrazabaleko Zinetik, euskal ideia nazionalaren jatorrian eta formulazioan ezinbestean elkartutako bi gertakari historiko haietatik. Eutsi oroimenari, eutsi lekukoari.

jueves, 19 de febrero de 2026

VAMOS A CONTAR MENTIRAS, TRALARÁ

Tres buenos se han juntado: La Alcaldía de Bilbao, Deia, e Ikerfeld. Sinceramente, no sabemos cómo se puede tener esta desfachatez...o sea, que los datos documentados de la Ertzantza, papel mojado no...
Es peor mentir, que ocultar la verdad... Vamos en caída libre y creen que la ciudadania es idiota...

Me explico: Los mismos que les dan estos datos son los que les dicen que van a ganar las elecciones en Bilbao. Al creerse las dos cosas pues es cuando se exponen ante la Ciudadanía.

Si ese tipo de estudios o informes se pagan con el dinero de todos, ¿Dónde se pueden obtener los datos crudos... sin cocinar? No será que ésos datos "sin cocinar" se acercarían más al deficiente 3 que a ése aprobado raspado en torno al 5. En realidad, el ahora alcalde díscolo o la concejala de Des-seguridad han llegado a interiorizar que la gente es tonta de baba.

Que la noticia, encima publicada, no esté documentada con los datos facilitados por la Ertzaintza, hace preguntarse sobre si dichos datos son papel mojado.

El caso es que La Ciudadanía de Bilbao da un aprobado muy justo a la seguridad en la villa según se desprende del Estudio de Percepción de Seguridad y Victimización del año 2025, hecho público por el Consistorio de la villa. A través del informe, elaborado por Ikerfel, mediante 8.580 entrevistas telefónicas a personas mayores de 16 años, la seguridad en Bilbao obtiene un 5,58 sobre diez, aunque esta valoración desciende cuando se habla de seguridad por la noche hasta un 5,24. Si la pregunta es sobre su barrio en particular o su entorno más cercano, la nota asciende a un 5,7, independientemente del horario.

Estos datos muestran un ligero descenso respecto al informe relativo a 2024 cuando la ciudadanía otorgó un 5,73 sobre diez, con un 5,88 en horario nocturno. 

En resumidas cuentas, la nota sigue cayendo año tras año por lo que las famosas "percepciones" y "sensaciones" que el alcalde atribuía a las y los vecinos parecen consolidarse como una tendencia asentada. Hoy es la inseguridad creciente con los jóvenes Magrebíes cuya llegada también han subvencionado, empezando por Aburto en su época como Diputado de Acción Social en la Diputación Foral de Bizkaia.


Díme de lo que presumes y te diré de lo que careces.

Presumir de leal y comportarse deslealmente no cuadran en el perfil de Aburto aunque, también es cierto que hay tantas cosas que no cuadran en el perfil de éste pésimo cargo público que, por fin, le han apeado de la carrera a la reelección Posiblemente, por "leal". Lo cierto es que al paso iba tendía a quedarse con dos votos: El suyo y el de Iturrate. 

El caso es que, como hemos adelantado, la Ciudadanía de Bilbao da un aprobado muy justo a la seguridad en la villa según se desprende del Estudio de Percepción de Seguridad y Victimización del año 2025, hecho público por el Consistorio de la villa. A través del informe, elaborado por Ikerfel, mediante 8.580 entrevistas telefónicas a personas mayores de 16 años, la seguridad en Bilbao obtiene un 5,58 sobre diez, aunque esta valoración desciende cuando se habla de seguridad por la noche hasta un 5,24. Si la pregunta es sobre su barrio en particular o su entorno más cercano, la nota asciende a un 5,7, independientemente del horario. Estos datos muestran un ligero descenso respecto al informe relativo a 2024 cuando la ciudadanía otorgó un 5,73 sobre diez, con un 5,88 en horario nocturno.

