miércoles, 30 de septiembre de 2026

LA CANDIDATURA DE UXUE BARKOS ES EL REFLEJO DE LA DEBILIDAD DE GEROA BAI Y DEL PNV (Remitido)

El anuncio de Uxue Barkos como candidata de Geroa Bai a la Presidencia de Navarra en las elecciones forales de 2027 debería provocar algo más que un debate sobre su figura. Debería abrir una reflexión sobre la situación de la propia coalición.

Nadie puede negar la trayectoria de Barkos ni su importancia en la política navarra. Fue presidenta de Navarra entre 2015 y 2019 y durante años ha sido uno de los principales referentes públicos de Geroa Bai. Precisamente por eso resulta significativo que, después de tantos años, la coalición vuelva a recurrir a ella como principal apuesta electoral. La propia Geroa Bai ha confirmado que su candidatura ha sido ratificada por Geroa Socialverdes, EAJ-PNV y Atarrabia Taldea, que también han acordado reeditar la coalición.

La pregunta no debería ser si Barkos puede ser una buena candidata. La pregunta es por qué Geroa Bai no ha sido capaz de construir un liderazgo alternativo con suficiente fuerza para afrontar las elecciones de 2027.

En 2023 Barkos abandonó el Parlamento de Navarra para incorporarse al Senado como senadora designada por la Comunidad Foral. Su salida supuso un alejamiento de la primera línea de la política navarra y podía haber representado una oportunidad para que otros dirigentes adquirieran protagonismo y para iniciar un proceso real de renovación.

Sin embargo, cuatro años después, la respuesta vuelve a ser Uxue Barkos. Y eso dice mucho más de Geroa Bai que de la propia Barkos.

Los resultados electorales también deberían invitar a la reflexión. Geroa Bai ha ido perdiendo peso específico elección tras elección en los últimos años, tanto en las elecciones generales como en las municipales y forales. No sería serio atribuir exclusivamente esa evolución a Uxue Barkos, porque en unos resultados electorales influyen numerosos factores. Pero tampoco parece razonable ignorar esta tendencia y responder a ella recurriendo, una vez más, a la misma fórmula.

Una organización política no puede depender indefinidamente de una persona. Los liderazgos tienen ciclos y los proyectos políticos necesitan capacidad de renovación.

El problema no es que Uxue Barkos vuelva. El problema es que Geroa Bai parezca necesitar que vuelva. Y aquí aparece también el papel del PNV.

El PNV forma parte de Geroa Bai y ha respaldado la reedición de la coalición para 2027. Pero debería preguntarse si una Geroa Bai que ha perdido peso electoral e institucional en los últimos años contribuye realmente a fortalecer su propio proyecto en Navarra.

Porque la debilidad de una coalición también puede terminar siendo la debilidad de quienes la integran.

El PNV tiene en Geroa Bai una herramienta para desarrollar su proyecto político en Navarra, pero existe el riesgo de que esa herramienta termine dependiendo excesivamente de un liderazgo que no pertenece exclusivamente a su propia estructura. Si el espacio político compartido se identifica fundamentalmente con Barkos, resulta más difícil construir nuevos referentes y una identidad política capaz de trascender a una persona.

La paradoja es evidente: Una coalición que debería servir para sumar fuerzas puede acabar haciendo más difícil la renovación de sus propios integrantes si estos terminan dependiendo de un único liderazgo electoral.

Por eso, la situación de Geroa Bai debería preocupar también al PNV. Se trata de preguntarse si, después de tantos años, se ha hecho lo suficiente para fortalecer al PNV, ampliar su base social y construir nuevos liderazgos desde Geroa Bai. 

1 comentario:

  1. Como siempre, las imágenes de los artículos seleccionadas con mucho detenimiento. En este caso, la fotografía lo dice todo... habla solita...

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