domingo, 2 de agosto de 2026

ACLARANDO CONCEPTOS (Geografía e Historia)

Estamos presenciando por todo tipo de medios de Comunicación el grave incidente el la frontera sur europea con la auténtica invasión de magrebíes motivada por una lectura interesada de una sentencia del Tribunal Supremo, debidamente manipulada por Rabat que ha llevado a engañar a miles de marroquíes (y subsaharianos que estaban en la "Polo Position") para acceder en plan manada a Ceuta.

También ha conducido a dejar más de un centenar de ahogados en el intento. Las imágenes son espantosas y otro día hablaremos sobre el origen de todos estos episodios (diarios pero en menor escala) pero, observamos como se utiliza un término ("Las Plazas de Soberanía") de forma recurrente en los medios de Comunicación que no tenemos muy claro si el personal sabe realmente de qué se está hablando.

El concepto de "Plaza de Soberanía".

En 2008 (y en 2013), publiqué este artículo sobre algo tan de moda cada vez que "sale", entre otros, el  asunto de Gibraltar. También ha sido noticia veraniega la caída definitiva de la famosa "Verja". Aunque no sea el tema que tratamos hoy, tampoco es de extrañar, ya que es muy de españoles y mucho españoles, esa curiosa teoría de que Gibraltar es España porque es un desfasado vestigio colonial. Para la gentes que mantienen esas teorías, Gibraltar es España. Ceuta, Melilla y el resto de esas "Plazas", también. Todo es España. No deja de ser curioso pero, en verdad, Gibraltar nunca ha sido España. En todo caso fue Castilla durante sólo 622 años.

Pero vayamos al meollo. "Plazas de Soberanía" es el término que históricamente (siglos XIX y XX) se ha dado a las posesiones españolas en el Norte de África (en contraposición a lo que constituía el Protectorado español en Marruecos). En la actualidad no tiene ninguna otra connotación más allá de la meramente geográfico-administrativa, como denominación del conjunto de sus entidades componentes.

También dejando a un lado la reciente traición española al Sáhara Occidental, "Marca España" mantiene románticamente siete "Plazas de Soberanía" divididas entre mayores y menores. Las mayores son las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla en tanto que las menores son cuatro: Islas Chafarinas, Peñón de Alhucemas, Peñón de Vélez de la Gomera, la isla Alborán y, curiosamente, la isla de Perejil, un pequeño islote deshabitado situado cerca de la ciudad de Ceuta a unos pocos metros de la costa marroquí que fue el objeto de una confrontación con Marruecos en 2002. Decimos "curiosamente" porque es a partir de aquél ridículo "incidente" cuando pasó a ser frecuentemente calificado como "Plaza de Soberanía". Al menos así fue calificado por quien fuera ministro ultra del Gobierno de Aznar y responsable directo de la muerte e impresentable identificación de 62 militares españoles en el accidentes del famoso Yakolev-42. Nos a Federico Trillo-Figueroa, tan español y mucho español, como facha y mucho facha por nacimiento, tradición, ascendencia, y convicción ideológica.

En realidad, este peñasco deshabitado nunca fue históricamente una "Plaza de Soberanía", sino fundamentalmente una "tierra de nadie". De forma similar, la citada isla de Alborán también ha sido calificada de igual manera, si bien tampoco lo ha sido nunca ya que, administrativamente, esta isla forma parte del Término Municipal de Almería. Pero, bueno... Es el relato español de un imperio al que le -aún- le quedan cuatro piedras.

Las plazas mayores, Ceuta y Melilla, son en la actualidad Ciudades Autónomas (similares a las Comunidades Autónomas), con competencias superiores a las de un Municipio (pueden decretar regulaciones ejecutivas, con competencias reguladoras mayores que las de un Municipio) pero inferiores a las de una Comunidad Autónoma (puesto que no tienen Cámaras Legislativas propiamente dichas). En la actualidad, el término "Plazas de Soberanía" apenas se usa para referirse de refilón a ambas Ciudades Autónomas y a las plazas menores, esos pequeños islotes situados junto a la costa septentrional de Marruecos, sin población civil. Son administradas directamente por el Gobierno español y, aunque partes del Estado español que son, Ceuta, Melilla y el resto de las "Plazas de Soberanía" no forman parte de la Unión Europea.

Cuando en 1956 España derogó su protectorado y reconoció la independencia de Marruecos, no se vieron afectadas en su status, puesto que nunca formaron parte de dicho Protectorado. Los territorios norteafricanos de España son reclamados por movimientos irredentistas marroquíes como parte del "Gran Marruecos", pero el Estado español nunca ha negociado (por ahora) su soberanía y, a excepción de Marruecos, ningún otro Estado cuestiona la titularidad de estos enclaves a la espera de el golpe mental diario de Trump y, ahora, también parece que los creadores del "Programa Pegasus": Israel a los mandos del ultra y genocida Netanyahu.

Por Euzkadi, son muchos los que esperan las declaraciones de la eurodiputada Ohiane  Agirregoitia sobre la invasión de Territorio comunitario organizada por el sátrapa marroquí, y sobre la carta de 22 Jefes de Estado de la Unión Europea criticando la gestión del huésped de la Moncloa. Es posible que, al igual que Maribel Vaquero (la portavoz del Grupo Vasco en el Congreso de los Diputados), puede que nos diga que ha sido "muy fuerte".  

EL CURIOSO CASO DE LLÍVIA.
 
Llivia, en catalán Llívia, es un enclave del Estado español (más bien, al entender de este Editor, un enclave Catalán) en Francia. Se trata de un Municipio situado a 153 kms. al norte de la capital de su Provincia, Girona, rodeado en su totalidad por territorio francés como resultado del Tratado de los Pirineos de 1659: Merced a éste, España cedió a Francia los treinta y tres pueblos de las Comarcas del Vallespir, el Capcir, el Conflent, el Roselló y la Alta Cerdaña que hoy forman, junto con la Fenolleda, el Departamento francés de los Pirineos Orientales.

Llivia quedó fuera de este Tratado por tratarse de una Villa, privilegio concedido por el emperador Carlos V, por lo que continuó bajo dominio del rey español.

El 11 de febrero de 1939, a finales de la Guerra Civil, las autoridades fascistas del "bando" sublevado, pidieron a las autoridades francesas permiso para ocupar Llívia, cosa que en un principio fue otorgado debido a la ocupación nazi del Territorio francés y ratificado después por el Gobierno colaboracionista de Vichy. Con posterioridad, tras la liberación de Francia se intentó anular tal autorización, aspecto éste por el que aún lucha legítimamente la Generalitat de Catalunya.

Su población en 2025 era de 1.562 habitantes, repartidos en un territorio de 12,84 km². Llívia pertenece a la Jurisdicción de Puigcerdà. Las lenguas habladas en la localidad son el catalán, el francés y, en menor medida, el castellano. 

1 comentario:

  1. Anónimo2/8/26 03:17

    Curioso e informado artículo. De lo de Llivia no tenía ni idea.
    Eskerrik asko!!!

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