Según la encuesta, que se realizó entre marzo y diciembre de 2025, el 79,9% de los encuestados afirma que en la villa hay menos o el mismo nivel de delincuencia que en otras ciudades. Dicen que esta percepción mejora respecto a 2024 cuando el dato fue del 77,7%. Las respuestas de los ciudadanos también van en consonancia con los datos de la Ertzaintza y la Policía Municipal de Bilbao que en 2025 registraron un leve descenso del 0,18% de las infracciones presenciales. Sin embargo, la nota más negativa del informe es la relativa a la seguridad nocturna cuando la percepción disminuye hasta otorgar un 5,24 sobre diez.

En el último pleno municipal, la concejal de Seguridad, Amaia Arregi, expuso que uno de los principales problemas de Seguridad es la multirreincidencia de los delincuentes, ya que en la villa había detectados 275 (no sabemos de forma oficial su procedencia porque se han empeñado en secuestrar esa información a la Ciudadanía). Por ello, una de las principales demandas de los vecinos es que “haya menos delincuencia y más seguridad ciudadana”. Si esa variable se traslada al entorno más cercano, en el hogar, solo se menciona por el 22,6% de los encuestados, reduciéndose del 46,7% cuando se habla en general.

Es bien sencillo: Es cuestión de fe, como un dogma), lo que ocurre es que por aquí no nos lo creemos y en especial que el Estudio de Percepción de Seguridad y Victimización (del que también desconocemos su coste) otorgue a la Policía Municipal de Bilbao un 7,27 sobre diez de valoración, aumentando del 7,10 del año 2024

La respuesta de los agentes cuando se produce un delito también tiene casi un notable por parte de la ciudadanía quienes les dan un 6,84 de valoración, aumentando en 28 centésimas respecto a un año antes. Si la gestión de la Policía Municipal recibe una buena nota, también es la percepción de que la eficacia del cuerpo es mejor o igual que en los últimos años ya que el 85% de la ciudadanía encuestada así lo opina. Y entre los valores que destacan de su labor están la cercanía, la amabilidad en el trato, la profesionalidad y la disponibilidad de los agentes.

Vamos a ver, retamos a quién sea a salir a la calle, a la Gran Vía por ejemplo, y solicitar puntuaciones del 0 al 10 a 100 personas de forma aleatoria. Estas cosas pasan por hacer entrevistas telefónicas a teléfonos fijos, dónde se puede discriminar un montón de aspectos.

Que no, que no cuela hasta el punto que algunos Agentes y algunos sindicatos tampoco dan credibilidad a esos datos. Otra cosa bien distinta es que el Sr. Aburto y la Sra. Arregi quieran vender "pulpo como animal de compañía" y va a ser que no. Las urnas hablarán -también- sobre todo esto. Solo hace falta ojear los comentarios a la noticia en el medio de cabecera del propio Aburto, El Correo Español.

Uno de los más lights reza así: "Sr.Aburto. Desde el área de acción social de la Diputación nos llenaste Bilbao de delincuentes con dinero público. Creaste el efecto llamada de Menas y el arraigo de familias sin ningún aporte a la ciudad. Con tu cobardía permanente y tu silencio has convertido Bilbao en una ciudad sin ley. Si no estuvieses en tu partido, tendrías un trabajo muy acorde a tus mediocres capacidades profesionales/personales y estarías adulando permanentemente a tu jefe. Eres un político muy obediente a tu partido, sin ninguna clase de carisma. Pasarás a la historia como el peor alcalde del último siglo y el mejor pagado con dinero de los contribuyentes bilbaínos. Salario año 2025: 116.871,36 € brutos/año"... Comentario al que tan sólo le matizaríamos eso de "Eres un político muy obediente a tu partido". No. No es así. De serlo, publicaría la procedencia de los delincuentes, tal y como hace la Ertzaintza. 

miércoles, 18 de febrero de 2026

SIGUEN DE CARNAVAL... TODO VA BIEN

Con el fin de la etapa Ortuzar en el PNV, hay quién daba por finalizada (o por amortizada) la moda de disfraz carnavalesco entre los dirigentes jeltzales. Pero vemos que, en la etapa de Esteban, esto no es así. De hecho, el primer disfraz de Esteban es el que lleva a diario: El de antidemócrata.

