Ortuzar sigue haciendo uso y
abuso de su posición dominante y metiendo lentitud a un proceso que debería
haber estado resuelto este otoño. Hasta ERC, Junts, el PSOE, e incluso SUMAR lo
hacen, pero él, que no quiere bajarse del machito, pretende engañar al personal
eligiendo ahora los Consejos Territoriales para dominar el Proyecto y la Organización
y lo hará si frente a él solo encuentra un partido blandengue, amorfo y sin
músculo alguno.
Es el mal resumen de este Alderdi
Eguna al que he ido y me lo he pasado muy bien, como siempre. Un día completo, incluso,
llegando a primera hora de la tarde a San Mamés a aplaudir a un Athletic
empatador, con mucho mejor entrenador que el del EAJ-PNV.
Y lo he hecho aguantando un mitin
de hora y veinte minutos de pie y bajo el sol, como la mayoría. Un mitin no
debería pasar de tres cuartos de hora como mucho. Una pasada de intervenciones
poco mitineras. Hasta en esto se le recuerda a Arzalluz.
Y un apunte sobre Arrese, la
joven de EGI en su intervención en euskera. Uno de mis habituales de la Plaza
Nueva me ha dicho que una chica de Bildu no lo hubiera hecho mejor y que nada
ha dicho de la necesaria regeneración del Partido. Normal… Les sacas del
independentismo, del feminismo, de los discursos de siempre, y son incapaces de
ser jóvenes críticos con lo que se está viviendo internamente. Y ese debería
ser su papel, no emular a EH- Bildu, aunque yo esté de acuerdo en lo que puedan
decir sobre la Patria.
Ha estado bien que se hayan
acordado de Garaikoetxea y Ardanza aunque han omitido toda referencia al inicio
del Alderdi Eguna hace 47 años, como si lo que se hizo en 1977 hubiera sido una
bagatela. Lo de siempre: La cadena no se rompe, pero la rompen ellos todos los
días omitiendo la verdad histórica.
Aquél BBB y EBB que no tenía los
actuales genios como Aurrekoetxea y Mediavilla inventaron una festividad que
sigue funcionando pero, al parecer, deben ser a los que no hay ni que nombrar.
Y, hasta ven "normal" semejante desconsideración, ya que Ortuzar ha nombrado al de Alonsotegi de
pasada, no así Pradales que, en eso, ha estado bien pero sin ese plus que hay
que poner en estos casos. Y lo han sentado al lado de Mikel Irujo, de
Geroa Bai.
Un navarro me comentaba que era nacido en Caracas pero que nunca ha
tenido la menor sensibilidad hacia la causa democrática de su País de origen.
Un engreído muy poco humano y ausente de toda ayuda a las asociaciones venezolanas
que hay en Iruñea. Cosas increíbles que ocurren.
Los que si estaban magníficamente
colocados eran Aitor Esteban, con una vistosa camisa de leñador canadiense
blanca y verde que se veía de todas partes y sentado tras Ortuzar de tal manera
que cuando le enfocaban a éste salía el del Tractor sonriendo en este domingo
donde ocupaba las dos páginas centrales de DEIA en una de las clásicas
entrevistas- alfombra de este Medio donde al final le preguntaban si las
quinielas se iban a cumplir en su caso con relación a la presidencia del EBB y
contestaba: ”Pues eso. Quinielas. Ya le digo yo que nadie me lo ha pedido,
evidentemente”. Y Miriam Vázquez, la periodista de cámara, no le
repreguntó que diría si se lo preguntaran. Yo se la respuesta: Sí, porque de lo
contrario lo hubiera negado. Pero DEIA está a lo que está.
Y detrás de su Sra. esposa,
Itxaso Atutxa la cámara enfocaba, además de a Esteban, a Miren Sacristán, que
allí estaba vigilante con cara de Robespierra pero haciendo lo que más le
gusta: Chupar cámara hasta hartarse. Tan celosa ella de los Estatutos, cuando Ortuzar dijo aquello de que no le
debían preguntar a él si seguía o no, sino a la base del Partido, tenía que
haberle dicho que, tras tres períodos, Ortuzar, Egibar y Atutxa no son
reelegibles. Y punto. O como cuando aludió a que en la Asamblea de 1932
el representante de Getxo (José Antonio Aguirre) dijo aquello de que hay
derecho a criticar para construir, no para destruir, debería haberle
puntualizado quien es el que dictamina que una crítica es destructiva. ¿El, Andoni
Ortuzar? ¿Ella, la Sra. Sacristán? ¿Yo?
Pues nada, ha pasado con aprobado
raspado esta reválida el “Ortutxato” por la buena entraña de la fiel
infantería. Lo único novedoso ha sido la presencia del aitite de 101 años y una
txabala de Lanestosa llevando unos eslabones de esa cadena que -dicen ellos- no
se rompe. Estuvo bien, aunque siguen como en Iwo Jima izando ellos solos la ikurriña
sin dejarle ese honor a ningún veterano y, luego, retóricamente, el Sr. Ortuzar
pasa la pelota a la afiliación y repite algo así como “preguntaros que vais a
hacer vosotros”.
Yo lo tengo claro. Lo imposible
para que no continúen. Un Partido de 130 años no merece ni de lejos semejante Dirección.