Por lo demás... podemos ver de todo. No creo que bajen las aguas por el PNV para mucha alegría y alboroto. Personalmente nada tengo en contra de los disfraces: A veces me parecen divertidos y otras veces cutres pero, sobre gustos, no hay nada escrito.

Aquéllas boutades que montaba Ortuzar, a base de repetirlas, puede que llegasen hasta hastiar. Una vez leí un comentario referente a aquéllos celebrados Carnavales en Sabin Etxea que venía a decir algo así: "Me las veo putas para llegar a fin y éstos políticos se lo pasan en grande, se divierten y se ríen... Sí... De nosotros". Quizá, es cierto, fuese algo exagerado porque la gente tiene derecho a divertirse bien sea un cargo político o tenga una zapatería pero, esto de los cargos políticos y públicos disfrazados es cierto que, pese a pretender una normalidad y cercanía, no terminó cayendo bien ni haciendo gracia a buena parte de la Ciudadanía.

Por cierto, la de las gafas de la foto es Itxaso Atutxa que ahora, al parecer madruga para ir a "trabajar" a una productora audiovisual española. No me digan que con los avances tecnológicos no podría ahorrarse la pechada de ir a Madrid de forma presencial cogiendo en Loiu el avión de Iberia de las 06:45 y volviendo en la misma compañía (en Bussiness) a las 15:50 que, por cierto, volvía con retraso. No sé por qué nos da que a esa familia le encanta ir a Madrid aunque solo sea para estar tres horas, máxime, teniendo la posibilidad de una hermosa videoconferencia. No sabemos el qué ni el por qué, pero les atrae Madrid.

Si uno es político y en su ámbito de gestión todo va sobre ruedas, pues no pasaría nada pero, desde el momento en que un ciudadano no se lo puede pasar tan bien, quizá fuese necesaria una reflexión tan elemental y básica como la de no ponerse dos plumas y mandar la foto por todos los medios posibles para que la vea una o un ciudadano que, quizá, no tenga ni para comprar un penacho en el chino.

Hay casos en los que se observa que cargos políticos y públicos no renuncian a pasarlo súper-bien y pueden permitirse disfrazarse con mayor o menor acierto, medios, e imaginación. Pero, porque nunca debe faltar el humor, a veces es muy difícil distinguir entre lo soez y lo real, cosa que da pie a los tan de moda "memes".

Un ejemplo claro puede ser la fotografía de un senador de EAJ-PNV en Kuwait con dos tipos que tienen toda la pinta de ser de todo menos de activistas por los Derechos Humanos. La pregunta se antoja sencilla: De entrada, ¿Qué pinta en esa foto Luke Uribe-Etxebarria Apalategi, representante por Gipuzkoa en el Senado por tercera Legislatura consecutiva?

Comentamos el otro día que a este Fantasmiko no le votan ni sus parientes, ni tampoco le votan en su pueblo de residencia, el mismo donde llegó a hacer campaña saludando desde un Mercedes descapotable en plan candidato a gobernador de Arizona. Flipante. Pues vista la fotografía original, es inevitable el correspondiente "meme". 👇🏻👇🏻👇🏻

Cambiamos de tercio. Ahora resulta que el - aún- alcalde de Bilbao se ha puesto flamenco con el tema de que la Policía Municipal pueda identificar la procedencia de los delincuentes comunes. Hasta el propio Aitor Esteban le enmendó la plana y le recordó que el PNV está por la labor de que en los Municipios donde gobierna se siga marcada por la consejería de Seguridad del Gobierno Vasco. Pues nada, Juanmari está más que rebotadito porque ya le han dicho que se olvide de repetir como candidato a la Alcaldía de la Villa y ahora, todo enfadadito, no hace caso a su Partido.

Y es que lo del PNV en Bilbao tiene su miga: De tener a un cargo público (que también hacía lo que le daba la gana) nombrado como "El mejor alcalde del Mundo", pasa a tener a otro que, tranquilamente podría ser, más que merecidamente nombrado "El peor alcalde del Mundo". Está claro que el primero era una máquina de ganar votos y el de ahora es otra máquina... pero de perder votos a paladas... y a diario. Mientras, el presidente de su Organización Territorial (el BBB) no ha dicho ni pío. Y la foto de arriba es la foto original pero, en este caso, también llega el inevitable "meme". 👇🏻👇🏻👇🏻


Luego nos encontramos ante el anterior alcalde de Donostia y, presumiblemente, próximo comisionado del Gobierno vasco para la "Euskadi Berria", Eneko Goia, pasándoselo pipis. Esta foto no es ningún "meme". El verdadero "meme" lo es la misma foto real. 👇🏻👇🏻👇🏻

Otro tanto ocurre con un burukide del EBB (Ion Gambra) que ni le ha quitado la etiqueta ni al peluche de Milú. Un pequeño detalle sin importancia como lo es "el pequeño detalle" de que le encajaran con calzador y en el último minuto en el EBB para "acomodarle" en la plancha oficial de una formación política que públicamente dice que está prohibido eso de hacer planchas.

Son cosas del "trasparente" proceso electoral interno del PNV, tan "transparente" que, en plan Maduro-Bolivariano, ni se publican las Actas con los resultados del último proceso electoral interno pero, más o menos es igual ya que, por pura aritmética todo el mundo sabe que la participación rozó el 9%, y que el apoyo recibido por el actual presidente del EBB, a lo sumo, andará sobre el 7% . Y es que, siempre, siempre, cuando no hay información emana la especulación. Además, desde estas líneas (al igual que desde las de otros medios) siempre se han mantenido esos datos porcentuales que nadie, absolutamente nadie, ha puntualizado ni desmentido.

Siendo ello así, se pueden considerar, si no como datos oficiales, sí como datos oficiosos que ya les otorgamos veracidad habida cuenta que nadie ha podido rebatirlos, ni en este Blog ni en cualquier medio que, también los da como veraces.

Para finalizar hoy, Miércoles de Ceniza (que marca el fin del Carnaval), no hemos sabido si este año se ha disfrazado Pradales. En realidad no nos consta nada de aquél Freddie Mercury o de Flash, el súper héroe de DC, si bien su cuota boutade ya la llevó a la práctica con creces a finales de diciembre del pasado año con la ocurrencia de, nada menos, que José Luis Korta entrase por una ventana de Ajuria Enea para hacer algo que sabe hacer muy bien (que nada tiene que ver con el remo, de lo que nada se le discute). Nos referimos a hacer el payaso. Y, para quién no viera la gracieta, aquí un par de fotogramas. 👇🏻👇🏻👇🏻



martes, 17 de febrero de 2026

RUFIÁN: UN POCO BAD BUNNY, UN POCO TELENOVELA TURCA

La Prensa del Movimiento ha sacado a Rufián en su entrevista como apoyado en un quicio o en una farola, entre el malevaje porteño y vender clínex. Yo creo que Rufián está así ahora, es un canallita profesional que podría acabar en el paro o con un españolísimo pelotazo, y cuyo destino parece que lo va a decidir una moneda o una racha de viento, que no es algo romántico sino sórdido y desesperado. Rufián era el infiltrado indepe, con cara de extremeño o de maño, que tenía la misión de endulzar el egoísmo y el supremacismo del catalanismo y de "iberizar" su lenguaje y su presencia, como si en realidad todos fuéramos indepes (que aún no lo hemos descubierto).

Todo esto, además, nos despistaba de la relación conflictiva que siempre ha tenido la izquierda con el nacionalismo, tan burgués (la izquierda se hace nacionalista, o identitaria en general, cuando la Patria o las identidades ya venden más que la Clase, y hasta que el hambre). Con Rufián se podía ser indepe, de izquierdas, republicano, cañí y, como manchego, todo a la vez. Quizá este perfil un poco caótico, catastrófico o sólo cubista, con los dos ojos al mismo lado de la nariz, es lo que lleva a pensar a algunos, y también a él, apoyado en el quicio, que podría ser el líder de la nueva o eterna zquierda unida o desunida. Luego, me parece a mí, lo han devuelto al quicio, a que mire pasar señoritas y trenes (bueno, trenes no).

Rufián, al principio, traía al Congreso aperos y atrezo, siempre con fondo justiciero y lastimero, como una comparsa gaditana. Luego ya se dedicó sin más a dar guantazos políticos sobrados, guantazos como tufos de patchouli, que se le ven venir como se ve venir el pegajoso perfume oriental.

Rufián, en realidad, es un ventajista. Sólo se mete con poderosos ambiguos o lejanos, como nibelungos, que en realidad no le pueden tocar (meterse con el Poder catalán ya es otra cosa). Y sólo es valiente con quien tiene dominado, como Sánchez, dándole leña al mono, como se decía antes, porque es de goma, o meciéndolo porque el presidente es como un muñeco descoyuntado, entre Pinocho y un dummy de pruebas. A los pobres y proletarios, tan abstractos como sus poderosos, Rufián les trae un menú de estrofillas, mocos, mendrugos y patria (a veces parece un cabo furriel franquista), tan excesivos y en el fondo inútiles como las impresoras o serruchos o lo que fuera que traía antes, como un barbero de la demagogia con sus cosas. Todo lo demás lo hace con caras, cejas y pausas que parecen de billares a medianoche o de telenovela turca. Hasta su imagen es de telenovela turca. Claro que las telenovelas turcas tienen mucho éxito, así que yo creo que esto lo anima bastante con el nuevo proyecto de esta izquierda que también parece, o ha parecido siempre, una telenovela.

A Rufián algunos lo están descartando muy pronto, pero no sé yo qué decir después de verlo en la Prensa cavernaria del Movimiento, esperando en el quicio el porvenir, a la novieta, al mentor o al camello, como si llevara toda la vida así, como si estuviera hecho, ciertamente, para eso. En el programa Polonia, de TV3, le han hecho una imitación poniéndolo, me parece a mí, de Bad Bunny (o a lo mejor era Sergio Ramos, que uno no distingue esa música, esos meneos, ni esas gafotas). Pero era un Bad Bunny (o un Sergio Ramos) que al final se queda sin show, sin público y hasta sin chatarra. Yo creo, sin embargo, que eso no le pasaría a Rufián, que es precisamente todo show, público y chatarra. Rufián ha ido de político a influencer (en sus tuits se nota la dedicación, la concisión y la inverosimilitud de Marie Kondo), y ahora quiere volver a ser político pero sumando followers a los votantes, que no es lo mismo y a veces incluso es lo contrario. Yo creo que Rufián está monetizando mentalmente lo suyo, como el que hace magdalenas de colores en Instagram (uno no es mucho de Instagram, por eso me parece que todo son magdalenas de colores y siempre pongo eso). Pero a lo mejor también Sánchez está monetizando mentalmente a Rufián, ahora que intenta monetizar cualquier cosa.

Rufián podría liderar la izquierda unida / desunida más o menos como cualquier otro, y quizá mejor. Es cierto que es un nacionalista, por lo tanto siempre insolidario, burgués e incluso xenófobo y aristocrático. Y es un republicano que no cree en lo público (lo común) ni en una ley para todos, sino en contratos entre señores y aparceros. Y es un supuesto killer que sólo remata a puerta vacía y como con casco de tupé. También es cierto que un independentista encabezaría la izquierda nacional española, aunque seguramente lo llamarían izquierda plurinacional, que queda más de izquierda y hasta mucho más nacional. Pero, la verdad, la izquierda unida/desunida siempre ha sido contradictoria o caótica, y cuanto más contradictoria o caótica más pura se ha visto a sí misma, o sea que todo esto es ideal para combatir a la ultraderecha.

El Frente Rufián, con nombre ya de guerra, sería una opción temporal mientras se para al fascismo y se divide por fin a los ciudadanos en tribus y caseríos. Ya, luego, que cada cual se vaya a su sitio, también Rufián a su quicio.

Los analistas, los parodistas y hasta a veces el mismo Rufián, con la prudencia de los ambiciosos, parece que lo descartan, pero yo sí lo veo. Entre la cosa turca, la cosa fan, la cosa cañera y la cosa Sanchista (salir en la Prensa del Movimiento como si fuera el Julio Iglesias de la izquierda, o al menos un hijo suyo, dice mucho), a lo mejor no hace falta mucho más. Yo creo que Rufián lo seguirá intentando, que su tiempo glorioso en el Congreso se acaba y puede terminar de concejal o de macarra de Gran Hermano VIP.


Ahora, Rufián va a tener algunos contactos, reuniones o posados para ese proyecto que parece un proyecto para reparar a Humpty Dumpty pero no tiene por qué ser eso. A lo mejor no tienen que estar todos, aunque echen de menos a los de EH-Bildu para parar el fascismo y traernos la libertad, como antaño. A lo mejor basta con otro Sumar y otro ministro de photocall, flequillo vaporoso y frasquito de perfume con perilla. Yo he visto a Rufián en la entrevista, ahí en el quicio, y enseguida he pensado que esperaba a Sánchez con ramo de flores, peine en el bolsillo, chicle de menta y pecho de lobo. Un poco Bad Bunny, un poco telenovela turca.

Así, el -aún- portavoz de Gabriel Rufián, diputado de Esquerra Republicana de Catalunya en el Congreso, se prepara para iniciar una serie de encuentros con líderes de la izquierda política a partir de mañana, 18 de febrero. El objetivo de esta “gira” no es otra que explorar la posibilidad de articular una candidatura unitaria que aglutine a todo el espectro político a la izquierda del PSOE de cara a los próximos desafíos electorales.

Aunque el proyecto aún está en fase exploratoria y no se han concretado formatos ni compromisos, esta iniciativa supone un movimiento significativo en la política española, donde la unidad de la izquierda ha sido históricamente difícil de consolidar frente a la hegemonía del PSOE.

Esto confirma lo que tiene Rufián de nacionalista catalán. Ahora sólo hace falta que entre también EH-Bildu (que no creo) y ya tenemos eso a lo que se refieren las dos extremas derechas españolas cuando inciden en eso que ya se decía en la segunda mitad de los años 30 del pasado siglo y les ha dado por repetir ahora: Eso de la "España roja". 

¡Quién nos iba a decir que se iban a imponer sus genes charnegos! Pues sí, toca citar el típico tópico que viene a decir que "lo más parecido a un español de derechas es un español de izquierdas".

lunes, 16 de febrero de 2026

ANÁLISIS ESTRUCTURAL DEL PP Y DEL PNV (Remitido)

No están mal estos análisis. No son nuestros. Simplemente los recibimos y creemos que contribuyen al debate. Evidentemente, nosotros no somos ni por asomo del PP pero lo que, en este caso, dicen es verdad al observar que la percepción de que el PP carece de estrategia desde mayo de 2023.

Desde las elecciones locales y autonómicas de mayo de 2023, diversos analistas políticos han señalado que el Partido Popular atraviesa un periodo de indefinición estratégica. No se trata de una crítica personal, sino de una lectura estructural del comportamiento del partido en el ciclo 2023–2026.

El artículo de César Calderón 👉🏻https://theobjective.com/elsubjetivo/opinion/2026-02-09/victoria-sabe-derrota-articulo-calderon/ es un ejemplo de esta interpretación de LEADERSHIP KEYNOTE: describe un partido que obtiene victorias electorales, pero que no logra convertirlas en una narrativa coherente ni en una posición de liderazgo estable. Esa es la clave del análisis: No es una cuestión de resultados, sino de rumbo.

1. La victoria de 2023 no se convirtió en un proyecto político

Tras las elecciones de mayo de 2023, el PP se situó en una posición de fuerza territorial. Sin embargo, varios analistas coinciden en que:

  • NO se articuló un relato estatal claro.

  • NO se definió una estrategia diferenciada para cada territorio.

  • NO se transformó el éxito local en una visión de país.

El resultado fue una paradoja: ganar sin avanzar.

2. La relación con V 0x se convirtió en un eje no resuelto.

Una de las críticas más frecuentes en el análisis político es que el PP no ha definido una estrategia estable frente a una ultraderecha peligrosa como la de V 0x. Los analistas señalan tres elementos:

  • Oscilación entre confrontación y acercamiento.

  • Mensajes contradictorios según el territorio.

  • Ausencia de una línea clara comparable a la de otros partidos europeos.

En países como Alemania, Francia o Portugal (donde se ha establecido un cordón sanitario contra los ultras de Chega! en las Elecciones presidenciales de esta misma semana propiciando la elección de un socialista como presidente de la República), la derecha tradicional ha establecido límites explícitos frente a la extrema derecha. En España, según estos análisis, esa definición no ha sido clara, lo que genera incertidumbre estratégica.

3. La campaña de 2023–2026 se percibe como reactiva, no proactiva

El artículo de Calderón describe una dinámica que otros analistas también han señalado:

  • Campañas centradas en la crítica al adversario.

  • Poca o nula diferenciación programática.

  • Dependencia de la agenda mediática.

  • Ausencia de un mensaje propio sostenido en el tiempo.

Esto alimenta la percepción de que el PP reacciona, pero no marca agenda.

4. El contraste con Europa refuerza la lectura

Muchos análisis comparan la situación española con la europea:

  • En Europa occidental, la derecha tradicional suele mantener una identidad clara.

  • define su espacio ideológico.

  • Establece límites estratégicos frente a fuerzas más radicales.

La percepción de que el PP no ha definido ese marco contribuye a la idea de falta de estrategia.

5. Las elecciones autonómicas recientes han amplificado la sensación

Según estos análisis, los resultados en territorios como Aragón o Extremadura han reforzado la idea de que:

  • El PP gana, pero no consolida y no cree en un estado autonómico con distribución de poder.

  • El temor de Feijoo a Ayuso hace que Madrid sea un estado dentro del Estado.,

  • Obtiene votos, pero no construye mayorías estables,

  • No logra convertir la debilidad del adversario en fortaleza propia.

De ahí la frase que aparece en varios artículos: victorias que saben a derrota.

6. Conclusión: la percepción de falta de estrategia es estructural, no coyuntural.

Lo que subrayan analistas (como César Calderón) es que:

  • No se trata de un error puntual.

  • No se trata de un fallo de campaña.

  • Quizá tampoco de un problema de liderazgo personal. Es una cuestión de arquitectura estratégica por falta de relato, falta de posicionamiento claro, falta de coherencia territorial, y falta de una visión nacional articulada.

Por eso, desde 2023, se ha instalado la idea de que el PP no ha definido una estrategia para el ciclo político actual.

LEADERSHIP KEYNOTE.

Euskadi, Catalunya, y Madrid tienen tres grandes partidos sin estrategia (y Europa ya lo ha detectado). Hay momentos en los que un país no necesita halagos, ni excusas, ni discursos tranquilizadores. Necesita claridad. Necesita rigor. Necesita un diagnóstico honesto sobre el estado de sus principales fuerzas políticas.

Hoy, tanto el PNV como el Partido Popular, atraviesan un fenómeno que los analistas europeos conocen bien: La pérdida de estrategia; No la pérdida de votos, ni de poder territorial, ni de presencia institucional. La pérdida de algo mucho más profundo: La capacidad de anticipar, interpretar y liderar un ciclo político.

Hay una coincidencia  en algo esencial: España tiene partidos que ganan elecciones, pero no saben qué hacer con la victoria.

I. El caso del PNV: Un partido que -aún- administra, pero no lidera.

En  una radiografía interna  el PNV  muestra un partido que ha evitado más o menos una guerra, pero no ha definido un rumbo.

El pacto Ortuzar-Esteban pacificó la superficie, pero dejó intactas las tensiones estructurales. El PNV ha pasado un año gestionando contradicciones, apagando incendios y equilibrando sensibilidades internas. Pero gobernar no es reaccionar. Gobernar es prever: El PNV no tiene una estrategia para el ciclo 2025–2030.

II. El caso del PP: Un partido que ganó en 2023, pero perdió el rumbo.

Desde las elecciones locales y autonómicas de mayo de 2023, diversos analistas coinciden en que el PP no ha articulado una estrategia coherente. Como hemos avanzado anteriormente, César Calderón lo expresa con crudeza: victorias que saben a derrota.

El PP ganó territorios, pero no construyó un proyecto nacional. Ganó poder, pero no ganó dirección. Ganó instituciones, pero no ganó relato. Y, como señalan muchos analistas, no ha definido una estrategia clara frente a V 0x, lo que genera una percepción de improvisación, oscilación y dependencia táctica.

III. Los 6 puntos estructurales: El patrón común de la falta de estrategia.

A continuación, se integro los seis puntos que explican esta percepción (aplicables tanto al PNV como al PP) con mayor gramática, cadencia y profundidad:

1º. La victoria no se convirtió en proyecto político.

Tanto el PNV en Euskadi como el PP en España han obtenido victorias electorales. Pero esas victorias no se han transformado en una visión de país, ni en un relato coherente, ni en una hoja de ruta estratégica. Ganar sin avanzar es una forma de estancamiento.

2º. La relación con sus competidores no está resuelta.

El PNV no ha definido su posición frente a EH-Bildu ni frente a Moncloa. El PP no ha definido su posición frente a V 0x. En política, la indefinición no es neutralidad: Es vulnerabilidad.

3º. La política se ha vuelto reactiva, no proactiva.

Ambos partidos han pasado meses respondiendo a crisis, titulares, tensiones internas o movimientos del adversario. Pero un partido que solo reacciona deja de marcar agenda. Y cuando deja de marcar agenda, deja de liderar.

4º. El contraste europeo es evidente.

En Europa occidental, los partidos tradicionales (de centro‑derecha y de centro‑izquierda) han definido con claridad:

  • Su identidad,

  • Su espacio ideológico,

  • Y sus límites estratégicos.

En España, esa claridad no existe hoy en los dos partidos analizados.

5º. Las elecciones recientes han amplificado la sensación.

En Euskadi, el PNV llega a 2027 sin relato, sin candidatos definidos y con un adversario que sí tiene estrategia. En España, el PP ha obtenido victorias que no consolidan mayorías ni generan estabilidad. La política no perdona la falta de dirección.

6º. La conclusión es estructural, no coyuntural.

No se trata de errores puntuales. No se trata de campañas mal diseñadas. Ni tan siquiera (aunque lo parezca) se trata de liderazgos individuales. Se trata de arquitectura estratégica:

  • Falta de debate interno y de democracia.
  • Falta de relato.

  • Falta de coherencia.

  • Falta de visión.

  • Falta de anticipación.

Y eso, en Europa, siempre tiene consecuencias.

IV. Conclusión: Se necesita partidos que piensen, no solo que compitan.

El PNV y el PP han sido, en distintos momentos, partidos de estabilidad, de visión y de anticipación. Pero ninguna organización puede vivir de su pasado. Hoy, ambos necesitan algo más que gestionar. Necesitan pensar. Necesitan definir. Necesitan estrategia.

Porque un país no se construye con improvisación. Se construye con dirección.

Eskerrik asko Jaun‑andreok.